Mostrando entradas con la etiqueta evelyn bencicova. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta evelyn bencicova. Mostrar todas las entradas

30 de enero de 2021

Claudia Huergo, 3 poemas 3 (de La boca del monte)


Fotografía de Evelyn Bencicova


Nuestro primer paisaje fue el monte
aunque por ese entonces no lo llamábamos así.
Paisajes eran otras cosas
postales coloridas, paseos de gente feliz.

Si tuviera que dibujar al monte
empezaría contando por su boca
diría:
la boca del monte
tiene dientes
como espinas,
se alimenta de pedazos de piel
gotas de sangre
escozor.
No diría: alguien pasea por el monte.
Diría: 
alguien es alcanzado por el hambre.



Fotografía de Jürgen Nefzger



Va la siesta suspirando aliento sobre las hojas
engordando la fronda,
migran los cuerpos hasta el río
nacen niños como orillas
alimento para peces
carnadas.
Las madres eventran a la sombra
un tejido flojo macera sus alumbramientos
allí traman sus venganzas,
hacen tajos a la sandía.


Fotografía de Jürgen Nefzger


Pero un pueblo es también un lecho de costumbre
una forma de arrastrar los pies
de hacer la conversación, la música.
Un gobierno del agobio.



de La boca del monteHiedra Editora, 2020




Claudia Huergo
(Villa Dolores, Córdoba, Argentina, 1968)
Reside en Ciudad de Córdoba
POETA/DOCENTE UNIVERSITARIA/PSICÓLOGA
Poemas leídos en el facebook de Leticia Ressia
para leer una reseña de su obra por Sebastián Maturano
su blog DIATRIBAS
para leer + en EMMA GUNST

27 de marzo de 2018

Patricia Benito, 2 poemas 2 (+2 +1)


Fotografía de Evelyn Bencicova

YA NI CERRAMOS LOS OJOS

Vivimos muy rápido.

Ya no respiramos lento,
ya no nos sentamos frente al mar 
sin esta necesidad de decírselo a alguien.

Lo queremos todo ya y aquí,
aunque "ya y aquí" quiera decir
mal y de perfil.

Nos contamos cosas 
a través de pantallas heladas
y temblamos más con una batería baja 
que con un susurro en la nuca.

Si nos tropezamos, 
agarramos más fuerte el móvil
que la mano del de al lado.

Nos hacemos fotos sin pensar
que el corazón más importante
es el que está tras las pestañas,
y no los ojos que hay debajo.

Preferimos mil "me gusta" en la nube
que un "me gustas" en el ombligo.

Valoramos a la gente 
por el ejército que tiene detrás 
sin preocuparnos ni un segundo 
de los principios de un capitán.

Nos repetimos que dormir solo 
no está tan mal,
convencidos de que las defensas se bajan 
mientras lo hacemos.
Como si dejar que alguien entre
no sea lo mejor 
que le puede pasar a tus piernas.

Nos traen el desayuno a la cama 
y corremos a inmortalizar el momento, 
en vez de tirarlo todo por los aires 
y engancharte como koalas 
al portador.

Tiramos el amor a estornudos como si 
siempre fuese a haber más en la reserva. 
Le ponemos barreras tan altas porque de 
pequeños nos dijeron que podía con todo. 
Y a lo peor pueda saltarlas, pero ¿cómo 
quedará lo que consiga pasar?

No nos dejamos tiempo
para echarnos de menos,
y en los abrazos
ya ni cerramos los ojos.

Nos queremos mal.
Y rápido.
Y mal.

Nos conformamos.
Y no, así no.
Yo no.

Ya no.



Ilustración de Tithi Luadthong

TIERRA MOJADA

Pasar páginas
en cuentos de mierda
es uno de los mejores
finales felices posibles.

Empezar de nuevo
tras una tormenta
sólo es posible
si cierras los ojos
y hueles la tierra
mientras destruyes
los castillos
que construiste
con ella.


B O N U S  T R A C K (x2)

Fotografía de Evelyn Bencicova


Vive, joder. Vive.

Y si algo no te gusta, cámbialo.

Y si algo te da miedo, supéralo.

Y si algo te enamora, agárralo.

Tengo que, nunca es un buen comienzo. No
hagas nada que empiece con estas palabras.

Quiero/amo/me flipa/voy/puedo, es la mejor
manera de construir tus frases, tus días
y toda tu vida.


