Mostrando entradas con la etiqueta melodie mcdaniel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta melodie mcdaniel. Mostrar todas las entradas

23 de septiembre de 2018

Audre Lorde, 2 poemas 2


Fotografía de Melodie McDaniel

HABLA UNA MUJER

Marcada de la luna y tocada del sol
mi magia no está escrita
pero cuando el mar retroceda
dejaré atrás mi forma.
No busco favores
intocada por la sangre
implacable como la maldición del amor
permanente como mis errores
de orgullo.
No mezclo
amor con compasión
ni odio con desprecio
y si quieres conocerme
asómate a las entrañas de Urano
donde golpea sin sosiego el mar.

Yo no habito
dentro de mi nacimiento o mis divinidades
no tengo edad y todavía a medio crecer
sigo buscando a
mis hermanas
brujas en Dahomey
que me lucen dentro de sus ropajes recogidos en nudos
tal como llevaba el luto
nuestra madre.

Llevo mucho tiempo
siendo una mujer
más vale que te cuides de mi sonrisa
soy traicionera con magia antigua
y la nueva furia del mediodía
con todos tus holgados futuros
prometidos
Soy 
mujer
y no soy blanca. 



A WOMAN SPEAKS

Moon marked and touched by sun
my magic is unwritten
but when the sea turns back
it will leave my shape behind.
I seek no favor
untouched by blood
unrelenting as the curse of love
permanent as my errors
or my pride
I do not mix
love with pity
nor hate with scorn
and if you would know me
look into the entrails of Uranus
where the restless oceans pound.

I do not dwell
within my birth nor my divinities
who am ageless and half-grown
and still seeking
my sisters
witches in Dahomey
wear me inside their coiled cloths
as our mother did
mourning.

I have been woman
for a long time
beware my smile
I am treacherous with old magic
and the noon’s new fury
with all your wide futures
promised
I am
woman
and not white.

(de The Black Unicorn, 1978
W. W. Norton&Company, 1997/2000)


s/d del/la autor/a de la fotografía

AQUÍ ENTRE NOS

Solía ser que cuando entraba en cualquier estancia
mis ojos buscaban las una o dos caras negras
para tener un punto de contacto, garantía o señal
de que no estaba sola
Ahora cuando penetro en cuartos repletos de caras negras
que me destruirían por cualquier diferencia
¿dónde mirarán mis ojos?
Solía ser fácil saber
quiénes eran mi gente.

Si nos despojaban de toda pretensión
a nuestra fuerza
y nos rebanaban la carne
el sol decoloraba todos nuestros huesos
a blanco
así como el rostro de mi madre negra
fue blanqueado por el oro
o por Orishala (1)
¿y la forma como esto sucedió
no dará mi talla?

Yo no creo
que nuestras carencias hayan hecho todas nuestras mentiras
sagradas.

Bajo el sol a orillas de Elimina (2)
un hombre negro vendió a la mujer que cargaba
a mi abuela en su vientre
Le pagaron con monedas doradas relucientes
que fulgían bajo el sol poniente
y en los rostros de sus hijos e hijas.
cuando veo a ese hermano detrás de mis ojos
sus iris no tienen ni sangre ni color
su lengua chasquea como monedas amarillas
arrojadas hasta esta orilla
donde compartimos el mismo rincón
de un cielo extranjero y corrompido
Y cuando intento tragarme
las palabras
de la negritud fácil como una salvación
me saben al color
de la primera traición de mi abuela.
Yo no creo
que nuestras carencias
hayan hecho nuestras mentiras
sagradas.

Pero yo no silbo su nombre ante el altar de Shopana
no descargo sobre él los jugos rosados de la muerte
ni olvido que a Orishala
lo llaman el dios de la blancura
que labora sobre los vientres oscuros de la noche
creando las formas que toda la gente usamos
para que hasta las personas inválidas y enanas y albinas
sean adoradoras sagradas
cuando el maíz hervido sea ofrendado.

La humildad yace
en el rostro de la historia
Me he perdonado
en nombre de él
por la carne blanca
que todos consumimos en secreto
antes de haber nacido
compartimos el mismo alimento
cuando me empalas
sobre tus lanzas de angosta negrura
antes de que escuches hablar a mi corazón
llora sobre tu sangre prestada
sobre tus propias visiones prestadas.

