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4 de febrero de 2020

Laura Casielles, Asilah


Autorretrato de Imogen Cunningham, 1920

ASILAH

HABÍA LEÍDO SOBRE ESTE LUGAR ANTES DE VENIR

Al llegar a la ciudad buscamos primero
la imagen conocida del monumento clave:
la celebramos, la fotografiamos.
Nos asustan en cambio los barrios de las afueras.

Compradores de sueños que pretenden
que el lugar se parezca a su estampa,
la gente a su prejuicio.
Hay guías para todo: deseamos
que el amor sea como en la novela,
el cuerpo como en el anuncio.

Al mar vamos por naranjas,
y si la mar no las tiene,
conseguimos con un poco de tiempo
que se llene
de fruterías.

Turistas de la vida y de la suerte,
vagamos por esta hermosa ciudad
sin dar tregua a lo cierto:
enfrascados en rutas y en mapas,
intentamos encontrar el café con encanto y con vistas.
Olvidamos mirar a dónde van a dar
las callejas, las ventanas, los abismos.

¿A qué tendremos miedo si no es
a lo que nos dijeron que debíamos tenerlo?





Laura Casielles 
(Pola de Siero, Asturias, España, 1986)
POETA/LICENCIADA EN PERIODISMO Y EN FILOSOFÍA/
MÁSTER EN ESTUDIOS ÁRABES E ISLÁMICOS CONTEMPORÁNEOS
Leído en TACHADURAS
su TWITTER
su web TRES PIES DEL GATO
para leer MÁS

12 de febrero de 2018

Alfonsina Storni, 7 frases 7 (de Cositas sueltas)


Three Dancers, Mills College, 1929
Fotografía de Imogen Cunningham



El hombre que habla mal de otras mujeres, complace a la perversa, halaga a la mediocre y repugna a la mujer digna.


*



Fotógrafo anónima, Mary Wigman cerca del lago Maggiore,
Monte Verità, 1913


Cuando una mujer virtuosa perdona a la no virtuosa con cierto dejo de apostolado, no deja de tener su mérito: revela siquiera un principio de comprensión humana. Pero a mí me interesa profundamente la mujer virtuosa, cuya virtud sea tan excelsa que no se crea habilitada para extender el perdón: contadas veces hallé a esta mujer.


*



s/d del autor de la fotografía

Infinidad de mujeres son capaces de amor sin objeto definido, sin intereses cercanos, sin premeditación de amor.


*


s/d del autor de la fotografía


Y ni un solo hombre es capaz de tal cosa.
        Esto no me parece una superioridad de la mujer.
        Me parece un "modo" muy agradable, estéticamente considerado, de su naturaleza, nada más.


*



La cruz de toda mujer, fotografía de Audy Sanabria


La mayoría de las mujeres forjan sueños equivocados
del amor; su imaginación
las lleva a célicas visiones, perjudiciales,
en razón de lo exagerado.
        Es así, como, para muchas mujeres la vida se divide en dos mundos: el que imaginaron y el que viven.


*



Alumnas del Instituto Internacional de Movimiento Margaret Morris 
practican en la playa de Sandwich en la costa de Kent, 17 de agosto de 1935



Cuando una mujer dice lo que piensa, en voz alta, las mujeres se asustan de escucharse en la que habla, a pleno sol.


*



Fotografía de Frederick Boissonnas, 1913


Llegará un día en que las mujeres se atrevan a revelar su
interior; ese día la moral sufrirá un vuelco;
las costumbres serán cambiadas.






