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23 de abril de 2016

Teresa Calderón, Ser mujer


Annette Messager, 1981




SER MUJER

Terminé como no sabía
que querría terminar.
Me derroté a mí misma
y obtuve la única victoria.
A fuerza de costalazos
me hice hombre.




Teresa Calderón 
(La Serena, Chile, 1955)
de Género Femenino, Editorial Planeta Chilena,
Santiago, 1989
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11 de febrero de 2013

Teresa Calderón, Estado de sitio


Female member of the IRA  (Northern Ireland, 1972)

ESTADO DE SITIO

Considerando la gravedad de los últimos acontecimientos,
y el desorden interno que se vive en mi país por estos días.
Considerando también los actos subversivos de mis sentimientos
y la sucesiva insurrección de la voluntad solicito refuerzos
al Estado Mayor de mi conciencia.

Emite un bando que establece, de inmediato,
la situación de emergencia,
y a resguardar la ciudadanía me envía sus centurias
con estrictas órdenes de dar la vida si fuera necesario.

Mi corazón anárquico acepta un gobierno provisorio,
mientras yo continúo en gestiones clandestinas con tus ojos
con tu boca invasora de todos mis límites,
en esta guerra que me declaras,
en este amor abierto entre nosotros.





Teresa Calderón 
(La Serena, Chile, 1955)
de Género Femenino, Editorial Planeta, Santiago de Chile, 1989
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20 de julio de 2012

Teresa Calderón, Mujeres del mundo: uníos


(*) Fotografía de Elif Sanem Karakoc

MUJERES DEL MUNDO: UNÍOS

Arriba mujeres del mundo 
La buena niña
Y la buena para el leseo
Las hermanitas de los pobres y amiguitas de los ricos
La galla chora y la mosca muerta
La galla hueca y el medio pollo
La cabra lesa y la cabra chica metida a grande
Canchera la cabra
Y la que volvió al redil
La que se echa una canita al aire
La que cayó en cana o al litro
Y la caída del catre
Las penelopes
Matas haris y juanas de arco
La que tiene las hechas y las sospechas
La que se mete a monja
O en camisas de once varas.
La mina loca la mina rica
Pedazo de mina
La que no tenga perro que le ladre
Y la que "tenga un bacán que la acamale"
Arriba las mujeres del mundo
La comadre que saca los choros del canasto
Los pies del plato
Y las castañas con la mano del gato
Las damas de blanco azul y rojo
Las de morado
Las damas juanas y damiselas
Todas las damas y las nunca tanto
La liviana de cascos 
Y la pesada de sangre
La tonta que se pasó de viva y la tonta morales
La que se hace la tonta si le conviene
La que no sabe nada de nada
Y esa que se las sabe por libro
La madre del año arriba,
Madre hay una sola
Y las que se salieron de madre
Arriba mujeres del mundo:
La cabra que canta pidiendo limosna
La que como le cantan baila
Y la que no canto ni en la parrilla
Arriba todas las que tengan
Vela en este entierro
La que pasa la lista
Y la que se pasa de lista
La aparecida y la desaparecida
La que se ríe en la fila
Y la que ríe último ríe mejor:
La natasha la eliana la pía
La paz la anamaría la lila
La angelina y la cristina
La que anda revolviendo el gallinero
La que pasa pellejerías
Y la que no arriesga el pellejo
La dejada por el tren
O por la mano de Dios.
Que se alcen las mujeres con valor 
las pierdeteuna
y las que se las ha perdido todas
la percanta que se pasa para la punta
y esa que apuntan con los fusiles.






Teresa Calderón 
(La Serena, Chile, 1955)
la HISTORIA DEL POEMA en primera persona
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2 de junio de 2012

Teresa Calderón, Celos que matan, pero no tanto


Ilustración de Yelena Bryksenkova


CELOS QUE MATAN, PERO NO TANTO

“Hombres de mala ley, animales de mierda
que nos son capaces de hacer nada que no sean desgracias”.

García Márquez

1

Ya había visto sus ojos en los tuyos
que no me miran que se mueren por verla.


2

Era un desliz definitivo.
Desde un bolsillo de secretos
un nombre de mujer
tu letra un número
la prueba final en la estructura mítica del héroe
-consultar Villegas, Juan- desde el bolsillo
esa mujer
ese cuerpo de tus delitos.


3

Mañana marcaré ese número. 
Repetiré la operación hasta dar con esa palomita. 
Pienso decirle menos cosas de las que pienso.
Pero a ti, te lo advierto
nos encontraremos los tres y sean cuales fueren los resultados
te lo prometo
aquí va a haber un muerto
habrás un muerto en la familia
querido mío.


