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14 de noviembre de 2016

Belén Iannuzzi, 4 poemas 4 (II)


Fotografía de David D.



ENCENDERÉ UN FUEGO

Es de noche 
en la curva 
donde debo torcer 
el camino.

La noche se atraviesa
como un jinete 
corta en seco
el campo oscuro.

Soldaré metales
y así se soldará mi corazón.

Moldearé arcilla
y así suavizaré mi corazón.

Encenderé un fuego
y así se purificará mi corazón.

Trabajaré la tierra cada día
y así mi corazón se volverá fértil
cada día
cada día.



Fotografía de Ines Rehberger



LOS HOMBRES

Los hombres que admiro

llevaban barba:
Kropotkin
Darwin
Jesús.

Nadie entiende que
tuve que construir
mi Edipo al revés,
como un espantapájaros.

Porque ahora que
entramos solas
a los cuarteles
cuando es de día
y ya no hay soldados,

mi padre se pregunta
sorprendido, qué es lo que hizo mal,
cómo es posible que hayamos salido
tan zurdas y friolentas.




Fotografía de Han Cheng Yeh



ORQUÍDEA

En el silencio de las casas vacías
aparecen
los fantasmas de los jardines
a la noche.

Recojo piedras
arranco yuyos.

Cuando termine la estación de las lluvias
lámparas de araña con forma de orquídea
proyectarán sobre la pared una película muda.

Manchas inmóviles y luminosas
de lo que hay dentro de mí.




Fotografía de David D.



LA QUEBRADA

Intención del día: no dejarme vencer por la melancolía
Intención de la semana: juntar plantas y flores
Intención del mes: amanecer con el primer sol
Intención del año: subir la quebrada
Intención de la vida: abrigarme





Belén Iannuzzi 
(Buenos Aires, Argentina, 1979)
de Encenderé un fuego, La Carretilla Roja Ediciones, 2016
Ilustración de tapa de Amanda García Martín
para leer una reseña en: LÚCUMA
para leer MÁS


3 de abril de 2016

Belén Iannuzzi, 4 poemas 4


Fotografía de Bartolomeo Rossi




EXCURSIONES

quería ser
la epítome de algo
de amiga
de novia
de chica-que-invitarías-a-salir
pero los hechos se producen
sin piedad sin calma
y no hay tiempo para nada
ni para una reunión de Just o de Tupper
ni para excursiones
o vivir los días según el calendario campesino
oír los estrépitos de los aviones de combate
que sobrevuelan El Cairo de noche
entonces nos tiramos
en el sillón del living
a escuchar música en un idioma
que no conocemos
está todo mal
antes de dormirnos
examiné los sentimientos
de mi corazón,
amor hubiera sido
que me dejaras usar tus pantuflas
en invierno.



Fotografía de Bartolomeo Rossi


vos
y yo
y todos los bosques
que fuimos
antes de
ser nosotros
y las flores del aloe
que parecen estrellas
de día.




Fotografía de Bartolomeo Rossi


irnos a dormir
temprano
y amanecer
con el ánimo
bendecido
de los días
de cumpleaños.



Fotografía de Bartolomeo Rossi



las costumbres
de los pájaros
nos fascinan
las plantas británicas
de formas dudosas
la gloria de la vegetación de los trópicos
alimentarnos sólo de semillas
andar descalzos
no necesitar nada.





Belén Iannuzzi 
(Buenos Aires, Argentina, 1979)
POETA/ESCRITORA/PERIODISTA
de Todos los bosquesEd. Pánico el pánicoBuenos Aires, 2012
para leer una entrevista en: .25 preguntas
su blog: LAS PLANTAS Y LAS COSAS
para leer MÁS

2 de agosto de 2015

Belén Iannuzzi, 2 poemas 2


 Fotografía de  Tim Walker



UNA AGITACIÓN

El día que te fuiste
me regalaron
una cama nueva.
Es más chica que
la anterior,
pero es alta, mullida.

El día que te fuiste también
empecé a usar
un protector bucal
para evitar partir mis dientes
de noche, bruxar,
esa acción mecánica
y misteriosa para las neurociencias,
con un sonido tan similar
a un tren que frena de golpe,
y evitaré la analogía.

La literatura no está hecha
de palabras,
la vida es una
agitación feroz y sin significado,
el amor es
un francotirador.

Ahora duermo abrazada
a una bolsa de agua caliente
en mi cama nueva
con mi protector bucal,
ahora es imposible que
el tren frene de golpe,
pienso mientras intento cortar
el hilo imaginario que me une a vos,
pero no hay tijera, cuchillo, tenaza
que pueda hacerlo.

El amor no está hecho
de palabras,
la vida es un francotirador,
la literatura es
una agitación feroz y sin significado.

En una bolsa de papel:
una remera rosa,
tu pantalón preferido,
un pañuelo palestino,
mi pañuelo preferido,
tu tesis,
una película francesa,
todo el amor que no supe darte.

