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21 de junio de 2018

Ursula K. Le Guin, Para la casa nueva (+2)


Fotograma de Le Bonheur de Agnès Varda, 1965

PARA LA CASA NUEVA*

Que esta casa se llene con olores de la cocina
y con sombras y juguetes y nidos de ratones
y rugidos de furia y cascadas de lágrimas
y hondos silencios sexuales y sonidos
de origen misterioso nunca explicados
y tesoros y regalos y miles de deshechos
y un flujo como un viento cálido pero más lento
soplando las hojas de los árboles y libros y años
de pez de la vida de un niño revoloteando plateados
rápido, rápido en la lenta ráfaga incesante
que ondula las cortinas un momento
todos esos años desde ahora, hacia atrás.
Que puedan los umbrales y los marcos bendecidos
bendecir a cada paso.
Que puedan los techos pero no los cuartos conocer la lluvia.
Que las ventanas conozcan claramente
la rama y la flor del manzano.
Y que podáis estar en esta casa
como la música está en el instrumento.

FOR THE NEW HOUSE

May this house be full of kitchen smells
and shadows and toys and nests of mice
and roars of rage and waterfalls of tears
and deep sexual silences and sounds
of mysterious origins never explained
and troves and keepsakes and a lot of junk
and a flowing like a warm wind only slower
blowing the leaves of trees and books and the fish-years
of a child’s life silvery flickering
quick, quick in the slow incessant gust
that billows out the curtains a moment
all those years from now, ago.
May the sills and doorframes
be a blessing blest at every passing.
May the windows know clearly
the branch and the flower of the apple tree.
And may you be in this house
as the music is in the instrument.


Wild Oats and Fireweed, Harper & Row, 1988


de Wild Oats and Fireweed, Harper & Row, 1988
*en Días de seda - Antología y traducción 
de poemas de Úrsula K. Le Guin -, Nusud, 1991
Traducción y selección de Diana Bellessi


B O N U S  T R A C K 

SILENCIO

Tuve un pequeño desnudo pensamiento
deslizóse entre mis muslos
y corrió sin que lo cazaran
y voló sin que le enseñaran.
¡Oh mira qué veloz vuela!
Mi pensamiento bebé, mi pequeño
pájaro rosado va desnudo.
Debo coser palabra a palabra a palabra
y abotonar su ropa
y así crece y camina y habla y muere.
Cuando esté muerta busca la rosa
que crezca entre mis ojos.
Los pájaros se posarán sobre la espina y la hoja,
pájaros silenciosos nacidos al silencio.
.............................................................................

Traducción de Diana Bellessi

URSULA DIXIT 

(...) En un mundo donde toda la población está dividida en «propietarios» y «activos»; donde tradición y liberación se entienden como términos contrapuestos, y las mujeres son esclavas de esclavos, la libertad toma muchas formas: compasión, conocimiento, amor, o coraje.

 Cuatro caminos hacia el perdón, Editorial Minotauro, 1996/2013
Traducción de Ana Quijada



Úrsula Le Guin y Diana Bellessi
Úrsula Kroeber Le Guin 
(Berkeley, Ca., 1929 - Portland, EE.UU., 2018)
para leer una nota de Ivana Romero en PÁGINA 12
y en EL PAÍS
en WIKIPEDIA

11 de julio de 2014

Julieta Marchant, 2 poemas 2 (+2)


Fotografía de Amber Marie Chavez

He construido un jardín como quien hace
los gestos correctos en el lugar errado.
Errado,
no de error, sino de lugar otro (...)

seré la otra anclando el cuerpo en esta 
el patio trasero de lo propio las ventanas entreabiertas 
yo abriendo una puerta que de cerca es el dibujo 
de una puerta trazada por alguien que se me parece 
la ilusión de los mapas que sólo son habitables por el silencio 
y por las manos que los dibujan y se aquietan 

cuál será el gesto preciso o de dónde vendrán los jardines 
quién será capaz alguna vez
la primera piedra fue lanzada por alguien que ya nadie recuerda 
la imagen de los árboles quemándose la otra corriendo 
el fuego de los márgenes y lo oblicuo haciéndose curvo 
correr es devolverse dice una voz que buscarse entre la maleza 
dice los gestos vacíos no hay espacio dice acá no 

lo otro es simplemente una palabra desarmándose 
el eco de algo que tuvo sentido alguna vez quién 
será capaz de caminar hacia el bosque sin desviarse 
con el sonido de los pasos de lo negro que viene detrás quién 
hará del jardín lo propio desde adentro armándose entre la ceniza 
el viento levantando la tierra una mujer extranjera se voltea 
alguien llama esta puerta es sólo un trazo nada más que un esbozo 
de árboles ardiendo un montón de escombros a la distancia 

(de Urdimbre, Ediciones Inubicalistas, 2009)




