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12 de abril de 2021

Marcela Jima, Dime corazón...


Obra de Norah Borges (Leonor Fanny Borges)


Dime corazón
¿por qué?
soy cuerpo sin calor
aguacero que no moja
caña sin dulce
tiempo que no pasa
dime corazón…



Marcela Jima
(Cuenca, Ecuador, 1972)
leído ACÁ

31 de marzo de 2019

María Aveiga del Pino, 2 poemas 2


Obra de Beth Conklin



TSUNAMI

perdí a mis hijos

sus rostros levantaron
fortalezas de sombras

irrumpen ahora abordo del agua
en las manos de un hombre

escuchan
la extinción de mi cuerpo
la quiebra de astros
iluminada en mi gesto

el tsunami abre la montaña
la carne de los árboles
crispa suelo y labios

derramada luna
urge alcanzar mi delta

en la Antología Palabras del Inocente
Editorial Edifsa y la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y Saberes,
coordinada por Alfredo Pérez Alencart 



Obra de Beth Conklin


Entra al sótano.
Busca los senos de la diosa.
No cabe en el espacio
de pulgares y paredes.

Avanza.
Electrocuta.
Roe los pezones de lo vivo.
Satisfecho sale
llevando soles destruidos.
Afuera
el desfile continúa.

de Bajo qué carne nos madura, Mantis, 1990




María Aveiga del Pino 
(Latacunga, Ecuador, 1964) 
POETA/ESCRITORA/EDITORA
ANTROPÓLOGA/EMPRESARIA
para leer más en: JORNAL DE POESÍA

25 de agosto de 2012

Violeta Luna, Por culpa de los números

Obra de Kumi Yamashita , City View, 2003
POR CULPA DE LOS NÚMEROS

Por culpa de los números
estuve siempre mal en todo cálculo.
Por no poder usar los logaritmos
la cuenta de mi vida se fue al suelo.
Jamás hallé mi siete
ni pude poner cifras a mis letras.
No supe el porcentaje de mis fraudes.
Tal vez por eso mismo
no tuve nada exacto.
Por no poder restar decimales
me fui llenando de humo, 
de vientos y palomas
y nunca pude ser un tres resuelto.
Se me quedó en la nada
mi signo con tu máxima potencia.
Y siempre me rebotan
las gélidas fracciones del olvido.
Por culpa de los números 
no me entendieron nunca.
Por culpa de esas plagas
jamás hallé la ruta de la lógica,
jamás un mar tranquilo,
jamás un tiempo eterno.


Por no poder hacer raíz cuadrada
no tuve un edificio de esmeraldas
ni alfombras voladoras.
Me fui quedando pobre,
sin amuletos propios
ni talismanes mágicos.
Por olvidar el álgebra
no pude ser brillante
y apenas me quedaron las gaviotas
y un cráneo lluvioso
en donde hace columpio el arco iris.
Por culpa de los números
se me cayó la casa de la suerte
y hasta el amor más firme
se fue por la tangente.





Violeta Morayma Luna Carrera
(Guayaquil, Ecuador, 1943)
POETA/NARRADORA/CRÍTICA LITERARIA/ENSAYISTA/
PERIODISTA/ACTIVISTA DE DERECHOS HUMANOS
Leído en POESÍADEMUJERES
para leer MÁS

10 de agosto de 2012

Violeta Luna, Estoy buscando un día

Fotografía de Christian Weiss



Estoy buscando un día
para entenderte a solas.
Un día sin murallas,
sin trampas ni gentíos.
Un día abierto y libre
como un cuaderno al viento.
Y no haya cortaduras
por cada nudo ciego.
Y no haya puñaladas
por cada frase fina.
A ratos,
hacemos cosas grandes,
como mirar al cielo.
para no ver a nadie.
Como cruzar los brazos
por no abrazar a tantos.
Estoy buscando un día
para vivirlo juntos.
La vida es un brebaje
que nunca lo pedimos,
hemos de hacerlo dulce
para beberlo a medias.
Por eso,
pensemos en ser simples
y no perdamos el tiempo.
La vida,
nos vino a desgarrones.
Debemos aceptarla
como una llaga impuesta.
A ratos,
hacemos cosas tristes,
como confiar en alguien
desesperadamente.
Como extender la mano
para salvar al necio
Estoy buscando un día
para poblarnos solos.
Para esperarte siempre
sin aguardar esperas.
A ratos,
hacemos cosas buenas:
como volvernos malos
para que nos sonrían.







