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26 de enero de 2024

Alicia Preza, Las noches de apagón...


s/d del autor de la fotografía

Las noches de apagón
regresan cuando duermo.
Todos en torno a la mesa
sin ruidos eléctricos/cárcel de circuitos
el veo-veo develando rincones
cada objeto alumbrando los ojos.
El farol de mantilla en la mesa
mi hermano caminaba con suspenso
cada juego inventado/hallazgo de una sombra.
Cuando volvía la luz
mis padres celebraban,
en mi rostro sombrío se alejaba el farol.
Ahora soy adulta y uso máquinas
aparece la niña, intenta apagar mi casa.
La vela sigue ahí, titilan los recuerdos.




Alicia Preza 
(Montevideo, Uruguay, 1981)
apreza1303@hotmail.com
para leer una entrevista en EL MONTEVIDEANO
para leer + en EL INFINITO VIAJAR
MÁS

18 de octubre de 2023

Cristina Peri Rossi, Obediencia


Collage de Emilia Gutiérrez
OBEDIENCIA

Hoy he sido una niña obediente
(una niña obediente de más de cuarenta años)
he seguido los consejos
del manual de desintoxicación
no he exigido mi dosis
no te he llamado por teléfono
ni siquiera he discado tu número para escuchar tu voz
y rebajar mi ansiedad
no te he escrito la vigésima carta sin respuesta
(ni siquiera la he enviado)
no he mirado tu fotografía
ni los mensajes de móvil archivados
no he hablado de vos con nadie
he dormido y no soñé contigo
he hecho los deberes
he ido al mercado
hablé con el vendedor
una sesuda conversación
acerca del precio de los tomates
que suben por la huelga de los camioneros
o por la huelga de la lluvia
le abrí la puerta del ascensor a una anciana,
un poco más anciana que yo
limpié la casa
quité el polvo de los muebles
y contesté un par de e-mails.

Ahora, doctor, a las doce de la noche,
después de haber sido una niña obediente,
¿me puede decir qué hago?

Tómese una pastilla para dormir,
dirá el médico.

¿De modo que estoy haciendo una cura de desintoxicación 
amorosa 
para pasarme de los orgasmos 
a los somníferos?
Qué civilización estamos construyendo.


Nocturno urbano: relatos y poemas



Gentileza Lil Castagnet
Cristina Peri Rossi
(Montevideo, Uruguay, 1941)
Reside en España
ESCRITORA/POETA/LICENCIADA EN LITERATURA COMPARADA/
PERIODISTA/TRADUCTORA
Fondo de Cultura Económica, 2023
para leer una nota en PÁGINA 12
para leer + en EMMA GUNST
su WEB

7 de marzo de 2023

Viviane Nathan, 2 poemas 2


Fotografía de Marc Riboud, 1967

APRENDO SIN CONOCER EL NOMBRE DE LAS COSAS

Aprendo de la infinita ley
-flexible y absoluta-
como el tronco de la vida.
Aprendo, sin conocer el nombre de las cosas,
ni su espacio en el vacío abandonado,
Aprendo y sé
y sin embargo olvido...
Vuelvo a tropezarme con las piedras,
vuelvo a comenzar de nuevo,
entonces,a descubrir el cielo con los dedos,
a unificarlo todo en sus fragmentos.
Retorno siempre y luego sigo,
con la razón del aire entre las manos,
con el por qué del ave,
con el silencio azul de los orillas.
Aprendo,
y no del hombre exactamente,
ni de su realidad de hierro, -encajonada-
sino de lo que va dejando atrás
por los caminos
de los despojos sucios en la tierra
y de la quietud profunda
de las almas dormidas.

de Aprendo sin conocer el nombre de las cosas, Panamá, 1977


Fotografía de Marc Riboud, 1967

ESTAMOS SOLOS POETAS

Te cuento que estamos solos
para que revientes de ternura,
para que rasgues la angustia que te envuelve...
y despiertes de una vez
y sepas
que nos hacen falta más metros de garganta
para poder cantar, -gritar-
como los desahuciados,
vida, amor/muerte/tiempo/hijos/patria/libertad/soledad eterna para los vivos,
y canciones dulces para los muertos.
Estamos solos poeta...
el hombre no quiere saber,
no quiere conocer a sus demonios.
No importa dónde está el engaño, dice...
y se bebe a sorbos las mentiras...
Te cuento poeta guerrillero, que estamos solos
y que la paz es una orilla muy lejana,
es un lugar inaccesible donde estallan los sueños
verdaderos.