La vida no está hecha
de palabras, 
La literatura es
un francotirador,
el amor es
una agitación feroz y sin significado.

Villa Urquiza, 14 de junio de 2015




 Audrey Tautou y Mathieu Kassovitz en Amélie



Ahora salgo
con un chico que anda en moto
compró un casco nuevo para mí
pasa a buscarme
nos damos un beso
y subidos al corcel metálico
serpenteamos las calles brillantes y vacías
del invierno porteño

yo lo abrazo fuerte
con el casco en mi cabeza
siento que nada malo puede pasar
casco de superhéroe
digo nada malo puede pasar
y me dejo llevar por el movimiento
aunque mi corazón esté embalsamado
y yo crea en Dios
en los milagros
en las fuerzas que no se ven

yo lo abrazo y cuando arranca
digo tres veces hacia adentro
hoy voy a tener fe.





Belén Iannuzzi 
(Buenos Aires, Argentina, 1979)
extraídos de su blog: LAS PLANTAS Y LAS COSAS
para leer más en: BIG SUR
y MÁS

25 de septiembre de 2013

Belén Iannuzzi, Una mujer china me vendió un turbante...


Fotografía de Радянське дитинство



una mujer china me vendió un turbante de lana
sobre el puente de Brooklyn
el frío me había cortado los labios,
la cara helada,
un poco de sol detrás se esfumaba en una postal
me perdí en el subte, se hacía de noche,
una puertorriqueña con ropa ajustada y estrás en las uñas me guió
en el museo había una noche de jazz, tragos y esplendor americano
en mi mente, una frase de Blanche en “Un tranvía llamado deseo”:
siempre creí en la buena voluntad de los desconocidos
desayunamos en el bar de Brodway y la 35
los mozos hablaban en español
en la tele pasaban flashes informativos
sobre el estado de la salud de Chávez
yo sólo quería derrumbarme a llorar en un banco del Central Park
entre los árboles pelados y las ardillas
pero debía ser una turista aplicada
fotografiar edificios y situaciones con mi cámara analógica
las puertas de los edificios estaban llenas de pinos de Navidad muertos
los recolectores latinos los levantarían y los llevarían en camiones de basura
para triturarlos y devolverlos a la tierra
luego vino el taxi manejado por un negro que no me hablaba
“this is Harlem?”, “yes”
lloré mucho en Nueva York
los que se fueron no vuelven.





Belén Iannuzzi 
(Buenos Aires, Argentina, 1979)
su nuevo blog LAS PLANTAS Y LAS COSAS
para leer MÁS

23 de septiembre de 2013

Belén Iannuzzi, Lo único que extraño de fumar...


s/d del autor de la fotografía




lo único que extraño de fumar
es bajar por la madrugada
al playón de alguna terminal
cuando el micro para
en una ciudad fantasma
los pasajeros duermen
y alguien sube con una caja de cartón
atada con hilos
conversa con el chofer
le ceba un mate
y yo siento el aire frío profundo
pongamos de la patagonia
que llena mis pulmones
antes de la pitada inicial
esa que sosiega mis pensamientos
o los desata.





Belén Iannuzzi 
(Buenos Aires, Argentina, 1979)
su nuevo blog LAS PLANTAS Y LAS COSAS
para leer MÁS

10 de agosto de 2012

Belén Iannuzzi, Cada día...


Fotografía de Sarolta Bán


cada día como en un plato que mi bisabuela ema trajo de europa hace dos siglos en un barco. el plato, mi bisabuela, atravesó el océano, sobrevivió una guerra. ema se casó con un hombre quince años mayor que ella, el papá de mi abuelo antonio (toni), que tuvo toda su vida una foto de ema en la cómoda: ema sonríe de perfil, con los dientes separados y perlas en las orejas. ema tuvo diez hijos, entre ellos dos pares de mellizos (tulio y tulia, marcelino y marcelina). toni era el más chico. rogelio se murió joven, era el poeta de la familia. el plato es azul y blanco, tiene dibujos de unas flores, una granja, una mujer y un hombre trabajando la tierra. en el revés dice "england". como cada día en ese plato. a la mañana, frutas; a la noche, algo caliente. ubico la comida como si fuera una figura abstracta dentro de la composición. no conozco la historia, pero supongo que ema se lo habrá regalado a mi abuela isabel (tata), la mujer de toni, cuando ellos se casaron. luego, tata se lo pasó a mi mamá. y mi mamá me lo regaló a mí hace unos meses; sabe que me encantan los objetos familiares. el plato atravesó el océano, sobrevivió una guerra y se me acaba de caer el piso, donde se partió en dos. este es el epitafio que te escribo, plato inglés de porcelana, sobre vos comieron cuatro generaciones de mujeres laboriosas.





Belén Iannuzzi 
(Buenos Aires, Argentina, 1979)
extraído de su BLOG
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19 de julio de 2012

Belén Iannuzzi, ¿Cuántas veces se puede romper una mujer?...

