Mostrando entradas con la etiqueta brooke didonato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta brooke didonato. Mostrar todas las entradas

3 de noviembre de 2021

Lucrecia Labarthe, 3 poemas 3

Fotografía de Brooke DiDonato

GIRLS JUST WANTA TO HAVE FUN

Todo empezó así:

Queríamos cosas,
abrazando la almohada, esperábamos a viajar Stalingrado
y ver a Freddy Mercury. 
Luego tuvimos nuestras primeras visiones
soñamos con la bendición de la multitud
soñamos con un auto completamente nacional
soñamos con príncipes que no querían una relación abierta.
Nos reuníamos a discutir estas visiones
recitando conjuros frente a la tabla huija
Nuestros esposos potenciales cayeron y están sepultados
cuatro o cinco para cada una, la tierra escupirá la estadística.
Todavía tenemos las trenzas francesas
pero los aros de papel maché
cayeron y fertilizaron la tierra.
Éramos chicas, sí,
pero no tan chicas como vos te creés.
Dijimos: nadie ordeña una cerda. En general las matan
con un tajo en la yugular, colgadas de los pies, aterradas. 
Durante un tiempo fuimos básicas. 
Tocamos el piano. Tiramos el I-Ching. 
¿Quién olvidará lo que hicimos en el umbral, el baño del bar, la habitación del hotel?
Creíamos que nunca había existido tanta curvidad como la de nuestra cadera
y nadie había dicho aún una palabra sobre estrategia, excepto mamá. 
A veces, al caer la noche, las orejas de conejo temblaban y por la tevé
pasaban un comunicado sobre el sorgo.
Nos pusimos manos a la obra en nuestro equipo táctico. 
Un traje estaba hecho de plumas de paloma. 
Otro estaba hecho de hojas de la revista Burda.
En todos había escamas de piel de los papás. 
Al quinto lo prohibieron porque era ilegal
que hubiera amaneceres sexuales 
en el vuelo de falda acampanada
cortada en evasé.
Todas juntas éramos como un galpón de bombas
y no nos dábamos cuenta,
para nada.
Éramos una ausencia de amo.
Teníamos en la garganta una canción de guerra
Pensábamos que el derramamiento de sangre
sería parecido a la crema pastelera
de vainilla
Pero sobreestimamos nuestra ventaja táctica sobre los profesores de gimnasia.
Habíamos presentado una lista de demandas escritas sobre un papel con purpurina
que nadie contestó jamás.
Estábamos en medio de otras clases: niños, pobres.
Estábamos en medio de otras clases: obreros, rebeldes.
Traicionamos a nuestras madres, por supuesto.
Cuando se enteraron que habíamos tomado las armas
nos mandaron libros para colorear.
Los policías que trajeron los libros
nos violaron por diversión.


Fotografía de Brooke DiDonato

LA MESA PUESTA

Entonces, ¿qué hacemos ahora?
este mundo, este otoño incierto,
las gerberas aguantan bien en el jarrón
rojas, anaranjadas, amarillas, rosadas,
el color luce así una semana
después palidecen y se descomponen
se transforman, llegan a no
ser gerberas.
¿Hay un orden en esto? Yo creo que no.
Este otoño es precario. Los sistemas grandes
y los más chicos tienen defectos, se desintegran.
El techo necesita otra capa de pintura y tenemos
menos dinero, trabajo, amor
que el que querríamos.
Me gusta este anhelo universal
hacia el orden. Poner la mesa así
las gerberas en el medio, en el jarrón alto.
El científico por la televisión nos dice
que estemos en casa, que estemos
en el universo,
que la vida es inevitable.
No es una mentira, es un plan.
Busquemos una forma de acomodar la cosas
en la mesa, las gerberas,
las copas y tu plato y el mío
juntos.