Fotografía de Evelyn Bencicova

Hace tiempo aprendí
A poner un “creo” detrás de
Mis verdades más absolutas.

Y un par de oídos.

Desde entonces,
Salgo ganando siempre.





P A T R I C I A  D I X I T

Fotografía de Evelyn Bencicova


Nos van a faltar rincones 
para la cantidad de tontos 
que hay en este mundo 
necesitando ir a pensar




Patricia Benito
(Las Palmas, España, 1978)
Reside en Madrid
en Primero de poeta, Penguin Random House Grupo Editorial España, 2015

26 de marzo de 2018

María Moreno, 3 poemas 3 (de El affair Skeffington)


Fotografía de Evelyn Bencicova

1914 /1918

Trizas,
hecha trizas.
Que cada cual
tome una
y suba al tiovivo,
ávidos, amantes, montones míos.
ENFERMERA
PRENDA FUEGO A ESA IDEA
Nadie hará un memorándum:
en la mente
el fuego no quema la carne.

(de Exposición)




Fotografía de Evelyn Bencicova

SOBREVIVIENTE

Ya fue bastante amarte,
reposar un sin fin en tu regazo
–cuarenta años para un minuto
no deja de ser un trato justo–,
tu mano en la noche del hospital también
aunque no pudieras escuchar el murmullo
oculto bajo el rebozo de la mascarilla:
“He atrapado el secreto, querida,
la muerte no nos dice nada”.

Si la velocidad es subjetiva
el viaje de la camilla hacia el quirófano
llega a alcanzar la velocidad de la luz.
Carreteras corren para atrás. Pasan postes:
ningún movie del ahogado,
ni siquiera el prestigio de una esquirla en la pierna,
solo recuerdos donde arden las poblaciones
y veo el palo del barco hundido.
(Tengo miedo de decir la verdad bajo anestesia.)

Mi madre me ofrece a la distancia
algo que me importa mucho pero luego
vuelve el rostro y dice que no puede dármelo.

Siete velos de valium me acercan tu cara de reproche
pues has podido leer en los pliegues de mis párpados
la tentación tenaz de soltarme y someterme.

Si hubiera Dios agradecería
que nuevamente me rapte una imagen
(tus lágrimas cayendo sobre loza jaspeada,
hojas entre las hojas de los libros,
ensalada de flores).

Y que una voz eche su raíz en mí
sin ninguna amenaza de olvido
(en español la palabra anhelo).

Espero en la antesala del Touro
reconocer a lo lejos los faros de tu auto
–voy a aterrizar ilesa entre nuestras sábanas–,
la reconciliación y los plisados rosa
y el barrido de tus manos sobre la seda.

(de El honor de las damas)




Fotografía de Anka Zhuravleva

LA BAILARINA

¿Por qué tanta congoja, tanta pena?

Si precisamente hoy ella dijo
que no tenía deseo de ir a esa fiesta
porque se sentía tan cerca de mí
que no hubiera podido soportar
ni el tintineo de los vasos en las bandejas
o que alguien saltara descalzo sobre la barra.

Levantó en cambio la tapa de nuestra marmita
y dejó que el aroma invitador del guiso
se derramara por el cuarto, diciendo:
–Soutine ha terminado hoy con su buey
y resultó que el último estaba fresco.

Comimos conversando animadamente junto a la ventana
y el cartel de El Monóculo que estaba más cerca de ella
con su titilante resplandor rojo
parecía que la encendía y la apagaba.
Luego se sentó en el borde de la cama
que gime a veces pero solo bajo el peso de dos cuerpos
y puso los pies en la jofaina
sosteniéndose el vestido
como una persona que cruza un riacho.
Entonces tomó una navaja
y se rasuró limpiamente las piernas.

Vi la desesperación de los pelitos
en el mandala de agua
antes de escurrirse por el sumidero.

Así un día yo también seré arrancada.

Y es mi consuelo haber arrojado allí
el dorador de marcos,
pienso que habrán tenido un espléndido funeral
antes de salir al Marne.

¿Por qué tanta congoja, tanta pena?

Ella es tan pero tan atroz
como una mente afiebrada,
piensa que es el amor
antes de conocerlo y se resguarda.

Yo, la dama del rickshaw,
con otra dama
que no conoce el camino pero tiene un látigo.

