Mostrando entradas con la etiqueta anabel torres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta anabel torres. Mostrar todas las entradas

11 de enero de 2020

Anabel Torres, O estrena patines contra el viento


Obra de Johanna Wright

O ESTRENA PATINES CONTRA EL VIENTO

En algún lugar del mundo
a esta hora
se colocará un suéter.

Quizás piensa en sus padres que están por divorciarse
mientras ve caer otoño,
lluvia de hojas desde la ventana.

O estrena patines contra el viento.

Va al cine.
Tal vez ríe. Quizás solloza.

En algún lugar del mundo, a esta hora
amigo,
amiga con la cual no he compartido un café,
ni aún el lazo fino de tu mirada

está tu hija
creciendo que será compañera de mi hijo.

Está tu hijo
creciendo
que será compañero de mi hija.

En algún lugar del mundo
a esta hora
dadle amor:

hazlo amoroso, amorosa.

A Gabriel Sopeña y Carmen Paris, que convirtieron esta hoja muerta
en música y canto del CD Orilla



Anabel Torres 
(Bogotá, Colombia, 1948)
Reside en España
POETA/NARRADORA/TRADUCTORA/INTÉRPRETE
de Las bocas del amorEdiciones Arbol de Papel, Bogotá, 1982
en Palabras de mujeres: textos literarios para trabajar en coeducación,
por Pilar Iglesias Aparicio
su FACEBOOK
para leer MÁS

23 de septiembre de 2018

Audre Lorde, 2 poemas 2


Fotografía de Melodie McDaniel

HABLA UNA MUJER

Marcada de la luna y tocada del sol
mi magia no está escrita
pero cuando el mar retroceda
dejaré atrás mi forma.
No busco favores
intocada por la sangre
implacable como la maldición del amor
permanente como mis errores
de orgullo.
No mezclo
amor con compasión
ni odio con desprecio
y si quieres conocerme
asómate a las entrañas de Urano
donde golpea sin sosiego el mar.

Yo no habito
dentro de mi nacimiento o mis divinidades
no tengo edad y todavía a medio crecer
sigo buscando a
mis hermanas
brujas en Dahomey
que me lucen dentro de sus ropajes recogidos en nudos
tal como llevaba el luto
nuestra madre.

Llevo mucho tiempo
siendo una mujer
más vale que te cuides de mi sonrisa
soy traicionera con magia antigua
y la nueva furia del mediodía
con todos tus holgados futuros
prometidos
Soy 
mujer
y no soy blanca. 



A WOMAN SPEAKS

Moon marked and touched by sun
my magic is unwritten
but when the sea turns back
it will leave my shape behind.
I seek no favor
untouched by blood
unrelenting as the curse of love
permanent as my errors
or my pride
I do not mix
love with pity
nor hate with scorn
and if you would know me
look into the entrails of Uranus
where the restless oceans pound.

I do not dwell
within my birth nor my divinities
who am ageless and half-grown
and still seeking
my sisters
witches in Dahomey
wear me inside their coiled cloths
as our mother did
mourning.

I have been woman
for a long time
beware my smile
I am treacherous with old magic
and the noon’s new fury
with all your wide futures
promised
I am
woman
and not white.

(de The Black Unicorn, 1978
W. W. Norton&Company, 1997/2000)


s/d del/la autor/a de la fotografía

AQUÍ ENTRE NOS

Solía ser que cuando entraba en cualquier estancia
mis ojos buscaban las una o dos caras negras
para tener un punto de contacto, garantía o señal
de que no estaba sola
Ahora cuando penetro en cuartos repletos de caras negras
que me destruirían por cualquier diferencia
¿dónde mirarán mis ojos?
Solía ser fácil saber
quiénes eran mi gente.

Si nos despojaban de toda pretensión
a nuestra fuerza
y nos rebanaban la carne
el sol decoloraba todos nuestros huesos
a blanco
así como el rostro de mi madre negra
fue blanqueado por el oro
o por Orishala (1)
¿y la forma como esto sucedió
no dará mi talla?

Yo no creo
que nuestras carencias hayan hecho todas nuestras mentiras
sagradas.