Fotografía de Doug DuBois

VERDADERO O FALSO

El detective triste, rubio y derrotado encuentra
sin ninguna ayuda
contra toda expectativa
al verdadero asesino
a) Todos los detectives solitarios detienen a los asesinos 
b) Todos los asesinos son detenidos 
c) Solamente los detectives tristes, rubios y derrotados detienen asesinos
d) Los asesinos están sueltos

Dos hombres que violan y asesinan
a una menor
son condenados solamente
por tenencia de marihuana
a) Todas las mujeres violadas  fingen,  incluso después de muertas
b) Siempre se encuentra el  verdadero amor 
c) La marihuana sí es un peligro para la sociedad
d) Los asesinos están sueltos 

La poeta harta de todo
en medio de la ropa sin planchar 
mira televisión en lugar de escribir poesía
a) Todos los poetas ven televisión en lugar de escribir poesía 
b) No se escribe poesía 
c) Se escribe toda poesía posible 

La poeta escribe una poesía que dice
d) Los asesinos están sueltos.





Lucrecia Labarthe
(Buenos Aires, Argentina, 1960)
POETA/ESCRITORA/PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA/EDITORA/CORRECTORA DE ESTILO/ GHOSTWRITER/TRADUCTORA/ENSAYISTA
Poemas leídos en su blog RIQUEZA ABANDONADA
para leer + en REVISTA ATLETAS










9 de julio de 2021

Begoña Ugalde, Sistema solar (+4)



SISTEMA SOLAR

El viernes me quedo dormida
mirando el fuego tenue de la estufa
mientras Patti Smith grita ¡Horses! ¡Horses!
sueño con peces y caballos brillantes
que cruzan el cielo como un cometa que agoniza.

Al despertar decido escribir poemas en las paredes
con temperas que mi hijo guarda en su mochila
para hacer una maqueta del cielo.

Mi idea es leerlos en voz alta
mientras pintamos pelotas de plumavit
que representen los planetas orbitando
en torno a un sol irreal.

Lo cierto es que estoy muy cansada
apenas puedo hacer el desayuno
los panes se incendian sobre el tostador
la leche hierve hasta hacerse espuma
mi hijo pregunta cosas sobre la galaxia
los hámsteres giran en su rueda
luego se aparean frenéticamente.

¿De qué están hechos los anillos de Saturno?
¿Cómo es posible que en un comienzo todo fuera materia
oscura?
¿Qué es lo que sujeta a los planetas en el cielo?
¿Y cómo funciona la ley de gravedad?

La vida es frágil en sus inicios
dependemos tanto de otros y luego negamos todo
nos gusta el desorden o al menos la atemporalidad
ir drogados al cine para reírnos de manera salvaje
sentir el poder de la ficción hasta la mañana siguiente.

No nos detenemos a mirar las pocas estrellas
que todavía brillan débilmente entre los aviones
olvidamos llamar a los amigos que cuentan monedas
para comprar una caja de vino que acabarán de a poco
mientras ven documentales sobre el fin del mundo.

Pero todo está bien así
Patti Smith enviudó y se mantuvo diez años
alejada de la música para criar a sus hijos
luego se convirtió en una estrella de rock
y yo soy quien soy ahora
y el sistema solar un día se apagará
seremos de nuevo solo un cuerpo celeste.

de Poemas sobre mi normalidad, RIL EditoresSantiago de Chile, 2018
Sello Ærea, Colección Carménère
Prólogo de Flavia Company


B O N U S  T R A C K (X4)

Fotografía de Brooke DiDonato

PRIMERA CONFESIÓN

No aprendo los mandamientos,
me saco malas notas en religión,
no me gusta estudiar las parábolas
ni logro colorear dibujos sin salirme del contorno,
las canciones de panes y corderos callo en la liturgia
sus letras de memoria. No aprendo
a tejer mantas para mis futuros hijos,
a callar el reclamo
dejar quietos mis dedos,
a llevar el delantal limpio
a distinguir el camino al cielo 
porque es muy tenue la luz que lo señala.
(...)


Fotografía de Brooke DiDonato

Te pedí virgencita
que no soltaras mi mano
que me dieras de tu agua bendita
para calmar esta sed.
Que si no voy a tomarme un resto,
deshacerme en ruedos,
romperme en ruido.


