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24 de mayo de 2021

Mireia Calafell, 3 poemas 3


Fotografía de Michael Kistler

CUATRO SEGUNDOS

Se pierde la confianza igual que se ganan los años,
de manera implacable y casi imperceptible,
un vacío que va cuajando en el fondo del fondo de la mirada
y que se percibe de vez en cuando así, temporalmente:
un, dos, tres, cuatro. Cuatro segundos te hacen falta ahora
para meter la cucharita en el café que has pedido
—que sea corto, que sea fuerte y sin azúcar—,
cuatro segundos, cuatro para abandonar la inspección
y creer que sí, creer a ciegas: estará limpia.



Fotografía de Brooke Didonato

GRAVEDAD

No será fresca la hierba que nos acoja
cuando se aproxime lento el último final
y el peso aplastante del universo estalle
sobre el vientre, un agujero negro.
Se te cerrarán los ojos segundos antes
de la fisura que compromete la ley,
y caerás y caerás y no habrá manera:
te irás y no habremos dicho el verbo
que nos era imprescindible conjugar.




Ilustración de Natalie Foss

TODAVÍA

Todo sobra en este verso
si no te regresa a casa.
Tan cierto, ya lo ves: todavía
escribir es esperarte.




Mireia Calafell 
(Barcelona, España, 1980)
Tantes mudes, 2014
Premio Lletra d´Or 2015
de Tantas mudasStendhal Books, 2017
Traducción del catalán al español de Flavia Company 
Leídos -y para leer más - en LA TRIBU 








29 de junio de 2020

Raquel Casas, 3 poemas 3 (de Estimar Nick Kamen)


Ilustración de Natalie Foss

2.

Y construir toda la oscuridad
dentro de mi cuerpo que es Las Vegas
con los órganos siempre brillando
sin brillar en mí
como una enfermedad exuberante.
Un cuerpo que olvida otro cuerpo
sobre la nieve.

Ven,
aquí,
ven aquí no hay nadie,
se han borrado los lugares donde viajaste
y el lugar artificial de la herida:

solo soy la cicatriz.

No amaré nada más,
tampoco los niños que un día
se beberán -a mares-
mi leche.

¿Qué día volverás?
Mira bien, cuando pases por aquí,
el lugar donde habitábamos,
el lugar donde quemé mis trenzas.
¿Cómo vas a saber mirarme
cuando no me ves?
Un día cualquiera
cualquier día
          hoy

un día
un día cualquiera
cualquier día
          aquí
un día como un arañazo
¿lo ves?,
         ¿me ves?



Ilustración de Natalie Foss


6.

No puedo hacer otra cosa
que besarme en el espejo, como si te besara,
como si me amara, como si no te amara,
como si no fueras una fotografía,
como si la muerte no existiera en la adolescencia.

La lengua sobre el espejo duplicando
el fracaso.
La lengua herida.

No te puedo prometer nada
porque nada se alarga definitivamente.

Ayúdame a deshabitarme.
Ayúdame y que hoy sea el día
más importante,
el día más prescindible,
y que dejen de volar pájaros contra el viento
una y otra vez.
Escúchame bien:

amarte es una manera de ser.




Ilustración de Natalie Foss

21.

Hay un corazón flotando en la piscina.
Hay un corazón flotando, un corazón inexperto,
un corazón de niña que arrastra un cuerpo
hasta el agua
para que no se llene de moscas.

No quería morirme, habib, ¿ahora
o nunca?

Un corazón como un nido flotando sin aire
como un ángel excesivo y los ojos
de virgen aún abiertos,
aún viviendo.
Quizá tú no.
Quizá tú vives unos segundos antes que el resto
en una noche más oscura.
Y yo flotando en una piscina sin respirar,
flotando como una estrella que se ha apagado.

Hay un cuerpo, ¿el mío?, que va y viene dentro del agua
len ta mente hichado
como una bestia que no ha aprendido a nadar
contra la primavera.

En casa aún no saben que no he vuelto.



21.
                       
Hi ha un cos surant a la piscina, Nick, amor meu.
Hi ha un cor surant, un cor inexpert,
un cor de nena que arrossega un cos
fins a l’aigua
perquè no s’ompli de mosques.

No volia morir-me, habib, ara
o mai?

Un cor com un niu surant sense aire
com un àngel excessiu i els ulls
de verge encara oberts,
encara vivint sense viure en ella.

Potser tu no.
Potser tu vius uns segons abans que la resta
en la nit més fosca de l’ànima.
I jo surant en una piscina sense respirar,
surant com una estrella que s’ha apagat misteriosament,
amor meu.

Hi ha un cos, el meu?, que va i ve dintre l’aigua
len       ta         ment        inflat
com una bèstia que no ha après a nedar
contra la primavera:
collige
virgo
rosas!

A casa encara no saben que no he tornat.



Col·lecció: Càlida Riba
Premio Joan Alcover de Poesía 2019





Raquel Casas Agustí
(Villanueva y Geltrú, Barcelona, España, 1974)
POETA/ESCRITORA/PROFESORA/
LICENCIADA EN FILOLOGÍA HISPÁNICA/
DOCTORA EN LITERATURA ESPAÑOLA DEL S.XX
para leer una nota en DIARIO DE MALLORCA
para escucharla leer ACÁ
su blog LLENGUA DE GAT
en TWITTER


6 de abril de 2018

Julia Gutierrez, 2 poemas 2 (+3)


Fotografía de Ted Preuss

Hoy he decidido que no nacerás.
No tengo razones que darte,
no me perdones
por no dejar que me obliguen
a alumbrar un camino
que oscurece el mío propio,
a cargar con un instinto
que no me pertenece,
ni puta ni santa ni madre,
solo mujer, una raíz
que no es cuadrada.
No me indultes ni me ataques,
yo no te dejo
clavar la cruz de la culpa.
¡Maldita humanidad
que otros imaginaron!
No escribas en mi cuerpo
de lengua diferente
ningún decreto que me resigne,
que me haga menos digna
de mí en este estado.
Hoy he decidido que no nacerás
y no habrás muerto
porque no te he parido.



Fotografía de Ted Preuss

En esta ciudad pequeña
la gente sale armada hasta los dientes
a punta de envidia
y pólvora en los ojos.
Van al ataque disparando
por la lengua,
clavando en la espalda
el cuchillo cobarde.
Hay días en que gritan las calles
queriendo empaparte de miedo,
pero yo solo oigo un piano
y me prometo convencida que nunca
mis pasos seguirán sus caminos.
En esta ciudad el tiempo no existe
y solo el aire es fresco y huele a libre.
Después de todo,
¿para qué lo quieren?
si no abren las ventanas por si entran moscas
y yo las abro para que me refresque.
En esta ciudad pequeña
los odios de unos contra otros
corren dispersos por la acera
uniforme, plana, homogénea,
y un pequeño número
de baldosas sueltas
hemos elegido amar.


B O N U S  T R A C K (x3)





Las mujeres no somos
de piedra.
Relámpago en los dedos
y luego agua.



Ilustración de Natalie Foss


Solo a mí
se me ocurre tener un corazón latiendo
en otro cuerpo.




Ilustración de Natalie Foss


Al final el amor
es una cuestión de echarse
de menos
y estar siempre,
a veces,
es estar de más.




Julia Gutiérrez
(Huelva, España, 1972)
POETA/LICENCIADA EN FILOLOGÍA INGLESA/
ESPECIALIDAD EN LITERATURA AFROAMERICANA
de Saltaré si hay abismo, Editorial Las Modernas, 2017
Prólogo de Carmen Maroto
para leer más en PAPELES DE PABLO MÜLLER


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