Alfonsina Storni
(Capriasca, Suiza, 1892 - Mar del Plata, Argentina, 1938)
de Cositas sueltas, La Nota, nro. 203, 04.07.19, pág. 712-3
en Escritos. Imágenes de género, Editorial EDUVIM, 2014
Colección Letras y Pensamiento en el Bicentenario
Estudio Preliminar Tania Diz
en WIKIPEDIA
para leer MÁS 

10 de noviembre de 2017

Vidaluz Meneses, 2 poemas 2


Svala's Saga by Emma Powell&Kirsten Hoving

ESA MUJER

A Rosario Castellanos

Esa mujer que ha desviado la mirada
del pájaro en la ventana
para atender el doblez uniforme
de sábanas y manteles
y levantar impecables hileras
de ropa planchada guardada con naftalina,
tuvo el sobresalto de inexperta primeriza
verificando el peso de la criatura
antes y después de amamantarla
dudosa de la fuerza de sus pequeños pechos
de su frágil humanidad expuesta al parto
cuando aún no se había terminado de parir a sí misma.

La madre huérfana de prole.
La incendiaria que dinamitó su casa
construida sobre arena
para edificar sobre roca firme.

La que supo dar brazos y manos extendidos
desde el fondo de los siglos
y no preguntó sino que confió.

Esa mujer que avanza iluminada
bajo el sol de su terca certidumbre
la agónica, la siempreviva,
la que muere y renace cada mañana
arrebatada en la cauda luminosa de un astro.

1989

de Llama en el Aire-Antología poética 1974 al 1990, 
Managua: Editorial Nueva Nicaragua; Colección Letras de Nicaragua, 1991

THAT WOMAN


That woman who turned her glance
from the bird at the window
to attend the uniform folding
of sheets and tablecloths
and lift impeccable stacks
of ironed clothes stored in mothballs,
was frightened by her inexperience as a new mother,
verifying the weight of her infant
before and after nursing,
doubtful of the power of her small breasts,
of her fragile humanity exposed to childbirth
when she had not yet finished birthing herself.

The mother orphaned of offspring.
The incendiary who dynamited her house
built on sand
to reconstruct on solid rock.

She who extended arms and hands
from the depths of the centuries,
and questioned not but trusted.

That woman who advances enlightened
under the sun of her obstinate certainty,
the suffering, the ever-alive,
who dies and is reborn each morning,
caught in the brilliant wake of a star.

1989


Martha Graham fotografiada por Imogen Cunninghan, 1931

MURO DE LAMENTACIONES

Esta vez no ahogaré la memoria,
asumiré los muertos y la separación de los amantes
que es otra forma de morir.
No deambularé esquizofrénica por el mundo
sino con el estandarte del holocausto vivido.
No ahogaré sus voces que claman por el reino
que no hemos podido construir,
no ignoraré la sangre en el barro,
el alarido del fondo de las entrañas,
el rugido de la multitud acumulado en el pecho,
la furia de los impotentes,
el mal gusto de gritar en una calle contra
las impecables paredes,
la punzada directa en el corazón
al detenernos en un semáforo.
No pondré diques al llanto,
ni pensaré las palabras en el fiel de la balanza
La mediocrita aurea hecha trizas –
La mesura apartada por inútil-
Sin tributos ni mayores concesiones a la vida.
Hay un tiempo de llorar que debe ser cumplido
Hasta el hundimiento total, valle de lágrimas,
Muro de lamentaciones
Rasgadura de velos para que salga el ánima
Y se exponga en la piedra de sacrificio,
Hora en que naufrago suelta su asidero de la vida,
hora del despliegue de la orfandad hasta el final,
más allá de lo visto y vivido, mas allá.

