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4 de abril de 2025

Marta Sanz, 5 poemas 5 (+1)


Fotografía de Rebecca Finch (Bex Finch)

Tenemos ya más
de cuarenta años
y podríamos
decir
una vulgaridad
portentosa:
aún ignoramos
quién
nos espera
al fondo del espejo.



Ciertos hombres de mi vida
tienen un día de suerte
que siempre coincide
con mi gusto
por hacerme daño.


Fotografía de Joseph Willis

Sólo me interesan
las manchas negras del espejo,
la enfermedad de los cristales,
lo que hay detrás.

Ejerzo mi derecho a contar historias
de persona mayor.

Por fortuna,
voy cumpliendo años.


Fotografía de Alexandra Tischenko

En presencia de otros,
siempre,
preferiría
estar
desnuda.



La tensión de la página,
el poema,
es
una goma tirante.

Si la suelto
De golpe
Puedo
Sacarte un ojo.

O hacerme muchísimo daño.
A mí misma.


Vintage, Bartleby editores: Madrid, 2013
Ilustración de la portada de Bárbara Butragueño
 

B O N U S  T R A C K

Una mujer canta
en un vagón de metro
tristes canciones de Angola
que me aprietan el corazón

Con un altavoz sobre la estructura metálica de un carrito de la compra.
A través de su micrófono, la mujer se disculpa.
Perdón, perdón, perdón.
La mujer entona y canta con su voz rasgada,
tan rugosa,
una bella canción de las costas de Angola.

La mujer tiene el pelo amarillo y la tez oscura.
Lleva un vestido de flores marrones
Lleva un vestido de flores marrones
y, pidiendo perdón, nos canta
una melodía incluso muchísimo más triste
que la torpeza con la que mueve los pies
mientras se lleva el micrófono a la boca.

¿Quién eligió el maquillaje?

¿Y será cosa de la perra
que tenga yo el corazón apretado?

Pago una moneda
para curarme la angustia.

La angustia siempre nos cuesta
un montón de calderilla.


de Perra mentirosa/HardcoreMadrid; 
Bartleby Editores, 2010



Marta Sanz Pastor
(Madrid, España, 1967)
DOCTORA EN LITERATURA CONTEMPORÁNEA/
POETA/NOVELISTA/ENSAYISTA
para leer una reseña en ARTES HOY
para leer + en ZENDA LIBROS


19 de octubre de 2020

Elisabet Fabregas Alegre, 3 poemas 3


Fotografía de Bex Finch
TIERRA

Ser como niña 
jugando en el prado 
conversar con los 
árboles al amanecer. 

Caer en sus hojas 
existir entre el sonido de 
las cañas al despertar. 

Bebernos la raíz 
de los tubérculos 
de esta tierra roja 
entrar profundo. 

Ser como lava y 
volcán surcar sus 
caminos 
llegar allí, 
donde el brillo 
ilumina la corteza 
y el color oro 
se asemeja al sol 
a tantos años luz. 

Ser raíz 
planta 
y flor a la vez 
deslizarnos por este paraíso.



Fotografía de Bex Finch
HOGAR

Soltar los mapas,
los continentes
y los paisajes.
Permanecer
en un trocito de silencio.



Fotografía de Bex Finch

EL CORAZÓN SE VUELVE LÍQUIDO

Cuando uno ha dejado de amar a alguien, siente que el otro se ha transformado en una
persona distinta, aun cuando no haya cambiado.
Sei Shonagon

¿Y qué sucede cuando dejan de amarte?
El corazón se disuelve
se torna líquido,
inestable
lleno de tempestades
y como una embarcación de océanos
uno se pierde en las pupilas desaparecidas del otro.