4

Como ves
o como no ves

estoy
pendiente de ti.

Estoy 
el colmo de ti.


5

He aguzado el olfato
para husmearla mejor en tus camisas
en los jardines de tu pecho.
Si captaras la sutileza de mi oído
qué magnífico espectáculo
pegado a las puertas
el ojo a las cerraduras
como el náufrago a su tabla 
y todo el océano para él solo.


6

Todos mis sentidos alerta pueden reconocerte 
a una distancia de metros 
bajo una niebla de película
en pleno centro de Santiago
a las doce del día en medio de la gente, animal.
todos mis sentidos alerta.
Dije todos menos el sentido del humor.


7

Cuídate de mí, maldito, porque te amo.


8

Más vale que te cuides.
Tú sabes una caída en la ducha
esas son caídas fatales me entiendes
un remedio de más o equivocado te fijas
un accidente casero cualquiera tiene en la vida 
arreglabas un enchufe y ¡oh, sorpresa, Fiat Lux! me comprendes
o el cuchillo de cocina guardado adentro de la cama
o el gas lento pero seguro no olvidemos.
Por eso, cuídate mejor que te encuentre confesado
oleado sacramentado y todo si te descubro amadísimo héroe.


9

Te acaricio te araño con táctica felina
porque estás mintiéndome
porque te juro lo sé todo 
aunque no digas ni pío.


10

Tardaría la noche entera enumerando
los espantos que te haría
si se confirman mis según tu miserable opinión–
infundadas sospechas.
No tienes idea la de horrores que soy capaz
mi vida
la infinidad de maleficios que prepararía en la cocina
hasta dar con esa pócima
que te pusiera fuera de combate. 


11

En esta guerra sangrienta
las matemáticas están claramente de tu parte
yo soy una y una no es ninguna.
Ante una ventaja así no cabría más
que deponer esas armas con las que no cuento
y saludarlos con mis mejores deseos:
que sean tremendamente infelices que se pudran.
Quiero que reciban periódicamente
a la cigüeña cargada de imbunches
que no falten al himeneo las reinas de la muerte,
las parcas de infalibles tijeras
¡Oh, Mnémesis
diosa fantástica de la venganza!




Teresa Calderón 
(La Serena, Chile, 1955)
de Género Femenino, Editorial Planeta, Santiago de Chile, 1989
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Teresa Calderón, 3 poemas 3


Fotografía de Sussana Cole
ESCRITURA

Escribo menos de lo que veo
y veo bastante menos de lo que hay.
Sin embargo sería suficiente
tomar un haz de palabras
y salir a errar
por la página en blanco
sin perder de vista
que el mundo es largo
pero nunca el único.

(de Causas perdidas, 1984)


Obra de Eveline Tarunadjaja
MANDALA

Cumplí 40.
Vi el universo desplomarse anoche a mis espaldas
y abrirse absoluto hacia adelante un agujero negro
Después tuve que cumplir 41.
La mitad de mi vida que ya no existe le hizo señas
a la otra mitad que todavía tampoco existe
y juntas mis mitades se burlaron de mí
De manera que no tuve más remedio que cumplir 42
Puesta entonces en medio del camino me derrumbo
pedazo de tierra voy tierra en la tierra girando
Nadie sabe qué espera en qué futuro si hay futuro
cenizas sombra y sólo sombra sobre figuras de barro
grano de arena polvo en el polvo derramándose
desde hace cuatro mil millones de años



Obra de Eveline Tarunadjaja
DE CIERTAS IMÁGENES Y SEMEJANZAS

Hay madres
parecidas al silencio
de la misma manera
que se parecen al silencio
las mujeres tristes;
ésas que se confunden
fácilmente desde lejos
con una antigua fotografía,
o más bien con un lienzo descelado
que espanta la noche
de las habitaciones frías
y persigue fantasmas
por corredores desnudos
hasta el único jardín
-el de la infancia-
donde en nombre de los sueños
conjuran hijos que nunca
aprendieron las reglas
o dejaron de jugar antes que ellas.

Me imagino que su tristeza les viene
a madres como éstas,
de vivir constantemente hacia atrás,
de su claridad cuando observan
que todo lo que saben
no tiene ninguna importancia,
y ahí se quedan como pidiendo perdón
porque los años solamente traen años.




Teresa Calderón 
(La Serena, Chile, 1955)
POETA/NARRADORA
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