Fotografía de Brooke DiDonato

Esa noche que escapé por la ventana
no estuve sola, mamá, te juro permanecimos unidas
como hermanas de sangre,
tomadas de la mano avanzamos entre ellos
comprendiendo que deseaban tocarnos 
por tener las caderas sin marcas,
los ojos febriles
y tantas ganas de llevarnos las guirnaldas 
para colgarlas sobre el respaldo de la cama, 
prolongando así
nuestra única fiesta.


Fotografía de Brooke DiDonato

La virgen del cerro San Cristóbal se llama virgen de la inmaculada concepción.

Al cerro Tupahue le cambiaron el nombre y le pusieron cerro San Cristóbal
en honor al santo patrono de los viajeros. O sea de los colonos.
O sea de los violadores.

Los nombres de nuestras madres están cambiados.
Todos nuestros nombres están cambiados.

El cerro no es un violador,
el cerro es de las vírgenes violadas.
Siempre anónimas, mudas.

Fragmentos de La virgen de las AntenasColección Menos es más, Editorial Cuneta, 2011
Universidad de Chile, REVISTA CHILENA DE LITERATURA Abril 2012, Número 81, 137 - 144
para leer una reseña en DER GOLEM




Ph Tatiana Donoso
Begoña Ugalde
(Santiago, Chile, 1984) 
Reside en Barcelona
POETA/NARRADORA/LICENCIADA EN LITERATURA HISPÁNICA/
MÁSTER EN CREACIÓN LITERARIA
para leer una entrevista en LA TERCERA
para leer + en BUENOS AIRES POETRY
+ en TXT
su web colaborativa TRAZA COLECTIVO

24 de mayo de 2021

Mireia Calafell, 3 poemas 3


Fotografía de Michael Kistler

CUATRO SEGUNDOS

Se pierde la confianza igual que se ganan los años,
de manera implacable y casi imperceptible,
un vacío que va cuajando en el fondo del fondo de la mirada
y que se percibe de vez en cuando así, temporalmente:
un, dos, tres, cuatro. Cuatro segundos te hacen falta ahora
para meter la cucharita en el café que has pedido
—que sea corto, que sea fuerte y sin azúcar—,
cuatro segundos, cuatro para abandonar la inspección
y creer que sí, creer a ciegas: estará limpia.



Fotografía de Brooke Didonato

GRAVEDAD

No será fresca la hierba que nos acoja
cuando se aproxime lento el último final
y el peso aplastante del universo estalle
sobre el vientre, un agujero negro.
Se te cerrarán los ojos segundos antes
de la fisura que compromete la ley,
y caerás y caerás y no habrá manera:
te irás y no habremos dicho el verbo
que nos era imprescindible conjugar.




Ilustración de Natalie Foss

TODAVÍA

Todo sobra en este verso
si no te regresa a casa.
Tan cierto, ya lo ves: todavía
escribir es esperarte.




Mireia Calafell 
(Barcelona, España, 1980)
Tantes mudes, 2014
Premio Lletra d´Or 2015
de Tantas mudasStendhal Books, 2017
Traducción del catalán al español de Flavia Company 
Leídos -y para leer más - en LA TRIBU 








27 de marzo de 2021

Irene Solà Sáez, 4 poemas 4


Fotografía de Brooke Didonato


Duermes a mi lado como una montaña
y ni tan solo roncas,
y ni tan solo abrazas.
Algunas noches, los recuerdos
suben como eructos al digerir,
y uno tras otro
dejáis de ser hombres
para ser literatura.

Dorms al meu costat com una muntanya
i ni tant sols ronques,
i ni tant sols abraces.
Algunes nits, els records
pugen com rots de pair,
i l’un darrere l’altre
deixeu de ser homes
per ser literatura.


Fotografía de Brooke Didonato

Si la yegua pasta en el jardín
ensuciará los vidrios de babas.
¡Pero es que el sol es caliente!
Podríamos hacer muchas cosas:
subir al tejado,
papá tiene una escopeta,
la yegua tiene el pelo suave.
¡Si nieva nos volveremos locos!
¡Dame un beso en la boca, caballo!

