Mostrando entradas con la etiqueta ryan mcginley. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ryan mcginley. Mostrar todas las entradas

25 de octubre de 2020

Diana Rodrigo Ruiz, Credo


Fotografía de Ryan McGinley


CREDO

Siempre he sido persona de principios.
Devota de la vida y del paisaje,
amante del amor y la amistad,
De religión profeso lo aprendido:
... en la vida
Creo en la vida: miel entre mis manos,
y por eso quisiera yo ofrecerla
a la tierra desnuda, a los almendros
de invierno, y a las rosas deshojadas.
Creo en vivirme entera: de la piel
a los huesos, del alma al corazón
y de tanta ternura que me habita
en los años escritos en mi sangre.
Soy devota del beso y del abrazo,
amante del amor y la amistad,
y ferviente idealista de los mundos
con mil guerras de paz.
Creo en la vida,
creo en mi vida y creo en esta vida...
y no me cansaré de repetirlo.
... en el paisaje
Creo en las nubes que se marchan siempre
dejando un rastro blanco de nostalgia,
en la lluvia tristísima de invierno
que dibuja horizontes solitarios.
Creo en la niebla que resbala al alma
cuando empieza a morir la oscuridad,
y en las gotas menudas de rocío
que deshacen las hojas de los árboles.
Creo en las amplias tardes de verano
que se derraman lentas por los montes,
y en el brote inicial de primavera
que emerge de la tierra y de las aguas.
Creo en el suspirar de este paisaje
que se extiende amarillo por mi vida,
y envuelve su raíz a mi memoria.
... en la amistad
Amigos que creéis en mi voz...
sabed que yo también creo en vosotros:
en la forma dulcísima de hablarme,
y dar abrigo a mi dolor sombrío.
Amigos que escucháis mis palabras...
sabed que desde aquí oigo la vuestra
–música para el alma– más allá
del tiempo del abrazo y los encuentros...
porque nuestra amistad no se termina.
Amigos que abrigáis mi poema...
sabed que todos sois de mis estrofas,
de cada letra escrita en el papel...
de todas las maneras de sentir.
Amigos todos –luz del corazón–
sabed, que yo también creo en vosotros.
... en el amor
Creo en el amor. Creo en el amor.
Y lo digo dos veces y muy alto,
porque es la religión de los poetas
el creer que el amor es un milagro.
Creo en tus ojos –oración de mi alma–
en el refugio dulce de tus manos,
y en la noche que marcha hacia nosotros
palpitando en la piel como un relámpago.
Y creo en la plegaria convertida
en una forma nueva de abrazarnos,
en el silencio compartido... siempre,
cuando tiembla la lluvia entre los labios.




Diana Rodrigo Ruiz
(Ciudad Real, Castilla-la Mancha, España, 1978)
POETA/ESCRITORA/COLUMNISTA/GESTORA CULTURAL
LICENCIADA EN CIENCIAS EMPRESARIALES/
para leer + en EL PROVINCIAL
para leer una entrevista en LO QUE OPINAN MIS POETAS
su BLOG

11 de diciembre de 2016

Flor Codagnone, 6 poemas 6 (de Resto)


Fotografía de Petra Collins

En este desierto insoportable
de palabras. Te pienso, te espero
a mitad de camino. Hagamos otoño
cuando no haya con qué
cubrirnos la piel
del silencio.





Fotografía de Petra Collins

Algo me devora,
se alimenta de mí,
me detiene, me abre
en dos, me llena
de lágrimas.

¿Qué es esto que dice
"soy mujer"?

Agua que va al agua.




Petra Collins fotografiada por Ryan McGinley

Corrí hacia tu angustia
tajeé la carne,
me abrí en pedazos,
arranqué mi cuerpo. Quise
que no hubiese modo
de hacer con el sexo.

Poesía es más allá
de la literatura
(lo que no duele no pasa).



Fotografía de Petra Collins

Sigo herida, castigada:
volvés siempre
a la geografía de mi memoria.





Fotografía de Petra Collins

Voy a tener miedo.
Te voy a pedir que me abraces.
El vestido puede arrancarse.
La piel, no.





