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15 de enero de 2026

Verónica Jiménez, Nada tiene que ver el amor con el amor (+1)


Andrew Wyeth, The Oak, 1944

NADA TIENE QUE VER EL AMOR CON EL AMOR

Nada tiene que ver el amor con el amor
nada tiene que ver la sed con el agua que arrebata
ni la primavera con la flor que se desprende del tallo.
Son solo ejemplos.

El amor tiene que ver con la costumbre de mirarse a los ojos repetidas veces
el amor tiene que ver con la costumbre
de buscar en los ojos contrarios el eco de un relámpago
o palabras amables tras las máscaras estrictas del silencio.

No tienen que ver con el amor las prolongaciones del estío
ni las hojas que se desprenden exhaustas de los árboles
ni las hojas que se aferran como gusanos de los árboles.
Es un ejemplo.

El amor tiene que ver con una casa aplastada por la lluvia
con habitaciones a oscuras y con charcos
con las tristes camisas aferradas al vacío del aire
con los chalecos sin destino empujados al fuego
con un par de ojos sofocados en su espejo.

El amor tiene que ver con la costumbre de mirarse a los ojos repetidas veces
y atizar las llamas de los charcos repetidas veces
y alojar la lluvia en habitaciones oscuras repetidas veces.

El amor tiene que ver con huir de nuestras habitaciones
con fundar en el barro una nueva ciudad para guarecernos
con vestirnos en nombre del amor con una nueva guirnalda de granizos
con detestar en nombre del amor los frutos y los árboles.

Nada tiene que ver el amor con el amor.
Nada tiene que ver el amor con las palabras que engendra.

de Nada tiene que ver el amor con el amor, Piedra de Sol, Santiago de Chile, 2011


L’amore non ha niente a che fare con l’amore
non ha niente a che fare la sete con l’acqua che dirompe
né la primavera con il fiore che si stacca dallo stelo.
Sono solo esempi.

L’amore ha a che vedere con l’abitudine di guardarsi più volte negli occhi
ha a che vedere con l’abitudine
di cercare negli occhi avversi l’eco di un lampo
o parole gentili dietro le maschere severe del silenzio.

Non hanno niente a che fare con l’amore i prolungamenti dell’estate
né le foglie che si staccano esauste dagli alberi
neanche quelle che agli alberi si aggrappano come tarli.
È un esempio.

L’amore ha a che fare con una casa distrutta dalla pioggia
con stanze al buio e le pozzanghere
con le tristi camicie avvinghiate al vuoto dell’aria
con i maglioni senza scopo sospinti nel fuoco
con un paio di occhi soffocati nel loro specchio.

L’amore ha a che fare con l’abitudine di guardarsi negli occhi più volte
e riattizzare le fiamme delle pozzanghere più volte
e ospitare la pioggia nelle stanze buie più volte.

L’amore ha a che fare con la fuga dalle nostre case
col fondare nel fango una nuova città per metterci al riparo
col vestirci in nome dell’amore di una nuova ghirlanda di grandine
col rinnegare nel suo nome i frutti e gli alberi.

L’amore non ha niente a che fare con l’amore.
Non ha niente a che fare l’amore con le parole che feconda.
 
L’amore non ha niente a che fare con l’amoreRaffaelli Editore, 2014
Traducido al italiano por Sabrina Foschini

Nada tiene que ver el amor con el amor,
Piedra de Sol, Santiago de Chile, 2011




B O N U S  T R A C K 

Una cocina
una casa
una civilización
humo y ceniza.

Busco el paraíso
busco la verdad
paraíso y verdad

pero todo es salado y viscoso
           como cebo de cerdo.

Amo el silencio
el silencio y el ruido
y el sonido de las olas.

Esto es aquello de lo que soy capaz:
un festín.

Porque la lengua es un extraño músculo
que ha consumado hechos gloriosos.

de Catábasis, Santiago de Chile: Cuadro de Tiza Ediciones, 2017

Catábasis, Santiago de Chile: Cuadro de Tiza Ediciones, 2017




Verónica Jiménez Dotte 
(Santiago, Chile, 1964)
POETA/ESCRITORA/PERIODISTA
para leer + en UCHILE
y + en ZENDA LIBROS

7 de noviembre de 2025

Soledad Fariña, Salgo loba a la calle...


s/d del autor de la fotografía

Salgo loba a la calle   corro
por la calle elevando remolinos
de polvo    así no me ven

Abro puertas  fauces   llaves
dejo las llaves abiertas
las puertas    abro las fauces
elevando remolinos de polvo

Así no    Me ven     Agazapada
a tu espalda hundiéndote los dedos
dónde llamar     agoté las fichas
no hay más fichas  no hay más números
dónde llamar