Elisabet Fabregas Alegre
(Barcelona, España, 1989)
Reside en Ibiza
POETA/EDUCADORA/ MÁSTER EN EDUCACIÓN HOLÍSTICA/
MÁSTER EN EDUCACIÓN MONTESSORI
de Cesto de lilas, próxima edición de Calambur Editorial
su BLOG

12 de agosto de 2020

Janet N. Gold, En el principio


Fotografía de Bex Finch

EN EL PRINCIPIO

En el principio fue el sueño
y el sueño se hizo mujer
y la mujer tomó su cepillo
y limpió el cielo
agarró su escoba
y barrió el desierto de todos sus huesos
con su pala
abrió brecha en el barro mudo.

Llamó el hambre por su verdadero nombre
y anduvo a zancadas por los bosques del miedo,
recogiendo las ramas quebradas
y las flores caídas.

En el paisaje de una mañana tácita
apiló los huesos y las estrellas,
la arena, el barro y las ramitas,
los corazones mortinatos
y las iras no gastadas.

Grande fue la pila,
caliente el centro de la creación.

En medio de su elación
sumergió sus manos
en el quemante cielo,
movió el moribundo mar,
apretó peces y plumas,
desmenuzó el terco barro. 

Movió y movió la pila
de lo que fue
y lo extendió cual manta
encima de la tierna tierra
desnuda de esperanza
y sin los adornos de la memoria.

En la manta de lo que fue
descansó de su trabajo
y soñó que era una semilla
y la semilla soñó un jardín
y el jardín soñó este principio.

en el fanzine Poesía de Puertas Abiertas #29, Ediciones Mal Paso, 
Tegucigalpa, Honduras, 2020

IN THE BEGINNING

In the beginning was the dream
and the dream was made woman
and the woman took her brushes
and washed the sky clean
picked up her broom
and swept the desert of all its bones
with her shovel
she cracked open
the mute clay.

She called hunger by its true name
and strode through the forests of fear,
gathering up the broken limbs
and fallen flowers.

In the landscape of an unspoken morning
she piled the bones and stars
the sand and clay and twigs
the stillborn hearts
and unspent angers.

High was the pile
hot the center of creation.

Deep in her elation
she plunged her hands
into the burning sky,
she stirred the dying sea,
she lifted the rim and scrabble
pressed fast the fish and feather
crumbled the clumps of stubborn clay.

She turned and turned the pile
of what was,
then spread it like a blanket
on the infant land naked of hope and
unadorned with memory.

On the blanket of what was
she rested from her work
and dreamed she was a seed
and the seed dreamed it was a garden
and the garden dreamed this beginning into being.




Janet Nowakowski Gold
(Torrington, Connecticut, EE.UU., 1948)
Reside en Camden, Maine
CATEDRÁTICA EMÉRITA DE LITERATURA LATINOAMERICANA/ 
INVESTIGADORA/ESCRITORA/POETA/CRONISTA
para leer una entrevista en EL HERALDO
para leer una nota en AL DÍA NEWS
para escucharla recitar el poema acá
su WEB


18 de septiembre de 2019

Paulina Cruzeño, 2 poemas 2 (de Italó)



Fotografía de Bex Finch



A la mañana salimos a la vereda
todavía en camisolines de raso.
El suyo verde petróleo, el mío blanco.
Descalzas y con el cuerpo suelto
tomamos mate
los ojos quietos en la calle.
Los que vinieron a hacer la ruta
pasan en sus camionetas
y nos saludan alegres.
Mi mamá levanta la mano
como una reina de belleza
en el lomo de un auto viejo.
A la siesta, la reina
barre la vereda en bombacha y corpiño.
Si le pregunto por qué no se viste
me dice: la gente
cree que es una mallita.



Fotografía de Bex Finch



La neblina está baja
a la altura del maíz.
Llueve hace días, el barro
pareciera traer la noche un rato antes.
No hay mucho por hacer: sentarse
a mirar por la ventana
esperar que un auto pase
ver quién va adentro
hacer un comentario
y volver a callarse.
Una película fina envuelve los árboles
los techos, las paredes de las casas
como si fuera un nailon
o una tristeza vieja.