Fotografía de Petra Collins

Vomité tu nombre
en un suspiro.

Hay más cicatrices
de las que temo.




Flor Codagnone 
(Buenos Aires, Argentina, 1982)
PERIODISTA/POETA/TRADUCTORA
de Resto, Modesto Rimba, CABA, 2016
para leer MÁS y MÁS

5 de agosto de 2016

Elizabeth Smart, 3 poemas 3 (+3)


Fotografía de Patty Maher
POEMA ACONSEJANDO LA ACCIÓN

Con agraciada estrategia el circundante halcón
Azota mi circundante tristeza para sumergirse y golpear
Indivisible para la acción el roble envenenado
Arroja hacia arriba su enrojecido rostro para atacar
Lagartos y hierbas y flores me reprenden,
Estrictos en su inocencia: me siento cobarde,
Tampoco la paloma torcaz aprobará mi falta
La que apechuga todo peligro por una humilde sobra
Y cuando arrulla corteja el castigo. Mi culpa
Es obvia, no puedo escapar.

s/d del traductor

POEM ADVISING ACTION

With graceful strategy the circling hawk
Whips my circling sorrow to dive and strike;
Indiscrete for action the poison oak
Thrusts up her flushed face for attack
Lizards and herbs and flowers admonish me,
Strict in their innocence: I am cowardly,
Nor will the mourning-dove condone my fault
Who breasts all hazard for a humble scrap
And when she coos courts punishment. My guilt
Is obvious, and I cannot escape.



Fotografía de Ryan McGinley

CANTO: LAS CANTARINAS CALLES DE VERANO

Nada muere, salta al nacimiento
Antes de la mitad del requiem,
Antes de que las lágrimas apropiadas sean derramadas
O el duelo por los impuros
Regañe su curso, la muerte está muerta.

Los suspiros disparan a través del largo trombón
Sopla tan fuerte que sacude la tierra.
Las flores en una corrida jadeante se abren paso;
Si una ha colapsado, entonces saltan dos nuevas,
Insaciable en las cosas por hacer.

Es innecesario expiar 
El pecado: él es el perdedor;
Con todos sus disfraces baratos de conjurador
Ningún ganso vuela al norte a causa de sus mentiras
Ninguna causa se pierde, y nada muere.

s/d del traductor

SONG: THE SINGING SUMMER STREETS

Nothing dies, it bursts to birth
Before the requiem is half done,
Before the suitable tears are shed
Or the mourning of the underbred
Nags out its course, the death is dead.

The sighs shoot into the long trombone
It blows so hard it shakes the earth.
The flowers in a breathless rush break through;
If one has collapsed, then out spring two,
Insatiable for things to do.

It is unnecessary to atone
For sin: he is the losing one;
With all his conjuror's cheap disguise
No geese fly north because of his lies
No cause is lost, and nothing dies.



Fotografía de Hellen van Meene

FIN DE UN GIRASOL

Un faisán encontró un girasol
Y se posó sobre su arco,
Y masticó ruidosamente
Un poco cada día a una hora temprana.

Qué forma de irse-
Obscenos restos cuelgan del largo tallo,
Sorprendente el discreto morirse de todo alrededor,
El reconfortante otoño hundiéndose-en-un-brillo.
¡Un hombre asesinado a la vista!

s/d del traductor

END OF A SUNFLOWER

A pheasant found a sunflower,
And perched on the arch,
And munched,
A little every day at an early hour.

What a way to go -
Obscene remains ragged on the tall stalk,
Startling the tactful dying all around,
The soothing autumn sinking-away-in-a-glow -
A murdered man on show!




B O N U S  T R A C K x 3


Pues la naturaleza no tiene tiempo para el luto, absorta como está por el muro que gira, y por muchas devastaciones que la ataquen, cumplirá, en su rito subterráneo, su entera profecía.

