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27 de abril de 2023

Gemma Ríos, 2 poemas 2 (+1)


Fotografía de Laura Stevens

MAMÁ, NO TE APAGUES

No me gusta sentir la mirada perdida
de alguien que quiero,
me recuerda esos momentos lentos, pegajosos
del calor en enero.
Mamá está llorando mientras lava los platos
su dolor se adhiere a la atmósfera;
somos dependientes de sus sensaciones,
amamantadas por esa intensidad.
La casa está llena de sombras olor a madera,
el dolor de ella es profundo
ácido
esófago lastimado.
Todo se volvió domingo 7 de la tarde
volver a casa en el auto iluminadas
por un atardecer fabril
oliendo a hueso de animal quemado.
Se respira una angustia sin sentido
se respira la escucha de una radio de fondo
transmitiendo noticias aberrantes
se respira la monotonía horizonte único.

para leer + en LA PRIMERA PIEDRA

Ilustración de Laura Callaghan

NO QUIERO TU “PASSING TRANS” 

Soy más de lo que ves en mí
no quiero que me valores femenina
para así reconocer todo lo mujer que puedo ser
no quiero ese passing
que encaja perfecto en tu polaridad asfixiante
no lo quiero,
fui muy femenina para ser varón
la paradoja es que ahora
soy masculina para ser una chabona trans
Ya están lxs calificadores definiendo
que tan apropiadora soy
ven una marica
ven una mostra
ven una mujer con cara de barro
hablan sin saber,
no saben
como fueron las piedras acantiladas para llegar acá.
Yo misma dudo de todo
me incomoda la incomodidad ajena al nombrarme
nene
pibe
el
chabón
loco
hijo.
no quiero ponerme densa
llámenme cómo quieran
elijan ustedes mi pronombre.
No sé si modificar mi cuerpo
me da miedo cambiar
enterrar todos los cuerpos asignados
dejar la brutalidad de la testo
descubrir que puede ofrendar la suavidad
el llanto impuesto por el estrógeno.
Caer en la trampa
de la inestabilidad emocional
A las personas frenéticas
nos cuesta sentir
sin que todo se desborde.
La calma es casi un tesoro
que tomamos con cuidado en nuestras manos
al igual que ese sentimiento infante:
de niñx me hacía sufrir saber que nunca iba a parir
hoy afirmo que no traería nadie a este mundo asesino.
No quiero ningún passing de mujer
no lo soy
le dejo ese título a las feministas terf
que odian como los machos fieles aprendices.
Lo único
inevitablemente
es acuchillar
mi transmisoginia.
La Facu vive en aguas profundas
ella se metió en el mar como Alfonsina,
caminó por las olas que la arrasan sin piedad
la sal del agua agrieto sus ojos del tiempo
la fuerza de la física la llevó
a oxidarse en las sobras que quedaron de un barco
perdido
La Facu murió
murieron sus piernas flacas que pedaleaban sin asco
murió su barba del pecho
sus pezones que eran pequeños sin percibir tacto
o ardor
ha quedado intacta su voz
su pelo creció
el flequillo
su cadera
el contorno de la cara redondeada
la pupila de los ojos sigue intacta
como si no existieran cambio alguno.
La Facu murió sin que la maten
en realidad
fue ella quien decidió dejar
su lugar a Gemma.

B O N U S  T R A C K

EL MIEDO NO SERÁ MI CAMINO 

f r a g m e n t o 

Una vez estábamos en la vereda de enfrente de casa, éramos un grupo de adolescentes pelotudeando en la hora de la siesta. Ella pasó una vez más con su mirada inmune al mundo, mientras caminaba con su paso firme una de las pibas con las que estábamos le gritó ¡PUTO!
Con 15 años sentí una mezcla de vergüenza ajena y miedo cuando la vi cruzar la calle en rabia por el ataque de una hija única arribista, con esa ignorancia pertinente que se respiraba en los 90.
La travestí sabiendo que no existían testigos viendo la escena nos disciplinó apurando a la piba diciéndole bien de cerca: ¿A quién le decís puto?, ¿eh, eh?
Nadie respondió. Sabíamos que si decíamos algo nos iba arrebatar un rescatate en la cabeza. Ella se fue gloriosa afirmando que el respeto en esa vereda se hizo valer. 
Pasa el tiempo, soy esta que muta, que mastica su feminidad como un desayuno lento en los crepúsculos de los días. Por falta de representatividad nunca me permití imaginar la opción de ser trans, hasta que lo pude decir, y así existir: una travesti sin tetas, como la de mi barrio. Una trava que para ir por la calle asfixiante del odio impune piensa dos veces cómo salir. Sé que
ese camuflaje con gorra y ropa holgada es para no recibir trans-odio más del que se recibe per se. Son estrategias que una se inventa para protegerse de los insultos, del deseo contenido que le generamos a los pibes que están escabiando en las esquinas. Estrategias para ser menos visibles si es que lo deseamos.
Hay una frase:
El miedo no será mi camino
Repitan conmigo: el miedo no será mi camino.
Hoy quiero imaginar que soy la trava de mi barrio cruzando de vereda para ponerle los puntos sin tanta academia a quienes nos atacan. Porque la academia sólo le sirve a los que legitiman ese mundo excluyente de quienes tienen la palabra.