de Tiempo justo,  Ediciones Torremozas, 1990



Viviane Nathan 
(Montevideo, Uruguay, 1953)
Reside en Jerusalén
para leer + en EMMA GUNST

4 de octubre de 2022

Paula Einöder, Alturas


Bird Hotel 🐤 Netherlands

ALTURAS

No puedo escribir sin destruir
un poema que es un árbol
lo es porque antes sorbió con creces
las raíces de un poema anterior
y lo dejó petrificado y esquelético
El poema nuevo en cambio
se puso robusto y en flor
Yo estoy aquí
En esta batalla
de sangre –tinta-
de boca –papel-
de hacha –borrar-
Y estoy dispuesta a matar
sin piedad si logro con ello
mi único objetivo
-lo que yo deseo-
hincarle el diente al fruto
más jugoso y maduro
en la punta del árbol

de Árbol experimental, Artefato, Montevideo, 2004
Colección Fuga de Poesía 

al cuidado de Leandro Costas Plá , Martín Fernández Buffoni





Paula Einöder 
(Montevideo, Uruguay, 1974) 
POETA/LICENCIADA EN LETRAS Y EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN/
PROFESORA DE IDIOMAS
para leer + en REVISTA ANESTESIA
su WEB

12 de agosto de 2022

Cristina Peri Rossi, Teoría literaria


s/d del autor

TEORÍA LITERARIA

Escriben porque tienen el pene corto
O la nariz torcida
Porque un amigo les robó la amante
Y otro le ganaba al póker
Escriben porque quieren ser jefes de la tribu
Y tener muchas mujeres
Un cargo político
Un tribunal
Por unas cuantas palabras
Una tarima
(muchas mujeres).

No se leen entre ellos
No se lo toman en serio:
Nadie está dispuesto a morir
Colocadas en fila
(de izquierda a derecha,
no al estilo árabe)
ni por unas cuantas mujeres:
después de los cuarenta,
todos son posmodernos.






Cristina Peri Rossi
(Montevideo, Uruguay, 1941)
Reside en España
ESCRITORA/POETA/LICENCIADA EN LITERATURA COMPARADA/
PERIODISTA/TRADUCTORA
de Aquella noche, Editorial Lumen, 1996
para leer + en EMMA GUNST
su WEB

3 de abril de 2022

Maia Losch, Batallas perdidas y ganadas


s/d del autor de la fotografía

BATALLAS PERDIDAS Y GANADAS

Salgo de la habitación y los encuentro
apoyados contra la pared
a mis fantasmas.
Sus dedos sin huellas dactilares
no dañan la pintura. Me ven y se retrepan
en el sillón más ancho;
los pies enormes sobre la pequeña mesa.

Tienen hambre. Les ofrezco
dos trozos de pastel recién horneado.
Prefieren mis entrañas de alimento.
Si acaso al menos eligieran mi cerebro,
el pensamiento en bucles.

Están allí, cercanos, mis poetas. 
Se lanzan de la biblioteca abiertos. Comienza la batalla.
Vomito y libero mi desasosiego en parte
y débil ahora 
me abandono a preguntas que nunca he formulado
a fórmulas que nunca he comprendido.
(Los números complejos se esconden en las raíces.
Allí también se refugia la ternura más amada.)
Relegar las palabras que no me he perdonado,
eso quiero. 
Aliviar esta urgencia del paso anodino.

No soy tierra ni polvo, apenas barro. Como mi padre.
Mi padre 
que pocos días antes de morir quiso entender
y preguntó 
y agradeció.
No puede un agradecimiento ser tan triste
ni venir cargado de tal remordimiento
sin hundirte en la culpa.
No lo pude salvar de sus fantasmas.
La última cena fueron sus ojos azules
clavados en la memoria. 
Ahora es mi turno.
Me disputan mis aliados y enemigos,
poetas y fantasmas de mi profana creación.