Editorial cuarto propio, 2001
Colección Uvas de la ira

Soledad Fariña Vicuña 

(Antofagasta, Chile, 1943)
POETA/ESCRITORA/PROFESORA
LICENCIADA EN FILOSOFÍA Y LETRAS
de Narciso y los árboles, Editorial cuarto propio, 2001
Colección Uvas de la ira
para leer + en CARAJO


19 de julio de 2025

Gumersinda Reyes, La mujer triste (+1)


Fotografía de Jennifer Timmer Trail

LA MUJER TRISTE

I

Una vez amé a una mujer triste
todo era aguas a su lado
no supimos nadar juntas

Hoy solo somos naufragio


II

Una mujer triste
navega dentro de mi vientre
las mariposas ya no vuelan
fuera de la jaula
solo hay hielo en sus dedos
que se derriten
y de nuevo el naufragio


III

Una mujer triste
se duerme sobre mi pecho
no sé qué hacer con tanta agua


IV

Qué hace una mujer triste
recostada en mi orilla

solo sé nadar en profundidades


V

Nunca más oscuridad
después de besar su sexo
Ella abre las piernas
y me llena la boca
de luciérnagas


B O N U S  T R A C K 

Fotografía de Jennifer Timmer Trail

Del amor sólo me queda esta herida 
que sangra cada vez que te nombro.


Gumersinda Reyes 
(Santiago de Chile, 2002)
POETA/FEMINISTA 
su primer libro titulado EL DESEO DE SAFO
está en proceso de edición.
para leer + en POETRY ALQUIMIA
gumersindareyespoet@gmail.com

28 de febrero de 2024

Amanda Durán, Desaparece una casa...


Fotografía de Maarit Hohteri

Desaparece una casa
en ella tuve un hijo,
pude ver su carita tantas veces y aun así hay días que no logro recordarla.
Es tan fácil no ver nada afuera de esas paredes, 
Y siempre siento pánico de que se abra esa puerta.
Los rincones vacíos están todos repletos y en alguno de ellos perdí la memoria.
Están conmigo unos muebles que lo adormecen todo,
Y hay en una de las piezas un barranco vacío del que mis pies cuelgan como si saltara,
Desaparece un hijo que sepulta todo tajo de mi voz, tala mi boca
para irme con él me disuelvo
pero mis pies siguen colgando al vacío 
de una casa que desaparece sin un solo rastro de mi carne.




Amanda Durán -Daniela Pizarro Durán-
(Santiago, Chile, 1982-2025)
Residió en Lima, Perú
POETA/PERIODISTA/ILUSTRADORA
para leer una entrevista 
y + poemas en BLOG TIERRA AMARILLA
+ en HETEROGENESIS
y + en EMMA GUNST
Leído en su FACEBOOK

10 de diciembre de 2022

Daniela Catrileo, 6 poemas 6 (+1)


Mural en Valdivia. Obra de Felipe Smides

APRENDIMOS A LEER GOLPES
 
Hasta negar la lengua.
 
La h muda se extiende al río
que tachaste con la herida.



s/d del autor
No hay pureza
ni casa propia
en
el movimiento de las aguas

habitar
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

el corte

sentenciada la boca
rota la lengua.


Obra "Mujer mapuche" de Nicoletalle

¿Cómo escribir un nombre
que nació herido,
antes de ser escrito
antes del origen
de la letra?


Ilustración de Kürüf

Mis muertos
no son la historia.

Caminan sin lengua
aúllan
como réplicas del signo.

¿De qué sirve
escribirte, si desapareces
en la hoja
en el cauce?


Obra de Magalí Camarda – Mujer Mapuche
El secreto en la rotura
de la lengua
como quién se apuñala
a sí mismo
para salvarse.


Obra de Catalina Ferreira Reyes
El río nos sumerge
en el temblor de sus olas.

Meto piedras en mis bolsillos
para asegurar el descenso.

En el vestigio de la seña:
nacemos

de rabia
de pobres
de olvido
como musgo en la ribera.

