22 de mayo de 2026

Irene Rascovsky, 4 poemas 4


Anna Karina, en la película Vivir su vida, 1962

HARTA

de tu estado paroxístico
del clima a manicomio que te antecede
de la costumbre de hervir las horas lentamente
en caldo de cultivo,
leche cuajada,
sopa podrida
de tu desatino de orquesta rota
del frasco de palabras
en escabeche avinagrado.

Voy a cerrar la puerta
y tragarme la llave
romper todos los frascos
quemar todas las sopas.



Arte de Alia Penner

CONVENIO

¿Si ya no detengo más al tren que puse en marcha 
y del que vos te bajaste?
¿Si mis brazos se quiebran,  
si termino abrazada a los rieles
y ya está?

¿Cuidarás al niño?

¿Estirarás las sábanas,
entenderás sus lentos aprendizajes, 
escucharás sus pequeñas rebeliones,
le servirás la sopa?

¿Pondrás letras a tanto vacío?

¿Dónde está mi firma en este contrato?: 
madre 
          hierro  
                          riel   
padre  
        muñeco  
                            flan.





Arte de Alia Penner
EXILIO

Los lugares de los que me fui
están llenos de miradas de sapo
y espejos alérgicos
de margaritas desteñidas
que homenajean a personajes de plástico
de lamidas en lugares oscuros 
con bocas llenas de laureles podridos
y manos de alambre. 

Los lugares de los que me fui
tienen perfume a parto bastardo
música con letra inconclusa
llevan encima todas las cegueras
y una acumulación de lenguas bífidas.

¿Por qué entonces trato de agujerear la puerta cerrada
romper el picaporte
rascar el no?


Arte de Alia Penner

TIEMPO

Arrancaron los bancos de las plazas
el beso mojado
los mapas abiertos
la garantía de una muerte tranquila y lejana
arrancaron la piel y su diálogo
con lo desconocido
y el golpe de la sorpresa
arrancaron la vida 
de la que no éramos felices
pero tampoco esto 

marca el reloj un tiempo virósico

no encuentro esquina
donde quedarme quieta.


Lengua de trébol, Mora Barnacle, 2025


Irene Rascovsky
(Capital Federal, Argentina, 1974)
POETA/LICENCIADA EN PSICOLOGÍA/TALLERISTA
de Lengua de trébol, Mora Barnacle, 2025
para leer + en BURAK
Gracias Merlina H. Cisnero

17 de mayo de 2026

María Lanese, 5 poemas 5

EL CIELO

Día tras día
mudo quehacer del mundo 
girar sin pausa.

El calor sube
disipa la neblina
el sol acoge.

En el espacio
el vuelo del pájaro
es transparencia.

En el ocaso
la paz en los colores
recogimiento.

No es otra cosa
que sombra de la tierra
la noche oscura.

Matriz del mito 
enigmas en el azul 
constelaciones.

Sale sin prisa
a despejar tinieblas
sola… la luna.

Acopio de luz
totalmente prestada
sombra en reverso. 

Luna que es guía
de mujeres que esperan
alumbramientos.

Mirar el cielo
confiarse a las estrellas
deseando su luz. 

Cerrar los ojos.  
ahondar en lo sagrado
abrirse adentro.

Siempre en alerta
entregada la noche
al negro abismo.
                                                         Como la piedra
                                                         resiste a la conquista
                                                         el infinito.


Obra de Catherine Murphy
LA TARDE

De albor envueltos
aura entre los álamos
es como existir.

Verdes contrastes
serenidad de la luz
melancolía.

Bruma en espera
el paisaje entornado
invita a callar.

Rastros… memorias
indicios en las hierbas
revelaciones.

Crujir de matas
trinos, alas, quimeras
¿serán sus voces?

Trazas del fuego
inquietud y recuerdos
en las cenizas.  

Colar desdichas
tarea de las dudas
y el atardecer.

Dolor en fuga
es prodigio esta lluvia
sabiendo caer.


Obra de Catherine Murphy
LA NOCHE

Luz entre nubes
danzar de las siluetas
hacia la aurora.

Abrir lo escuro
resistiendo al deseo
de permanecer.

Ulula el ave
en vuelo solitario
señal del búho. 

Como los cercos
orientar nuestros pasos
hacia el llamado.

La luciérnaga 
la tela de la araña
brillan sin saber 

La flor nocturna
que perfuma en tinieblas
de día no es. 
 
Vivir la noche 
acomodar el sueño
y la soledad.

Velar las sombras
detrás de los párpados
fuera del tiempo.



Obra de Catherine Murphy
LA MAÑANA

Canto del gallo
amanecer en calma
a un nuevo sol.

Dejar la casa
sembrar, verter semillas
pausado… crecer.

En la hendidura
sujetar las raíces
esperar la luz.

Sobre los tallos
vestigios del rocío
todo en ascenso.

Penetrar suave
de la linfa en las ramas
es poder nutrir.

La flor se anuncia
en la punta del brote
hay silencio aún.

Frutos por venir
esperan en la quietud
así aguardar.

Como en la lengua
si es posible florecer
caerán palabras.


Obra de Catherine Murphy
ESCRIBIR

Las primeras sílabas
son un salto en el vacío.