Bajo el sol a orillas de Elimina (2)
un hombre negro vendió a la mujer que cargaba
a mi abuela en su vientre
Le pagaron con monedas doradas relucientes
que fulgían bajo el sol poniente
y en los rostros de sus hijos e hijas.
cuando veo a ese hermano detrás de mis ojos
sus iris no tienen ni sangre ni color
su lengua chasquea como monedas amarillas
arrojadas hasta esta orilla
donde compartimos el mismo rincón
de un cielo extranjero y corrompido
Y cuando intento tragarme
las palabras
de la negritud fácil como una salvación
me saben al color
de la primera traición de mi abuela.
Yo no creo
que nuestras carencias
hayan hecho nuestras mentiras
sagradas.

Pero yo no silbo su nombre ante el altar de Shopana
no descargo sobre él los jugos rosados de la muerte
ni olvido que a Orishala
lo llaman el dios de la blancura
que labora sobre los vientres oscuros de la noche
creando las formas que toda la gente usamos
para que hasta las personas inválidas y enanas y albinas
sean adoradoras sagradas
cuando el maíz hervido sea ofrendado.

La humildad yace
en el rostro de la historia
Me he perdonado
en nombre de él
por la carne blanca
que todos consumimos en secreto
antes de haber nacido
compartimos el mismo alimento
cuando me empalas
sobre tus lanzas de angosta negrura
antes de que escuches hablar a mi corazón
llora sobre tu sangre prestada
sobre tus propias visiones prestadas.

No confundas mi sangre con el enemigo
no escribas en el polvo mi nombre
delante del altar del dios de la viruela
porque todos somos vástagos de Eshu
dios del azar y de lo impredecible
y cada una de nosotras lleva muchas mudas
dentro de sus pieles.

Con cicatrices como armaduras
sanadas
en muchos colores diversos
contemplo mis propios rostros
como la hija de Eshu llorando
si no dejamos de matar
al otro en nuestro propio ser
ese ser que odiamos
en los demás
pronto yaceremos todos
en la misma dirección
y los sacerdotes de Eshidale estarán desbordados
porque ellos son los únicos que pueden enterrar
a todos quienes persiguen su propia muerte
saltando desde la tierra
para aterrizar sobre sus cabezas.

1. Orishala: otro nombre para Obatala, Yoruba dios de la creación. 
Los adoradores de Obatala deben usar ropa blanca y comer alimentos blancos.
2. Elimina: población portuaria al sur de Ghana, fundada por comerciantes portugueses.


BETWEEN OURSELVES

Once when I walked into a room
my eyes would seek out the one or two black faces
for contact or reassurance or a sign
I was not alone
now walking into rooms full of black faces
that would destroy me for any difference
where shall my eyes look?
Once it was easy to know
who were my people.

If we were stripped of all pretense
to our strength
and our flesh was cut away
the sun would bleach all our bones
as white
as the face of my black mother
was bleached white by gold
or Orishala
and how
does not measure me?

I do not believe
our wants have made all our lies
holy.

Under the sun on the shores of Elimina
a black man sold the woman who carried
my grandmother in her belly
he was paid with bright yellow coins
that shone in the evening sun
and in the faces of her sons and daughters.
When I see that brother behind my eyes
his irises are bloodless and without colour
his tongue clicks like yellow coins
tossed up on this shore
where we share the same corner
of an alien and corrupted heaven
and whenever I try to eat
the words
of easy blackness as salvation
I taste the colour
of my grandmother’s first betrayal.

I do not believe
our wants
have made our lies
holy.

But I do not whistle his name at the shrine of Shopana
I do not bring down the rosy juices of death upon him
nor forget Orishala
is called the god of whiteness
who works in the dark wombs of night
forming the shapes we all wear
so that even the cripples and dwarfs and albinos
are sacred worshipers
when the boiled corn is offered.

Humility lies
in the face of history
I have forgiven myself
for him
for the white meat
we all consumed in secret
before we were born
we shared the same meal
when you impale me
upon your lances of narrow blackness
before you hear my heart speak
mourn your own borrowed blood
your own borrowed visions.

Do not mistake my flesh for the enemy
do not write my name in the dust
before the shrine of the god of smallpox
for we are all children of Eshu
god of chance and unpredictable
and we each wear many changes
inside our skin.

Armed with scars
healed
in many different colors
I look in my own faces
as Eshu’s daughter crying
if we do not stop killing
the other in ourselves
the self that we hate
in others
soon we shall all lie
in the same direction
and Eshidale’s priests will be very busy
they who alone can bury
all those who seek their own death
by jumping up from the ground
and landing upon their heads.