Me alejo de tema y siempre retorno a los mismos,
tatuada e imborrable mi frágil fortaleza.
Otros han dicho quién soy mucho mejor que yo misma.
Recuerdo que una vez me dedicó unos versos
un chico perseguido por sus bestias.
Nunca supe qué fue de sus entrañas,
si yo me las llevé aquella mañana
durante una visita inadecuada,
apoyada contra una pared blanca tampoco dejé huella.
Los poemas y los textos deben medirse en la boca, dijo
y leyó:
“Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li.Ta” *

Ahora en cambio esta seguridad tan neutra,
la cobardía, la duda sin sorpresa.
La que no supe ser reclama sus batallas.
He oído a otras mujeres hablar del comienzo
cuando ya nadie depende de una ni una misma.  
Tuvieron la sabiduría de no darme consejos.
Tan solo su sonrisa
sincera, feliz, recuperada, 
convertida en amuleto.

Ya se van y tengo sueño.  
Un verso me sigue y se acomoda
donde el colchón se hunde bajo el peso de mi cuerpo.


* comienzo de la obra Lolita, Vladimir Nabokov





Maia Losch Blank 
(Montevideo, Uruguay, 1971) 
Vive en Israel
-Poema inédito-
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1 de marzo de 2022

Maia Losch, 4 poemas 4 (de Poemas errantes)


Fotografía de Flora Borsi

C O S M O A G O N Í A 

Todas las palabras me llevan a tu nombre
sinónimo de ausencia.
Muro-Pájaro-Camino, digo.
Metáforas de la distancia irreversible.

Hoy leí el diario
decía:

Un derrame incontrolado de desamor ha caído sobre el
mar. Varias especies se encuentran en peligro de extinción
repentina. Vertebrados acuáticos han intentado un
suicidio colectivo negándose a respirar.

Un océano de nada mi vida sin tu aliento.
Debes regresar antes.
Antes de que tu nombre resulte antónimo
a todo cuanto existe en mi universo.


Fotografía de Flora Borsi

L A  M A N C H A

Podría destruirse el mundo en este instante.
       No daría un solo paso.
               El espejo me devuelve la imagen de una estatua.
He pecado: pertenezco a la gente que no ama
               a dios por sobre todas las cosas
                                ni escribe su nombre con mayúscula.
               El diablo tampoco juega a los dados.
Tengo la esperanza pendiendo del vacío.
                                Cae.
               Es una mancha oscura
sobre el piso de la habitación número diecisiete.
                                Una premonición.


Fotografía de Flora Borsi


O P C I O N E S  R E S T R I N G I D A S 

Es penoso, por no decir una inconsciencia,
que la presencia única
que me ha tocado en suerte
no sepa adaptarse al devenir
de esta cosa tan extraña:
la vida.
He tenido incluso la desgracia
de aprender a ser feliz
esa forma de derrota y conformismo.



Fotografía de Flora Borsi

E R R A N T E  Y  E R R A T A

He heredado nostalgias y recuerdos de personas que nunca conocí.
Sus caminos largos con los pies descalzos sobre la tierra húmeda.
Bosques-refugio, casas destechadas explosiones
frazadas agujereadas como único abrigo.
Idiomas inequívocos de lágrimas y sangre
aparejan ciertas demencias afianzadas.
Nómada es la otredad que me alimenta
y en medio la vida, errante y errata.




Maia Losch Blank 
(Montevideo, Uruguay, 1971) 
Vive en Israel
de Poemas errantesSyncretic Press, 2022
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26 de enero de 2022

Alejandra Correa, 4 poemas 4


Ilustración de Virginia Mori

19 DE NOVIEMBRE

Desmonto el armazón de palabras que sostienen este amor. 
Saco una a una las maderas húmedas.
En mi plan maestro me pregunto: 
¿cómo evitar el derrumbe pronunciado?





Ilustración de Virginia Mori

30 DE NOVIEMBRE

¿Por dónde se sale del desastre?
De un estallido, por ejemplo.
¿Desde dónde se empieza a reparar el daño?
Los japoneses toman los fragmentos de un jarrón roto
y lo unen con oro fundido.
El jarrón contendrá, en adelante,
el testimonio de la herida.
Una herida preciosa que será parte constitutiva del jarrón.
Pero nosotros ¿cómo reunimos las huellas de estos días amargos?
¿Cómo dibujamos un mapa donde el oro fundido
repare el territorio sobre el cual asentar nuestra casa
para habitar el tiempo que nos quede?



