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2 de junio de 2021

María Montero Zeledón, 3 poemas 3 (+1)


Fotografía de Leire Unzueta

HOY

Buscamos un nombre en mis papeles
pero mis palabras
solo guardan el abismo impreso de la soledad.

Buscamos la cabeza que se inclina
hasta rodar desfigurada:
la que el tiempo oculta
delante de nuestras caras.

Hace muchos años esperamos el futuro
pero hoy somos los mismos
con menos posibilidades de ser otros.




Fotografía de Leire Unzueta

JORNADA LABORAL

Cuando me digo “a trabajar”

digo realmente

“todos los poemas
que durante años no hice
me saldrán esta noche”.




Fotografía de Leire Unzueta

RECURSOS NATURALES

De mi dolor se extraen
los materiales más refinados del tormento:
un beso bueno*
y un libro malo.

*La frase puede sustituirse por ‘buen polvo’.




B O N U S  T R A C K 

Fotografía de Leire Unzueta



ADIVINANZA

Si sobrevivo, ¿qué haré?



© Kurt Aumair
María Montero Zeledón 
(Burdeos, Francia, 1970) 
Vive en Costa Rica
POETA/PERIODISTA
de La mano suicida, Ediciones Perro Azul, 
San José de Costa Rica, 2000
Reeditado por Centro Editorial La Castalia, 2021
Colección Alfabeto del mundo
para leer MÁS

2 de marzo de 2017

María Montero Zeledón, Paisaje


Fotografía de Sebastian Bieniek

PAISAJE

Mientras camino por la ciudad
yo tampoco llevo zapatos
y voy con la esperanza
de no ser la voz de nadie.

No quiero escuchar ni ver
ni ser el perfume que imprime las calles
de una nostalgia tan difícil.

Mi lengua arrastra el filo de otra latitud,
el sabor de una cicatriz,
y sabe que su gracia
sólo habita en la intimidad
de un dolor más grande.

Mientras camino por la ciudad
sé que no soy nada
y sólo lanzo mis palabras 
como quien lanza una botella
al otro lado de un muro.

LANDSCAPE

While walking through the city
I don’t even wear
shoes and travel with the sole hope
of not having to speak on anyone’s behalf.

I don’t want to see or hear or be
the scent imprinting these
streets with a nostalgia that’s so hard to bear.

My tongue drags itself along the edge of another
latitude and knows the taste of scar-tissue,
knowing grace will only reside
in the privacy
of a much greater pain.

While walking through the city
I know I am nothing
and only toss these words around
like someone tossing a bottle
onto the other side of this wall.

Traducción de Julia Guez



© Kurt Aumair
María Montero Zeledón 
(Burdeos, Francia, 1970) 
Vive en Costa Rica
POETA/PERIODISTA
de La mano suicida, Ediciones Perro Azul
San José de Costa Rica, 2000
para leer MÁS

24 de octubre de 2014

María Montero Zeledón, 6 poemas 6


Fotografía de RJ Muna

DISCURSO

Una mujer no tiene dirección:
Todos su costados son profundos.
No anhela caminos de regreso
más sí un horizonte indefinido
de pájaros centrífugos.

Una mujer necesita el asombro
de la oscuridad sostenida ante sus ojos 
y no los límites precisos de un espejo.

Una mujer se esparce en el aire.
Una mujer nunca está sola.


DISCURSO

Uma mulher não tem direção:
Todos os seus costados são profundos.
Não almeja caminhos de regresso
mas sim um horizonte indefinido
de pássaros centrífugos.

Uma mulher precisa do assombro
da escuridão sustida perante os seus olhos
e não dos limites precisos de um espelho.

Uma mulher esparge-se no ar.
Uma mulher nunca está só.

Traducción de Alberto A. Miranda



Fotografía de Noah Kalina


COMO SI FUERA POESÍA

Ella sale a la calle
pensando lo hermosa que es
no elige
la huida de los años
el gesto agrietado en la intemperie
pero su cuerpo mudo
es otro ante los ojos del público.

Ella cree que no le importa
Se lo han dicho
y sale a la calle pensando
en lo hermosa que es.



URSS (1960) s/d del autor de la fotografía

LUZ ROJA

Si mis hijas no estuvieran
pondría boleros
y una luz roja en la puerta.

Pero, qué va, ya no me queda ese vestido.

RED LIGHT

If my daughters weren’t around
I’d put boleros on
and hang a red light out front.

No way does that dress still fit.

Traducción de Julia Guez


s/d del autor de la fotografía


ACELERACIÓN DE LOS CUERPOS

Después de la última contracción comienzan las revelaciones: el dolor se convierte en el destino de la cintura para abajo; el coraje, en una penumbra de invierno; mi madre se congela en el amplio corredor y yo me convierto en el deseo que nunca llega a tiempo.