Río herido, Santiago de Chile: Edicola Ediciones, 2016



D A N I E L A  D I X I T 

Collage de Tamara García

[…] yo no tuve a mi padre que me dijera tú eres mapuche, te voy a enseñar estos
ritos, te voy a enseñar tu lenguaje. Eso fue para mí un aprendizaje, lo tuve que hacer
yo, para constituir también esa problemática, algo que me faltaba. Ese nudo se
establece con el mapuche urbano, que es desde donde me posiciono, desde donde
puedo yo ser mapuche, acá en la ciudad. Yo creo que lo vamos resolviendo a través de
diferentes procesos, el arte o la música, la filosofía o también otras luchas con las
mujeres mismas, el mío es la escritura, pero es complejo, es complejo posicionarse en
un ―entre‖. Pensaba en la Jamaica Kincaid, me siento muy identificada con su proceso
porque es un viaje, ella nunca va a terminar de decir completamente que está en un
lugar, es la diáspora, es un mundo que te tira para todos lados 

(Entrevista, Daniela Catrileo, poeta mapuche: 
Memoria, creación y la posibilidad de un feminismo desde
el mundo mapuche, Mapuexpress)



Foto: Redes Sociales FIL
Daniela Catrileo
(San Bernardo, Chile, 1987)
POETA/ESCRITORA/FILÓSOFA/FEMINISTA/PROFESORA/
INTEGRANTE DE LA EDITORIAL Y COLECTIVO MAPUCHE RANGIÑTULEWFÜ
para leer + en MIL LI DE POEMAS
"Nombrar las violencias" Daniela Catrileo conversa 
con Belén López Peiró
CCCB, 27.11.22

9 de julio de 2021

Begoña Ugalde, Sistema solar (+4)



SISTEMA SOLAR

El viernes me quedo dormida
mirando el fuego tenue de la estufa
mientras Patti Smith grita ¡Horses! ¡Horses!
sueño con peces y caballos brillantes
que cruzan el cielo como un cometa que agoniza.

Al despertar decido escribir poemas en las paredes
con temperas que mi hijo guarda en su mochila
para hacer una maqueta del cielo.

Mi idea es leerlos en voz alta
mientras pintamos pelotas de plumavit
que representen los planetas orbitando
en torno a un sol irreal.

Lo cierto es que estoy muy cansada
apenas puedo hacer el desayuno
los panes se incendian sobre el tostador
la leche hierve hasta hacerse espuma
mi hijo pregunta cosas sobre la galaxia
los hámsteres giran en su rueda
luego se aparean frenéticamente.

¿De qué están hechos los anillos de Saturno?
¿Cómo es posible que en un comienzo todo fuera materia
oscura?
¿Qué es lo que sujeta a los planetas en el cielo?
¿Y cómo funciona la ley de gravedad?

La vida es frágil en sus inicios
dependemos tanto de otros y luego negamos todo
nos gusta el desorden o al menos la atemporalidad
ir drogados al cine para reírnos de manera salvaje
sentir el poder de la ficción hasta la mañana siguiente.

No nos detenemos a mirar las pocas estrellas
que todavía brillan débilmente entre los aviones
olvidamos llamar a los amigos que cuentan monedas
para comprar una caja de vino que acabarán de a poco
mientras ven documentales sobre el fin del mundo.

Pero todo está bien así
Patti Smith enviudó y se mantuvo diez años
alejada de la música para criar a sus hijos
luego se convirtió en una estrella de rock
y yo soy quien soy ahora
y el sistema solar un día se apagará
seremos de nuevo solo un cuerpo celeste.

de Poemas sobre mi normalidad, RIL EditoresSantiago de Chile, 2018
Sello Ærea, Colección Carménère
Prólogo de Flavia Company


B O N U S  T R A C K (X4)

Fotografía de Brooke DiDonato

PRIMERA CONFESIÓN

No aprendo los mandamientos,
me saco malas notas en religión,
no me gusta estudiar las parábolas
ni logro colorear dibujos sin salirme del contorno,
las canciones de panes y corderos callo en la liturgia
sus letras de memoria. No aprendo
a tejer mantas para mis futuros hijos,
a callar el reclamo
dejar quietos mis dedos,
a llevar el delantal limpio
a distinguir el camino al cielo 
porque es muy tenue la luz que lo señala.
(...)


Fotografía de Brooke DiDonato

Te pedí virgencita
que no soltaras mi mano
que me dieras de tu agua bendita
para calmar esta sed.
Que si no voy a tomarme un resto,
deshacerme en ruedos,
romperme en ruido.


Fotografía de Brooke DiDonato

Esa noche que escapé por la ventana
no estuve sola, mamá, te juro permanecimos unidas
como hermanas de sangre,
tomadas de la mano avanzamos entre ellos
comprendiendo que deseaban tocarnos 
por tener las caderas sin marcas,
los ojos febriles
y tantas ganas de llevarnos las guirnaldas 
para colgarlas sobre el respaldo de la cama, 
prolongando así
nuestra única fiesta.


Fotografía de Brooke DiDonato

La virgen del cerro San Cristóbal se llama virgen de la inmaculada concepción.

