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17 de enero de 2021

Ana Ilce Gómez, Ama del día


Fotografía de Anka Zhuravleva

AMA DEL DÍA

Yo soy la suma de todas ustedes,
mujeres encerradas en la Biblia
con sus sencillas o cruciales historias.
La suma de todas las que andan
sueltas por el mundo
haciéndolo más claro o más liviano.
De ustedes vengo. De las fuertes,
las vírgenes, las grávidas,
las que pagaron caro, las esclavas.
Vengo de la caracola convertida a través
de los siglos en doncella,
de la piedra estrujada que luego devino
en cuerpo de alfarera.

La voz de ustedes es mi voz,
                                   mujeres lejanas
                                   mujeres de mi tiempo
por ustedes canto y brillo como la más
simple de todas las estrellas.

Yo soy la suma de todas ustedes
hilanderas, amantes, agoreras,
de la historia de ustedes nace
el río inacabable de mi pelo,
por ustedes canto y oficio
la liturgia estremecida del poema,
sabias mujeres que me sucederán luego
descabelladas
tercas
increíbles mujeres
amas absolutas de las cenizas
y del fuego.




Ana Ilce Gómez 
(Masaya, Nicaragua, 1944 - 2017)
POETA/PERIODISTA/BIBLIOTECARIA
Asociación Nicaragüense de Escritoras, Managua, 2004
Premio Único "II Concurso Nacional de Poesía Mariana Sansón 2004"
para leer una reseña de la poeta Daisy Zamora en 400ELEFANTES
para leer + en EMMA GUNST
Leído en DOMINCAL




20 de diciembre de 2020

Ana Ilce Gómez, 5 poemas 5


Serie Grandmother, 2007
Fotografía de Miwa Yanagi

La que escribe no soy yo, sino la otra
Esa que viene del pasado,
Asediada y urdida
Por sus fieles demonios
Y sus lívidos ángeles.
No soy yo
Sino ella la que canta…
Ella la que dicta la palabra y deshiela
Los símbolos
La que gira en la rueca y desmenuza el hilo.
Ella contiene las palabras
Yo cumplo su destino.


Fotografía de Gabriela Morawetz

La muerte no es una mujer
Con el cráneo pelado
Y un corva guadaña
Entre las manos.
La muerte es un hombre que galopa
Entre las noches que columpia el insomnio.
Es un varón disfrazado de oscura damisela.
Tiene unas rosas en las manos
Y un cordel para colmar el cuello.
Alguien un día dibujó a la muerte
Con rostro de doncella. Para ella es él,
Pálido, abyecto,
Que en las noches se llega hasta mi sueño
Y como un perro fiel
Me hace aspirar su aliento de témpano
Y misterio
Y con fría insistencia se me acerca
Y me lame los pies.


Fotografía de la instalación Desconocida Unknown Ukjent, de Lise Bjørne Linnert

¿Por qué a través de los años persisten 
los nombres de Ovidio
o de Virgilio?
qué hicieron ellos
qué dejaron ellos
o qué corona tenían
para que el tiempo
con tal generosidad
los perdonara, mientras que yo
que apenas
acabo de nacer
estoy muriendo?



Tsumigi, serie Grandmother, 2007
Fotografía de Miwa Yanagi

SER O NO SER

Vivir.
Ser o no ser no es el problema
sino planchar la ropa
atizar el fogón
escribir unos tiernos y antiguos poemas
mirarse en el espejo el otro rostro del rostro
descubrirse lobo triste por las noches
por las mañanas mujer cuerda.

Ser ejemplar y sobria y verbigracia
Mantener todo en orden más te vale
Disponer todo a tiempo Dios te asista
Ser o no ser no es el problema
sino tener el alma lista
para amargos si acaso o si hubieras.

Y una vez más enfrentarse al mande usté
como usté guste
pulir el piso espejo
lavar la ropa nieve
secar la loza estirpe
disimulando mugres y maneras.

Pero a pesar de todo
amar la telaraña vida
la hambruna vida tuya y de los otros
insultarla si quieres
abrazarla si quieres o si puedes.

