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30 de marzo de 2024

Celina Feuerstein, 4 prosas 4


s/d del autor

Otra luz. Un brillo nuevo.

No es solo la orfandad de los padres. Es la orfandad toda.

Que se desplomen los ídolos en una caída estrepitosa. Y entonces cambiar el punto de vista.

Ya no es mirar para arriba. Estoy puesta sobre mis pies.

Un soplo fugaz esa libertad. El viento acaricia. Respiro sola.


Ilustración de Martina Heiduczek

Siempre llueve en los entierros. Todos mis muertos queridos bajaron a una tierra húmeda y barrosa. Recuerdo caminar por el cementerio. El paraguas de un lado y algún brazo triste y cansado del otro.

No importa la lluvia. Se mezcla con las lágrimas que parecen también llover con fuerza desde el cielo.

Hoy no llueve. Son las 5 de la mañana y me despierta el dolor de cabeza. No murió nadie pero lloré mucho estos días. Sin cementerio, sin pozo en la tierra y sin paraguas.


Ilustración de Martina Heiduczek

Gris el cielo, las nubes dibujan formas pasajeras. Pasa la tormenta pero tiñe cada rincón de un halo de amenaza. Me dan miedo las tormentas. Que se rompa la extraña medida del mundo. Que estalle el planeta.

Me dan miedo tantas cosas. Ser vieja. Olvidar quién soy. Un olvido capaz de borrar a quienes amo. Da miedo que no estén mis hijos. Que cada día que falta para el último pase más rápido.

Que no sea un misterio el día de mi muerte. Que sea difícil morir.


Ilustración de Martina Heiduczek

Que la luz de cada mañana me toque. Me roce la cara y los hombros, el pelo, la espalda. Que sea luz para los ojos y sombra para los ojos. Un río me deje flotar y me lleve, me lleve. Y volver a la orilla. Quedarme quieta ahí. Descansar.



Pequeñas prosas blancas, Ediciones la mariposa y la iguana, 2024
Prólogo de Verónica Perez Arango
Contratapa Gloria Peirano




Ph María Ragonese
Celina Feuerstein
(Buenos Aires, Argentina, 1959)
POETA/PSICOANALISTA/LICENCIADA EN PSICOLOGÍA
para leer + en EMMA GUNST

30 de marzo de 2020

Carla Santángelo, 5 poemas 5 (de Si digo mar)



Ilustración de Martina Heiduczek

FLORESTA

imagino el mar
solo así puedo volver
a esta ciudad
                       y su secreto
pasa el tren, el sol
entra por la ventana
tengo un libro de Idea Vilariño
en la mano, me tumbo
como si me hubiera
rendido
no es el mar lo de afuera
pero tomo el sol desde la cama
y estas sábanas son ahora
mi playa inmóvil



Ilustración de Martina Heiduczek

FIN DE LA TIERRA

quisiera llegar a Finisterre
de la mano de mi madre
estar al borde del mundo
un acantilado como la finitud
de lo que no termina
estar al borde mirar a un lado decir
cierra los ojos, mamá
para recordar el futuro




Ilustración de Martina Heiduczek
OLER ES UN RECUERDO

quizá es exceso
de inocencia
pero si me acerco al hinojo
algo irreparable vuelve
desde siglos atrás
cuando éramos

un recuerdo del agua
vuelve
una memoria más antigua
que las plantas que las rocas
más antigua
que todas nosotras
juntas
y me empuja
al punto exacto donde el mar
es negro
entonces

soy una niña todavía
que busca a su madre
con la boca abierta



Ilustración de Martina Heiduczek

SIESTA

entrábamos en la casa a la hora de la siesta
todavía mojadas
de la piscina
con cuidado porque el abuelo
se escondía detrás de las puertas
para asustarnos
                            así nos amaba

el cuerpo ardido por el sol

un silencio
como solo es posible el silencio
en verano
apenas un leve murmullo
del adorno que colgaba
en el patio
chocando por el viento
desde el jardín se escuchaba
la tele prendida y la radio
de noche
porque el abuelo

no podía dormir sin aquella voz
nosotras siempre
recién bañadas
de puntillas
para no despertarlo
dejando un rastro de agua
en el pasillo



Ilustración de Martina Heiduczek
SER O TENER UN CUERPO

me he curado los restos
de una noche que no quise
un hombre sobre mi cuerpo
dormido
¿sabes cuando alguien hace de tu alma
un agujero
y algo se rompe tan rápido y tan lento

como un vaso
chocando contra el piso?
con ese ritmo desnudo de tiempo
un golpe haciendo eco
adentro
un hombre haciendo eco
sobre mí
y justo después
el mar
hecho de espuma de algas de caracoles
un organismo
chocando esta vez
con la suavidad de una ola