Ilustración de Virginia Mori


16 DE DICIEMBRE

Hemos matado a la belleza para refugiarnos en su vientre tibio.
Estamos a salvo del frío, pero no del mundo.



Ilustración de Virginia Mori

10 DE MARZO

¿Por dónde fuga el amor?
¿Es desde los pies,
a nivel de una raíz que se desprende y se hace arabesco en el viento?
¿Es desde las horas muertas?
¿Desde un futuro que se percibe como desierto?
¿Sucede a nivel de la memoria que se dispone a narrar un cuento en otra lengua, ajena, descentrada, loca?
¿Será verdad que se va desde su sitio mítico: el corazón?
¿O se va del cuerpo como un vapor de agua,
deja la sangre, la médula ósea, cada nervadura?
¿O el extraño fenómeno sucede
cuando cada quien se dispone a extraer las semillas
que fueron arrojadas a la tierra desde otro tiempo?

¿Se termina el amor?





Alejandra Correa
(Minas, Uruguay, 1965) 
Reside en Buenos Aires
POETA/ARTISTA VISUAL/GESTORA CULTURAL
del libro -de próxima aparición- 
El diario de la nieveTanta Ceniza Editora, 2022
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17 de enero de 2022

Cecilia Silveira, 3 poemas 3 (+1)


Fotografía de Claudio Herdener

ue

                                una piedra nos observa envejecer

En nuestro genoma habita el deseo.
Ese deseo que nos hizo huir,
y que dejó un rastro
que ahora nos devuelve al inicio.
Es el regreso que nadie espera.
Esa decisión que hace crecer el muro.
No hay pan en el horno,
ni alguien a quien abrazar.
Solo un túnel de raíces
que hunden sus brotes en aquella grieta.
Todos. Todos estamos en casa.

                                 el tiempo es la muda respuesta


Fotografía de Claudio Herdener

la

la bestia en mí despliega una sombra reparadora
                                                                 [sobre el resto

Nuestro árbol genealógico es un organigrama.
En la matriz anida miedo en desorden.
Los jefes apenas saben de sus subordinados,
el amor es de otra empresa.
La palabra feliz está proscrita,
se puede gritar deseo, ansiedad,
destierro o pertenencia.
Saber estar callado en la cumbre,
observar la estampida, es la clave.
Quizá sea la trampa.

          aprender a decidir es una acción constante



Fotografía de Claudio Herdener

nm

                                                 no vuelvo a la guarida

Planifico el desembarco en el después
como una hipótesis a demostrar
con el desgarro como herramienta.
Aquel trozo de músculo en ebullición
grabó en mi plexo solar otro lenguaje.
La curva de mi extremidad en astillas
sirvió para abrir la puerta al paso ciego.
Los recuerdos forman parte del desgaste
que agradezco como mujer que ejerce.

                          me esperan otras en la intemperie



B O N U S  T R A C K

1

la belleza no es en vano



Colección Doble orilla, poesía



Cecilia Silveira
(Montevideo, Uruguay, 1964)
Reside en Córdoba, España
POETA/NARRADORA/GESTORA CULTURAL
de Las decisionesEditorial Cántico, 2021
Colección Doble orilla, poesía
para leer + en EMMA GUNST
en INSTAGRAM

10 de diciembre de 2021

Malena Luján, No soy...


Obra de Alexandra Gallagher

No soy
frágil como una pluma,
soy frágil como una bomba.

Tengo tantas preguntas
y tan frágiles ganas de formularlas
desde mi lado hasta tu lado de la cama
desde mi lado hasta tu lado de la vida.

Desde mi boca hasta mi espalda
(desde mi lado hacia mi propio lado).

Las preguntas no son
pequeñas como perlas,
son pequeñas como granadas
que se esconden bajo la mesa
y terminan con lo que existió
antes del estallido.



Malena Luján Goldfarb 
(Montevideo, Uruguay, 2001)
POETA/CORRECTORA/TALLERISTA/PERFORMER
ARTISTA CIRCENSE/ACTRIZ/CANTANTE/COMPOSITORA
de Con la memoria en los ojos, Editorial Susana Aliano Casales, 
Montevideo, 2021
para leer una entrevista ACÁ
para leer + en CÍRCULO DE POESÍA
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