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1 de septiembre de 2024

Marisa Alvez, 4 poemas 4

 
Ilustración de Erika Kuhn
SER PÁJARO

Té de manzanilla y limón*
Ni la asfixia de la jaula,
ni el vaivén de la rama.
Déjate planear.
Ya no importan los puntos cardinales.
Ahora, por fin,
estás mirando
el fondo.

*La manzanilla (Matricaria recutita L. o Matricaria chamomilla) es una asterácea de origen europeo. Posee propiedades digestivas, relajantes, analgésicas y antiinflamatorias. El limón (Citrus limon) es depurativo y desintoxicante.



Ilustración de Erika Kuhn
AL MERCADO

Té de salvia*

Estoy mirando qué vender.
El calor agobia los cristales.

No pudo ver las líneas que se difuminan.
Ya no me quedan bienes.

Solo un corazón transparente
que todavía se resiste

a ir
al mercado.

*La salvia (Salvia officinalis) posee numerosas propiedades beneficiosas para la salud. Su nombre proviene del latín salvare (curar). Es antioxidante y astringente. Su infusión es rica en innumerables vitaminas, minerales y componentes antiinflamatorios.



Ilustración de Erika Kuhn
SIESTA

Té de tilo*

Hoy me tumbé otra vez
en la hamaca.
Hoy volví a poner música
y amé el azul
entre las hojas del jacarandá.

Hoy fui una curva embolsada,
un capullo,
dejándome mecer por el aire de la siesta
mientras los loros me espiaban
desde el guayabo
sin dejar de parlotear entre las frutas.

Acá entra todo:
mi libreta, mi birome,
mis pies descalzos,
mis anteojos,
mis bienvenidas y adioses,
mis amores y desamores,
la manchita que me hice en la pierna
al sacar la foto,
algunas cicatrices que están sanando,
mi lunar de siempre,
isla de algún archipiélago ignoto
donde, a veces, reino
de a ratos.

Yo otra vez, a cubierto del miedo.
Yo, llena de paz,
feto de la siesta
en el vientre del mundo.

*La infusión de flores de tilo (Tilia cordata) posee propiedades relajantes y sedantes; ayuda a disminuir el estrés y la ansiedad. Puede aliviar las jaquecas y reducir la irritabilidad nerviosa. Se la emplea también para combatir el insomnio.


Ilustración de Erika Kuhn
AUNQUE SIGAN CERRADAS

Nada mejor que un mate*
Te gustan las puertas.
Grandes, amplias,
verticales, extendidas
hacia el cielo,
puras como árboles,
con madera fragante
a historia y a silencio.

Las mirás, las buscás
desde la ventanilla del colectivo,
o en los descansos breves
al mediodía.

Las atrapás con la cámara del celular
como quien roba un caramelo.

Me las mandás enseguida.

Yo también viajo con vos
y cruzo esos umbrales
aunque las puertas sigan cerradas.

Entre los cristales siempre hay
un guiño de luz,
un toque de dulzura,
una chispa de magia.

*La yerba mate (Ilex paraguariensis) es un árbol nativo de la selva paranaense. La infusión que se prepara con sus hojas actúa como estimulante del sistema nervioso central y posee un poderoso efecto energizante. Su origen se remonta a los pueblos guaraníes.



Fitopoemas, EUDENE, en 2023
Premio Poesía Concurso Letras UNNE



Marisa Alvez
(Tapebicuá, Corrientes, Argentina, 1964)
Reside en La Cruz
POETA/ESCRITORA/LIBRERA 
DOCENTE/INVESTIGADORA
de Fitopoemas, Editorial de la Universidad Nacional del Nordeste,
EUDENE, en 2023
Premio UNNE para las Letras 2023
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21 de agosto de 2022

Alice Carapuni, 5 poemas 5


Ilustración de Anna Vančurová

Este calor que asfixia se asemeja a tu presencia,
al sofoco de pájaros en una jaula pequeña
que entrechocan las alas por no poder besar el cielo.
A estos minutos que no hacen la hora
porque no nos funden en el mismo latido
y, sin embargo, tienen
el peso de siglos.

Pero entonces me refugio en el frescor de los cristales,
en el de los escaparates o en el del espejo de mi cuarto.
Me miro y me digo
ya no es tiempo de multiplicar el tiempo,
de hacerlo trascender, de preñarlo de semillas.
Apenas si logro aspirarlo.

La muerte es mi gran perdonadora.
Me absuelve, segundo a segundo,
de mis múltiples culpas por no haber sabido vivir;
por no haberme detenido en el remanso del sueño;
por no haber añadido mi presencia a los regalos.