Fotografía de Noah Kalina


ACOSO

Dice la gente
que él ya no se acuerda más de mí.
Eso cree él.

PERSECUZIONE

Dice la gente
che lui già non si ricorda più di me.
Questo lo crede lui.



Fotografía de Pierre Beteille


SIGO PENSANDO EN CÓMO EDUCAR A LOS LECTORES

De todas formas sigo pensando
que lo mejor para leer estas palabras
es no pronunciarlas nunca.
Sacarlas de su silencio es su ruina.




© Kurt Aumair
María Montero Zeledón 
(Burdeos, Francia, 1970) 

Vive en Costa Rica
POETA/PERIODISTA
de La mano suicida, Ediciones Perro Azul, 
San José de Costa Rica, 2000
para leer MÁS

3 de agosto de 2014

María Montero Zeledón, Ultimadamente


Fotografía de Vikram Kushwah

ULTIMADAMENTE

Juro que estoy aquí por razones de fuerza mayor
Incluso contra mi voluntad
Pero que me obligan las circunstancias de mi vida
Y la paternidad de estos versos.

Declaro que los recitales de poesía
Deberían ingresar al protocolo del trato inhumano a las personas
En primer lugar a las que leen
En segundo a las que escuchan
En tercero a las que se los pierden
Y en último a las que siempre se equivocan de actividad
Y llegan preguntando a qué hora empieza el concierto.

La poesía misma es tan contaminante
Y a la vez tan poco rentable
Que siempre estoy tratando de olvidarla para no dejarla en paz.

Quisiera decir que fui llevada a esos lugares de lectura
Bajo serias amenazas
Pero lo cierto es que ni siquiera fui por dinero
O necesidad
Sino porque las palabras me intoxicaron
Antes de dar el primer paso
Y creí ciegamente
Que la mala vida me llevaría directo a la buena literatura.

Y cada vez que leí en público
Tuve la odiosa sensación
De que a todos nos sobraba ropa y nos faltaba un tubo
Y de que el exceso de luz en la sala
Se debía únicamente a mi falta de honestidad.

Qué daño puede hacerme ya la poesía
Si fue quien me dejó
Sin dios y sin marido
Sin patria ni carrera
Sin el menor interés por la belleza
Que no sea masculina
Sin el menor talento para la codicia
Que no sea la de estar conmigo adonde quiera que voy.

Juro que tengo muchas ganas pero ya no tanto tiempo,
Si no, encantada.
Humildemente, se los digo:
Ya es hora de tomar el camino más corto
Y volver a casa.




© Kurt Aumair
María Montero Zeledón 
(Burdeos, Francia, 1970) 
Vive en Costa Rica
POETA/PERIODISTA
para leer MÁS

28 de mayo de 2014

María Montero Zeledón, 3 poemas 3 (II)


Fotografía de Aëla Labbé


SELF-SERVICE

La mano suicida escarba en la basura
y me invita a acompañarla.
Busca desesperadamente lo perdido:
un ojo inalterable para el mundo,
la intimidad de antes.
Ahora cada letra pretende
la altura que no tuvo su herida.
ya no es más la solitaria estúpida,
la que repara el cuchillo y la risa
de otros espectáculos.
La mano suicida salta al vacío
pues no arriesga más
que veintisiete letras.
La mano suicida se ha quedado con mi casa,
le debo la vida.




Fotografía de Aëla Labbé

VIEJA FOTOGRAFÍA

La que escribe su vida en las paredes
con lápiz de cejas
pintura de labios
o cualquier despojo que aparezca en el bolso.

La que espera un milagro en la ventana del cuarto,
atenta a los sonidos
de una reja podrida
por la lluvia y las broncas.

La que rasga las sábanas con la punta del pie
y hace hoyitos para escapar a donde no hay salida.
Antes y después del coito.

La que duerme sin tener sueño
o se hace la dormida para estar más sola.

La que entierra sus palabras porque quiere
y también porque no quiere.

A esa tonta
la conozco de antes.



Fotografía de Aëla Labbé

INFORME POLICIAL

Hay una mujer
que no puedes mirar
porque el velo que la cubre
está hecho de tus migajas.
Hay una mujer
que no puedes abrazar
-ni siquiera lo intentes-.
Ella misma no sabe
dónde empieza la ternura
dónde el abismo.
Todo lo hace por casualidad.
Hay una mujer
que escucha
el amor
sólo cuando viene
en boca de los muertos.
Hay una mujer
que no puedes tener.

Es tan hombre como tú.





© Kurt Aumair
María Montero Zeledón 
(Burdeos, Francia, 1970) 

Vive en Costa Rica
POETA/PERIODISTA
de La mano suicida, Ediciones Perro Azul, 
San José de Costa Rica, 2000/2006
para leer MÁS

25 de mayo de 2014

María Montero Zeledón, 4 poemas 4


Fotografía de Geoffroy Demarquet

REFERENCIAS LITERARIAS

Sigo la ruta del borracho
para que todos vean
cómo un vicio persigue a otro.