Violeta Luna 
(Guayaquil, Ecuador, 1943)
POETA/NARRADORA/CRÍTICA LITERARIA/ENSAYISTA
para leer MÁS

13 de julio de 2012

Marialuz Albuja Bayas, 2 poemas 2 (II)

Fotografía de Isa Marcelli


Te arrojaré al cielo más sucio.
Serás un papel arrugado 
en esta isla de rascacielos
donde perdimos el hilo.
Serás un cartón de jugo
bajo la rueda del autobús.
Intentaré recogerte del polvo
y besaré tus heridas una por una.
Seré Magdalena, Verónica,
la que tu quieras.
Imprimirás en mis manos tu mano desierta
y creeré que te has ido.



Obra de Hogret


CUERPO DESTERRADO

       VI 
Fantasma que me acaricias la cara y te vas.
Esta noche no huyas de mí.
No te lleves el cuerpo que ansía la brevedad
la ligera noción de tocarme.

Déjame lo que me pertenece
la desnuda manzana en que habito
la piel
que perdida en el aire
desea arrastrase y al fin existir.






Marialuz Albuja Bayas 
(Quito, Ecuador,1972)
ESCRITORA/TRADUCTORA
para leer MÁS

3 de julio de 2012

Violeta Luna, Mi corazón cojea

Fotografía de Burçin Esin



MI CORAZÓN COJEA

Cuando pienso
en la lejana hilera
de los que me quisieron,
de los que me dijeron y me dieron
una palabra limpia
y un crisantemo fresco,
el alma se me pone como un río
que quiere regresarse y nunca puede
- El agua que se va jamás retorna
y el vals que se bailó
ya nunca es blanco -
Y cuando miro atrás
y me estremece el viento de esas tardes
y escucho entre los tilos esa música
el corazón me salta
como un payaso triste
que me quiere derrumbar un muro inmenso
y sólo se lastima

Mi corazón acróbata
ya nada puede hacer.
Perdió la edad del nardo,
perdió el rosado traje
y el danzarino vuelo.

Mi corazón cojea y ya no sueña.
Su pecho es un papel.
Mi pluma su muleta.






Violeta Luna 
(Guayaquil, Ecuador, 1943)
POETA/ENSAYISTA/NARRADORA
para leer MÁS
y en ECUADOR LITERATURA

21 de enero de 2012

Euler Granda, 2 poemas 2 (+1)


s/d del autor de la fotografía
LIMPIEZA GENERAL

De un puntapié 
acabar con la ventana. 
Desde el último piso 
tirar el terno nuevo, 
el nombre, la lascivia; 
despojarme del ansia y los papeles; 
arrojar a la calle 
las mentiras, 
las muelas que me sobran, 
los amigos; 
botar la basura 
la calvicie 
y por fin, 
sin pagar el arriendo 
sin avisar a nadie, 
irme 
donde me dejen ser 
una página en limpio.

(de Un perro tocando la lira y otros poemas, Quito, 1990)


YA PAREN DE CONTAR

Pase lo que pase
tú serás la última de la última,
tu tendrás la última palabra,
tu bajarás a banderola
y yo comprenderé,
que ya es la hora de la hora;
tu serás la última soga que reviente
la última naranja que se muera
el último cristal que se haga ciscos,
la final,
la ultimísima
que sin mediar palabras
ha de decirme que es llegado el momento.
Tú, la llamada última
y la última respuesta;
tú la última puerta 
que ha de cerrarse en mis narices;
tú la consumación
por los siglos de los siglos;
tú la partida fínish;
tú el exterminio
de tanta pendejada;
con todo el peso de la vida
tú habrás de darme
el golpe de gracia en la cabeza
tu accionarás la silla eléctrica
y yo con un pie en el estribo,
medio ladrando y médio carcajeando
gritaré:
hijos de la celebérrima puta ya paren de
contar.