1990

de Llama en el Aire-Antología poética 1974 al 1990, 
Managua: Editorial Nueva Nicaragua; Colección Letras de Nicaragua,1991
en Balada para AdelinaAnamá Ediciones, 2016


WAILING WALL

This time I’ll not stifle memory,
I will claim the dead and the separation of lovers
which is another form of death.
I’ll not wander the world schizophrenic
but with the banner of the holocaust lived,
I’ll not stifle their voices clamoring for the kingdom
we were unable to build,
I’ll not ignore the blood in the dirt,
the scream from the bottom of the gut,
the masses’ roar packed into the chest,
the fury of the powerless,
the discarded scream in a street against
spotless walls,
the direct stab in the heart
as we stop at a traffic light.
I’ll not dam this flood of tears
nor weigh words in the balance scale
—golden mean smashed to bits,
restraint abandoned as useless—
no tributes or great concessions to life.
There is a time to weep that must be fulfilled
to the utter depths, Valley of Tears,
Wailing Wall,
rending of veils, so the soul can appear
and offer itself on the sacrificial stone,
hour for the shipwrecked to loosen his hold on life,
hour for unfurling orphanhood given the end
beyond all we have seen and lived, far beyond.

1990



Vidaluz Meneses 
(Matagalpa, Nicaragua, 1944-2016)
POETA/BIBLIOTECARIA/ACTIVISTA SOCIAL
Traducción al inglés de María Roof
extraídos de: CARÁTULA #74
para leer más en: LA PRENSA

28 de agosto de 2017

Marguerite Yourcenar, No debí dudar... (+1)



Fotografía de Imogen Cunningham



NO DEBÍ DUDAR...

No debí dudar; debí acudir
debí llamar; no debí callar.
He seguido por demasiado tiempo mi camino solitario;
nunca presentí que fueras a morir.

Nunca presentí que vería agotarse
el manantial en el que una bebe y se refresca;
No comprendí que bajo la tierra yacen
frutos amargos y dulces que la muerte debe madurar.

El amor no es más que un nombre, la existencia sólo un número;
bajo la ruta del sol yo encontré tu sombra;
mis remordimientos tropiezan con los ángulos de una tumba.

La muerte, menos indecisa, te ha alcanzado.
Si piensas en nosotras tu corazón se compadece
porque una queda ciega cuando se extingue una antorcha.

Traducción de Marina Kohon


JE N’AI SU QU’HÉSITER...

Je n’ai su qu’hésiter ; il fallait accourir;
Il fallait appeler ; je n’ai su que me taire.
J’ai suivi trop longtemps mon chemin solitaire;
Je n’avais pas prévu que vous alliez mourir.

Je n’avais pas prévu que je verrais tarir
La source où l’on se lave et l’on se désaltère;
Je n’avais pas compris qu’il existe sur terre
Des fruits amers et doux que la mort doit mûrir.

L’amour n’est plus qu’un nom ; l’être n’est plus qu’un nombre;
Sur la route au soleil j’avais cherché votre ombre;
Je heurte mes regrets aux angles d’un tombeau.

La mort moins hésitante a mieux su vous atteindre.
Si vous pensez à nous votre cœur doit nous plaindre.
Et l’on se croit aveugle à la mort d’un flambeau.




B O N U S  T R A C K 


FIRME PROPÓSITO

Ni ampararse del día bajo el árbol de nieblas,
Ni morder el verano en las frutas dormido,
Ni besar en los labios lentos de tinieblas
Al muerto evaporado y vano de haber sido.

Ni penetrar el centro del álgebra frío,
Ni en el vacío clavar la máscara infinita.
Ni sembrar el olvido en el glorioso río
Y derramar la nada en la tumba bendita.

Ni rozar, Amor mío, tu boca entregada,
Ni su deseo quemar sin la llama esperada,
Ni arrastrar en el cuerpo rendido la herida.

Ni rezar con las manos juntas de la pena,
Pero traer consigo en la noche serena
El hondo corazón donde sangró la vida.