Sigo el camino del que imita
y el espectáculo es más glorioso que la duda.

Tras sus gestos de abandono
yo me lanzo a completar su entrega.
Nuestros puños intercambian sus derrotas:
una palabra inservible
por un enemigo muerto sobre el piso.

Me limito al plagio, lo sé,
pues dicta la evidencia
que un escritor sin vicios
es aún peor que uno sin talento.



Fotografía de Geoffroy Demarquet

HORRORTODONCIA

Escupo mis palabras
como si fueran mis propios dientes.

Una mano limpia los labios.
Otra el poema.

Persiste
el sabor a sangre en la boca.

ORRORTODONZIA

Sputo le mie parole
come se fossero i miei denti.

Una mano pulisce le labbra.
L’altra la poesia.

Resta
il sapore di sangue in bocca.

(Versión al italiano extraída de acá)


Fotografía de Geoffroy Demarquet


ORACIONES

No quedarme callada porque es tarde.
No decirle al dolor “esta es tu casa”.
No deshacer la luz.
No dejarle al miedo lo que ya está hecho.
No cerrar las ventanas
porque es historia de otros.
No regalar la noche que es mi huella.
No vencer al fantasma que me vence.
No gritar mi nombre donde nadie lo escucha 

ORAZIONI

Non restare silenziosa perché è tardi.
Non dire al dolore “questa è la tua casa”.
Non disfare la luce.
Non lasciare alla paura quello che è gia fatto.
Non chiudere le finestre
perché è una storia d’altri.
Non regalare la notte che è la mia impronta.
Non vincere il fantasma che mi vince.
Non gridare il mio nome dove nessuno l’ascolta




Fotografía de Geoffroy Demarquet


ESPEJISMO DE LA DICHA

Ya no tengo aliento ni esperanza
sino la marea de la sangre
cansada del naufragio.

He dejado de creer en casi todo.

Anoche
a oscuras
quemé las pocas luces del amor
con ayuda de un desconocido




© Kurt Aumair
María Montero Zeledón 
(Burdeos, Francia, 1970) 
Vive en Costa Rica
POETA/PERIODISTA
de La mano suicida, Ediciones Perro Azul, 
San José de Costa Rica, 2000
para leer MÁS

23 de octubre de 2012

María Montero Zeledón, 3 poemas 3


Fotografía de Laura Makabresku


SOY

Soy la gran Virginia Grütter, ¿la recuerdas?
la que escupe tabaco en las esquinas
y está ronca de pegar gritos
y camina como una estela pintarrajeada y tambaleante

Soy Marguerite Duràs con su joven amante
y su vida refinada y alcohólica

Soy Simone de Beauvoir con todo y su Jean Paul Sartre
y su intelecto y su feminismo y su academia

Soy la imbécil “femme” que desde este pueblo polvoriento
habla del erotismo francés
frente a un auditorio de subnormales

Soy la puta más puta que arrastran de los pelos
asquerosa y desnuda

Soy la pobre infeliz
que no tiene un centímetro de cerebro
hipocondríaca
que camina como idiota esperando que el padre de sus hijos
o el cura
le dé una limosna

Soy yo
la del cuerpo grabado en la piedra
la que consume sus ojos en la arena
la que ya no puede hablar de amor tan fácilmente.



Fotografía de Laura Makabresku

POESÍA EN PROZAC

Dan terror las señoras perdidas en la playa, las niñas con mucho pelo, los cubos vacíos.

Dan terror los compañeros de universidad, de viaje, de trabajo. Los cantantes malos y los hombres que envejecen mucho antes que sus nietos.

Da terror saber que un libro es bueno sin haberlo leído, sentirse agradecido cuando alguien nos mira equivocadamente, que la gente te salude en un país extraño.

Dan terror el uso del plural y las unas recién cortadas.

Da terror estar siempre de espaldas o en un cuarto de hotel con toda la vida por delante.

Da terror todo lo que vive con ganas de quedarse, dormir mas de 24 horas, que nadie se de cuenta que los negros no tocan heavy metal.

Da terror ignorar que siempre es más lo que se pierde, no comer aguacate, no sentir que el mar es el destino que nos huye.

Dan terror las cosas que no duelen, como llegar a un lugar sin saber como. E incluso sabiéndolo.



Fotografía de Laura Makabresku



CÍRCULO VICIOSO

qué voy a hacer
ahora que hago todo lo que prometí.





© Kurt Aumair
María Montero Zeledón 
(Burdeos, Francia, 1970) 
Vive en Costa Rica
POETA/PERIODISTA
extraído de ACÁ
para leer MÁS
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