Al cerro Tupahue le cambiaron el nombre y le pusieron cerro San Cristóbal
en honor al santo patrono de los viajeros. O sea de los colonos.
O sea de los violadores.

Los nombres de nuestras madres están cambiados.
Todos nuestros nombres están cambiados.

El cerro no es un violador,
el cerro es de las vírgenes violadas.
Siempre anónimas, mudas.

Fragmentos de La virgen de las AntenasColección Menos es más, Editorial Cuneta, 2011
Universidad de Chile, REVISTA CHILENA DE LITERATURA Abril 2012, Número 81, 137 - 144
para leer una reseña en DER GOLEM




Ph Tatiana Donoso
Begoña Ugalde
(Santiago, Chile, 1984) 
Reside en Barcelona
POETA/NARRADORA/LICENCIADA EN LITERATURA HISPÁNICA/
MÁSTER EN CREACIÓN LITERARIA
para leer una entrevista en LA TERCERA
para leer + en BUENOS AIRES POETRY
+ en TXT
su web colaborativa TRAZA COLECTIVO

16 de junio de 2021

Camila Fadda Gacitúa, 2 poemas 2


Ilustración de Cecile Veilhan

De todo lo que no quiero
lo que menos quiero es que
un día cualquiera tal vez
un jueves o un lánguido
domingo incluso mañana
nada de esto me sorprenda
me seduzca o me calme.
Que mi ojo agudo no vea 
que mi oído vivo no escuche 
a las estaciones
volviéndose indolentes.
Que confunda mis pasos
con abismos y la fruta 
con municiones.
Lo que menos quiero es 
que se me oxide el habla
que la euforia pase de largo
y no me desintegre 
en una lluvia de puntitos.
Que no concilie el sueño 
la razón o la dulzura y que
en el vértigo del viejo laberinto
ya no encuentre 
la puerta de salida.

publicado en su facebook


Ilustración de Cecile Veilhan

A MI MAMÁ

Empieza temprano con el almuerzo
mientras toma sorbos de sopa o café
o algo que siempre hierve y piensa
en la cena de hoy y de mañana
frente a la ventana de toda la vida
bate huevos de cáscara azul
que saca de la manga y
en cuanto termina parte otra vez
el aceite de oliva, el ajo, la sal
ella sale a cosechar y multiplica
los tomates de la chacra
hace salsa y mermelada
que aún caliente reparte
en frascos o moldes y en cada boca
con la cuchara de palo de toda la vida
revuelve cazuelas y al mismo tiempo
bate un merengue cosecha paltas
piensa en higos y en nueces
agrega manteca y leche tibia
para unir la masa de toda la vida
decide reineta a la mantequilla y pide
que le traigan un limón del jardín ella
cocina de noche lo que comeremos ayer
y de madrugada lo que comimos mañana
ella sabe de magia en la cocina
huele a comino cebolla y madre
salpica órdenes como una reina
en su país de toda la vida.

de Mover el aguaEditorial Los perros románticos, Santiago, 2019




Camila Fadda Gacitúa
(Santiago de Chile, 1969)
POETA/TRADUCTORA/GESTORA CULTURAL
para leer + en NUEVA YORK POETRY




15 de marzo de 2021

Eliana Pulquillanca, Hijos del Socavón


Minas de Carbón - Chile - Curanilahue, 1924

HIJOS DEL SOCAVÓN

La mar no conoce
a los hijos del minero.
El minero y sus hijos
no trepan Laurel ni Canelo.
Corren por laberintos
en profundos socavones
pulsan la vida
Los hijos del minero
tienen el rostro empolvado
sediento el corazón
la sonrisa amplia
los ojos teñidos de sal
Y en su norte
la profundidad de la tierra.

RÜNGANMAPU PUKE FOCHÜM

kimlafi nga lafken
pu rüngatukurafe ñi puke yall
Rüngatukurafe nga tañi puke yall engün
püratukelafingün ta triwe foyenorume
lefküyawkingün ta weluchürachi pütüke rüpümew
pütrükonyechi rüngan mew nga
amulnefingün ta mongen
Pu rüngatukurafe ñi puke yall nga
mulungküley trufür mew ñi ange engün
angküley ñi piwke engün
ayüwküyawingün welu
afüngkaley chazi mew ñi nge engün
Fey enga tañi kollpiku püle engün
ümüñküley ta mapu.



Eliana Pulquillanca Nahuelpán
(Comunidad de Piutril, San José de la Mariquina, 
Región de los Ríos, Chile, 1963)
Reside en Santiago desde 1981
de Azul Gris. Palabra e Imagen Mapuche en la ciudad,
Autoedición, 2009
Traducción al mapudungun de Víctor Cifuentes
su WEB


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