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16 de diciembre de 2024

Lucía Etxebarría, Y un corazón que late


Fernanda Laguna
Gentileza Galería Nora Fisch

Y UN CORAZÓN QUE LATE

Lo mejor de mí no son los ojos ni las piernas.
Ni siquiera, a pesar de lo que digan,
esos globos hinchados que me crecen
veinte centímetros bajo la garganta.

Está escondido dentro,
bajo capas de grasa,
bajo músculo y fibra,
bajo sangre y tendones,
bajo venas y huesos.

Lo mejor de mí lo escondí en un recoveco,
tan profundo que olvidaste su existencia.

No se ve a primera vista,
a segunda ni a tercera.
No se aprecia en una cena,
no se lee en lo que escribo,
no se explica en una página.

Lo mejor de mí se descubre en las ganas tercas de seguir adelante,
en el esfuerzo diario por seguirte los pasos.

Son los cuatro millones de alfileres
guardados en el fondo del bolsillo.
Las sonrisas más francas,
las caricias más tiernas,
el destello de gloria entre las piernas.



Lucía Etxebarría 
(Valencia, España, 1966)
NOVELISTA/ENSAYISTA/POETA
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24 de febrero de 2017

Lucía Etxebarría, Placeres solitarios


Fotografía de Emmanuelle Brisson
PLACERES SOLITARIOS

Seguirte con los ojos 
si los ojos no alcanzan, 
seguirte con el alma y acortar la distancia. 
El corazón me sangra de angustia de este ansia de aspirarte. 
De qué perversa manera se me adentra tu recuerdo entre las piernas 
y se me clava allí, 
ceremonial de ausencia, 
con obstinada permanencia de piedra 
piedra fundacional, quisiera hacer un dique. 
Se me está derramando el agua bautismal de los placeres 
Y quiero resumir en una sola 
setenta veces siete pasiones capitales 

Esta absurda cantinera del tiempo dilatado y resumido- 
el tiempo que alarga porque tú no estás y porque tú no estás carece de sentido 
y se concentra en una sola frase: 
No estás- 
esta absurda cantinela, digo se extiende y se arracima en las entrañas como un virus 
Y me crece por dentro 
una larga serpiente que ondula y culebrea 
En el cuerpo metálico se estira la tormenta 
Me llueve y truena en el útero 
¡Qué relámpago sordo estallando en la sangre! 
Me rezuma humedad la gruta de la entrada 

Los días se hacen rápidos o lentos 
según la percepción los acomode 
según se haya deseado o no su término 
Pero sobre las tumbas, el tiempo pasa lento 
monótono y puntual, 
con precisión germánica 
y cada día acaba a la misma exacta hora 

Seas fantasma o no, te necesito. 

Para sentir que aún moldeo el tiempo 
Que aún puedo alargarlo a partir de tu ausencia 
puedo hacer que se estire y se contraiga 
se dilate y se cierre como esta lluvia de ansia 
se convulsione como este túnel cálido 
que conecta mi fuera con mi dentro 
como este pasadizo en carne viva 
esta incisiva luz de los sentidos 
que atraviesa el recuerdo con su voz silenciosa 
Como este túnel, como este santuario 
feliz, fetal, fatal que llevo dentro 
El tiempo se dilata y se comprime 
Como mi cérvix, cuando acabo. 





Lucía Etxebarría Asteinza
(Valencia, España, 1966)
NOVELISTA/ENSAYISTA/POETA
de Estación de infierno, Editorial Lumen, 1ª edición 2001
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