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10 de agosto de 2016

Susana Zazzetti, 3 poemas 3


Fotografía de Masha Sardari

EL HILO QUE SOSTIENE

ahora
toma el hilo.
la aguja.
la aguja que sostiene el hilo
y remienda las heridas.
cose.
desaparecen
planos inconscientes.
se va poblando
de a poco esta tela.
- ese baldío -
los fragmentos se juntan
agudamente unidos.
se transforma
el mapa encubierto
y en esa superficie
entierra
hilachas de sí misma.

(de El hilo que sostiene, El Mensú Ediciones, 2010)



Fotografía de Masha Sardari

no es raro a veces
pensar
hasta cuándo el cuerpo
soporta los embates.
sobre qué baldosa caminar
que no sea paralela
a las culpas.
en qué parte de la cabeza
dejarán de hincar
historias ya vencidas
mientras afuera la sed de la lluvia
empuja la tarde
a patadas.




Fotografía de Masha Sardari

Un giro en vértigo escribe tramas
en el cielo
entre cenizas se come
el mediodía 
compone el dolor y sus fisuras
es pájaro
que al atardecer no le importará
gritar siquiera
su propia y anunciada muerte

(de Tantos pájarosEl Mensú Ediciones, 2015)





Susana Zazzetti
(Villa María, Córdoba, Argentina)
POETA/PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA
+ en Tinta de Poetas, una encuesta a la literatura de este río,
Eduvim, 2009


12 de agosto de 2011

Noni Benegas, 2 poemas 2


Fotografía de Peter Lindberg

INTERRUPCIONES

¿Hasta qué punto su rostro guarda las impresiones
de la vigilia,
el paisaje visto a través de la ventanilla
descifrado por momentos;
hasta qué punto su rostro tiene interrupciones?

Sentada frente a mí
era un Buey Apis que era
una vieja actriz de Hollywood
pues anunciaba la vejez en sus rasgos
no definitivamente añeja
pero ya próxima.

De tránsito improbable
esos rasgos,
cerrado un aeródromo en desuso
con hierbas en la pista y viento
de techo del mundo.

Mas hay un canal
que las barcas remontan de cristal
fluido, remos y ruidos
y casas vivas en las orillas,

hay un hormigueo en su rostro
hecho de malicia y remolinos.
¿Sólo habrá visto lo que vió?
Si algo quedara en suspenso
entre dos canales
en el remanso de la mejilla...

¿Hasta qué punto su rostro tiene interrupciones,
si la interrupción no fuera paisaje o sonido
sino simplemente yo?

(de Cartografía ardiente, Editorial Verbum, 1995)




Fotografía de Masha Sardari

OFICIO DE VIVIR

Pierdo el tiempo, lo sé, pierdo los años
y no avanzo, es verdad, más que dormida
durmiente, demorada, hallo salida
en soledad, en sueños, sin extraños.

Me ayudan a escapar los desengaños,
los versos y la música escondida
olvido que allí fuera está la vida
con su triste horizonte de peldaños.

Implosivo es amor, tal como un globo
se inflama a cada soplo, poco a poco,
ya no puedo mirarlo con arrobo

ni ya puedo tocarlo, nada toco
Mientras sueño florece en mi retina
una vida más libre, clandestina.

(de Las entretelas sedosas, Montilla: Casa del Inca, 2001) 


IL MESTIERE DI VIVERE 

Perdo tempo, lo so, perdo gli anni
e non avanzo. È vero, più che addormentata
dormiente, in ritardo, trovo un’uscita
nella solitudine, nei sogni, senza estranei.

Mi aiutano ad evitare i disinganni,
i versi e la musica nascosta
dimentico che lí fuori c’è la vita
con il suo triste orizzonte di scalini.

Implosivo è l’amore, come un palloncino
si gonfia ad ogni soffio, poco a poco,
oramai non posso guardarlo in estasi

né oramai posso toccarlo, nulla tocco
Mentre sogno fiorisce nella mia retina
una vita più libera, clandestina. 