Andrógina, Cuadernos de Sudestada,
Poesía Sudversiva, 2021



Ph Débora Cerrutti
Gemma Ríos 
Gemma Lucía Rizzo -
(Morón, Bs. As., Argentina)
ESCRITORA/ACTRIZ/PAYASA/TRAVESTI/DOCENTE DE TEATRO/
INTEGRANTE DE CARMELITAS CLOWN
de Andrógina, Cuadernos de Sudestada,
Poesía Sudversiva, 2021
para leer una nota en LA TINTA






20 de febrero de 2023

Melisa Brecciaroli, 3 poemas 3


Ilustración de Laura Callaghan

DISCUTÍ CON ALGUIEN

No pienso
escuchar palabras cortadas
con la furia del que no respira.
Hace un rato me regale una pelea
soy una buena mala
una recluta que hiere
con la sensación de la primera vez
que no se puede explicar
el llanto sobre un cuaderno lastimado
con biromes rabiosas, por un corte telefónico
que nunca van a ver
aquellos, dicen que un pucho
son siete minutos menos de existencia
a este atardecer lo llevo,
llevo doce vidas menos
un pulmón sin trampas
y soy más pobre que ayer.
No conté a nadie, que me regalaron una hija
después de afilarle los dientes, la devolví
jamás me embarazaría de moral.
justo por eso te ahorque con la lengua, papi



Ilustración de Laura Callaghan

2 DE ENERO

Dormí con una mujer, le arañé la espalda
y gritó, la verdad que más miedo me da.

¿Por qué la piel de otro me gangrena las uñas?

la última vez usabas un pañuelo de puntilla,
amarrando tus delirios, me hablas al oído.
desespero por tocarte, quitarte un pedazo
de ojos cerrados, una cuerda.

¿Por qué no inventan un gin sabor Hendrix?

no me besaste,
¿Por qué?
¿Por qué?
si teníamos un minuto más de música
¿Por qué?

las cucharas heladas en los párpados
no saben decirme si, amé, dormí o lloré

voy a usar sábanas blancas para cazarte,
en un altar de almohadas
el mismo donde, a veces, encuentro a Dios



Ilustración de Laura Callaghan

IRIS

No quiero que nadie me salve
del infierno, podría contar mil cosas.
baile por borde, me quedaron
solo tres ampollas.
en el escenario sangro,
podría vivir con un poco más
pinchar y sacar lentamente la agüita
y dejarlas secar a punto

lengua de lagarto

Tengo, de ver
una película sensual detrás de otra.

Sentí un cambio de respiración
alguien está excitado
y esta noche, no soy yo.




Melisa Brecciaroli
(Resistencia, Chaco, Argentina, 1986)




24 de junio de 2020

Simone Sav, El presente


Ilustración de Laura Callaghan

EL PRESENTE

Estoy en un dilema:
salgo a comprar un presente 
para la persona a la que más odio
y no sé qué llevarle.

Qué le gustaría, me pregunto.
Sé que le gusta jugar a manipular y calumniar corrosivamente, 
pero yo no creo que vendan estas cosas
en la tienda de regalos.

Dicen que no nos equivocamos si le llevamos una botella de champaña caro,
¡mmm! tal vez, va a pensar que quise envenenarla y entonces 
acabaría eliminando totalmente las burbujas añejas,
limpiando la grasa del sumidero al vaciar la botella.

Aquellos a quienes pedí consejo pensaron que lo mío era una broma
o una locura. Ser generosa con alguien que nos ha hecho daño 
puede fácilmente considerarse como una falta de autoestima
o peor aún, como un acto de piadosa hipocresía.

Cada año, nos parece importante recompensar
a algunos de los que han dado forma a nuestra vida, 
pero rechazamos o ignoramos a los que nos hicieron un favor
odiándonos o despreciándonos.

Salgo a comprar un presente para mi némesis
y lo encuentro oculto en una pequeña tienda de antigüedades,
Al principio no me llamó la atención hasta que lo miré más de cerca
y vi el retrato de una mujer fuerte.