No confundas mi sangre con el enemigo
no escribas en el polvo mi nombre
delante del altar del dios de la viruela
porque todos somos vástagos de Eshu
dios del azar y de lo impredecible
y cada una de nosotras lleva muchas mudas
dentro de sus pieles.

Con cicatrices como armaduras
sanadas
en muchos colores diversos
contemplo mis propios rostros
como la hija de Eshu llorando
si no dejamos de matar
al otro en nuestro propio ser
ese ser que odiamos
en los demás
pronto yaceremos todos
en la misma dirección
y los sacerdotes de Eshidale estarán desbordados
porque ellos son los únicos que pueden enterrar
a todos quienes persiguen su propia muerte
saltando desde la tierra
para aterrizar sobre sus cabezas.

1. Orishala: otro nombre para Obatala, Yoruba dios de la creación. 
Los adoradores de Obatala deben usar ropa blanca y comer alimentos blancos.
2. Elimina: población portuaria al sur de Ghana, fundada por comerciantes portugueses.


BETWEEN OURSELVES

Once when I walked into a room
my eyes would seek out the one or two black faces
for contact or reassurance or a sign
I was not alone
now walking into rooms full of black faces
that would destroy me for any difference
where shall my eyes look?
Once it was easy to know
who were my people.

If we were stripped of all pretense
to our strength
and our flesh was cut away
the sun would bleach all our bones
as white
as the face of my black mother
was bleached white by gold
or Orishala
and how
does not measure me?

I do not believe
our wants have made all our lies
holy.

Under the sun on the shores of Elimina
a black man sold the woman who carried
my grandmother in her belly
he was paid with bright yellow coins
that shone in the evening sun
and in the faces of her sons and daughters.
When I see that brother behind my eyes
his irises are bloodless and without colour
his tongue clicks like yellow coins
tossed up on this shore
where we share the same corner
of an alien and corrupted heaven
and whenever I try to eat
the words
of easy blackness as salvation
I taste the colour
of my grandmother’s first betrayal.

I do not believe
our wants
have made our lies
holy.

But I do not whistle his name at the shrine of Shopana
I do not bring down the rosy juices of death upon him
nor forget Orishala
is called the god of whiteness
who works in the dark wombs of night
forming the shapes we all wear
so that even the cripples and dwarfs and albinos
are sacred worshipers
when the boiled corn is offered.

Humility lies
in the face of history
I have forgiven myself
for him
for the white meat
we all consumed in secret
before we were born
we shared the same meal
when you impale me
upon your lances of narrow blackness
before you hear my heart speak
mourn your own borrowed blood
your own borrowed visions.

Do not mistake my flesh for the enemy
do not write my name in the dust
before the shrine of the god of smallpox
for we are all children of Eshu
god of chance and unpredictable
and we each wear many changes
inside our skin.

Armed with scars
healed
in many different colors
I look in my own faces
as Eshu’s daughter crying
if we do not stop killing
the other in ourselves
the self that we hate
in others
soon we shall all lie
in the same direction
and Eshidale’s priests will be very busy
they who alone can bury
all those who seek their own death
by jumping up from the ground
and landing upon their heads.

(de Between Ourselves, 1976
W. W. Norton&Company, 1997/2000)


1. Orishala: another name for Obatala, Yoruba god of creation.
The worshipers of Obatala must wear white clothes and eat white food.
2. Elimina; seaport town in Southern Ghana, founded by Portuguese traders.






Audre Geraldine Lorde
(Harlem, NY, EE.UU., 1934-1992)
ESCRITORA/POETA/ACTIVISTA
Versión de la poeta y traductora Anabel Torres
Propuesta de traducción de Emma Gunst
para leer + en LA TRIBU
MÁS

21 de noviembre de 2017

Claudia Huergo, 4 poemas 4 (+2)


Fotografía de Benoit Courti 

A OTRO PERRO CON ESE HUESO

No puedo con mi genio
Muerdo la mano del que me da de comer
Pero como un gesto inadvertido,
Para nada malicioso
Me dan la mano y subo hasta el codo
Y si está rico
Avanzo al pescuezo
Y porqué no
A la yugular

