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11 de noviembre de 2012

Joan Margarit, La explicación


Fotografía de Ellen Kooi
LA EXPLICACIÓN

Temprano, a esa hora en que las calles
se llenan con los niños y las niñas
que van hacia la escuela, se percibe
en el aire una nueva dignidad.

Algunos van a escuelas pequeñas con jardín 
y maestros que nunca alzan la voz. 
Niños con unos gestos difíciles que evocan 
a alguien que algún día se perdió por el aire. 
Sus padres lloran con frecuencia 
cuando se quedan solos. 

Se tarda tanto en comprender.
Por esto nadie tiene dos oportunidades. 
Pero estos niños nunca lo sabrán, 
me digo, mientras pienso en la sonrisa 
que hoy, angustiado, siento desvanecerse. 
Ya no me queda más que algún recuerdo 
para explicarme que es en el amor 
donde he ido dejándome la vida.


L’EXPLICACIÓ

De bon matí, a l'hora que els carrers
són plens de nens i nenes anant cap a l'escola,
se sent que l'aire té una altra dignitat.

N’hi ha que van a escoles petites amb jardí
i mestres que no els alcen mai la veu.
Nens amb gestos difícils,
com recordant algú perdut dins l'aire.
Els seus pares, sovint, ploren quan estan sols.

Es triga tant a entendre. Per això
no hi ha mai dues oportunitats.
Però aquests nens no ho sabran mai,
em dic, pensant en el somriure
que, angoixat, sento com es va esvanint.
Uns quants records és tot el que ara em queda
per explicar-me a mi mateix
que és en l’amor on m’he deixat la vida.






Joan Margarit 
(Sanaüga, Segarra, España, 1938-2021)
de No estaba lejos, no era difícil, Visor, 2011
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12 de enero de 2012

Joan Margarit, El sol sobre un retrato (+1)


Fotografía de Old York

EL SOL SOBRE UN RETRATO

Estoy mirando una fotografía
en la que da un rayo de sol.
Tanto argumento, tanto razonar
mientras se iba escapando nuestro amor.
Ninguna lógica puede salvar
el abismo que se abre entre decir
te quiero y no decirlo.
Miro sonriendo la fotografía.
Amamos mucho tiempo.
Tarda en marcharse el sol de los retratos 

de No estaba lejos, no era difícil, Visor, 2011
extraído de EL ALMIRANTE RUINA




B O N U S  T R A C K



 de Después de la lluvia, Visor, 2007; ed. bilingüe. Extraído de  ACÁ



Joan Margarit 
(Sanaüga, Segarra, España, 1938-2021)
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17 de mayo de 2011

Joan Margarit, Escena de amor (+1)


(*)



ESCENA DE AMOR

Lenta, la multitud los va arrastrando.
Ella es gordita, los cabellos grasos,
viste con el mal gusto que impone la pobreza.
Él lleva una chaqueta vieja, arrugada y sucia.
Va sentado delante, y le coge la mano
para poder besársela.
Pensativa y cansada, la muchacha,
mientras mira a lo lejos por encima del hombre,
va empujando la silla de ruedas con su cuerpo.
Hay dolores que cambian con crueldad la vida,
y dolores que son la propia vida.
De estos no hables con nadie,
porque quien no los sufre
vive en el otro lado de algún foso invisible
y no comprenderá tus alegrías.





s/d del autor 


NO TIRES LAS CARTAS DE AMOR

Ellas no te abandonarán.
El tiempo pasará, se borrará el deseo
-esa flecha de sombra-
y los sensuales rostros, bellos e inteligentes,
se ocultarán en ti, al fondo de un espejo.
Transcurrirán los años. Te cansarás de libros.
Descenderás aún más
y perderás, también, la poesía.
El ruido de ciudad en los cristales
acabará por ser tu única música,
y las cartas de amor que hayas guardado
serán tu última literatura.

NO LLENCIS LES CARTES D’AMOR

Elles no t’abandonaran.
Passarà el temps, s’esborrarà el desig
-aquesta fletxa d’ombra-
i els rostres sensuals, intel•ligents, bellíssims,
s’ocultaran en un mirall dins teu.
Cauran els anys i avorriràs els llibres.
Davallaràs encara,
i perdràs, fins i tot, la poesia.
El soroll fred de la ciutat als vidres
anirà esdevenint l’única música,
i les cartes d’amor que hauràs guardat
la teva última literatura.