(de Between Ourselves, 1976
W. W. Norton&Company, 1997/2000)


1. Orishala: another name for Obatala, Yoruba god of creation.
The worshipers of Obatala must wear white clothes and eat white food.
2. Elimina; seaport town in Southern Ghana, founded by Portuguese traders.






Audre Geraldine Lorde
(Harlem, NY, EE.UU., 1934-1992)
ESCRITORA/POETA/ACTIVISTA
Versión de la poeta y traductora Anabel Torres
Propuesta de traducción de Emma Gunst
para leer + en LA TRIBU
MÁS

5 de septiembre de 2018

Ana Castillo, Las mujeres no se rebelan


Fotografía de Dorothy Shoes



LAS MUJERES NO SE REBELAN

(para N.B.S)

Las mujeres no se rebelan, ni en las maquilas de Malasia, México o Corea,
ni en los talleres clandestinos de Nueva York o El Paso.
No se desmadran
en las cocinas, en las lavanderías o guarderías.
Ni por centenares ni por miles, ni cambiando
sábanas en hoteles, ni en lavanderías
mientras se escaldan con agua caliente,
ni en restaurantes, mientras limpian y limpian
y limpian hasta que las manos les quedan al rojo vivo.

Las mujeres no se sublevan, ni sobrias y reconcentradas,
ni colocadas ni exhaustas, las mujeres de ningún color, 
de ninguna raza, ni pobres ni ricas,
ni medio pobres o ricas. Y sobre todo las madres, sean de la clase que sean,
jamás se tomarán las calles por asalto.

En la universidad quienes mucho reflexionaron
se toman de las manos en los momentos cruciales, portan pancartas,
se las llevan a rastras mientras protestan.
Repartimos manifiestos, organizamos pulcras vigilias,
al día siguiente regresamos al trabajo.

A nosotras las mujeres nos esterilizan, tienen más niños
de los que pueden alimentar,
no hablan el idioma oficial,
se antojan de las cosas que ven en la televisión,
añoran tener un televisor -
Mujeres abusadas de niñas,
violadas,
golpeadas,
acosadas, lo cual quiere decir
hasta la última mujer, tarde o temprano;
mujeres que se defendieron por su cuenta
o mujeres que no lograron defenderse o no supieron cómo.
Nosotras no, nosotras nos negamos en redondo a rebelarnos y a empuñar las armas.

Nosotras no arrasamos ciudades a nuestro paso,
No nos apoderamos de los medios, ni emitimos declaraciones conjuntas
perentorias. Ni un llamado del tercer milenio--
desde este día en adelante, no más; no más conmigo, no más con mi hija,
ni con la hija de mi hija.

Las mujeres no forman un batallón, marchando hombro con hombro, 
atravesando continentes, unidas
por una misma lengua, una misma clase de alimento o su carencia,
un mismo Dios, un mismo abandono,
un mismo corazón roto,
criando los hijos por nuestra cuenta, 
con tantas miserias infinitas en común
que tendrían que terminar
no para una mujer, o para cada mujer,
sino para el bien de todas nosotras, juntas.

Calladitas, no obstante, cada una y todas agarran su ofensa, 
el desprecio, el despido burocrático, la enfermedad
que nunca debió ocurrir, el insulto,
el empujón, el golpe en la cabeza,
el cuchillo en la garganta.
Ella no luchará, ni gritará siquiera—
Enseñada como ha sido
a ser derribada, como por sorpresa.
Ella morirá como una hormiga debajo de un tacón que pasaba por ahí.
Hoy fue ella. La próxima vez quién sigue.

--1998, Chicago

Traducción de Anabel Torres
Propuesta de traducción de Emma Gunst


WOMEN DON'T RIOT

(For N.B.S)

Women don't riot, not in maquilas in Malaysia, Mexico, or Korea,
not in sweatshops in New York or El Paso.
They don't revolt
in kitchens, laundries, or nurseries.
Not by the hundreds or thousands, changing
sheets in hotels or in laundries
when scalded by hot water,
not in restaurants where they clean and clean
and clean their hands raw.

Women don't riot, not sober and earnest,
or high and strung out, not of any color,
any race, not the rich, poor,
or those in between. And mothers of all kinds
especially don't run rampant through the streets.

In college those who've thought it out
join hands in crucial times, carry signs,
are dragged away in protest.
We pass out petitions, organize a civilized vigil,
return to work the next day.