(de Ya paren de contar, Quito, 1991)



Fotografía de Michelle Brea
LA ADVERTENCIA

Un día
le regalan a uno
una palabra
y uno la pone al sol,
la alimenta,
la cría,
la enseña a ser bastón,
peldaño,
droga anticonceptiva,
garra,
analgésico,
brecha para el escape
o parapeto.
Uno le saca música,
la pinta,
la vuelve más pariente
que un hermano,
más que la axila de uno.
Uno la vuelve gente
y en los instantes débiles
hasta le cuenta
las cosas subterráneas de uno;
pero cría palabras
y un día te sacarán los ojos.

(en Poesía viva del Ecuador: siglo XX
Editorial Grijalbo Ecuatoriana, 1990)

L'AVVERTIMENTO

Un giorno
a uno gli regalano
una parola
e uno la mette al sole
la alimenta
la alleva,
le insegna ad essere bastone,
gradino,
farmaco anticoncettivo,
artiglio,
analgesico
apertura per la fuga
o parapetto
Uno ci tira fuori la musica,
la dipinge
la fa più parente
di un fratello
più dell’ascella di uno.
Uno la fa gente
e nei moneti di debolezza
perfino le racconta
le cose sotterranee di uno;
pero alleva parole
e un giorno ti caveranno gli occhi





Euler Granda Espinoza 
(Riobamba,1935 - Portoviejo, Ecuador, 2018)
TERNO:  Voto, juramento, amenaza
para leer MÁS

10 de octubre de 2011

Violeta Luna, Contradictoriamente


Obra de Bill Carman
CONTRADICTORIAMENTE

I

Si todo puede ser 
todo es posible. 
Posible que yo menstrúe
la tarde en que me anheles con locura. 
Posible que haga sol
el día en que mi alma llueve tanto. 
Si todo puede ser
todo es posible. 
Posible que de pronto 
me caiga sobre el cuello el arco iris 
o el filo de un machete.
Posible que en el aire
me llegue la fragancia de un durazno 
o el acre desperdicio de un difunto. 
Y así como es posible
que llore sonriendo
o ría de dolor con estridencia, 
podría ser posible tanta náusea 
o tanto malestar en la mirada. 
Y yo puedo deciros
que todo me hace mal si está mal hecho, 
que todo me produce
un vómito de estrellas amarillas. 
Que cuanto más comprendo 
más náusea me sube a la cabeza.




Obra de Bill Carman
II

Si todo puede ser
todo es posible.
Posible que me alegre
con tantas aflicciones imprevistas,
posible que me aflija
con tantas alegrías inventadas.
Contradictoriamente
ya nada me resulta transparente.
Podríamos decir que me contagio
de un mal ya sin memoria.
Si todo puede ser
todo es posible.
Posible que hasta el aire hiera tanto.
Posible que haya heridas
que corran y se alarguen como el agua.
Posible que en la tierra
en vez de cereales y hortalizas
empiecen a crecer los niños muertos.



Obra de Bill Carman

III

Hoy todo me hace mal y me desdigo, 
reniego por la vida que se queda 
pendiente de una rama en la quebrada. 
Reniego por la muerte que pernocta
al centro de adverbio negativo. 
Si todo puede ser
todo es posible.
Posible hasta yo mismo con mis letras, 
mi náusea, mi herida, mi mentira. 
Irremediablemente
por fin puedo deciros
que sólo la verdad es imposible.


III

Oggi tutto mi fa male e mi ritratto,
rinnego per la vita che resta
appesa ad un ramo sul crepaccio.
Rinnego per la morte che pernotta
al centro di un avverbio negativo.
Se tutto può essere
tutto è possibile.
Possibile persino io con le mie parole,
la mia nausea, la mia ferita, la mia bugia.
Irrimediabilmente 
alla fine posso dirvi
che sola la verità è impossibile.




