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26 de marzo de 2017

Graciela Wencelblat Wainbuch, 5 poemas 5


Fotografía de Peter Lindbergh
INQUIETUD

Antes de partir de viaje 
en el exótico restaurante 
que abrieron en Retiro 
la extraña mujer sentada  
en la mesa de al lado comió  
varios poemas. 
Uno lleno de dudas 
uno de amor 
uno rimado 
y de postre uno con palabras  
incomprensibles. 
Yo que sólo comí una sopa de letras 
no podía dejar de mirarla. 
se la veía liviana,contenta,  
segura de sí misma. 
Al levantarse me sonrió abiertamente 
como si algo, sutil y profundo nos uniera. 
Devolví la sonrisa y mientras caminaba 
pude ver una gran angustia en los tacos de su zapato 
y con una mirada mía -que desconocía- 
me vi adentro de su cuerpo llevándome a su selva. 





Fotografía de Miles Aldridge
TEORÍA DE LOS ESCÁNDALOS

Por el borde de cualquier escándalo 
se desprenden cascarillas extrañas. 
A veces se investigan por arriba 
otras con microscopios de avanzada técnica. 
Hasta ahora no se ha podido detectar a que se deben. 
Las estadísticas sobre este tema lo único que  
pudieron aclarar es que son más las mujeres 
                       las escandalosas. 
¿Serán escándalos de amor? 
Quejidos que se deslizan en la tarde . 
Serán de aquéllas que necesitan sonrisas para seguir luchando 
o las que buscan desesperadas palabras que intenten un mejor poema? 
¿Las que en briosos corceles van por el mundo desatando misterios 
y se ríen de ellas? 
Las que tienen una feroz memoria y no dejan que se olvide la necesidad de pan  
en los ojos de niños que parecen detenidos en el tiempo? 
O tal vez las que insisten en aprender a volar y se caen y levantan 
porque Girondo les susurra que sólo así una mujer vale la pena. 



Fotografía de Evelyn Benčičová
ALGO SABE

Ella se esconde detrás de un velo
no se deja auscultar por el viento
se resiste a ser decorada.
En desolación y despojo se abre
a la noche fantasmal ,
no le teme al azar , a la irrupción
             de lo desconocido,
a la confusión de la sangre cuando
habla de destiempos.

Sabe que en el centro de todo está el poema.

(de Cotidiana)





Fotografía de Katerina Plotnikova
HEMBRAS DEL PARAÍSO

Tejiendo el puente con tela de araña 
haciendo nudos a corazón abierto  
tratando de sostener la luna cuando 
la vi tambalearse perdí mi nombre 
y se oscureció el día  
se desparramaron las manzanas 
cientos de adanes corrieron detrás 
mordiscón a mordiscón 

Emergieron mujeres sin nombre  
-con abrazos de nostalgia- 
cantaron  
cocinaron 
hicieron el amor 

dieron con su instinto un ejemplo  
                        de ser 
ellas 
hembras del paraíso. 



Fotografía de Katerina Plotnikova
SORTEAR LO INDECIBLE

Desconozco esa mujer que se derrama sobre la tarde quieta 
el fulgor de esos ojos para adentro/de esas pestañas enredadas 
esa impasible demudada transparencia/ 
sé que va cayendo / 
Quisiera vaciarla / que caiga leve/ 
                      como una hoja  
como la sombra de una hoja/ 
como el recuerdo de esa sombra/ 
tal vez la luz ilumine un pensamiento 
                          aniquilado 
si encuentra el final de la caída/ 






Graciela Wencelblat Wainbuch 
(Buenos Aires, Argentina, 1947 -2013)
para leer su poesía traducida al portugués por Antonio Miranda
para leer + en POEMASPOETAS
y MÁS

14 de junio de 2015

Graciela Wencelblat Wainbuch, 6 poemas 6


Fotografía de Ida Borg



EL ABRAZO

Fue el abrazo
fue la manera de dar
el abrazo
fue la fuerza del abrazo
fue la postura
la forma de guarida
de cavidad
la conducta del abrazo
responsable,
de sostener sin poseer
de brindar sin pedir.
Fue el color de bienvenida
fue ese primer instante
que le propuso a mi piel
cambiar la temperatura
intercambiar latidos.

Después nacieron las palabras




Fotografía de Ida Borg



LA MUJER DISTRAÍDA

caminó sin zapatos ni reloj
por las calles
por el campo de petunias
por las paredes de la casa
por la línea de agua
que serpenteaba en el zócalo.
enjuagó sus manos en la niebla
para escribir su mejor poema.
cedió cada músculo de las palabras
al perfil de un conjuro,
y se perdió por la grieta de la puerta.



Fotografía de Ida Borg


HORRORES

Tantas bocas
tantas manos
tanto infierno
bordes imperfectos
corazones mal paridos.
  
Es difícil escribir
cuando la mirada
              queda fija
en un cuadro vivo de dolor.
  
Uno se siente poca cosa
                         casi nada
en la otredad de los
que se arrastran en ruinas.
  
Desteñida
indescifrable
iría a esconderme.
      Pero ¿adónde?
Allí el cuervo
atrás vampiros.
  
Habría que dar la sangre
aumentar la memoria
romper los anteojos negros.
Ser este animal que quiere
              gritar  y no puede.



Fotografía de Guy Aroch 

  
HOY

Hoy voy a derribar las puertas
arrancar los candados
abrir el corazón de la noche.
Quiero descoser los lamentos
del aire,
destornillar los dolores anclados
darle batalla a la desesperanza.
Hoy que en el techo descubrí una
grieta, me sentí fatal.
 Hoy
decido llevar mi cuerpo al viento
vivir en las pausas
renacer en el goce
persistir en la insolencia.



Fotografía de Ida Borg


Nadie se da cuenta.
Está el desayuno
el café tostadas,
las noticias del diario, que de ella,
no dicen nada.
No dicen que se está muriendo
como al descuido,
mientras la magnolia
suelta su fragancia.

(de Pasaje del signo, Editorial Vinciguerra, 1998)





Fotografía de Laina Briedis



Culpo a todas las mujeres
que me habitan
por traicionarme.
Brujas que se atrevieron a borrar
las líneas de mis manos
y las enjuicio por no cumplir sus
promesas.
Sobre todo señalo a la que ríe
por no avisar que no debía mirar
y evitar que perdiera mi inocencia.





Graciela Wencelblat Wainbuch 
(Buenos Aires, Argentina, 1947 -2013)
para leer una entrevista en: ENTREVISTAS A MIS POETAS CONTEMPORÁNEOS
para leer más en: ARTE POÉTICA
y MÁS

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