                (Yo me he ido siempre
                  a cumplir con el presente
                  y el futuro de los otros.)

Y ahora,
ahora es el tiempo de enmendar mis ausencias,
de restituir los pedazos que arranqué a mi vida
y alborotar la casa con mi cuerpo.
De obedecer a mis antojos,
de no restringir mis pasos.
De no tener que ser hermosa, fuerte, inteligente;
dulce y alegre surtidora de llaves
y siempre fiel a principios ajenos.

Ahora es el tiempo de ser espléndida,
espléndidamente imperfecta, libre,
cavadora de tesoros ocultos en la noche de los versos;
relatora de leyendas antiguas
en los fogones de los hijos.

            Ahora prefiero 
            replegar las alas
            para abrazarme entera.


Ilustración de Anna Vančurová

Dijiste
               Si me voy,
jamás volverás a saber de mí.
Y creéme que no te busqué,
no pregunté,
incluso me alejé de tus amigos.
La vida es demasiado rica
para llorar por una moneda
y pretender agotar el río en un vaso
es morirse de sed.

Creíste que si no estabas
la soledad me asfixiaría;
que no resistiría en el desierto,
que me rompería el mar con sus embates.
             Nunca entendiste 
        que mis dunas dejan un sitio,
             pero no sus fuerzas;
      que el viento no las espanta,
      las alza, las hace volar
              hacia otra playa.
Y ya ves, 
              estar sola no es estar vacía.

Pensaste que por quitarme tanto
me faltaría la risa,
que el mundo apagaría su luminaria,
que el amor se vestiría de luto
Y que entonces
serías el altar al que acudiera arrodillada.
Pero mi Dios nunca fue sordo
ni mi fe es una quimera.

El arco iris está en mis ojos y,
              te aseguro,
la vida es la paleta
               de la que yo escojo los colores.

Hiciste de tus dedos 
una artillería enardecida
y de tu boca una trinchera
para proteger tus monstruos
y solo conseguiste minarte el aire,
condenarte a vivir enmascarado.

Y ahora estás 
llamando…
                    pidiendo…
No insistas.
Yo solo permito que regresen recuerdos
a los que he quitado las comillas.


Ilustración de Anna Vančurová

Yo soy el agua que mi sed reclama,
la metáfora que me hace poesía.
Soy el olvido que renueva el alma
porque sorprende el sol en cada día.

Yo penetro la piel de Dios. Yo recreo 
polvo y aliento en cada paso.
Yo soy mi roca y soy mi lava. El dueto 
del ser y el no ser, como el ocaso.

No me completas tú. No me sustentas. 
No me haces mejor ni me ensombreces.
De deudas y de haber baste mi cuenta.

Solo mi amor te da existencia.
Sin él no importas, sin él pereces.
Soy milagro y destino. Soy Eva.


Ilustración de Anna Vančurová

Elegí quedarme.
Volar bajo y hacer del nido
un edredón de sueños
para las frías noches de tu ausencia.
Elegí los ocasos violetas
para visitar el jardín 
y soltar las bandadas desahuciadas 
de mi canto.
                          Porque creí que llegarías;
                          que una gota rompería la clepsidra,
                          que en una gota
                          bebería el mar.

Y, sin embargo, 
ya no recuerdo cómo fueron
los veranos de tu abrazo
(o fue tu abrazo un sueño?)
ni por qué en ese entonces
tuve que elegir;
por qué pagué ese precio si eran gratis
los hospedajes y los vuelos.

                       No te culpé entonces
                       ni te culpo ahora.

No es que no llegaste, 
simplemente
                       te llamé con otro nombre.

                  Por eso somos
                  tan extraños.


Ilustración de Anna Vančurová

Ahí va, dicen las jóvenes, extasiadas.
Ahí va, dicen las coetáneas, carcomidas
por negras hormigas.
Ahí va, dicen las viejas persignándose
por sus oscuros deseos.

Ella camina
-frente en alto,
mirada al cielo-
conversando con los pájaros.

            Y ríe
            -Ay, cómo ríe-
            completando el arco iris.