Fotografía de Adriano Sodré

Me conformo con escuchar el ruido del vuelo
la ceniza de tus dedos el cielo aguándose allá 
y nosotros con este lenguaje vano que no habita 
ni atraviesa los contornos abiertos los vuelos y las caídas 
por qué el mundo se conformará de orillas 
qué cuerpo podrá dejarse ir sin que las piedras lo remezan 
la corriente un río adentrándose partiendo el mundo en dos 
yo estuve en el bosque quizá mis pies se separaron de la tierra 
o la tierra se abrió para cerrarse sobre mí quizá estuviste 
dibujando pequeños vuelos con las manos en un muro a contraluz 
quizá tantas cosas tantas voces amontonadas en estas esquinas 
nuestra historia se compuso de costados líneas tensando 
las palabras que escarbamos en medio de la basura 
todas las piedras que lanzamos al vacío para que alguien escuchara 
los tropiezos las ventanas entreabiertas el barro seco en las rodillas 
por qué pudiste mirar desde adentro 
quién sabrá lo que es tener a alguien que raja lo propio y lo entrega como ofrenda 

(de Urdimbre, Ediciones Inubicalistas, 2009)



B O N U S   T R A C K (x2)


Fotografía de Amber Marie Chavez



cuál será el gesto preciso o de dónde vendrán los jardines
quién será capaz alguna vez
la primera piedra fue lanzada por alguien que ya nadie recuerda
la imagen de los árboles quemándose la otra corriendo
el fuego de los márgenes y lo oblicuo haciéndose curvo
correr es devolverse dice una voz que buscarse entre la maleza
dice los gestos vacíos no hay espacio dice acá no








tu cara es puro deseo/ 
el desacomodo de salir del territorio de lo que quisiera retener/ 
el frío puede explicarse, la bruma quizá/ 
esta escritura es una mancha, nada más/ 
borraré tu

silueta con la punta de la lengua/ 
en qué archivo, bajo qué lenguaje



Il tuo volto è desiderio puro/
la scomodità d’uscire dal territorio di ciò che vorresti/
il freddo si può spiegare, la bruma forse/
questa scrittura è una macchia, niente di più/
cancellerò la tua figura con la punta della lingua/
in che archivio, sotto quale linguaggio





Julieta Marchant 
(Santiago, Chile, 1985)
POETA/EDITORA DE ALQUIMIA Y CUADRO DE TIZA/
LICENCIADA Y MAGÍSTER EN LITERATURA/
ESTUDIANTE DEL DOCTORADO EN FILOSOFÍA
para leer la plaquette Té de jazmínMarea Baja Ediciones, 
poesía, 2010
para leer MÁS

23 de febrero de 2012

Diane di Prima, ¿Puedes poseer ...


Fotografía de Luke Byrne

¿Puedes poseer tierra
puedes poseer casa
poseer derechos sobre el trabajo de otros
(acciones o fábricas o dinero prestado a interés)
Y qué piensas del producto de lo mismo,
cosechas, autos,
aviones arrojando bombas,
puedes poseer propiedades
para que otros te paguen una renta
A quién pertenece el agua
A quién pertenecerá el aire
cuando enrarezca?

Los indios americanos dicen que un hombre
no puede poseer más de lo que logre
cargar sobre su caballo.




Diane Di Prima 
(Brooklyn, New York, EE.UU., 1934-2020)
de Cartas revolucionarias / Revolutionary Letters, 
-dedicado a Bob Dylan-, City Lights, 1971
Traducción de Diana Bellessi
para leer la CARTA REVOLUCIONARIA Nº 13
para leer MÁS

24 de septiembre de 2011

Muriel Rukeyser, Esta mañana

Fotografía de Camil Tulcan

ESTA MAÑANA

Despierto esta mañana,
una mujer violenta en el violento día
riendo.
Tras la línea de la memoria
a lo largo del largo del cuerpo de tu vida
donde se mueven infancia, juventud, la vida del tacto,
ojos, labios, pecho, vientre, sexo, piernas,
contra las olas de la sábana.
Miro a través de la plantita
sobre el alféizar de la ciudad
hacia las altas torres como libros,
entrechocándose voraces,
el río centellea, fluye corroído,
el intrincado puerto y el mar, las guerras, la luna, los
planetas, todo lo que puebla el espacio
en el sol visible invisible.
Violetas africanas en la luz
palpitando en un universo palpitante. Quiero una paz
arraigada, y deleite,
las riquezas salvajes.
Quiero hacer mis poemas sensitivos:
encontrar mi mañana, encontrarte entero y
vivo moviéndote entre la gente anestesiada.

Te digo a través del aire:
hoy una vez más
intentaré no ser violenta
un día más
esta mañana, despertando sin cesar al mundo
en el día violento.


WAKING THIS MORNING

Waking this morning,
a violent woman in the violent day
Laughing.
Past the line of memory
along the long body of your life
in which move childhood, youth, your lifetime of touch,
eyes, lips, chest, belly, sex, legs, to the waves of the sheet.
I look past the little plant
on the city windowsill
to the tall flowers bookshaped, crushed together in greed,
the river flashing flowing corroded,
the intricate harbor and the sea, the wars, the moon, the planets,
all who people space
in the sun visible invisible.
African violets in the light
breathing, in a breathing universe. I want strong peace, and delight,
the wild good.
I want to make my touch poems:
to find my morning, to find you entire
alive moving among the anti-touch people.

