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6 de septiembre de 2020

Evangelina Sodero, 3 poemas 3


Fotografía de Caryn Drexl

V - SIN TENER A QUIÉN AMAR

No sé cómo salirme de esta casa enorme 
                                                                          que me 
habita.

Sin relojes que a mi piel le hablen del tiempo que hace
que me oculto de ellos.
De noche alguien camina el descolorido paisaje
de mis viejas fotos que me miran al pasar.
De mi boca retratada emergen rosas amarillas
que el invierno marchitó.
Los pétalos arman un colchón para mi gata ausente
que está en celo.
Ronronea cada vez que la vecina hace el amor.
Los cerrojos se han convertido en nichos
para mis paseos sin tener adónde ir.
La cama que subí al altillo cruje
cada vez que me desvisto.
A las sillas las ocupa el tiempo que hace
que nadie me visita.
La lluvia no ha golpeado en mis hombros
seduce ventanales que ya han dejado de abrirse
a la intemperie de mis ojos.
Le crujen los huesos al anciano del retrato
que ha sido mi padre.
Esta carta de amor salpica de tinta los espejos.
Las cadenas del perro que festejó mi llegada
arrastran la desdicha de saberse abandonadas.
 
¿Adónde quedó la llave
con que cerraste la casa antes de irte?
 
Acaban de llamar a la puerta
y no tengo cómo salirme
de este prolongado encierro conmigo misma
                                          sin tener a quién amar.


Fotografía de Caryn Drexl

XVII - NO ENSUCIEN MI VESTIDO

En la tímida sombra de ese espejo de alcoba
ojos que me han mirado desnuda
salen para besarme
y se babean sin pausa
como lascivos muchachos
en frente de una vidriera
que exhibe maniquíes desropados.

Y se revuelcan
sobre mi estorbado vestidito blanco
-de inmaculada niña-
sobre la sigilosa mancha
que recorrió el largo de mi falda.
Y los imagino trepando mis temblorosas
rodillas
casi perversos, repugnantes, furiosos
apretando contra mi vientre
sus fracasadas pasiones.

A tal punto que encorvo mis piernas,
me restriego las manos contra las sábanas,
también manchadas,
me miro al espejo,
me desconozco.

Alguien ha estropeado mi vestido
cuando yo quería usarlo
                               por más tiempo.

Me doy vergüenza y me cubro
contagiada de esa espesura
que he visto brotar en mi jardín
y que me ha sabido
                      a fruta muerta.



Fotografía de Caryn Drexl

XXIII - NO HAY CASTIDAD

De castidad mueren los besos
que no han salido a sentirse más allá de los
labios.
Rígidos besos
detenidos en la boca enmudecida de una
virgen.
Mercaderes que de niños
soñaban con besar la frente lapidaria de los
santos.
La anciana que zurcirá al volado del vestido
los besos
de una novia sin amor
que en el altar ha muerto,
                                              enajenada.

No hay castidad
que llame a las puertas de una iglesia.
Ni costurera de susurros
a la estrechez de tu menguada cintura.
Ni corsé que ajuste tras los senos
sin matar el desconsuelo de un orgasmo
caprichoso, reprimido
dulcemente estrangulado
                                 entre las piernas.



Evangelina Sodero
(Villa María, Córdoba, Argentina, 1980)
POETA/PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA
Universidad Popular / EDUVIM, 2009

31 de julio de 2018

Gustavo Borga, 4 poemas 4


s/d del autor

Cuando era niño
un poema atravesó
la rueda delantera
de mi bicicleta

pasé de largo

todavía no caí

estoy volando

(Para vos NO, 2010)





street art work en Hong Kong, China

sobre el techo
de mi casa
creció un árbol

se posan los pájaros
una mujer sueña
bajo sus ramas

a veces
los niños
me preguntan

¿y las raíces?

me toco el pecho
y respondo

soy yo

(Para vos NO, 2010)



street art work en Milán, Italia

hay un poema
que no voy 
a escribir nunca

siempre
estará
adentro mío

cuando muera
quiero sentir
sus latidos

como un corazón

(Como un corazón, 2016)




street art work en Oze, Francia

vivimos en diferentes casas
pero yo escucho el sonido
de tus pies descalzos cuando
te levantas todas las mañanas





Gustavo Borga
(Villa Nueva, Córdoba, Argentina, 1960)
POETA/ESCRITOR/FERROVIARIO
de Pozo de luz -Antología poética 2002-2017-, Eduvim, 2018

Colección Lengua Viva
Dirigida por Gustavo Caleri
Contratapa de Gastón Ribba
para leer MÁS

12 de febrero de 2018

Alfonsina Storni, 7 frases 7 (de Cositas sueltas)


Three Dancers, Mills College, 1929
Fotografía de Imogen Cunningham



El hombre que habla mal de otras mujeres, complace a la perversa, halaga a la mediocre y repugna a la mujer digna.