Fotografía de Christian Weiss

¿Cuántas veces
se puede romper
una mujer?
¿dos, cinco, diez?
¿qué es lo que hace
que una mujer se rompa?
¿es su corazón,
frágil como una caja
de copas de cristal
envueltas para regalo?
¿es el cuerpo flaco
que no alcanza
como escudo protector
del alma o de la casa,
que es lo mismo?

cuando una mujer se rompe
hay un vestido de fiesta
que se aplasta en el placard
por un año o más
un hombre cree
que la mujer ya se repondrá
es así el amor
luego vendrá otro hombre
y le regalará un collar
de perlas de fantasía
comprado por metro en Once
que es nuestro Bloomingdale´s.

las mujeres rotas
se acumulan en las ciudades
viajan en tren
en colectivo
se levantan temprano
para ir a trabajar
con ropa de oficina
en la calle las señalan
ahí va una mujer rota
ahí va una mujer rota.

una mujer se rompe
la cantidad de veces
que puede amar
y cuando no puede más
viaja a la casa de su madre
en los suburbios de la ciudad
saca una mesa
apoya su computadora portátil
y en el jardín
al lado del garage
intenta escribir poemas
y cuando no puede más
viaja al mar
y cuando no puede más
viaja a la montaña
y cuando no puede más
se traga las perlas del collar
una por una.




Belén Iannuzzi 
(Buenos Aires, Argentina, 1979)
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12 de abril de 2012

Belén Iannuzzi, (varios poemas fragmentados varios)


(*)



"Cerrar las puertas
del pasado
y tirar las llaves
al vacío."




“no vengas a buscarme así
tan casual
tengo la edad de mis decepciones.”




“necesito mirarme
en el espejo
de tu habitación
para saber
con qué versión de mí
estás tratando.”




"que yo era como un puerto
un lugar al que llegás
hiciste el gesto con la mano
y te quedás/querés quedarte.
después te fuiste,
con todas las letras."



"tiro al río
las piedras
que saco
de mi pecho
una y otra
una y otra"


"nos dieron el don
y el látigo
del lenguaje."



"las cosas cumplen
su ciclo
se rompen
se pierden
se destiñen
y está bien
que sea así.
es el universo."



Belén Iannuzzi
(Buenos Aires, Argentina, 1979)
para leer una ENTREVISTA
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19 de enero de 2012

Belén Iannuzzi, Es como "La voz humana" pero por internet (+1)


Ilustración de Chris Silas Neal

ES COMO "LA VOZ HUMANA" PERO POR INTERNET

Yo tenía una vida
antes de internet
no era mejor ni peor
que ésta
era una vida antes de internet
en lugar de esperar un mail
esperaba un llamado
en lugar de quedar por mensaje de texto
hablábamos la noche anterior
y no tenía manera de avisarte que
iba a llegar quince minutos tarde
siempre se me hace tarde
es sabido que llego tarde igual.
¿Habré llegado tarde también
a la vida después de internet?
En la vida antes de internet
era tan ansiosa como ahora
pero en vez de gastar el F5
como si fuera el botón de Lost
fumaba o leía algo para la facultad
o quedaba con alguna amiga
para ir al cine Savoy
me acicalaba un rato largo
en el baño de al lado de mi cuarto
en la casa de mis papás
tenía, además, el pelo largo
no hay ningún mensaje nuevo
en la bandeja de entrada
es como “La voz humana”
pero por Internet.
No importa si el teléfono suena:
es mi mamá, alguno de mis hermanos,
tal vez un primo o un ejecutivo de cuentas de Fibertel
que tiene una promoción para ofrecerme.
tengo 441 amigos en Facebook,
vos no tenés Facebook,
me dejan comentarios
y yo les dejo comentarios
y a veces de madrugada
me encuentro viendo fotos
de personas que no conozco,
algunas en sus viajes por el mundo
otras, recién casadas
otras, no sé.
Te quedaste en los 90
es que ahí por un rato
nos sentimos bien
nadie escribió la novela de mi generación
tal vez porque mi generación ya no tenga novelas
tendrá nouvelles o cuentos en antologías que me aburren
qué me importa
yo quiero que me llames
y que me invites a salir
si es al cine mejor
el gato de la casa de Perú
ése sí que no me daba miedo
me daba miedo cruzar el pasillito
para llegar al baño
en invierno también me daba frío.
Nuestros encuentros tienen
la frecuencia y la duración
de los eclipses,
¿te conté que tengo un blog?




B O N U S  T R A C K


“llueve adentro
y parece
que no va a parar,
pero va a parar.”

(Petit pluie)





Belén Iannuzzi 
(Buenos Aires, Argentina, 1979)
de Todos los bosques, Ed. Pánico el pánico
Buenos Aires, 2012, 48 págs.
para leer MÁS




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