Salgo a comprar un presente y lo logré.
Le llevé un espejo.

Traducción de Adam Gai



THE PRESENT

I have a dilemma:
I set out to buy a present
for the person I hate the most.
And I don’t know what to get her.

What would she fancy, I wonder.
She likes mind games and corrosive slander
But I don’t think they sell these
In the local gift shop.

They say you can never go wrong with a bottle of expensive champagne,
Hmm! Perhaps she’d think I poisoned it,
And end up wasting perfectly aged bubbles
On cleaning greasy drains on its way down.

Those I asked for advice thought it was a joke
or madness. Generosity towards someone who has wronged you
Can easily be mistaken for lack of self-esteem
Or worse, for saintly hypocrisy.

Each year, we make a point of rewarding
Some of those who have shaped our lives.
But we reject or ignore those who made us better
By standing opposite us in hatred or contempt.

I set out to buy a present to my nemesis
And I found it tucked away in a small antique shop.
At first it didn’t call out to me until I looked closer
And saw the portrait of a strong woman.

I set out to buy a present and I did.
I got her a mirror.





Simone Sav
(Rumania)
Reside en Irlanda
GRADUADA EN FRANCÉS Y LITERATURA/
MAESTRÍA EN LINGUÍSTICA
en Writing Home: The “New Irish” Poets, Dedalus Press, 2020
Edición y selección de Pat Boran y Chiamaka Enyi-Amadi
para leer más en POETRY BILINGUE




17 de septiembre de 2019

Alejandra Benz, 2 poemas 2


Ilustración de Laura Callaghan

EL VIENTO QUE ACARICIABA LA CEBADA

No sé si podría decir 
que el modo en que el viento se acerca 
lo conocemos todos
cómo podría saber si a ustedes 
les pasa también
que el pelo se les mueve apenas 
y se enreda en sí mismo
cómo saber si ese pelo suave y finísimo es para ustedes 
como el plumero que yo siento
no es mucho más que eso 
la sensación de que la experiencia 
no sea palpable
que no sepa tampoco 
si cuando compartís este vaso de cerveza conmigo
te pasa también de sentir el fresco bajando 
dibujando el contorno de un tubito 
que entra a la panza al mismo lugar donde se siente el amor
que imagino va tapizando en oleadas minúsculas 
las paredes del estómago 
y algo de ese aire que afuera mueve el pelo 
sube por ese tubito y nos sale por la boca en forma de Ahhhh
Y si después de ese trago que son todos los otros tragos que diste,
el de cuando me agarraste con la mano fría 
para invitarme al jardín
me regalaste una hoja a la que encontrarle el nombre
o de la vez que lloramos abrazadas 
las tres en la pieza y mientras tomábamos 
sentíamos que el mundo nos mataba, 
que era demasiado
cómo si el mundo tuviese tiempo de ocuparse de una
el de la vez que pensaste que mejor 
ya no memorizabas más nombres de una hoja 
porque total como te decía tu vieja
“lo que no aprendiste hasta ahora no lo sabés más”,
o las veces que tomaste muchos tragos 
cerrando los ojos invocando algún mal
mientras afuera el viento te enseñaba lo que es soplar
Después de ese trago
¿no te pasa sentirte acaso 
un poco mejor con la vida?




Ilustración de Laura Callaghan

INTENCIONES

Le pido al gauchito por el valor
de hacer lo que queremos
y al otro gauchito, al poeta,
le pedí que sigan los versos
A Lía le pido que te cuide la voz guerrilla
porque esas cumbias no viven sino en el brillo de tu voz
A la difunta que no falte el porrón
para los amigos que sabemos del mal
que hacen las bocas secas
A Iemanjá por la belleza,
que no tiene que ver con cremas
que si el mundo se afea cada día
su manto nos proteja
A Eva, le pedí un santuario inventado
por la fuerza, porque seamos lo que nadie espera
Tengo un ejécito heterogéneo y nada de miedo a usarlo
un arcángel, un corazón de fer laguna,
un puchito, Sanca, piedritas de luna azul
Y a vos Virgen Negra no te pido nada
sólo te agradezco el amor infinito
y un loro que hace muchas más cosas que cantar la marchita





Alejandra Benz
(Buenos Aires, Argentina, 1982)
Creció en Esperanza, Santa Fe
Reside en Rosario
POETA/PSICÓLOGA
para leer + en ANALECTA LITARARIA

4 de febrero de 2019

Circe Maia, Órdenes (+1)


Fotografía de Hellen van Meene

ÓRDENES

El borde del techo
rígido
contra el cielo

El borde de la nube
todo deflecado

El viento algo dice
y la nube cambia
minuto a minuto

Los bordes del techo
inmutables
son sordos a las órdenes de abrirse
de avanzar, de cerrarse...