*

En esos momentos muertos, cuando la belleza, abofeteada, pasa desapercibida y no provoca emoción alguna, es entonces cuando puedo saber lo que ella también siente, al caminar sin corazón. ¿Y qué hay de mi ángel, del ángel que ella ha perdido ahora, incendio milagroso suspendido en el aire entre todas las guerras? El ángel se revuelve enjaulado en su inacción, impotente busca la salida, y la noche primaveral que entra ilegalmente en Nueva York le agujerea.

¿Quiénes fueron las santas, me pregunto, y cómo consiguieron que Dios les llenase la cama? ¿Cómo puede cualquier mujer de este mundo vacío tender un puente al cielo?

de By Grand Central Station I Sat Down and Wept /
Traducción de Gloria Llorens Devesa




EL GIRASOL DE BLAKE

1

¿Por qué dijo Blake
que los girasoles están “cansado del tiempo”?
Cada vez que los veo
parecen decir ¡Ahora! Con un chocar
De platillos
Muy complacidos
Y optimistas
Y absolutamente deleitados
En su propia luminosidad


2

Lo siento Blake
Ahora entiendo lo que tratas de decir
Tormentas y heladas han maltratado
su brillante alegría
y aunque parezcan tan verticales
nadie podría decir que están abatidos
aunque sí más que cansados
decepcionados
con sus cabezas colgando.

Traducción de Eve Gil

BLAKE'S SUNFLOWER

1

Why did Blake say
'Sunflower weary of time'?
Every time I see them
they seem to say
Now! with a crash
of cymbals!
Very pleased
and positive
and absolutely delighting
in their own round brightness.


2

Sorry, Blake!
Now I see what you mean.
Storms and frost have battered
their bright delight
and though they are still upright
nothing could say dejection
more than their weary
disillusioned
hanging heads.




Elizabeth Smart 
(Ottawa, Canadá, 1913 – Londres, Inglaterra, 1986)
PERIODISTA/POETA/ESCRITORA
para leer + en IDIOMAS OLVIDADOS
+ ESCOMBEROIDES

17 de julio de 2016

Vivian Lamarque, 2 poemas 2


Fotografía de Ryan McGinley

EL SEÑOR SOÑADO

Esplendorosa era la vida junto a él soñada,
en el sueño entre todas, predilecta la llamaba.
¿Y en la realidad?
La realidad no existía, había abdicado.
Esplendorosa reinaba la vida imaginada.

IL SIGNORE SOGNATO

Splendidissima era la vita accanto a lui sognata.
Nel sogno tra tutte prediletta la chiamava.
E nella realtà?
La realtà non c´era, era abdicata.
Splendidissima regnava la vita immaginata.



Fotografía de Robin Macmillan

EL SEÑOR TESORO

Sábado muy soleado, pero aquí no estaba el señor,
muchos kilómetros se habían interpuesto entre sus casas.
Ella tan atravesada de lejanías, sin buscarlo,
en todas partes lo buscaba.
Pero hacía ya tiempo que alguien había encontrado para siempre 
su tesoro, siguiendo aquel mapa detallado
que ella nunca había poseído.


IL SIGNOR TESORO
Solarissimo sabato, ma non qui era il signore,
Lontani chilometri essendosi frapposti tra le case.
Lei riempitissima di lontananza senza cercalo ovunque
Lo cercava.
Ma qualcun altro aveva da tempo per sempre trovato
Il suo tesoro, seguendo una precisa mappa da lei
Mai posseduta.




Vivian Lamarque
(Tesero, Trento, Italia, 1946)
POETA/TRADUCTORA
de Il Signore d’oro, Crocetti, 1986 e 1997
y de Il Signore degli Spaventati, Pegaso, 1992, Premio Montale
Traducción de Dolores Ramírez Almazán y Mercedes Arriaga Flórez
para leer + en REVISTA ALTAZOR

16 de junio de 2016

Assia Wevill, 2 poemas 2 (fragmentos) (+1)


Fotografía de Jean-Baptiste Mondino, Tilda Swinton, 2000
MAGNIFICAT 

...Y alabo a la fuerza que cae
con piedras flojas 
y con la fortaleza hundida
de nítidos fantasmas-río 
en lechos secos.