Noni Benegas 
(Bs. As., Argentina, 1947) 
Vive en España desde 1986
POETA/ESCRITORA/TRADUCTORA/FEMINISTA
para leer MÁS
su WEB

26 de julio de 2011

Martha Kornblith, 2 poemas 2


Fotografía de Masha Sardari

Por eso dedicamos nuestros libros
a los muertos.
Porque tenemos la vana convicción
de que nos escuchan.
Nosotros, cómplices de oficios
menos inocentes,
creemos que seremos dioses
en otros mundos
porque pensamos que la felicidad
es la distancia del milagro
cuando soñamos con una palabra,
cuando vemos alzarse los aviones.

Por eso me volví poeta
porque pasa lento el tiempo en soledad.
¿No es apenas un peligroso instante
lo que sostiene nuestra cordura?
¿No depende la locura
de nuestra única, frágil, cuerda?
¿No pende ella de un solo término,
del preciso término
aquel que nos salva
o nos condena?

C’est pour ça que nous dédions nos livres
aux morts.
Parce qu’on a la vaine conviction
qu’ils nous écoutent.
Nous, complices de fonctions
moins innocentes,
croyons que nous serons des dieux
dans un autre monde
parce qu’on pense que le bonheur
est la distance du miracle
quand on rêve avec un mot,
quand on voit s’élever les avions.

C’est pour ça que je suis devenue poète
parce que lentement le temps passe en solitude.
N’est-ce pas à peine un dangereux instant
ce qui soutient notre raison?
La folie ne dépend-elle pas
de notre unique et fragile corde?
N’est-elle pas suspendue à un seul terme,
au terme précis
qui nous sauve
ou nous condamne?

(Traducción al francés de Stéphane Chaumet)



URSS, 1970 s/d del autor de la fotografía

NO HAY NADA QUE ME DUELA MÁS

No hay nada que me duela más
que el dolor de mis padres
por sus padres muertos.
Cuando brindan calladamente en su memoria,
en un almuerzo frente a su niña linda viva.
Cuando mi mamá le lleva flores
a su mamá en el cementerio.
Yo me veo frente a su tumba
llorando algún día.
Porque ya no la tengo,
y ella ya no tiene a su niña linda.
Me acordaré que me contaba
cuentos sobre su mamá que a mí me aburrían
como una forma de dejar un atisbo
de su memoria.
Yo estaré alerta de rescatar que:
a mi papá de niño sólo le podían dar un penny
para ir a jugar a
Coney Island.
Que mi mamá se estrujó toda la vida
entre sentimientos de culpa
porque en su época no existía
el confort de los psiquiatras.




Martha Kornblith 
(Lima, Perú, 1959 - Caracas, Venezuela, 1997)
de Oraciones para un dios ausente, Monte Ávila Editores, 1995 
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15 de julio de 2011

Glauce Baldovin, 2 poemas 2


Fotografía de Egor Shapovalov

No eligió el silencio.
Quizás desde niña alguien la fue empujando.
Alguien que dijo no te tires al suelo no saltes a la soga
                                                                No toques ese gato.
Alguien que hablaba mucho. Que no escuchaba
¿Quién sabe?
Sólo ella lo sabe. O no lo sabe.
Y deambula por los puentes
Se para en las estaciones a ver pasar los trenes
Traza espirales en el aire.

Nadie conoce el fondo de sus ojos. Ni su espejo.
María ha pasado las manos por él y lo ha dejado ciego.

(de Libro de María Libro de Isidro, Ediciones Argos, 1997)




Fotografía de Masha Sardari

IX

Cuando amaso me siento diferente. 
Olvidada de rencores.
Hago una rueda con la harina y en el centro pongo agua y sal.
Hundo la masa pegajosa, la estiro con el palo blanco
le doy la forma
Y me creo Dios.

El olor a pan sale del horno
inunda el campo, la casa, el ropero, mi corpiño.
Todo es pan ese día.
Y cuando saco agua del pozo
Un rostro joven me sonríe desde el fondo.

(de Libro de Lucía, 1986)



Glauce Baldovin 
(Río Cuarto, Córdoba, Argentina, 1928-1995)
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6 de julio de 2011

Martha Kornblith, Me dices que te hable...