Ser o no ser no es el problema
sino ese perdón barato que te entregan.

Y al final de la tarde
has ensayado todo te reprimen
has cumplido el deber no eres tan buena
tu cabeza da vueltas tiovivo
resaca de la piel, costra de olvido.
Esgrime tus cuchillos argumento
empuña tus espadas yo no quiero
atrévete de una vez sueña tu sueño
entra en la escena mundo
como quien entra a la sala de partos
de la vida por primera y alegrísima vez.
Plántate y rebelándote, revélate.

Ser o no ser no es el problema.



Obra de Mona Hatoum

No somos más la generación privilegiada,
deslumbrada por sus luchas y sus himnos…
Nada de aquella grandeza ha perdurado.
Nuestro tiempo pródigo se ha contraído.
Nuestros sueños no fueron soñados. Todo se ha consumado
y sin embargo a pesar de las malezas
que abatió nuestros símbolos
tengo aún la certeza de que todo no se ha perdido.






Ana Ilce Gómez 
(Masaya, Nicaragua, 1944-2017)
POETA/PERIODISTA/BIBLIOTECARIA
Asociación Nicaragüense de Escritoras, Managua, 2004
Premio Único "II Concurso Nacional de Poesía Mariana Sansón 2004"
para leer + en EMMA GUNST



25 de marzo de 2017

Ana Ilce Gómez, Poemas vayan (+1)


Fotografía de Susan Meiselas

POEMAS VAYAN

Poemas, vayan
Salgan al mundo
Llamen al pecho de los hombres
Rebasen el vaso de los amantes.

Mañana si quieren olviden mi rostro de náhuatl
Desconozcan la arcilla más simple de mi nombre
Eso no tiene la menor importancia

No moriré al morirme.




B O N U S  T R A C K 

RELOJ DE ARENA

Medir el tiempo es el quehacer
de los que no han amado.

Yo olvidé la arena que caía
grano a grano a grano.

Así cumplí con el amor.
Si se me llega la hora no sabré
si es mi llegada
o mi partida,
sólo sé que sin treguas en la vida
pagué lo que el dios de fuego
me cobró.




Ana Ilce Gómez 
(Masaya, Nicaragua, 1944-2017)
de Las ceremonias del silencio, El pez y la serpiente,
Colección AHORA No. 2, Managua, Nicaragua: 1975
para leer MÁS

1 de junio de 2015

Ana Ilce Gómez, Entredichos de la poesía / Telar de duda (+1)


"Hace apenas un dolor llegué al silencio
no es este camino en blanco lo que me tiembla
sino tu nombre siempre
a punto de memoria"

Obra de Erika Kuhn /Texto de Noelia Palma


ENTREDICHOS DE LA POESÍA /TELAR DE DUDA

Viéndolo bien mi poesía es inútil.

No contiene entre líneas
ningún mensaje que conmueva
a la sociedad organizada.
Es oscura
y no es dictada por la razón
sino por ese pájaro que tenemos
en el pecho.
No cumple requisitos
No anuncia nada
No transforma nada
Son tan sólo palabras, palabras entrelazadas
una con otra, estrechadas, liberadas
sobre la faz de nuestro particular mundo.

Mañana se morirán conmigo
y no se habrá cumplido ninguna
de sus profecías
que entonces nunca fueron.

Cuando advierto esto, me pregunto para qué
escribo
para qué sirven estas líneas si al leerlas
alguien no fue mejor
o más piadoso o más confiado
sino al contrario
quedó desconcertado
sin saber qué hacer con esa música
sonándole en el pecho.

¿Será el mundo mejor porque
escribí o dije algo que no tenía
lúcidamente ese propósito?
O tal vez sí, sin pretenderlo, a mi poesía
la asistía algún recóndito propósito
y es que al leerla
alguien tamborileara algo con los dedos
balanceara la cabeza
se le perdiera la mirada
y en vez de ponerse a trabajar
se pusiera decididamente a soñar.