Si l’euga pastura al jardí
embrutarà els vidres de baves.
Però és que el sol és calent!
Podríem fer moltes coses:
pujar a la teulada,
el pare té una escopeta,
l’euga té el pèl suau.
Si neva ens tornarem bojos!
Fes-me un petó a la boca, cavall!


Fotografía de Brooke Didonato


Tu piel suave
choca contra la mía,
como las placas tectónicas,
los glaciares,
los dinosaurios,
los meteoritos,
los camiones de carreras.

La teva pell suau
xoca contra la meva,
com les plaques tectòniques,
les glaceres,
els dinosaures,
els meteorits,
els camions de carreres.


Fotografía de Brooke Didonato


Mi cuerpo es una casa.
Un enterado dice que tengo bonitas ventanas
y mi madre dice que tengo el rebozado suave
y la terraza ordenada.
El comedor está lleno de sangre,
contenida y buena
e intestinos eficientes
y órganos que hacen su trabajo.
También tu casa es bastante agradable.

El meu cos és una casa.
Un enterat diu que tinc les finestres boniques
i ma mare diu que tinc l’arrebossat suau
i el terrat endreçat.
El menjador és ple de sang,
continguda i bona
i budells eficients
i òrgans que fan la seva feina.
Casa teva també és prou agradable.





©Oscar Holloway
Irene Solà Sáez 
(Malla, España, 1990) 
POETA/NARRADORA/ARTISTA PLÁSTICA
de Bèstia, Galerada, 2012
Premi Amadeu Oller 2012
Traducción del catalán al español de Carlos Vitale
para leer una entrevista en THE CITIZEN
su WEB

7 de septiembre de 2019

Graciela Falbo, Poema suelto (+1)


Fotografía de Dorothy Shoes
POEMA SUELTO

Este cuerpo
que tiene una memoria de elefante,
que se niega a olvidar
cuando flotaba
y volaba corriendo por las calles
sin sentir la planta de los pies.
Este cuerpo
habituado a su propia maravilla,
un mundo que funciona
justo y en sus tiempos
sin esperar órdenes
de afuera,
a veces queda desconcertado.
Cuando quiero algo,
dispuesto a lo que sea,
va a buscarlo
con la velocidad de un pájaro.
Pero hoy, que por años
fue educado,
obligado,
entre muchas otras cosas,
a caminar
más que a bailar
a quedarse sentado,
su memoria carretea como siempre
y
el vuelo no responde.
Por eso
se anda cayendo a cada rato.
Yo, ilusa, explico esto
diciendo
que estoy vieja.


B O N U S  T R A C K 



Fotografía de Brooke DiDonato

TODO LO QUE DIGO SE DICE

Todo lo que digo, se dice
cuando lo digo.
Algo se dice en mí,
un verdor brota de la herida
en la tierra,
la luz del día está atrás,
entrando por una ventana que no veo,
pero el saber que está,
no la luz,
es lo que me ilumina.





Graciela Falbo
(La Plata, Bs. As., Argentina, 1951)
POETA/DOCTORA EN COMUNICACIÓN/PERIODISTA/
ESCRITORA/LECTORA/PROFESORA
poemas extraídos de la selección de Iris Rivera
para leer una entrevista en ENTRETIENS LECTURES D'AILLEURS
para leer + en REVISTA ANFIBIA
y + en AROMITO
su FACEBOOK


16 de abril de 2019

María del Carmen Guzmán, Cuerdicomio


Fotografía de Brooke DiDonato



CUERDICOMIO

No quiero volverme cuerda,
que las cuerdas...atan.
Allí fuera, en la calle, te duchan con rutina
y hasta te desayunan con pan artificial,
te pisan, te machacan, te empujan, te sacuden,
te lavan los oídos con polvo de autobús,
te almuerzan con envidias, te meriendan con celos,
te cenan con traiciones, te duermen con olvidos.
Me gusta mi insanía.
Dejadme recluida en mi prisión,
lunática en el ático,
en las cuatro paredes de mi bella locura,
en mi hermoso castillo de nubes y cristal,
rodeada de versos, de flores, de poetas,
de queridos fantasmas,
de locos como yo.