Escribimos

es un modo posible
de vivir en llamas
de andar al ritmo   
en que abreva en sordina
la palabra justa.

Esperar confiados
es un acto de fe
que nos aleja
de la seducción
de producir sin pausa.

Consumir 
nos consume sin pausa.

Solo el tiempo
                 sin pausa 
                              se consuma.


María Lanese
(Ripalimosani, Italia, 1945)
Reside en Rosario Argentina 
POETA/PSICOANALISTA/CANTANTE
de El pulso en la piedra, Mora Barnacle, 2025
para leer + en BONDI DEPOETAS
Gracias Merlina H. Cisnero

15 de mayo de 2026

Gigliola Zecchin, 5 poemas 5


Obra de Marcella Cooper
MIGRANTES

solo traen en la mano
la línea del destino   

indeleble  
el delito de las palabras
llegará 

cada puerto 
espera
oraciones secretas 
de pastores 
que nunca vieron el mar


Obra de Marcella Cooper
ANAXIMANDRO

derramaba
el sonido infinito
de su idea

todas las cosas en una

arché arché
graznaba el pájaro
guiando la noche
con el timón de
su oscura pluma

con el índice señalaba
los mundos innumerables
y cada estrella

la justicia y el orden del tiempo
a la sombra del sueño



Obra de Marcella Cooper

LA BORRA DE CAFÉ

señales
que me han leído 

en la taza inocente 

como un dolor antiguo
vuela el miedo 
hacia el vacío 
y exhausto regresa

al poema

la compasión me mira
de un modo tan perfecto

que puedo bajar el cielo
y su primera estrella 
a esta página 
de sílabas inciertas 


Obra de Marcella Cooper
EL BOSQUE

ahora es tiempo de pensar
casi no duele

apagado el fuego
ese rostro queda en la sombra

escucha tu silencio

un ínfimo pez
se mueve
en el agua fértil de tus senos

deja la orilla del llanto
y regresa al bosque
sin dueño


Obra de Marcella Cooper
SI UN FRUTO CAE

libres de toda luz
entramos al azar del sueño

quizá la noche nos mira

indefensos
acurrucados unos con otros 
alguien susurra

el látigo de la pesadilla
nos despierta

con el relumbre del sol
el árbol del tiempo 
sacude sus ramas
los pájaros huyen 

si un fruto cae 

comeremos





Gigliola Zecchin - Canela -
(Vicenza, Italia, 1942)
Reside en Argentina desde 1952
Nacionalizada argentina 
POETA/ESCRITORA/PERIODISTA CULTURAL/EDITORA/LOCUTORA/
MIEMBRO DE LA ACADEMIA DE ARTES Y CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
para leer + en BURAK
su WEB
Gracias Merlina H. Cisnero

13 de mayo de 2026

Mercedes Burgos, 4 poemas 4


Ilustración de Sophie Blackall
Le hice decir que sí varias veces
la saqué de un susto viejo
la colgué del mástil del que habla un libro
—nunca dije cosa alguna, dijo y
sabe dios qué inventos más
para ocultarse.
No tuve piedad la tomé del pellejo.
Atrapada, la palabra
se dejó morir.
En el balbuceo de los vientos
le oí decir: “no soy esa”
Otra vez la tarea
de saber dónde está
en esta tierra o en otra. 
El mundo es algo que ella
arma o desarma a su antojo.

Ilustración de Sophie Blackall
Cuando fui Goliat
tuve miedo
lloré porque es de fuertes
derramarse en el camino.
Nada pasa por las noches
es el día el que lastima.
Gigante como soy
mal dispuesto en este mundo
presentí el golpe, la caída para siempre
los ojos pétreos se fueron de mí.

Cuando fui David
me embargó una pena
que no había sentido antes.
Con una pisada colmé el camino
en aquella borrascosa hora olí su miedo.
Esperé de pie sin moverme, sin llorar
cosas así no se les permite
a los hombres pequeños.



Ilustración de Sophie Blackall
Debería quererme
habito ese lugar del cuerpo 
expuesto al derrumbe de los ojos
en la pública vía.
Debería tener cuidado
las canciones de amor
dicen cómo amar, ser y estar.
Debería andar el mundo
sin miedo al mundo
la piel es un hábito que me pongo
no sé cómo habitarla.



Ilustración de Sophie Blackall

Sueño con los leones de Lola Mora
que me llevaron en sus grupas
del cerro hasta la plaza
donde se guarecía mi infancia.
No sueño con tu voz diciendo mi nombre
o rezando hincada junto a tu cama.
No volví a saber del olor a manzanas
y a lápices que guardé en el portafolios.
En mis sueños no irrumpieron
tus besos de nodriza.
Sueño que ando por una calle cualquiera
o que suelto una mano querida.
Despierto
me toca trabajar
Despierto
soy una niña cantando
en el patio de la escuela.


Mercedes Burgos 
(San Salvador de Jujuy, Argentina, 1964)
POETA/PROFESORA/LICENCIADA EN LETRAS
de En Tiempos de Dragón de MaderaBarnacle, 2026
para leer + en BRUNCH POESÍA
Gracias Merlina H. Cisnero

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