Entonces, si esto es así, díganme,
¿para qué sirve algo
que sólo promueve la pereza?

de Poemas de lo humano cotidianoANIDE-
Asociación Nicaragüense de Escritoras, Managua, 2004
Premio Único "II Concurso Nacional de Poesía Mariana Sansón 2004"



*

B O N U S T R A C K 


UNA MUJER AMABA

Una mujer amaba a su marido
Un marido amaba a su amante
Una amante amaba a su otro amante
Y esto era un círculo. Y esto era un pez
que mordía la cola de otro pez.
Y esto era todo.



Ana Ilce Gomez 
(Masaya, Nicaragua, 1944-2017)
para leer MÁS


8 de agosto de 2014

Ana Ilce Gómez, 2 poemas 2


Fotografía de Helen Warner

MÁSCARA DEL INSOMNIO

Todo lo que leí
Todo lo que viví
Todo lo que perdí y no pude recobrar
Todo lo que soñé sobre mi almohada
Todo lo que olvidé y recordé en un instante
como atravesada por un milagro
Todo lo que nombré o dije o callé
Toda el agua que tuve mientras vos
te morías de sed
Y el sol que cubrió mis días
Y la luna que cercó mis noches
Todas las palabras y las líneas
que me guardaron de la soledad
Todo el frío
Todos mis amigos. Los que me dan la mano
y los que me saludan desde un perdido
ventanal
Toda mi vida anticipada
Mis angustias sobre la rueda infinita
de la existencia
Mi amor y mi dolor
Toda la brevedad convertida en eternidad
a través de esta larga y recurrente noche
de insomnio.



Fotografía de Jan Saudek

MUJERES CON GUITARRA

Hay muchas mujeres lapidadas a lo largo
de la historia.
Su vida fue de jaurías y de toros rabiosos
de sangre alzada
de mordeduras largas.

Mujeres que le devolvieron al mundo
la embestida,
que se inmolaron o tuvieron que matar  
para seguir viviendo,
esas que en la hora más oscura
roturaron el campo con sus uñas
para que vos y yo pasemos.

Hondas mujeres
que quizás una lenta madrugada
marcharon al fuego o a la horca 
por cosas tales como desordenar 
el orden público 
por inventar una nueva manera de descifrar 
la vida 
por tener voz
o por infieles
o ateas. Ellas ya no están. Sus cabezas reposan
sobre un siglo o dos. Sus ojos
ya no existen.

Pero de ellas perdura una hebra sutil
un hilo ciego que sin saberlo
nos hace crecer y despertarnos en la noche
con unas ganas inmensas de vivir 
de derribar todos los muros
de desafiar todas las hogueras
así como de amar y de pulsar 
todas
toditas las guitarras de la tierra.

DONNE CON LA CHITARRA

Ci sono molte donne lapidate
nella storia.
La loro è stata una vita di cani e tori rabbiosi
di sangue ribelle
di morsi lunghi.

Donne che hanno restituito al mondo
l'assalto,
che si sono immolate o hanno dovuto uccidere
per continuare a vivere,
quelle che nell'ora più buia
ararono il campo con le loro unghie
perché tu ed io passassimo.

Donne profonde
che, forse,un'alba lenta
si incamminarono verso il fuoco o la forca
per cose come sovvertire
l'ordine pubblico
per inventare un nuovo modo di leggere
la vita
per avere voce
o per essere state infedeli
O atee. Loro non ci sono più, ormai. Le loro teste riposano
su un secolo o due. I loro occhi
non esistono più, ormai.

Ma di loro, resiste una fibra sottile
un filo cieco che senza saperlo
ci fa germogliare e svegliare nella notte
con una voglia immensa di vivere
di abbattere tutti i muri
di sfidare tutti i roghi
come pure di amare e di suonare
tutte
le chitarre della terra.

(Traducción al italiano de Anna Maria Domenella -Macerata, 1973)






Ana Ilce Gomez 
(Masaya, Nicaragua, 1944-2017)
de Poemas de lo humano cotidianoEditorial ANIDE, Managua, 2004
para leer MÁS

13 de mayo de 2012

Ana Ilce Gómez, 3 poemas 3 (II)


Fotografía de Kirill Vorontsov

ESA MUJER QUE PASA

¿Quién es esta mujer que pasa,
esta sombra,
esta noche?

