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21 de agosto de 2021

María de los Ángeles Fornero, 5 poemas 5 (de Úlcera, sal, papel y carbón)


Fotografía de Magalí Druscovich (para Revista Anfibia
7

El virus muere
–asegura la OMS–
con agua y jabón.

Pero no sale agua.
Ni un chorro
ni una gota
–cualquier agua–
ni sucia
ni vieja
algo de agua
de las canillas
en ninguna de las
casillas.

Jabón seco y
nada de agua
ni una gota
en las canillas
de las casillas
de los pasajes
de la Villa 31.


Ilustración de Juan Martín Ayerbe (para Revista Anfibia)
13

I

Hoy. Una memoria de siglos invertidos.
Unas agujas girando en reverso.
Unos planetas por fuera de su elipsis.
El seso perturbado. El caballo en la terraza.

II

Vivimos una época del mundo
donde llegamos a creer
en el mito de Adán y Eva
en que la respiración del otro
me envenena.
Prometeo nos quitó el fuego para dárselo
a los dioses y Baco toma agua mineral
en el desierto.

III

Ahora parece imposible, pero
las paralelas alguna vez se unen
el amor volverá a llover hacia las nubes
la poesía detonará los tiempos consagrados
y respirarnos como cerdos encimados
será celebración de primavera.


Ilustración de Denisse López (para Revista Gato Encerrado)
LAURA

Con el aislamiento
su casa fue una trampa.

El monstruo que se escondía
tras la heladera
debajo de la cama
en las alacenas
entre los pocillos de café
y los frascos de conservas
mostraba las garras.
Prohibía
lavarse los dientes
vestirse de colores
mirar por la ventana.
Con cada prohibición
crecía su forma de amo
en ceguera y ojos rojos
–con intermitencias–
pero sin detenerse.

Hasta que una mañana,
cuando ya no cabía
en el ambiente,
y antes de salir,
roció la casa con nafta y la incendió,
con ella dentro.


Ilustración Equipo de diseño de la UCI

VENTANAS CON MUJERES

Detrás de una ventana,
una mujer.
O su figura con hombros de carbón.
Cabello de sombras, sin boca.

Detrás de otra ventana,
otra mujer.
Unos ramos de brazos como antorchas.
Más cabellos y una línea pronunciada como boca.

Otras ventanas, menos figuras
de mujeres detrás.
Menos sombras, menos líneas y más bocas.
Algunas con sangre, otras con alas.

Más ventanas.
Vidrios rotos. Hilachas colgando de las astillas.
Más y más mujeres fuera del detrás de las ventanas.
Hasta que sea torrente, inundación.


Imagen: ATE Córdoba (en La Tinta)

COMEDORES POPULARES

Bajo el culo de la olla
leña verde.

Sobre el hule de la mesa
los menudos.

Invadiendo las narices
humo duro.

Hasta los codos de remanga
las mujeres.

En las bocas de niños con barbijos
hambre.

Y en los platos de losa
un cucharón asfixiando
la tormenta.


Úlcera, sal, papel y carbón, El Mensú Ediciones, 2021




María de los Ángeles Fornero 
(Carrilobo, Córdoba, Argentina, 1961)
Reside en Córdoba
POETA/DOCENTE/PSICÓLOGA SOCIAL/
PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA
-1a ed- Villa María
ilustrado por Carolina Martínez
prólogo de Andrea Farchetto
para leer + en EMMA GUNST

17 de septiembre de 2020

María de los Ángeles Fornero, 5 poemas 5 (+1)


Ilustración de Amanda Sandlin
Ilustración de Amanda Sandlin

I

Por asalto.
El cielo será tomado.

El sol,
Cada rayo de sol
Por asalto.
Las partículas de polvo estelar
Y la galaxia toda

Será por asalto. 
No hay otra forma.


Ilustración de Amanda Sandlin
II

Anduvimos la tierra.
Sus combas
Sus siembras.
La reptamos.
La desgranamos.
La pulsamos.
Fertileza templada
Entre mamas.
La humedecimos
De leche.
Le embebimos los surcos.

Absorbimos cada centímetro
De tierra
En la piel raquítica.
Arruga y grieta.
Pero no es nuestra.



Ilustración de Amanda Sandlin
III

El aire tomaremos por asalto.
Cada molécula
De sus componentes
Esenciales

El aire también por asalto.

En el momento de asirlo
Con las vías inciertas
Llegará intenso
Interminable.
Respetaremos nada.