Violeta Luna 
(Guayaquil, Ecuador, 1943)
POETA/NARRADORA/CRÍTICA LITERARIA/
ENSAYISTA/CATEDRÁTICA
para leer MÁS

23 de marzo de 2011

Marialuz Albuja Bayas, 2 poemas 2

Fotografía de Lina Scheynius, Suecia, 1981
ALGUNA VEZ

Alguna vez
quién sabe si después
o antes
del amanecer.
Alguna vez
al finalizar una jornada de trabajo particularmente aburrida,
quién sabe si segundos antes
de que la luna asome la cabeza tras los árboles
(su cuerpo habrá de estar siempre escondido)
o mientras las noticias den a conocer los más triviales hechos.
Alguna vez
quizá al comienzo de otra guerra
o en descanso de las gradas que recorres cada día
sin notar que el pasamanos ya no aguanta
me habrás, por fin,
definitivamente,
olvidado.



Fotografía de Elina Brotherus, Finlandia, 1972
SERÁ TAN LEVE TU PASO

Será tan leve tu paso
que apenas alcanzaré a conservarte en imagen.

Insólito en la memoria se grabará tu perfil
y ya estarás lejos.

No te sabré convocar otra vez.
Se me habrán olvidado los ojos del lenguaje,
su nariz y su boca,
sus articulaciones estarán rotas
y en mi cabeza reinará la confusión
que se instala en el mundo con los aguaceros.

Buscaré en el jardín y serás nuevamente
la brisa que anoche me quiso tocar.




Marialuz Albuja Bayas 
(Quito, Ecuador, 1972)
ESCRITORA/TRADUCTORA
para leer + en CÍRCULO DE POESÍA


4 de enero de 2011

Lydia Dávila, Éxtasis violadores (+1)


Fotografía de Steve Richards, "Cloudbusting"
ÉXTASIS VIOLADORES

Has roto la penumbra de mis otras horas…
Violaste las entelequias de mi herida.
Para que se acueste en mi remanso tu racha de besos madrugadores.

Te enervas de alcaloides. Cerca de mis plantas hay una algarabía
de estertores: la reliquia de mis senos desnudos.
Juegas en mi cuerpo con tus dedos beodos. Has roto
la simetría de mis líneas… y sorbes del licor añejo
sin genuflexiones de Amor.



B O N U S  T R A C K


Yo, Lydia: soy la flor migratoria de unas cuantas 
   romerías en el camino.
Yo, Lydia: soy el claro de luna que prendió
   inquietudes
en tu sangre de gitanos amores...
Yo, Lydia: soy la casta visión de Sandor.
Por él soy infinita, con tibieza de tarde y
   desgarramiento de nieve.
Sabes? hay enervaduras de carne en mis poemas
   de hembra: hembra mala...
hembra buena. Me tienta la nostalgia de sus ojos
   enfermos
y es un pecado la encarnación más perfecta de
   mi deseo...
Yo, Lydia: asesino a los minutos en locas
   sensaciones...
Y, como Santa Teresa, Kempis o Smiles, me apago
   en una insatisfacción 
el sagrario: desvanecimientos eternos, vagidos en 
   floración,
vértigos en mi sangre...
Yo, Lydia: soy la mujer más bella. Si tú me vieras...!
En el vaso consagrado de mi cuerpo se derramó 
una greguería de tentaciones.


Io, Lydia: sono il fiore che migra
di un certo numero di sagre nel cammino.
Io, Lydia: sono il chiaro di luna
che ha acceso inquietudini nel tuo sangue di amori gitani…
Io, Lydia: sono la donna più bella.
Se tu mi vedessi…

-f r a g m e n t o-


Lydia Dávila 
(Quito, Ecuador, comienzos del S.XX)
de Labios en llamas, Imprenta Ecuador, Quito, septiembre de 1935
en Poesía soy yo -antología- Poetas en español del siglo XX (1886-1960)
Se cree que nació en Quito, en las dos primeras décadas del siglo XX, quizá contemporánea de César Dávila Andrade que nació en 1918. Por los escasos datos que de Lydia Dávila existen, se podría decir que es una poeta rarísima que escribió un solo libro  (a los 19 años) , que basta para colocarla a la altura de los mejores autores ecuatorianos.
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