*



Fotógrafo anónima, Mary Wigman cerca del lago Maggiore,
Monte Verità, 1913


Cuando una mujer virtuosa perdona a la no virtuosa con cierto dejo de apostolado, no deja de tener su mérito: revela siquiera un principio de comprensión humana. Pero a mí me interesa profundamente la mujer virtuosa, cuya virtud sea tan excelsa que no se crea habilitada para extender el perdón: contadas veces hallé a esta mujer.


*



s/d del autor de la fotografía

Infinidad de mujeres son capaces de amor sin objeto definido, sin intereses cercanos, sin premeditación de amor.


*


s/d del autor de la fotografía


Y ni un solo hombre es capaz de tal cosa.
        Esto no me parece una superioridad de la mujer.
        Me parece un "modo" muy agradable, estéticamente considerado, de su naturaleza, nada más.


*



La cruz de toda mujer, fotografía de Audy Sanabria


La mayoría de las mujeres forjan sueños equivocados
del amor; su imaginación
las lleva a célicas visiones, perjudiciales,
en razón de lo exagerado.
        Es así, como, para muchas mujeres la vida se divide en dos mundos: el que imaginaron y el que viven.


*



Alumnas del Instituto Internacional de Movimiento Margaret Morris 
practican en la playa de Sandwich en la costa de Kent, 17 de agosto de 1935



Cuando una mujer dice lo que piensa, en voz alta, las mujeres se asustan de escucharse en la que habla, a pleno sol.


*



Fotografía de Frederick Boissonnas, 1913


Llegará un día en que las mujeres se atrevan a revelar su
interior; ese día la moral sufrirá un vuelco;
las costumbres serán cambiadas.






Alfonsina Storni
(Capriasca, Suiza, 1892 - Mar del Plata, Argentina, 1938)
de Cositas sueltas, La Nota, nro. 203, 04.07.19, pág. 712-3
en Escritos. Imágenes de género, Editorial EDUVIM, 2014
Colección Letras y Pensamiento en el Bicentenario
Estudio Preliminar Tania Diz
en WIKIPEDIA
para leer MÁS 

22 de noviembre de 2017

Alejandro Schmidt, En un puño oscuro (prólogo de Jorge Aulicino)





No fui a fijarme cuánto había de reescritura en esta segunda edición del En un puño oscuro, que fue publicado en 1998 y se reedita ahora corregido, según se informa debajo del título. Está claro que hay que tomarlo como un nuevo libro, un libro distinto. Y a la vez un libro permanente, puesto que un Schmidt de hoy corrige al Schmidt de ayer, aumenta, tacha, pero no modifica cuestiones que son las mismas en el Schmidt de siempre. Su lirismo reflexivo estructura este libro: su reflexión paradojal, sus contrastes y su poder de concreción de realidad y beatitud.

La primera cuestión de las que hacen lo que suele llamarse una "voz" tiene que ver –en el caso de Schmidt- con seguir un símbolo, una metáfora o un acontecimiento de verdad, hasta disolverlo en su contrario y, con la nueva masa, trabajar una idea que se evapora y a la vez se queda. Quiero decir con esto que si escribe "luz" -y la escribe muchas veces- no da por sentado que la luz significa la parte buena de cualquier cosa, o la esperanza, o la claridad conceptual, o el calor y la dicha, solamente. Cómo funciona esta máquina lírica y mental se puede ver precisamente en el poema titulado "Sol", que refiere a un corte de luz. El personaje de Schmidt no solo comprende en esas circunstancia que "la oscuridad está siempre tras la joyas", sino algo más: un desvanecerse, podríamos decir, de las cosas, un no ser que la luz acarrea. Desde el comienzo sabremos, además, que el puño oscuro que da el título al libro es el que encierra "la más bella luz". El tema es la luz, si tenemos que buscarle un tema a este conjunto, pero una luz aliada con la sombra, abrigada de sombra; la luz del juicio (como sugiere el primer poema) y, muchas veces, la luz del engaño y de la ilusión.
Sabe Schmidt que el hombre es un misterio para sí mismo. Para los demás, se trata de mucho más que eso, es un mundo, una geografía oculta, donde rara vez entra la luz, y cuando entra, es para desconcertarlo y desconcertar.

Otro tema o subtema simbólico, mitológico, trenzado con el de la luz en este libro es el del renacimiento. El antiguo asunto del rosal en las ruinas, el brote, el pájaro que regresa. Si Schmidt debe hablar de una vida -eventualmente la suya- dirá: Tuve un sueño en donde / estaba toda mi vida/ aparecía una piedra/ otra  y otra piedra// también/ volaba un pajarito.
Entre imágenes, los poemas de Schmidt se mueven naturalmente. Le letra, fluye, pasa, pero deja la huella de un cometa, exactamente en la retina. Schmidt construye con palabras como los impresionistas construían con la luz: sus poemas se arman sobre imágenes concretas que a la vez son fluyentes, transitorias. Es el deleite de su estilo.