Joan Margarit 
(Sanaüga, Segarra, España, 1938-2021)
de Aguafuertes, Renacimiento, 1998
Traducción del catalán del propio autor
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26 de septiembre de 2010

Joan Margarit, Principios y finales (+1)


Fotografía de Alberto Polo Iañez

PRINCIPIOS Y FINALES

Un tiempo fui una chica con futuro.
Podía leer a Horacio y a Virgilio en latín
y recitar a Keats completo de memoria.
Al entrar en sus cuevas, los adultos
me capturaron: comencé a parir
hijos de un hombre estúpido y creído.
Ahora cuando puedo lleno el vaso
y lloro al recordar algún verso de Keats.
Una no sabe, cuando es joven,
que no hay lugar alguno
donde poder quedarse para siempre.
Y le parece extraño si no llega
aquel o aquella en quien hallar descanso.
Una ignora, de joven, que los principios
no se parecen nunca a los finales.

(de Los motivos del lobo/Els motius del llop, 1993)



Fotografía de Alberto Polo Iañez

EL EQUIPO DEL ASESINO

Entre los desastres amontonados como sacos,
la vida me ha dejado tu amor.
Qué más da ya el silencio de la noche,
el coche negro que ha apagado los faros
y el saxo que se escucha, flojo, en la radio.
Lo que debe ser impecable es el disparo:
peligroso y certero. Como tú en mi vida.

(de Casa de Misericordia, Ediciones Proa, Barcelona 2007)

L´équip de l’assassí

Entre els desatres apilats con sacs,
la vida m´ha deixat el teu amor.
Tant se val el silenci de la nit,
el cotxe negre que ha apagat els fars
i el saxo que se sent, fluix, en la ràdio.
El que ha de ser impecable és el dispar:
perillós i certer. Com tu en la meva vida.





Joan Margarit 
(Sanaüja, La Segarra, Lleida, España, 1938-2021)
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18 de julio de 2010

Elizabeth Bishop, Un arte (2 traducciones)


Fotografía de Guy Le Baube (Francia, 1944)

UN ARTE

El arte de perder no es un arte difícil;
tantas cosas parecen colmadas de un propósito
de pérdida que cuando se pierden no es muy trágico.

Pierdan a diario algo. Acepten la molestia
de extraviar el llavero, la pérdida de tiempo.
El arte de perder no es un arte difícil.

Practiquen perder, luego, más cosas y más rápido:
lugares, nombres, dónde era que estaban yendo.
Ninguna de estas cosas es demasiado trágica.

Perdí el reloj materno. Y miren, se me ha ido
la última, o penúltima, casa que tanto amaba.
El arte de perder no es un arte difícil.

Dos hermosas ciudades, perdí. Y algunos reinos
que poseía, dos ríos y un continente.
Y aunque, sí, los extraño, no fue una cosa trágica.

Incluso tras perderte (la voz mordaz, un gesto
que amo) no habré dicho una mentira. Es obvio
que el arte de perder no es cosa muy difícil
aunque parezca a veces (¡escríbelo!) algo trágico.

en Obra poética, Elizabeth Bishop, Tarragona, Igitur, 2008
Traducción de Sam Abrams y Joan Margarit




ONE ART

The art of losing isn't hard to master; 
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster,

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn't hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.

- Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.




UN ARTE

El arte de perder no es difícil de dominar;
tantas cosas parecen decididas a 
perderse que su pérdida no es una catástrofe.

Pierde algo cada día. Acepta el desbarajuste
de llaves perdidas, la hora malgastada.
El arte de perder no es difícil de dominar.

Luego practica perder un poco más, pierde más rápido:
lugares, y nombres, y allí donde pensabas
viajar. Nada de esto causará una catástrofe.

Perdí el reloj de mi madre. ¡Y mira! se fueron mis tres últimas
o penúltimas casas amadas.
El arte de perder no es difícil de dominar.

Perdí dos ciudades hermosas. Y,  aun más
algunos reinos que  tuve, dos ríos, un continente.
Los extraño, pero no fue una catástrofe.

Incluso perderte a ti  (la voz burlona, un gesto
que amo) no mentiré. Es evidente
el arte de perder no es muy difícil de dominar
aunque parezca (¡Escríbelo!) una catástrofe.

Versión © Silvia Camerotto





Elizabeth Bishop 
(Worcester, 1911- Boston, EE.UU., 1979)
Premio Pulitzer en 1956
para leer MÁS
en WIKIPEDIA


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