María del Carmen Guzmán Ortega
(La Palma del Condado, Huelva, España)
de Estancias del agua, Devenir poesía, Madrid, 2002
para leer más en POETAS ANDALUCES

29 de enero de 2018

Gladys González Solís, Última noche



Fotografía de Brooke DiDonato



ÚLTIMA NOCHE

Me hablas a mí
de hombres oscuros
que llegan 
a la barra de los bares
pretendiendo beber
a costa de quienes
guiñan el ojo
en la presa equivocada
y terminan arrastrándose
hacia la puerta
tarareando cuchilladas
entre los dientes

me hablas a mí 
de hambre
cuando sólo el olor
del aceite
de los mercados
saciaba el apetito
y daban ganas de llorar
por el asco

me hablas a mí 
del miedo
de la paranoia
del terror
a entrar 
en una cabina telefónica
para esperar un automóvil
con las marcas de la muerte

no me hables
de lo que se siente
cuando te rompen el corazón
después de bajar la guardia
y el sudor
te arrastra bajo tierra
a un pozo encementado

no me hables
como si fuéramos niños
dejando migas de pan
en las calles
para encontrar el camino
a la cordura

sólo encontramos 
hoteles sucios
y malos negocios
al guardarlas en los bolsillos

déjalas ahí
para que sean alimento
de las cucarachas
que se esconden
entre las fisuras 
del concreto

no me hables
mientras bebo
no me interesa
escuchar a alguien
decir lo mismo que yo

-mirémonos
en el espejo de los licores
una conversación silenciosa-

observa a los demás
todos sienten lo mismo
un perro rabioso
les arrancó el amor
de las manos
ninguno
tuvo el valor
para mirar de frente
a la eternidad

ahora se quejan
como tú lo haces
de que nada tiene sentido
de la desilusión
del desencanto
de las formas en la cuales
se suicidarán
para vengarse

no me hables 
de segundas oportunidades
porque son
las que siempre
duelen más

si quieres
improvisamos una canción
para que todos puedan llorar
mientras reímos
sarcásticamente

si quieres
golpeamos las mesas
de esta cantina
o subimos al centro
a buscar balas perdidas
en las esquinas

porque da lo mismo
ya no queda nadie
a quien le importemos

no me hables
de hijos
de llevarme lejos
y protegerme
de mí misma

no me hables 
de la civilidad
de los trenes amarillos
de la seguridad social
del frío
que hace explotar
las tuberías

yo soy un monstruo
y esta selva
de boxeadores viejos
es mi jardín secreto
y mi familia

no me hables
de corazas
de rencores
de odios

yo
sólo tengo 
mi reputación
que es la llave 
para que las navajas
silben en el silencio
que dejo
tras de mí

no me hables
de amor
de seguirte
a otras ciudades
de conseguirme empleo
y matrimonio

yo sólo
voy detrás
de quien me siguió primero
de quien me cuidó
y me dio un lugar 
en su pobreza
de quien trincó
con sus dedos
los trozos de vidrio
de mi destilado
para que siguiera bebiendo

no me hables
por favor
que duele
tanta falsa rudeza
y los amigos van cayendo
uno a uno
enredados con la saliva

esto 
es lo que dejaste
para cultivar

esto
que te asusta
demoró años

en volverse 
tan severo
tan crudo
tan inclemente

no te acerques
muchacho

que las luces rojas
de este barrio de negros
comienzan 
a caerte encima
ya no eres invisible
cuando caminas
junto a la grasa

estas arenas movedizas
sólo son
para los que tienen
un cajón desvencijado
lleno de promesas
de la peor clase
para no naufragar

para los que arden
en el reflejo de los cristales
de un hotel
durante una tormenta eléctrica
sin saber nada
el uno del otro.






Gladys González Solís
(Santiago, Chile, 1981)
de Hospicio, Ediciones Inubicalistas, Valparaíso, Chile, 2010
y en Dejar de hacerlo (Poemas 2004-2014), BongoBooks, 2015
para leer más en: ELECTRODEPENDIENTE
y MÁS
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...