¿Quién conoce su nombre?
¿Quién la nombra
del otro lado de la nada
para nada?

¿Quién es esta mujer que pasa
y no deja nada de sí?

Sólo su paso rueda en la noche.
Sólo su voz.

(de Poemas de lo humano cotidianoANIDE-
Asociación Nicaragüense de Escritoras, Managua, 2004
Premio Único "II Concurso Nacional de Poesía Mariana Sansón 2004")





*


Fotografía de Barbara Saric

ELLOS TAMBIÉN

El mar que contemplamos.
La arena que pisamos.
Las huellas que borramos.
Los otros que vendrán
a contemplar el mar,
a borrar nuestras huellas,
ellos también
darán cuenta del agua,
de la sal,
de la dura sed que nos mató.




Fotografía de Chrissie White


ESTO NO VOLVERÁ

El polvo de todos los veranos
ha pasado por mi puerta
me ha tocado, se ha marchado.
Esto no volverá.

La lluvia de todos los inviernos
cavó muy hondo junto a mi puerta.
Humedeció con furia mis cabellos,
enmoheció mis uñas y se marchó.
Esto no volverá.

Así el olvido de innumerables siglos
arrimará su sombra un día
junto a mi puerta
y yo estaré vencida.
Así el amor.

QUESTO NON TORNERÁ

La polvere di tutte le estati
é passata dalla mia porta
Mi ha bussato, e se ne andata
Questo non tornerà.

La pioggia di tutti gli inverni
Ha fatto un buco profondo alla mia porta.
Ha bagnato con furia i miei capelli
Ha ammuffito le mie unghie e se ne è andata.
Questo non tornerà

Così l’oblio di innumerevoli secoli
avvicinerà alla sua ombra un giorno
sulla mia porta
e io sarò vinta.
Così l’amore.




Ana Ilce Gómez 
(Masaya, Nicaragua, 1944-2017)
para leer MÁS
y MÁS

9 de mayo de 2012

Ana Ilce Gómez, 3 poemas 3


s/d del autor de la fotografía

ESTOY SOLA AHORA

Estoy sola ahora, pero él ronda mi vida
afuera.

Das vueltas alrededor de mi cuerpo.
Sé que estás ahí.
Sé que siempre has estado en tu pequeño
estrado
bajo el sol, esperando que yo salga
contra viento y marea,
rabioso y terco
aguardando la hora de mi amor.

Pero sé que estás ahí donde no estoy,
donde nunca --mi vida he estado
donde jamás me buscaste ni te hallaste
para trocar tu victoria en mi derrota
y mi muerte
en tu vida.

Ahora das vueltas alrededor de mi cuerpo.
Ahora estoy sola.
Muy lejos de donde tú, en mi eterna
búsqueda
golpeas irrefrenablemente la puerta
gritando con
toda tu alma: "¡Sé que estás ahí!".
Donde no hay ya claridad
ni huella alguna que te salve.

(de Las ceremonias del silencio, El pez y la serpiente,
Colección AHORA No. 2, Managua, Nicaragua: 1975)



Fotografía de Asli Kolcu

YO HE MILITADO

Yo he militado no sin gloria
en las lides del amor
y mi obra no podrán destruirla
ni las lluvias persistentes
ni la perenne marcha del tiempo.
Porque mi arte no fue inútil
ni siquiera contigo,
contigo que jurabas no conocerme
pero que un día llenaste
la ciudad entera con mi nombre.


(de Las ceremonias del silencio, El pez y la serpiente, 
Colección AHORA No. 2, Managua, Nicaragua: 1975)



*

Fotografía de Steven Meisel


CUANDO SE OYE LA VOZ DEL AMOR

No. No quiero oír su voz.
Amarradme cuando cante
porque su música
--oh, amigos
es insidiosa como canto
de sirenas
y no me dice sino
que después de él
yo no he de tocar
ningún otro
Paraíso.




Ana Ilce Gómez 
(Masaya, Nicaragua, 1944-2017)
para leer + en EMMA GUNST
para leer el libro POEMAS DE LO HUMANO COTIDIANO



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