Muchos ya no me dan nada
Otros que todavía me quieren
Me tiran algún mendrugo
Por entre los barrotes

En esta cárcel voluntaria
Paso mis días
Y mantengo a raya así
Mi mal genio

Yo no tengo la culpa de no haber sido beneficiada
Con un genio bueno
De esos que salen de la lámpara
A cumplir deseos
Cuando uno la frota

Igual pienso qué clase de idiota
Es el que cree
Que nada le puede ser quitado
Que reserva
Como si se tratara de tesoros
Una mano
Un codo
Una costilla
Un corazón

Adónde pensará llevarse sus partes
A qué parrilla excelsa en el más allá
Creerá  que están destinadas sus achuras

Agradezco a los amigos que me quedan
Que me disimulan la mordida
Que insisten en presentarme como un animal inofensivo

Yo sigo pensando
Que habría que ajusticiar al infame
Que hizo cotizar tan alto en bolsa
La nada que portamos

Si es sabido
Que los fuegos del infierno
Arrebatan todos los asados
Y que en las nubes de aquel cielo
Sólo moran 

Almas veganas




Gypsy Rose Lee, trabajando en su novela The G-String Murders, 1941

SOBRE SI ES POSIBLE ATAR A UNA MUJER CON LA ESCRITURA

No sabía si alguna vez iba a volver a pasar.
Es que estuve mucho tiempo fuera.
Algunas cosas
algunos encuentros
me hicieron de remolque
me sacaron del pantano
y de ahí
al desierto
caminando en círculos
inventando el día.

Nada de eso estuvo mal, nada
ni las noches dormidas sin sueño
ni las 4 comidas sin hambre
ni el sexo imprevisto, de apuro

Solamente es que no sabía
si iba a volver a pasar.
No sabía si iba a tener que acostumbrarme a ese andar
sin la letra enroscada al tobillo
sin el abrigo cálido de la lectura ascendente
que empieza como un fueguito inerme
dubitativo
hasta la llamarada
que lo consume todo.

Insisto:
no sabía
y tampoco quise armar una espera
lo dejé todo librado
espantosamente librado
a que fueran los pasos
el pie
que cae en  la trampa
el grito frente a la mordedura
silenciosa
insidiosa
insigne.

Ahora que volvió el veneno
ahora que las horas cuentan por párrafo
ahora que los libros esperan
vuelvo a moverme
despacio
por todas las antesalas del mundo

Tengo tiempo
mucho tiempo
camino el día empapelada
lista para prenderme fuego

De nuevo ahí.

Hasta el amor
o la lectura.

Siempre.



Fotografía Tuovi Eskola

PUNTO JERSEY ES OTRA COSA

Está el punto arroz
el punto cruz
el punto inglés
y el punto de soledad

Un  hueco en el tejido
donde  la vida se hace salvaje por primera vez
y entre matar o morir
siempre se elige matar
y llorar a mares la pérdida
y brindar con amigos



Charlotte Rampling en Il portiere di notte, 1973

EMBESTIDA

Yo también pensé en algún
momento que se trataba de un
automatismo o de una
corriente eléctrica lo que
acercaba dos cuerpos.
Ahora creo que cada cuerpo
lleva dormido un animal que
se llama ilusión.




B O N U S  T R A C K 


Fotografía de Benoit Courti


INTERESES ENTRE LAS PARTES

Fue un divorcio express
Deseo se separó de amor
Y amor todavía no se entera




Fotografía de Melodie McDaniel


ALWAYS SUMMERTIME

En verano siempre conocemos a alguien
y siempre es para lío.