Ph Joel Heim
Carla Santángelo Lázaro
(Mahón, Islas Baleares, España, 1989)
Actualmente reside en México
POETA/EDITORA/MAGÍSTER EN ESCRITURA CREATIVA
COFUNDADORA DE LA EDITORIAL ÍNDIGO EDITORA
LICENCIADA EN PUBLICIDAD Y RELACIONES PÚBLICAS
MAGÍSTER EN PERIODISMO Y REPORTERISMO
de Si digo mar -poemario inédito-, 2019
para conocerla + en UN VIAJE CREATIVO
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25 de agosto de 2019

Margarita Roncarolo, 6 poemas 6 (de Rosa o muerte)


Fotografía de Ojo Sudaka

CONSIDERACIÓN A TODOS LOS QUE ME GRITAN POR LA CALLE MAMARRACHO PORQUE A LOS 60 AÑOS LLEVO EL PELO PINTADO DE ROSA

Porque lo mío no es el arte por el arte
el color rosa en el pelo es
una declaración de guerra
una guerra suave sin sangre
una guerra acorde los tiempos
lavados
de tanta toda la sangre que hubo antes
que mejor no

me viene así
rosa
de abajo de las raíces
brota tibio
gastadito
lavadito

pero mirá que para los tiempos que corren
es casi lo mismo

y a juzgar por lo que veo
y escucho
la cosa no ha cambiado mucho

no te confundas conmigo
es rosa
pero bien podría ser rojo
rojo sangre

y no sé si esto te dice algo
te lleva a alguna parte
pero a mi sí
ya te estoy viendo
cerdo capitalista
burgués explotador

"Exijo una jornada laboral de duración normal, y la exijo sin apelar a tu corazón, ya que en asuntos de dinero la benevolencia está totalmente de más. Bien puedes ser un ciudadano modelo, miembro tal vez de la Sociedad Protectora de Animales y por añadidura vivir en olor de santidad, pero a la cosa que ante mí representas no le late un corazón en el pecho. Lo que parece palpitar en ella no es más que los latidos de mi propio corazón. Exijo la jornada normal de trabajo porque exijo el valor de mi mercancía, como cualquier otro vendedor".

¡Rosa o muerte!

Collage de Carolyn Boll

ESTAS COSAS SUCEDEN EL LAS 
NOCHES DE CHACARITA

Poca gente
puede entender perfectamente
en qué consiste el paso del tren
de las 4 menos 10.
Un tren que mansamente
llanura
rumiando sobre las vías.
Un tren romántico:
debería llevar rosas.

El mismo tren que pasa por las vías
al lado de casa
algunas noches des-vía
y entra en la cocina
y mi padre se baja
se sienta a la mesa
y me deja este riel
en medio del pecho.



Collage de Carolyn Boll  -Alice Inside (2015)-

INCONSCIENTE MÍO

Me le paré enfrente, cosa que me viera bien 
y con voz firme (sin autoritaria) le dije: 
te me vas para adentro inmediatamente 
y te me portás bien 
y calladito la boca 
y ahí te quedás 
por lo menos hasta que yo te diga. 
Me obedeció 
y entró corriendo 
derechito por donde había salido 
y cerró solito la puerta.


Ilustración de Martina Heiduczek

AHORA QUE LA REVOLUCIÓN SE ESTÁ 
TARDANDO TANTO

he decidido deponer las armas por un 
tiempito
y me dedico a cocinar
comidas poderosas y nutritivas
para los míos.
Sé que debo mantenerlos
en forma
para el gran asalto final.


Ilustración de Martina Heiduczek

UN DÍA DE ESTOS LE VOY A ESCRIBIR UN
TELEGRAMA A MI PADRE

Sí, es lo mejor que podría hacer.
Le voy a escribir un telegrama y le voy a
decir que vuelva.
Por un ratito.
Será un telegrama urgente.
Voy a copiar su letra y le voy a escribir un
telegrama con su letra.
Para que se haga caso, se confunda y
obedezca.

Ilustración de Martina Heiduczek


CUANDO ME VUELVA LOCA

voy a ocupar las noches en contar las palabras con un lápiz rojo.
Tendrá que ser un lápiz gordo, que moleste a los dedos
como el que mi padre usaba en el mostrador del ferrocarril.
Anotaré al final de cada texto
el número de palabras.
Con el mismo rojo. Un número (seguramente de dos cifras)
                                                                                                   /chiquitito
que no moleste.
Yo tampoco molestaré, una loca inofensiva.
Pero te vas a acordar de mí. No sé cuándo
pero te vas a acordar de mí.