Prólogo de Jorge Aulicino
(Buenos Aires, Argentina, 1949)



Alejandro Schmidt x Julio César Audisio


Alejandro Schmidt
(Villa María, Córdoba, Argentina, 1955-2021)
POETA/EDITOR/PERIODISTA CULTURAL/BLOGUERO
En un puño oscuro, Segunda edición corregida, 
Editorial Universitaria Villa María EDUVIM, 2017
Colección Lengua viva, compiladores: Gustavo Caleri y Miriam Tessore


18 de diciembre de 2016

Alejandro Schmidt, 7 poemas 7 (de En un puño oscuro)


Obra de Lita Cabellut
EN UN PUÑO OSCURO

sobre un desierto ardiente
así
quise vivir

hubo rosas en mi fin del mundo
y en un puño oscuro
la más bella luz

en la silla del odio me senté
en el rincón helado
con el completo corazón
quemado en sus asombros

una y otra vez
fueron a su estrella las palabras
llevaban
mi última fortuna

sin embargo
la ceniza del cielo perfumado
unía
mi corazón al fervor

como un puño que
guarda su alimento
en pobres bolsillos
en noches tormentosas

pude vivir
quise vivir.

Obra de Lita Cabellut
NO ES LO MISMO

no es lo mismo
tener cualquier piedra en el corazón
y que se note su ruido y su poder
que
a duras penas
levantarse de uno mismo
y seguir
y seguir.


Obra de Lita Cabellut
ALGO SALVA

tuve un sueño en donde
estaba toda mi vida
aparecía una piedra
y otra piedra, y otra piedra

también 
volaba un pajarito.



Obra de Lita Cabellut
CERTEZA

y de pronto pensé
soy yo
lo fui
lo seré siempre

hice las cosas de vivir

me llamaron
atendí

y no era cierto.



Obra de Lita Cabellut
EL QUE AMANECE

porque la noche debería ser
una cosa grande y mansa
y no un hombre golpeado entre paredes

porque tu luz
debería alcanzar

porque me arrodillé en vos
y sigo
pidiéndote, algo,
la más pobre hojita

porque siempre estamos solos
y apurados

la noche es pequeña y dura
como un puño.



Obra de Lita Cabellut
ES MÁS CIERTO ESO

fue necesario muchas veces
cerrar secretamente los puños
sonreír hacia otro
darle luz

es más cierto eso
que pedir música
o atravesar el fuego

más verdadero
que hablar de amor
de una noche fresca
saliendo de los labios
para siempre.



Obra de Lita Cabellut
A LOS VEINTE

en la temprana oscuridad
vi de pronto al amigo
apoyado al lado de la puerta
de su casa

yo iba en bici
no sé adónde
o al abrazo
al borde
               de este mundo

Jorge
¿en qué pensabas?
casi no levantaste la mano
al saludarme

vos
que no conocías la tristeza
ni escuchabas
la cascada - hoy cercana -
del tiempo

ni un ratito
me pude detener
iba apurado
corría
otra vez
a preguntar
por el corazón
que nos comimos
a los veinte.






Alejandro Schmidt 
(Villa María, Córdoba, Argentina, 1955-2021) 
POETA/EDITOR/PERIODISTA CULTURAL/BLOGUERO
de En un puño oscuro, Ediciones Radamanto, 1998
Segunda edición corregida, EDUVIM, Villa María, 2017
Colección Lengua viva /Compiladores: Gustavo Caleri y Miriam Tessore
su blog ROMANTICISMO Y VERDAD
para leer + en OCTAVO BOULEVARD

10 de agosto de 2016

Susana Zazzetti, 3 poemas 3


Fotografía de Masha Sardari

EL HILO QUE SOSTIENE

ahora
toma el hilo.
la aguja.
la aguja que sostiene el hilo
y remienda las heridas.
cose.
desaparecen
planos inconscientes.
se va poblando
de a poco esta tela.
- ese baldío -
los fragmentos se juntan
agudamente unidos.
se transforma
el mapa encubierto
y en esa superficie
entierra
hilachas de sí misma.

(de El hilo que sostiene, El Mensú Ediciones, 2010)



Fotografía de Masha Sardari

no es raro a veces
pensar
hasta cuándo el cuerpo
soporta los embates.
sobre qué baldosa caminar
que no sea paralela
a las culpas.
en qué parte de la cabeza
dejarán de hincar
historias ya vencidas
mientras afuera la sed de la lluvia
empuja la tarde
a patadas.




Fotografía de Masha Sardari

Un giro en vértigo escribe tramas
en el cielo
entre cenizas se come
el mediodía 
compone el dolor y sus fisuras
es pájaro
que al atardecer no le importará
gritar siquiera
su propia y anunciada muerte

(de Tantos pájarosEl Mensú Ediciones, 2015)





Susana Zazzetti
(Villa María, Córdoba, Argentina)
POETA/PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA
+ en Tinta de Poetas, una encuesta a la literatura de este río,
Eduvim, 2009


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