El aire también será tomado 
Por asalto.


Ilustración de Amanda Sandlin

IV

Hemos abonado el crisol
Fundido los oficios.

Todos a uno.

Hortelana
Costurera
Médica

Todos a uno.

Talabartera
Agricultora
Lavandera

Todos a uno.

Cocinera
Enfermera
Operaria

Todos a uno.

Profesora
Bailarina
Campesina

Todos a uno.

Solo
Único
Invisible
Callado
Indefinido.

Todos a uno
En forma de madres.



Ilustración de Amanda Sandlin

V

Fragua revelada
Escombros de símbolos
Armario de ropa vieja
Y explosión.
Agotamiento de sentidos
Desvirgamiento de los miedos

A tomar el cielo
El aire
El sol
La tierra
Por asalto.

¡Mujer!



B O N U S  T R A C K 

LA MIMO

Daniela Carrasco 
Le hacía cosquillas en las axilas al aire.
Lo miraba y él sonreía.

Hacía señales de luces
Entre las ramas de los jacarandás.

Daniela Carrasco
Delgadita, puro gesto
Se pintaba de arco iris.
Se mimetizaba en el rito
De una ternura de enero
Y jugaba con los dedos,
Con la boca, 
Con las cejas,
Con la nariz colorada
Con la frente muy ceñuda
Con los párpados
La pera
Y los pómulos dorados.

Daniela Carrasco
Acumulaba íconos
Y los esparcía 
Con la punta de la nariz.

Pero una tarde
Daniela Carrasco, La Mimo
Artista callejera
Vestida de alondra
De maga 
De amarillo 
Y a rayas
Fue ultrajada
Torturada y 
Colgada de una reja
En el parque
André Jarlán
Por la policía chilena.

Entonces los adoquines 
Comenzaron a temblar
Por miedo, por furia

¿Se habrá visto alguna vez
A niños
Con ojos atados 
A gorriones sin pico
Y la mochila vacía?


Foto de portada: El despertar de la criada, Eduardo Sivori, 1887





María de los Ángeles Fornero 
(Carrilobo, Córdoba, Argentina, 1961)
Reside en Córdoba
POETA/DOCENTE/PSICÓLOGA SOCIAL/
PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA
para leer una reseña en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS


8 de septiembre de 2020

María de los Ángeles Fornero, 4 poemas 4


Ilustración de Andrea Ucini
CAMPO DOLOR

Manzanillas y margaritas silvestres
Chispitas rojas y terus-terus
En los potreros desolados y misteriosos.
Alegría de tardecita canturrera
Derroche de verdores y verdeos.

De pronto cicuta y cardo.
Estorbo y maleza
Sal gruesa entre las piernitas sonsas
Maleza que hierve
Hiende
Hiere
El viejo no tiene bolsa
No es el cuco
Ni el de la luz mala.

Es un viejo de carne y hueso
Que se mete
Desmesurado entre las piernitas sonsas

Y, en el mismo momento
Que el aire falta
Las manitos niñas urgen a tapar los ojitos
Que no quieren ver
Ni saber
Ni doler. 

El viejo, se levanta, se limpia el sexo
Mugroso y se va
Antes que las manitos de niña sonsa
Se animen 
A destapar los ojitos estrellados
Que no quieren ver
No quieren saber
No quieren doler. 


Ilustración de Andrea Ucini
PERSIGNACIÓN

En el nombre de la madre
De la hija
De la abuela
Y la bisabuela.

Por los siglos de los siglos
De las cosas
Que aún guardamos
Y faltan
Sacar a luz.

Amén.


Ilustración de Andrea Ucini
25 DE NOVIEMBRE

Minerva
María
M(P)atria
Mujeres
Matadas
Mariposas
Mirabal


Ilustración de Andrea Ucini
FUGA

Una mirada
Se hace temblor
Un temblor
Se hace palabra
Una palabra
Se hace poesía
Una poesía
Es un símbolo
Un símbolo
Es un diamante.
El diamante
Se vuelve fuego
Y se origina
Un temblor.


Foto de portada: El despertar de la criada, Eduardo Sivori, 1887





María de los Ángeles Fornero 
(Carrilobo, Córdoba, Argentina, 1961)
Reside en Córdoba
POETA/DOCENTE/PSICÓLOGA SOCIAL/
PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA
para leer una reseña en EL DIARIO DEL CENTRO DEL PAÍS
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