Traducción de Silvia Barón-Supervielle




Marguerite Yourcenar 
(Bruselas, 1903- Northeast Harbor, Maine, 1987)
-Marguerite Cleenewerck de Crayencour-
POETA/ESCRITORA/TRADUCTORA/DRAMATURGA
de Les Charités d’Alcippe (poemas escritos entre 1929 y 1963)
Gallimard, París, 1984
para leer más en: BATALLA DE PAPEL

20 de agosto de 2017

Sara Gallardo, 2 microcuentos 2


Fotografía de Imogen Cunningham,
Morning Mist and Sunshine, 1911



12

Mi abuela -si hará tiempo de esto, al otro lado de la gran montaña- tuvo oído para los muertos. Paseando por el campo decía:
-Aquí, gente enterrada. Caven, verán.
Cavábamos. Aparecían los huesos.
Con los años se me abrió ese oído.
Otros, por el gusto del viento saben dónde está el enemigo. Yo tengo tratos con los muertos.
En busca de una hierba para teñir la lana camino muchas veces. En algún punto llama un muerto.
Llaman, como un guerrero en el alcohol del sueño, como las criaturas en la noche. Sus huesos amarillos ya son polvo. Yo les digo que duerman.
-Nosotros caminamos de día. Pronto vendrá la noche.




Fotografía de Imogen Cunningham



VAPOR EN EL ESPEJO

Tokio se llama la tintorería de mi barrio. Su dueña, desde una mesa, vigila los trabajos. Casi no habla español. Entre el vapor sus hijos escuchan tangos en la radio.

El día que me hicieron rector en la Universidad fui a hacer planchar mis pantalones. Los muchachos me dieron una bata mientras esperaba.

Por pudor, la madre dejó el puesto. Lo ignora: enseño lenguas orientales. Pude leer, en la mesa, qué escribía:

Aquí estabas

espejo

cuatro años escondido entre papeles.

Un rastro de belleza perduraba en tus aguas.

¿Por qué no lo guardaste?

De alguna cosa sirve, comprendí esa tarde, ser rector de la Universidad, experto en lenguas orientales, dueño de un solo pantalón.





Sara Gallardo
(Buenos Aires, 1931-1988)
ESCRITORA/PERIODISTA
de El país del humo, Editorial Sudamericana, 1977
reeditado por Alción Editora, 2003
en Narrativa breve completa de Sara Gallardo, Buenos Aires: Emecé, 2004
para leer una nota de Malena Rey en: LAS12
para leer más en: REVISTA ANFIBIA
en EMMA GUNST
y en: EL LITORAL

22 de octubre de 2011

Gina Valenti, 2 poemas 2


Imogen Cunningham, fotografiada por Judy Dater, 1974 


UN LIBRO DE LAS COSAS QUE YA NO SON COMO ANTES

el recuerdo selecciona
y hay gente que dura para siempre.
casas y vestidos y dulces que están descontinuados
cajas de zapatos, papel de regalo, el tapizado original en el sillón del living, el sol brillando en los lentes de mi abuelo, un árbol que ahora no me parece tan alto.
soy esa construcción. la suma de lo que a nadie le representa nada. la memoria de los que volvieron
a la tierra. la certeza de lo que no va a pasar de nuevo.
cada cosa que vemos es intransferible
cada cosa que vemos nos hace estar más solos.

yo soy esa construcción
(la mitad de mis ojos)
que inevitablemente va a quedar incompleta.



Fotografía de Judy Dater

HERENCIA

en las fotos existe gente que nadie ha vuelto a ver
y todas las cosas que ya no necesitan:
sus zapatos, sus lentes y sus llaves.
cuando mi abuelo me tomó esa foto
se quedó con mi infancia.
Ahora tengo sus ojos.

EREDITÀ

nelle foto ci sono persone che nessuno è tornato a vedere
e tutte le cose che già non si usano:
le loro scarpe, occhiali e le loro chiavi.
quando mio nonno mi ha fatto questa foto
è rimasto con la mia infanzia.
Adesso ho i suoi occhi.

(Traducción al italiano del CCTM)





Gina Valenti 
(Buenos Aires, Argentina, 1981) 
Vive en Rosario
Textos pertenecientes a la serie "Construcción/Deconstrucción"
su WEB 
su BLOG
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