I say across the waves of the air to you:
today once more
I will try to be non-violent
one more day
this morning, waking the world away
in the violent day.




Muriel Rukeyser 
(Nueva York, EE.UU., 1913 -1980)
POETA/TRADUCTORA/PERIODISTA
de la Antología Contéstame, baila mi Danza, 
Ediciones Último Reino, Buenos Aires, 1984
Selección, traducción y prólogo de Diana Bellessi

13 de agosto de 2011

Sophia de Mello Breyner, Antínoo

Fotografía de Barry Ryan



ANTÍNOO

Bajo el peso nocturno de los cabellos
O bajo la luna diurna de tu hombro
Busque el orden intacto del mundo
La palabra no oída
Largamente bajo el fuego o bajo el vidrio
Busqué en tu rostro
La revelación de dioses que desconozco
Sin embargo pasaste a través de mí
Como pasamos a través de la sombra. 






Sophia de Mello Breyner 
(Oporto, Portugal, 1919-2004)
Traducción de Diana Bellessi
para leer MÁS

28 de mayo de 2011

Irena Klepfisz, La casa de los monos y otras jaulas


Exploding hand, Lee Miller, 1930

LA CASA DE LOS MONOS Y OTRAS JAULAS

(La voz pertenece a una mona nacida y criada en un zoológico)

1.

Proclamar cada horror
sería redundante.       los objetos
mismos bastan:           un peine roto
el mango de un paraguas          un pedazo de plástico
azul       un espejo de bolsillo astillado.

la cara es hostil.
intento mirarla        fijamente
insiste      moviendo

espástica      los ojos
que se crispan     abiertos      cerrados
la nariz tiembla      dedos arrugados
que escarban las orejas. no conozco
a esta extranjera.

2.

he sabido de torturas
pero sigo
extrañamente a salvo.

                                       de noche
mis propios sueños me
desgarran                                me veo vivir
las indignidades más obscenas         sondas

e incapaz de desprenderme de mi carne
me quedo callada      sin
voz ni gemido       sin
poder sentir dolor.

despierto        al amanecer
sola          intocada
lloro por estar a salvo.

3.

cuando llegan
chillan salvajemente
tirándose contra las paredes
y luego contra las rejas.

algunos se sientan y lloran durante días
algunos      nunca se recobran y
mueren.

       son familiares
pero cagan incontrolablemente      ruegan
tiemblan y se mecen. me niego

a tener nada que ver con ellos
hasta que aprendan a comportarse.

4.

cuando llegó     estaba
aturdida y magullada     cerrada
la boca severa      negándose

a comer.      marqué
mi territorio      reconociendo
su fuerza      su fiereza

pero se debilitó enfermó
la sacaron sin resistencia
volvió tres días después
parches rasurados sobre los brazos.

luego me dijo: creamos
las respuestas que nos rodean.

5.

recuerdo el apretón de sus garras
el mordisco feroz     la cicatriz
en mi pierna todavía.     estaba enloquecida

farfullaba      luego atacó
otra vez.     y el sol pareció caer
en el frío     mientras me apretaba
contra el rincón     la arena endurecida
bajo mis uñas.       empecé a roer
el cemento     la cara en carne viva.

se la llevaron
y no me miró
al regresar.

6.

Muévete
le dije corriéndome
al rincón
de la izquierda     donde me senté
mirando el movimiento
de su cabeza.
                     cabeceaba
parecía dormir
luego se paró      señalando
hacia fuera.         las hojas estaban
rojas.     era el otoño
ruidosas ramitas secas se quebraban
en los árboles cercanos.       me sentí

contenta      mirándome
mientras ella señalaba      las hojas
rojo.

7.

                y al fin
dijo         ya basta
y empezó a golpear la cabeza
contra la pared     un golpe

y otro golpe      hasta sangrar
hasta sangrar
arrojándose y cayendo.

vinieron     e intentaron asirla
mientras el sol desaparecía
y los árboles se mecían lentamente

y todos      inmóviles
sin atreverse a respirar:     la luna
tan fresca     y los pájaros
pequeños globos de plumas.

vomité mientras la sacaron a rastras:
mechones de pelo sobre el piso de piedra.

8.

cuando murió      la lamenté
un lamento silencioso.
y
los otros preguntaron
aguijoneándome.

gestualmente
hubo mucho entre nosotras
recuerdo sobre todo
sus dientes amarillos     su intento
de amansarse.

9.

no hubo sonido:
sólo el movimiento de nuestras manos
nuestros labios succionados
los pies señalando      hacia fuera.
fue bastante.
                       mareada
con mensajes            solía
yacer               soñar con recintos
diferentes.




Irena Klepfisz 
(Guetto de Varsovia, 1941) 
Reside en EE.UU. desde 1949
Traducción de Diana Bellessi
para leer MÁS



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