Rosa o muerte, Santos Locos Poesía, 2019




Ph Ojo Sudaka
Margarita Roncarolo 
(Córdoba, Argentina, 1950 - 2020)
Residía en Buenos Aires
POETA/ESCRITORA/MAESTRA/TALLERISTA/PERFORMER
de Rosa o muerte, Santos Locos Poesía, 2019
para leer una reseña en EL GATO ESCALDADO
para leer + en PALABRAS AMARILLAS
una WEB en su honor
su FACEBOOK

3 de octubre de 2011

Adélia Luzia Prado Freitas, Cenizas (+1)

CENIZAS

En el día de mi boda me quedé muy afligida.
Tomamos cerveza tibia con empanadas de masa hojaldre.
Tuve hijos con dolores.
Ayer, imprecisamente, a las nueve y media de la noche,
yo sacaba de la bolsa un kilo de arroz.
Ya no lucho más de aquel modo histérico,
entendí que todo es polvo que sobre todo se posa y recubre
y, a su modo, pacifica.
Las naranjas freudianamente me remiten a una rodaja de sueño.
Mi apetito se agudiza, hago estallar las costuras de buena
impaciencia.
¿quiénes somos entre el laxante y el somnífero?
Habrá siempre una marca de polvo sobre las camas,
un vaso mal lavado. ¿Pero qué importa?
¿qué importan las cenizas
si convertidos en su materia ingrata,
hay también ojos que sobre mí se estremecieron de amor?
Este valle es de lágrimas.
Si dijera otra cosa mentiría.
Hoy parece mayo, un día espléndido,
los que vamos a morir iremos a los mercados,
¿qué hay en este exilio que nos mueve?
Digan no a las legumbres llevadas en los brazos
y a esta elegía.
Lo que escribí, lo escribí
porque estaba alegre.

Traducción de Fernando Noy y Claudia Schvartz

CINZAS

No dia do meu casamento eu fiquei muito aflita.
Tomamos cerveja quente com empadas de capa grossa.
Tive filhos com dores.
Ontem, imprecisamente às nove e meia da noite,
eu tirava da bolsa um quilo de feijão.
Não luto mais daquele modo histérico,
entendi que tudo é pó que sobre tudo pousa e recobre
e a seu modo pacifica.
As laranjas freudianamente me remetem a uma fatia de sonho.
Meu apetite se aguça, estralo as juntas de boa impaciência.
Quem somos nós entre o laxante e o sonífero?
Haverá sempre uma nesga de poeira sob as camas,
um copo mal lavado. Mas que importa?
Que importam as cinzas,
se há convertidos em sua matéria ingrata,
até olhos que sobre mim estremeceram de amor?
Este vale é de lágrimas.
Se disser de outra forma, mentirei.
Hoje parece maio, um dia esplêndido,
os que vamos morrer iremos aos mercados.
O que há neste exílio que nos move?
Digam-no os legumes sobraçados
e esta elegia.
O que escrevi, escrevi
porque estava alegre.

de O Coração Disparado. Rio de Janeiro: Record, 2006


B O N U S  T R A C K 

Ilustración de Martina Heiduczek

CASAMIENTO

Hay mujeres que dicen:
si mi marido quiere pescar, que pesque
pero que lave el pescado.
Yo no: a cualquier hora de la noche me levanto
ayudo a escamar, abrir, despedazar, salar.
Es tan bueno, sólo nosotros en la cocina
de vez en cuando los codos se resbalan
él dice cosas como "éste fue difícil"
"rebanada de plata en el aire"
y hace el gesto con la mano.

El silencio de cuando nos vimos por primera vez
atraviesa la cocina como un río profundo.
Por fin, con los peces en la fuente,
vamos a dormir.
Cosas plateadas estallan:
somos novios.

Traducción de Nicolás Vilela
CASAMENTO

Há mulheres que dizem:
Meu marido, se quiser pescar, peque,
mas que limpe os peixes.
Eu não. A qualquer hora da noite me levanto,
ajudo a escamar, abrir, retalhar e salgar.
É tão bom, só a gente sozinhos na cozinha,
de vez em quando os cotovelos se esbarram,
ele fala coisas como «este foi difícil»
«prateou no ar dando rabanadas»
e faz o gesto com a mão.

O silêncio de quando nos vimos pela primeira vez
atravessa a cozinha como um rio profundo.
Por fim, os peixes na travessa,
vamos dormir.
Coisas prateadas espocam:
somos noivo e noiva.

en Poesia reunida. São Paulo: Siciliano, 1991


Adélia Luzia Prado Freitas 
(Divinópolis, Brasil, 1935)
para leer MÁS
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