We women are sterilized, have more children
than they can feed,
don't speak the official language,
want things they see on TV,
would like to own a TV--
women who were molested as children
raped,
beaten,
harassed, which means
every last one sooner or later;
women who've defended themselves
and women who can't or don't know how
we don't--won't ever rise up in arms.

We don't storm through cities,
take over the press, make a unified statement,
once and for all: A third-millennium call--
from this day on no more, not me, not my daughter,
not her daughter either.

Women don't form a battalion, march arm in arm
across continents bound
by the same tongue, same food or lack thereof,
same God, same abandonment,
same broken heart,
raising children on our own, have
so much endless misery in common
that must stop
not for one woman or every woman,
but for the sake of us all.

Quietly, instead, one and each takes the offense,
rejection, bureaucratic dismissal, disease
that should not have been, insult,
shove, blow to the head,
a knife at her throat.
She won't fight, she won't even scream--
taught as she's been
to be brought down as if by surprise.
She'll die like an ant beneath a passing heel.
Today it was her. Next time who.

--1998, Chicago





Ana Castillo
(Chicago, Illinois, EE.UU., 1953)
ESCRITORA/POETA/EDITORA/ACTIVISTA/PINTORA
de Yo pido lo imposible / I Ask the Impossible: Poems
Anchor Books, 2001 
para leer una entrevista en: AL DÍA FILADELFIA
para leer MÁS
su WEB


2 de septiembre de 2018

Erica Jong, Parábola de la cama de cuatro postes


Ilustración del texto de Vesalio
hecha en Venecia por artistas de la escuela de Tiziano

PARÁBOLA DE LA CAMA DE CUATRO POSTES

Porque desea tocarlo
ella se aleja.
Porque desea hablarle
permanece callada.
Porque quiere besarlo
ella se da la vuelta
& besa a un hombre que no quiere besar.

Él observa
pensando que ella no lo desea.
Él azuza el oído
oyéndola callar.
Él se da la vuelta
creyéndola distante.
& besa a la chica que no quiere besar.

Las dos parejas se casan -
un error cuádruple.
Él se acuesta con su mujer
pensando en ella.
Ella se acuesta con su marido
pensando en él.
-& todo ello en una vetusta cama de cuatro postes-

¿Toda la vida fueron infelices?
Por supuesto.
¿Enmendaron sus errores?
Nunca.
¿Aquí quién es la víctima?
El amor es la víctima.
¿Quién es el villano?

el amor que nunca muere

Traducción de Anabel Torres  
Propuesta de traducción de Emma Gunst

PARABLE OF THE FOUR-POSTER

Because she wants to touch him,
she moves away.
Because she wants to talk to him,
she keeps silent.
Because she wants to kiss him,
she turns away
& kisses a man she does not want to kiss.

He watches
thinking she does not want him.
He listens
hearing her silence.
He turns away
thinking her distant
& kisses a girl he does not want to kiss.

They marry each other -
A four-way mistake.
He goes to bed with his wife
thinking of her.
Sher goes to bed with her husband
thinking of him.
-& all this in a real old-fashioned four-poster bed.

Do they live unhappily ever after?
Of course.
Do they undo their mistakes?
Never.
Who is the victim here?
Love is the victim.
Who is the villian?
Love that never dies.

PARÁBOLA DA CAMA COM DOSSEL

Porque quer tocá-lo,
ela distancia-se.
Porque quer falar-lhe,
ela fica em silêncio.
Porque quer beijá-lo,
ela afasta-se
& beija um homem que não quer beijar.


Ele observa
pensando que ela não o quer.
Ele escuta
ouvindo o silêncio dela.
Ele afasta-se
pensando que ela é distante
& beija uma rapariga que não quer beijar.

Cada um casa com o seu -
um erro com quatro vias.
Ele vai para a cama com a sua mulher
pensando nela.
Ela vai para a cama com o seu marido
pensando nele.
- & tudo isto numa verdadeira cama com dossel, à maneira antiga.

Viveram infelizes para sempre?
Claro.
Alguma vez reparam os seus erros?
Nunca.
Quem é a vítima?
O amor é a vítima.
Quem é o vilão?
O amor que nunca morre.

(Traducción al portugués de: Do trapézio, sem rede)




Erica Mann Jong 
(Nueva York, EE.UU., 1942)
en Good poems, Peguin Books, Nova Iorque, 2002
Selección e introducción de Garrison Keillor
para leer MÁS

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...