(de Gwendolyn Massachusetts)




María Moreno -María Cristina Forero-
(Buenos Aires, Argentina, 1947)
ESCRITORA/CRONISTA/PERIODISTA/
CRÍTICA CULTURAL
reeditado por Mansalva, 2013
para leerla en Revista Anfibia
para leer una entrevista en Los Inrockuptibles

1 de enero de 2018

Tina Oliveira, 6 poemas 6


Fotografía de Klaus von Frieling


DESNUDO 4

Descubro lo que guardo
por el eco del vacío






Fotografía de Geoffroy Demarquet

QUIÉN ERES

Vengo de la batalla perdida
la renuncia
el río estanco

Vengo del olor a duelo
los restos rancios

Quién eres
            Lo que ahora encuentras






Fotografía de Geoffroy Demarquet

DESNUDO 5

El vacío pintó la casa
mejor dejar las llaves al descubierto
y salir en mudanza






Fotografía de Geoffroy Demarquet

DESNUDO 7

Deseo
despojarme de esta casa

Dejar las memorias en el perchero
despertar sin valijas

vestir de mí






Fotografía de Hellen van Meene


En casa las paredes están desnudas

no fotografías
no cartas

en casa
              apenas podemos con los recuerdos






Fotografía de Evelyn Bencicova



Finalmente,
tú y yo
a descubierto

Aquí





Tina Oliveira
(Caracas, Venezuela, 1967)
POETA/DOCTORA EN CIENCIAS BIOLÓGICAS
de Viaje desnudo, Oscar Todtmann editores, 2017
Prólogo de María Antonieta Flores
para leer más en LETRALIA

16 de octubre de 2017

Charlotte Mew, 2 poemas 2


Fotografía de Evelyn Bencicova
JUNTO AL LECHO

Alguien ha cerrado los ojos,
enderazado y plegado las manos movedizas,
cubriendo el pecho inquieto;
así, suavizado y acallado yaces
como un niño
que no será, otra vez,
interrogado o reprendido
pero ninguno de nosotros cree
que esto sea, para ti, descanso.

Así como el cerrar las ventanas
no nubla ni amortigua el azul del cielo
ni la pantalla puesta delante de la llama
somete su fuerza,
así, si acerco mi mejilla a la tuya,
tus labios grises, como la madrugada,
temblarían enrojeciendo,
irrumpiendo en la antigua y singular sonrisa
ante este fraude de muerte.

Porque toda la noche
no te has dirigido a nosotros
ni has hablado
ya es hora de que despiertes;
tus sueños no han sido profundos.

Yo, por ejemplo, he visto
sus hilos delgados y retorcidos
entubiarse y, de súbito, romperse.
¡Esto es sólo una piadosa ficción de sueño!

BESIDE THE BED

Someone has shut the shining eyes, straightened and folded
  The wandering hands quietly covering the unquiet breast:
So, smoothed and silenced you lie, like a child, not again to be questioned or scolded;
  But, for you, not one of us believes that this is rest.

Not so to close the windows down can cloud and deaden
  The blue beyond: or to screen the wavering flame subdue its breath:
Why, if I lay my cheek to your cheek, your grey lips, like dawn, would quiver and redden,
  Breaking into the old, odd smile at this fraud of death.

Because all night you have not turned to us or spoken 
  It is time for you to wake; your dreams were never very deep:
I, for one, have seen the thin,
bright, twisted threads of them dimmed suddenly and broken,
  This is only a most piteous pretence of sleep!




Fotografía de Maria Svarbova
AMOR MARINO

La marea va y viene por el extenso mundo.
Recuerdo que creíamos, en el último junio,
que el temblor, la llamada de un corazón amante,
como el mar, durarían.

Aquí, los pequeños peces lanzan burbujas, nadan
con el viejo resplandor de la luna
sobre la arena gris, mojada;
pero ya no somos el uno para el otro
más que ese viento que pasa rozándome la mano.

SEA LOVE

Tide be runnin' the great world over:
'Twas only last June month I mind that we
Was thinkin' the toss and the call in the breast of the lover
So everlastin' as the sea.

Heer's the same little fishes that splutter and swim,
Wi' the moon's old glim on the grey, wet sand:
An' him no more to me nor me to him
Then the wind goin' over my hand.

1919




Charlotte Mew
(Bloomsbury, Londres, Reino Unido, 1869-1928)
POETA/CUENTISTA
en Poesía de habla inglesa. Las Mujeres, Need Ediciones, 1999
Selección, traducción y prólogo de Roberto Díaz
para leer + en EL ESPEJO GÓTICO
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...