Grita el viento consignas
y sólo responden
los bordes de las nubes
y las temblorosas hojas del naranjo



B O N U S  T R A C K 


Ilustración de Laura Callaghan

RAÍCES

Hoy de mañana
tuvimos que arrancar unas hierbas 
que crecían por todas las ranuras.
Se arrancaron las hierbas 
y quedaron al sol temblando las raíces 
como sorprendidísimas... y esto?
De lo oscuro a lo claro en un instante?

Muerte invertida, rara: 
de la tierra cerrada y ciega 
al ojo azul, que todo lo traspasa.

Abrirse a todo aire: perderse 
Soltarse a toda luz: también perderse 
dicen las raíces 
temblando.



Circe Maia 
(Montevideo, Uruguay, 1932)
Vive en Tacuarembó
en De lo visible, 1998
Feria Nacional de Libros y Grabados
Asociación de impresores del Uruguay
para leer MÁSMÁS y MÁS
su WEB

4 de julio de 2013

Juana Pavón, Nosotras: esas sujetos


Ilustración de Laura Callaghan

NOSOTRAS: ESAS SUJETOS

Una, dos, cien, miles
así vamos las mujeres por aquí
aquí donde nos tocó pernoctar para siempre.
No importa lugar ni apellido
definimos nuestra situación
desde hace mucho tiempo.
Hemos aceptado el papel que nos corresponde
no importa el status.

Estamos las privilegiadas
y las no privilegiadas
Estamos:
la funcionaria porque funciona
la obrera por obrera
la madre por madre
la estéril por estéril
la dama por dama
la prostituta por prostituta.

Hacemos maniobras con el tiempo
ligadas a esta inercia
que llamamos vida
porque siendo mujeres 
tenemos que aceptarlo
porque son leyes para mujeres
hechas por hombres
¿Qué más nos da?

Las habemos flacas y gordas
unas por tomar agua de masa
otras, por tomar leche y cereal.
El día de la madre 
a unas nos da frío
a otras nos da calor,
el día de la mujer
a unas nos da risa
a otras satisfacción .

Estamos las poetas académicas
y las poetisas de la calle.
Estamos las que vendemos rosas
en una floristería elegante
y las que ofrecemos claveles
en una esquina de banco.

Nosotras, que somos anónimas
del amanecer
y nosotras-otras burbujas de hambre
nosotras somos esas-a la que se nos vende
y a las que se nos protege
hasta los ochenta años.

Somos la esposa ignorada
en un centro nocturno
y la sirvienta seducida.
Todas somos nosotras
a cada quien lo suyo
así fue repartido 
sin ponernos a escoger.

Estamos las amargadas
y las indiferentes
las antisociales
y las socialísimas
las que damos de comer a nuestros hijos
en cucharita de plata
y las trágicamente miserables
que damos nuestros vástagos
a engordadoras y traficantes de niños.

Nosotras las que siempre callamos
y esperamos
y las que tenemos motivos
para gritar
y no esperamos nada.
Estamos las saludables
porque tenemos un gato en casa
y estamos las enfermas
por una existencia solitaria.

Somos muchas las que bebemos champagne
y muchas las que bebemos guaro
las primeras fondeamos en cama
con sábanas de seda
y las segundas
en una escondida acera húmeda.

Estamos las feministas asociadas
y las lesbianas reprimidas
muchas asistimos al Catecumenado
y muchas levantamos los ojos
para ver a Dios.

Así vamos todas nosotras 
nosotras, esas sujetos
todas somos mujeres e indestructibles
nada nos detiene
no importa si somos abogadas
si somos verduleras.

Médicas, tortilleras
maestras, campesinas
teatristas, pintoras
esposas, amantes
primera dama
o última dama.

Un vientre nos une a todas por igual.
somos las que motivamos 
todos los sentimientos
ternura, delicadeza... amor
aunque haya en cada una de nosotras
una gata furiosa
o una gata sumisa.

Somos las que estamos paradas en el tiempo
y latimos...latimos...latimos!
somos río, mar
jungla, sol
luna y pulmón
¡somos patria!

-Yo siempre he pensado
que Honduras tiene nombre de mujer-
una, dos, cien, miles…

(1986)



Juana Pavón "Juana la loca"
-Margarita Velásquez Pavón - 
(San Marcos de Colón, 1945 - Tegucigalpa, Honduras, 2019)
de Yo soy esa sujetoSan Pedro Sula, Editorial Centro, 1994
para leer MÁS

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