Claudia Huergo
(Villa Dolores, Córdoba, Argentina, 1968)
Reside en Ciudad de Córdoba
POETA/DOCENTE UNIVERSITARIA/PSICÓLOGA
poemas extraídos de su blog: DIATRIBAS
¡Gracias Cecilia Antolini!
para leer MÁS

29 de agosto de 2017

Adília Lopes, Recuerdo para Esther Greenwood (+1)


Fotografía de Melodie McDaniel

RECUERDO PARA ESTHER GREENWOOD(*)

Voy a darme un baño caliente
            medito en el baño
            el agua debe estar muy caliente
            tan caliente que debes aguantar
            con dificultad
            el pie dentro del agua
            entonces sumerges tu cuerpo
            centímetro a centímetro
            hasta que el agua te llegue hasta el cuello
            me acuerdo de los techos
            encima de todas las bañeras
            en las que estuve
            me acuerdo de la textura de los techos
            de las grietas
            y los colores
            y las lámparas
            también me acuerdo de las bañeras
            nunca me siento tan yo misma
            como cuando estoy dentro de un baño caliente
            no creo en el bautismo
            ni en las aguas del Jordán
            ni en nada de eso
            pero presiento que para mí
            un baño caliente
            es como el agua sagrada
            para aquellas personas religiosas
            cuanto más tiempo permanezco en el agua caliente
            más pura me siento
            y cuando salgo
            y me envuelvo en una toalla
            grande blanca suave
            me siento pura y fresca
            como un recién nacido

(*) Esther Greenwood
Traducción de Verónica Aranda   


MEMÓRIA PARA ESTHER GREENWOOD

Vou tomar um banho quente
medito no banho
a água deve estar muito quente
tão quente que deves aguentar
com dificuldade
o pé dentro de água
então desces o teu corpo
centímetro a centímetro
até que a água chegue ao pescoço
lembro-me dos tectos
por cima de todas as banheiras
em que estive
lembro-me da textura dos tectos
das rachas
e das cores
e das lâmpadas
também me lembro das banheiras
nunca me sinto tanto eu mesma
como quando estou dentro de um banho quente
nâo acredito no baptismo
nem nas águas do Jordâo
nem em nenhuma coisa desse género
mas pressinto que para mim
um banho quente
é como a água sagrada
para esas pessoas religiosas
quanto mais tempo permaneço na água quente
mais pura me sinto
e quando me ponho de pé
e me embrulho numa toalha
grande branca macia
sinto-me pura e fresca
como um recém-nascido



B O N U S  T R A C K 

Fotografía de Melodie McDaniel

CUARTETA YA ANTIGUA

La muchacha que esperaba mucho
las cartas del pretendiente
que le escribía muy poco
se casó con el cartero

Traducción de Alejandro Rodríguez Morales

QUADRA JÁ ANTIGA

A rapariga que esperava muito
as cartas do namorado
que lhe escrevia muito pouco
casou-se com o carteiro





Adília Lopes 
-Maria José da Silva Viana Fidalgo de Oliveira-
(Lisboa, Portugal, 1960)
POETA/CRONISTA/TRADUCTORA/LECTORA
de Dobra Poesía reunida (1983-2007), 
Lisboa, Assírio&Alvim, 2009
para leer + en DEPÓSITO DE OBJETOS PERDIDOS
                           

14 de julio de 2015

Ana Blandiana, 4 poemas 4 (+1) (de Mi patria A4)

Fotografía de Melodie McDaniel

ANIMAL PLANET

Menos culpable, aunque no inocente,
en este universo donde
las leyes de la naturaleza deciden
quién debe matar a quién
y el que más mata es el rey.
Con qué admiración se filma
al león plácido y feroz que despedaza al cervatillo!
y yo, al cerrar los ojos o al apagar el televisor,
siento que participo menos en el crimen,
aunque en la llama de la vida
hay que verter siempre sangre,
la sangre de otro.
Con menos culpa, aunque no inocente,
compartí mesa y mantel con los cazadores,
sin embargo, me gustaba acariciar las orejas largas
y sedosas de las liebres,
arrojadas a un túmulo
sobre el mantel bordado.
Culpable, aunque yo no fuera quien
apretara el gatillo,
y me tapara los oídos,
horrorizada por el ruido de la muerte
y por el olor a sudor desvergonzado de los que dispararon.
Menos culpable, aunque no inocente,
aún así, más inocente que tú,
autor de esta perfección sin piedad,
que has decidido todo
y luego me has enseñado a poner la otra mejilla.