Y también
a ese curso vigilante
de horas y corrientes,
ríos que confluyen
como una bienvenida.

Alabo al ojo
que me encuentra así,
bienvenido
y sin necesitar
una respuesta.

Traducción de Carmen Callejo
Propuesta de traducción de Emma Gunst

MAGNIFICAT

...And I do praise the force that falls
With loosened stones and plunging force
Of clear ghost-rivers in dried beds.
And besides this watchful course
Of hours and currents, watersheds 
Of welcome, do I praise the eye
That finds me welcome,
needing no reply.




Fotografía de Ryan Mcginley

FIN DEL INVIERNO, HERTFODSHIRE

...Ver de nuevo y nunca más
el estanque negro del norte,
Su otoño pasado,
Su ojo ardiendo
con alas de cedro dañadas
Y con una profundidad
de cuatro pies negros
colmada 
de los cuervos podridos
del Verano.

Como el de Thomas Hood,
o como el de mis tiempos.
Sin ojos que lo lloren,
vacío de primavera,
acabado.

Traducción de Carmen Callejo
Propuesta de traducción de Emma Gunst


WINTER END, HERTFODSHIRE

...To see again and no more
The black northern pond,
Its autumn spent,
Its eye burning with crippled cedar
wings
And four black feet deep with
Summer's rotting rooks,

Like Thomas Hood’s and my time’s
Unlamented, spring less, passed.


B O N U S  T R A C K 

“Aquí yace una amante de la sinrazón, 
y una exiliada”

“Here lies a lover of unreason, 
and an exile.”








Assia Wevill - Assia Esther Gutmann
(Berlín, Alemania, 1927 - Londres, Inglaterra, 1969)
POETA/TRADUCTORA/PUBLICISTA/ARTISTA
para leer una nota escrita por Mariana Enriquez

15 de junio de 2016

Elvira Ardalani, Arder el cuerpo (+1)


Fotografía de Ryan McGinley

ARDER EL CUERPO

Por todas las mujeres que se han prendido fuego

Esta mañana al regresar a casa una mujer
se prendió fuego.
Comenzó su ritual al rociarse la ropa 
de un líquido amarillo
y en cuestión de segundos las leves amapolas
de su falda adquirieron
cierta vida de planta.
Sin previo aviso entonces
encendió los cerillos y un fuego luminoso
la volvió carta en blanco, letra gruesa
gritando.
Nadie hizo nada, nadie.
Arder el cuerpo.
Dos o tres transeúntes le lanzaron sus sacos
y una niña de nueve le arrojó un cubo
de agua.
Todo fue tarde, todo.
En cuestión de segundos una mujer se baña
en cenizas y escombro. 
Razones sobran para probar el fuego.
El infierno es mejor que otros infiernos.
De todo lo que fue por tantos años
esa mañana apenas quedan reconocibles
una amapola de su falda,
y un niño que la llora cuando pasa
y ya no la ve sentada afuera
del zaguán de su casa.



Fotografía de Ryan McGinley

LA TRENZA

Esta noche, amor, me cortaré el cabello,
tejeré una soga con lo que tanto amaste
y me hallarás volando
sobre mis propios pies,
opaca,
sobre la alfombra
que alguna vez nos vio iluminados bajo la oscuridad,
embriagados,
eternos.
No bebas hasta entonces.
Y que sea el dolor el que te sirva.

LA TRECCIA

Quasta notte, amore, mi taglierò i capelli,
tesserò una corda con quello che tanto hai amato
e mi troverai volando
sui miei piedi,
ombrosa,
sul tappeto
che qualche volta ci ha visto illuminati nell’oscuritá,
ubriachi
eterni.
Non bere fino ad allora.
che sia il dolore chi ti serve.




Elvira Ardalani 
(Heroica Matamoros, Tamaulipas, México, 1963)
PROFESORA/POETA/EDITORA/TRADUCTORA
de Callejón Kashaní, Imaginarium Literario, 2012
para leer más en: CREAR EN SALAMANCA
extraídos de su WEB
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...