Alice Carapuni 
(Puerto Iguazú, Misiones, Argentina)
POETA/DOCENTE/TALLERISTA/
DOCTORA HONORIS CAUSA EN ECOÉTICA/
MIEMBRO DE HONOR DE LA ACADEMIA INTERNACIONAL 
DE LA DIPLOMACIA Y LAS PROFESIONES
Lectura recomendada por Marisa Alvez


16 de septiembre de 2021

Marisa Alvez, 7 poemas 7


Ilustración de Ana Sofía Castañón

XI

todas las noches
el mbopy* teje su telaraña
crea su red de mentiras
construye un laberinto de dudas
se empecina en el regreso

todas las mañanas
la mujer que ha echado al mbopy
de su vida y de su cama
abre la ventana y canta

sus palabras luminosas
destejen las redes
florecen
vuelan a lo alto
abrazadas al aliento de sus sueños

la mujer sigue cantando
y la sombra retrocede/ se disipa/desaparece

*Mbopi: Según la cosmovisión guaraní, en el mito de la creación, ÑANDERUGUASU (Nuestro
Gran Padre) ahuyentó a los MBOPI KUÉRA (los murciélagos), que se apretujaban a su
alrededor, queriendo devorar la luz. Son los eternos enemigos de toda Claridad, de todo
Conocimiento y toda Sabiduría. (Versión del escritor Girala Yampey a partir de los Cantos
Sagrados, rescatados por los antropólogos León Cadogan y Kurt Hunkel).


Obra de Elena Ruiz Díaz

EL ÁRBOL DE GARZAS

venían de a una
la tarde soñaba
espejismos de oro
en los esteros

tenían alas
que abrazaban al plegarse
más cuando se desplegaban
sabían de tormentas y cicatrices
se convocaban

venían de a una
pero fueron tantas
tantas en las negras ramas
juntas
cada una sintiendo el calor
las plumas de la otra
latido de árbol que crecía

juntas
enfrentaron la noche
y el silencio

la oscuridad se iluminó
con ese albor


Ilustración de Ana Sofía Castañón

I- ENTRE TUS OJERAS Y LAS MÍAS

me preguntaste
amiga
si pensaba que así
iba a ser feliz

te miré
vi que te tapabas las pupilas
por temor al rechazo

que apretabas los párpados
para ahogar tus sueños heridos

que los nidos solo son nidos si pueden ampararte
que a veces el viento sopla más adentro que afuera
que el correr las cortinas no te abriga el alma

te miré
supe que aún no sabías
la felicidad no es un cheque al portador
ni un contrato con garantía

me fui al fondo
escarbé tus latidos

contesté
por tus vuelos casi muertos

por la tormenta que negabas

te dije
que no lo sabía
amiga
pero que ya no quería seguir viviendo
con las alas cortadas

entonces
en esa rama tendida
entre tus ojeras y las mías
una calandria comenzó a cantar


Ilustración de Ana Sofía Castañón

CORRER EL SILLÓN DE MIMBRE

la poesía
es la fresca sombra de la galería
que nos acoge
acuna entre los helechos

es también ese rayo de sol
que de pronto incomoda
quema
nos hace correr el sillón de mimbre

para ver el mundo desde otro lugar


Ilustración de Ana Sofía Castañón
ELLA/EVA

sola
absolutamente sola

erguida
hecha jirones

de pie
tus propias vísceras
el engaño atroz de las últimas máscaras
una piel demasiado sensible
el feroz aleteo del miedo
develado pájaro

cuánto cuesta
cuánto

intuición y río
luna y sangre

de dónde el resistir
de dónde la fuerza
de dónde la luz

soledad quemante
el vislumbrar de la memoria te sostiene

las mujeres que sentimos
el exilio y la sombra
estamos con vos


Ilustración de Ana Sofía Castañón

ERGUIRSE /LAS DE NADIE

ellas /las inútiles
me salvaron

las que se escapan como peces
huyen con la inquietud de animales salvajes
las perdidas/ las sin nombre
las de todas/ las de todos
las de nadie
me salvaron del dolor

y me salvan

desde la luz
ellas/ las palabras

Ilustración de Ana Sofía Castañón
II

una burbuja de luz
suspendida en la noche
náufragos mi hijo y yo
a cada lado de la mesa

el silencio invadía
nuestras miradas

un rumor
nos aleteó en el pecho

estábamos vivos
respirábamos

ma ¿hay alguien más en el mundo?
tenía ganas de decirle que sí
pero no estaba segura







Marisa Alvez
(Tapebicuá, Corrientes, Argentina, 1964)
Reside en La Cruz
POETA/ESCRITORA/LIBRERA 
DOCENTE/INVESTIGADORA
de Para respirar, Moglia Ediciones, Corrientes, 2020
para escuchar sus poemas en XI Feria Provincial del Libro de Corrientes
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