Fotografía de Rachael Putt

MÁS ALLÁ DE MÍ

El dolor no existe más allá de mí,
Está encerrado en los límites de mi cuerpo
Un imán que lo ha absorbido del mundo.
He privatizado, diríase, el dolor
Y, ahora, alrededor de mí, hay un vacío luminoso
Como una aureola impermeable que aísla el tumor
Del que sólo sé que soy yo misma.
Pero, tampoco sé nada sobre mí.





Ilustración de Michelle Kondrich

LA PATRIA DEL DESASOSIEGO

Esta es la patria del desasosiego
A punto de cambiar de opinión
De un momento a otro
Y, no obstante, sin renunciar a esperar algo indefinido.
Esta es mi patria,
Entre estas paredes
A unos metros los unos de los otros
Y ni siquiera en el espacio completo entre ellos,
Sólo en la mesa con papel y lápices
Dispuestos a moverse solos y a empezar a escribir,
Esqueletos animados bruscamente por unas plumas más antiguas,
Sin usar desde hace mucho tiempo, con la pasta seca,
Que se deslizan frenéticamente sobre el papel
Sin dejar ninguna huella…
Esta es la patria del desasosiego:
¿Conseguiré alguna vez
Descifrar las huellas que no se ven,
Pero que sé que existen y esperan
Que las pase a limpio
En mi patria A4?


PATRIA NELINISTII
 
Aici este patria neliniştii,
Gata să se răzgândească
Din clipă în clipă
Şi, totuşi, nerenunţând să aştepte
Ceva nedefinit.
Aici este patria,
Între pereţii aceştia
La câţiva metri unul de altul,
Şi nici măcar în spaţiul întreg dintre ei,
Ci doar pe masa cu hârtii şi creioane
Gata să se ridice singure şi să scrie,
Schelete brusc animate ale unor condeie mai vechi
Nefolosite de mult, cu pasta uscată,
Lunecând pe hârtie frenetic
Fără să lase vreo urmă...
Aici este patria neliniştii:
Voi reuşi vreodată
Să descifrez urmele care nu se văd,
Dar eu ştiu că există şi aşteaptă
Să le trec pe curat
În patria mea A4 ?




Fotografía de Alex Mazurov

QUÉ DIFÍCIL ES ACARICIAR

Qué difícil es acariciar las plumas de un ángel!
Por muy cerca que esté, rehuye el goce;
Por miedo a que lo atrapes,
Da vueltas, regresa -su aleteo inaudible,
Es el único sonido que puede producir.
Ellos, los ángeles, no saben hablar,
no son adecuadas las palabras
Para su expresión,
Su mensaje mudo es la presencia.
Suelen acercarse
Para envolverte con su aura,
Pero enseguida se alejan, atemorizados por la
intimidad,
Protectores, pero no familiares, 
Dejan siempre una distancia por la que
Mis palabras se arrastran para alcanzarlos,
Sin saber si no son demasiado débiles para
llegar a su oído.
¡El handicap de la fe!:
No saber si te están escuchando, ni si escuchas.
De todos los sentidos sólo queda el sueño táctil
De acariciar, sin asustarlo, las plumas de un
ángel...


B O N U S  T R A C K 


CAZA EN EL TIEMPO

Siento que soy la presa
pero no sé de quién,
pues las alas y las garras que descienden
sobre mí,
y me encadenan a la sombra
mucho antes de alcanzarme
carecen de nombre.
Sólo la frescura del aire dibuja
la amenaza que se acerca
con cruda y voluptuosa lentitud.
Sé que no hay salvación, pero
tampoco sé qué sería la salvación.
Si intento huir, la sombra también cambia
amoldándose a mi horizonte como las nubes,
feroz y protectora en su cuidado
de no perderme, presa de otro.
En la espera, los sobresaltos se confunden,
el pavor se mezcla plácidamente en el misterio,
desentrañar su enigma será mi sino:
tengo que vivir hasta que encuentre la respuesta
un tiempo igual al tiempo de la caza
en el que, al menos, sé que soy la presa.





Ana Blandiana -Otilia Valeria Coman-   
(Timisoara, Rumania, 1942)
de Mi patria A4, Colección la Cruz del Sur, Editorial Pre-Textos, 
Valencia, 2014
Traducciones de Viorica Patea y Antonio Colinas
+ en FRONTERAD
y MÁS
su WEB

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...