Fotografía de Masha Sardari

Me dices que te hable sobre mi vida.
Yo te propongo un poema sobre la locura.
Me propones una frase para desarrollar un poema.
Poema es momento presente, lo que me ocupa.
Me dices que me ponga en el lugar
de la que me hubiera gustado ser.
Yo te digo que una actriz de cine
famosa para vivir y ser amada por miles
que es como volar por encima de una playa
y saber que aquella gente me mira y me llama.
Eso es morir.
O suicidarse.
Vagar como un fantasma ausente
en la conciencia de miles sin cuerpo ni cara.
Para verlo tomar palco entre miles estupefactos
y llamarme.
Suelo volar como una paloma herida
en una playa interminable
y dejar rastros de sangre
ante el tin tin ausente
de tu teléfono,
llamarte es confrontarme con la realidad inexorable
de un fracaso



Martha Kornblith 
(Lima, Perú, 1959 - Caracas, Venezuela, 1997)
de Oraciones para un Dios ausente, Monte Ávila Editores Latinoamericana, 
Caracas, 1995
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2 de julio de 2011

Laura Pratto, 2 poemas 2 (de Cría)

Fotografía de Marsha Sardari

tenés tu curriculum
¿sabías que un novio me dijo basta así?
"es como una mancha de aceite sobre el lomo
de un perro por más que trates
de sacarla algo siempre va a quedar"
suerte que yo tenía
también tu credo:
cuanto más feo el perro más lindo. si se va
ese perro me voy yo. pobrecito
ese animal. para mí no hay perros feos.
mirar para otro lado como perro que lo están 
haciendo.



B O N U S  T R A C K


una palabra tuya
bastaba para callarme
la misma ahora
da que hablar





Laura Pratto 
(San Francisco, Córdoba, Argentina, 1976)
de Cría, Ediciones Recovecos, 2009
para leer más en VUELO DIGITAL
y MÁS

1 de julio de 2011

Sara Cohen, La promesa


Fotografía de Masha Sardari
LA PROMESA

No eran oscuros los ojos de mi padre, no.
Eran de un color indescifrable
que se define sólo en la mirada
Siempre supe
algún día tomaría el tren
en que lo vi partir.

Carta manuscrita del poeta a su amada
Gira mi vida
en torno a mi obra
no me pidas lo que no soy
si me caso, Ofeliña,
será contigo.
El tren se detiene
guardo el libro
veo siluetas de hombres
en el andén
se trata de un hombre
y de ninguno
es más bien
la condición de la nostalgia
sin la cual
viajar en tren
no tendría sentido

No eran
todo lo oscuro que suelen ser mis ojos,
los ojos de mi padre.

Eran de un color que vira
Sentí la exclusividad de su mirada
en la imprecisión de su color
Su mentón partido al medio
por su hendidura central
no alcanzaba tampoco a definirse
por la leve hendidura de mi mentón.

Lo sabes, Sarita,
a mí me tienes siempre
Yo sé
del valor de una promesa
también sé
a nadie se tiene siempre

La ausencia
es una luz que encandila y ciega.




Sara Cohen 
(Buenos Aires, Argentina, 1955) 
de Escena con cartas, Emecé Editores, 2003, pág. 13
para leer MÁS

30 de junio de 2011

Ana Pérez Cañamares, Día de limpieza


Fotografía de Masha Sardari
DÍA DE LIMPIEZA
De qué sirve que limpie el polvo
de las estanterías.
De qué sirve recoger las pelusas
de los rincones.
Para qué sacudir las sábanas
barrer bajo la cama
pasar la aspiradora.

Hay un polvo que viene de afuera
que la ciudad expulsa con sus toses.
Y hay otro desprendiéndose de mí
que cae como terrones de barro
cada vez que abro el puño
y suelto una certeza.
Alfabeto de cicatrices, Editorial Baile del Sol, 2010

Ana Pérez Cañamares 
(Santa Cruz de Tenerife, España, 1968)
de Alfabeto de cicatrices, Editorial Baile del Sol, 2010
y en 23 Pandoras, Poesía alternativa española
Selección y prólogo de Vicente Muñoz Alvarez
para leer MÁS
su BLOG

29 de junio de 2011

Mirta Rosenberg, El origen de la acción


Fotografía de Masha Sardari

EL ORIGEN DE LA ACCIÓN

La pasión más fuerte

                   de mi vida

ha sido el miedo.

Creo en la palabra

                 (dilo)

y tiemblo.






Mirta Rosemberg 
(Rosario, Argentina, 1951 - 2019)
POETA/TRADUCTORA
de Pasajes, 1984
en El árbol de palabras -Obra reunida 1984 / 2006
Editorial Bajo La Luna, 2007
para leer MÁS
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