Cliquear la imagen para ampliar




María Paulina Cruzeño 
(Italó, Córdoba, Argentina, 1983)
POETA/PSICÓLOGA
de Italó, Hiedra Editora, 2018
Contratapa de Eloísa Oliva
para leer MÁS
su TUMBLR

10 de septiembre de 2019

Eeva Kilpi, 4 poemas 4 (+1)


Fotografía de Patty Maher


Cuando has visto una nube
en el regazo de un lago;
y la luna
entre los nenúfares;
inevitablemente estás a la merced
de tu propia alma.



Fotografía de Lumi Tuomi


Apenas él hubo pronunciado:
“Ahora lo único que falta son fresas”

cuando ya estaba yo corriendo hacia la descuidada
huerta de detrás de casa

y había cogido un puñado de fresillas silvestres
antes de que él hubiese acabado de tomar su yogur:
acababan de madurar.
Ten cuidado con lo que dices, dije, ahora todo se hace
realidad.
Y él tuvo cuidado.





s/d del/a autxr


Cuando una ya no tiene fuerzas para escribir, tiene que recordar.
Cuando una ya no tiene fuerzas para fotografiar,
tiene que ver con los ojos del alma.
Cuando una ya no tiene fuerzas para leer,
tiene que estar llena de narraciones.
Cuando una ya no tiene fuerzas para hablar,
tiene que resonar.
Cuando una ya no tiene fuerzas para andar, tiene que volar.
Y cuando llegue la hora,
una tiene que desprenderse de los recuerdos,
de los ojos del alma, dejar de soñar,
callarse y plegar las alas.
Pero pase lo que pase, sigue la narración, sigue.



Fotografía de Bex Finch



¿Qué ruido es ese que me despierta de noche?
Es la biología, que exige sus derechos.
De noche se escucha mejor,
claramente cuando
cuando los sociólogos duermen.



EEVA DIXIT

"Los viejos se clasifican de algún modo como forajidos. Mantener el respeto propio es un derecho fundamental para todos. El requisito previo para una buena vida es que se pidan las opiniones de las personas y se respeten sus deseos. Ahora eso no sucede".


"Vanhat on luokiteltu jotenkin hylkytavaraksi. Itsekunnioituksen säilyttäminen on jokaisen perusoikeus. Hyvän elämän edellytys on se, että ihmisen mielipidettä kysytään, ja hänen toiveitaan kunnioitetaan. Nyt niin ei tapahdu."

(leído en UUTISET)



Ph Jaani Lampinen 
Eeva Karin Kilpi 
(Hiitola, Carelia, Finlandia, 1928)
POETA/ESCRITORA/FEMINISTA
de Ennen kuolemaa, 1982
de Poesía Nórdica, Ediciones de la Torre, 1999
Edición, selección y traducción de Francisco J. Uríz
para leer MÁS

22 de agosto de 2019

rupi kaur, 5 poemas 5 (marchitarse)


Fotografía de Bex Finch, serie The Sleepwalker

te fuiste
y todavía te quería
pero me merecía a alguien
que estuviera dispuesto a quedarse



Fotografía de Bex Finch, serie The Sleepwalker

no es lo que dejamos atrás
lo que me rompe
sino lo que podríamos haber construido
si nos hubiéramos quedado



Fotografía de Bex Finch, serie The Sleepwalker

amarte era respirar
pero ese aire desapareció
antes de llenar mis pulmones

-cuando desaparece demasiado pronto



Fotografía de Bex Finch, serie The Sleepwalker


tu ausencia es un miembro amputado




Fotografía de Bex Finch, serie The Sleepwalker

cómo se explica
que cuando termina la historia
empezamos a sentirlo todo






rupi kaur
(Punyab, India, 1992)
Reside en Toronto, Canadá
POETA/ILUSTRADORA/ACTRIZ
de el sol y sus flores, Seix Barral, 2019
Traducción de Elvira Sastre
para leer MÁS
su WEB
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