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10 de diciembre de 2022

Daniela Catrileo, 6 poemas 6 (+1)


Mural en Valdivia. Obra de Felipe Smides

APRENDIMOS A LEER GOLPES
 
Hasta negar la lengua.
 
La h muda se extiende al río
que tachaste con la herida.



s/d del autor
No hay pureza
ni casa propia
en
el movimiento de las aguas

habitar
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _

el corte

sentenciada la boca
rota la lengua.


Obra "Mujer mapuche" de Nicoletalle

¿Cómo escribir un nombre
que nació herido,
antes de ser escrito
antes del origen
de la letra?


Ilustración de Kürüf

Mis muertos
no son la historia.

Caminan sin lengua
aúllan
como réplicas del signo.

¿De qué sirve
escribirte, si desapareces
en la hoja
en el cauce?


Obra de Magalí Camarda – Mujer Mapuche
El secreto en la rotura
de la lengua
como quién se apuñala
a sí mismo
para salvarse.


Obra de Catalina Ferreira Reyes
El río nos sumerge
en el temblor de sus olas.

Meto piedras en mis bolsillos
para asegurar el descenso.

En el vestigio de la seña:
nacemos

de rabia
de pobres
de olvido
como musgo en la ribera.

Río herido, Santiago de Chile: Edicola Ediciones, 2016



D A N I E L A  D I X I T 

Collage de Tamara García

[…] yo no tuve a mi padre que me dijera tú eres mapuche, te voy a enseñar estos
ritos, te voy a enseñar tu lenguaje. Eso fue para mí un aprendizaje, lo tuve que hacer
yo, para constituir también esa problemática, algo que me faltaba. Ese nudo se
establece con el mapuche urbano, que es desde donde me posiciono, desde donde
puedo yo ser mapuche, acá en la ciudad. Yo creo que lo vamos resolviendo a través de
diferentes procesos, el arte o la música, la filosofía o también otras luchas con las
mujeres mismas, el mío es la escritura, pero es complejo, es complejo posicionarse en
un ―entre‖. Pensaba en la Jamaica Kincaid, me siento muy identificada con su proceso
porque es un viaje, ella nunca va a terminar de decir completamente que está en un
lugar, es la diáspora, es un mundo que te tira para todos lados 

(Entrevista, Daniela Catrileo, poeta mapuche: 
Memoria, creación y la posibilidad de un feminismo desde
el mundo mapuche, Mapuexpress)



Foto: Redes Sociales FIL
Daniela Catrileo
(San Bernardo, Chile, 1987)
POETA/ESCRITORA/FILÓSOFA/FEMINISTA/PROFESORA/
INTEGRANTE DE LA EDITORIAL Y COLECTIVO MAPUCHE RANGIÑTULEWFÜ
para leer + en MIL LI DE POEMAS
"Nombrar las violencias" Daniela Catrileo conversa 
con Belén López Peiró
CCCB, 27.11.22

15 de marzo de 2021

Eliana Pulquillanca, Hijos del Socavón


Minas de Carbón - Chile - Curanilahue, 1924

HIJOS DEL SOCAVÓN

La mar no conoce
a los hijos del minero.
El minero y sus hijos
no trepan Laurel ni Canelo.
Corren por laberintos
en profundos socavones
pulsan la vida
Los hijos del minero
tienen el rostro empolvado
sediento el corazón
la sonrisa amplia
los ojos teñidos de sal
Y en su norte
la profundidad de la tierra.

RÜNGANMAPU PUKE FOCHÜM

kimlafi nga lafken
pu rüngatukurafe ñi puke yall
Rüngatukurafe nga tañi puke yall engün
püratukelafingün ta triwe foyenorume
lefküyawkingün ta weluchürachi pütüke rüpümew
pütrükonyechi rüngan mew nga
amulnefingün ta mongen
Pu rüngatukurafe ñi puke yall nga
mulungküley trufür mew ñi ange engün
angküley ñi piwke engün
ayüwküyawingün welu
afüngkaley chazi mew ñi nge engün
Fey enga tañi kollpiku püle engün
ümüñküley ta mapu.



Eliana Pulquillanca Nahuelpán
(Comunidad de Piutril, San José de la Mariquina, 
Región de los Ríos, Chile, 1963)
Reside en Santiago desde 1981
de Azul Gris. Palabra e Imagen Mapuche en la ciudad,
Autoedición, 2009
Traducción al mapudungun de Víctor Cifuentes
su WEB


24 de enero de 2021

Viviana Ayilef, 5 poemas 5 (+2)


Fotografía de Volker Dautzenberg

PO(LI)ÉTICA

Escribo
en el ojo abierto de la tormenta
ese que mira y ciega
ese que marca,
que cuando pestañea
respira el mundo
nacen las flores
trinan los pájaros del día
Pero yo escribo en este hueco
en un tembladeral escribo
donde ya ni una gota
ni el polvo de hada
ni el canto de griegas sirenas
podrán jamás perder a nadie.
Porque yo escribo donde nadie
cuando se fueron todos
desde el ruido en la sombra
contra el trueno y la niebla
como si nunca

de Cautivos, Mandala libros, Trelew, 2013
para leer una reseña en PORCIONES DE MUNDO



Fotografía de Volker Dautzenberg

Mi corazón es un árbol que azotan los vientos
los vientos del este
vientos del oeste
mi corazón es un árbol que doblan los vientos
mi corazón es un árbol de frondoso ramaje
las ramas extendidas de mi corazón crecen de costado
las ramas tendidas de mi corazón buscan el abrazo.

Mi corazón es un árbol que va a acariciar a otro árbol.

Las ramas de ese árbol crecen, todavía, hacia arriba.
Pero la sabiduría del árbol comprende que solo se crece si anida al costado.

Mi corazón no es una flor con espinas.
Mi corazón es un árbol.

Mi corazón es un árbol
que brota.

para escucharla recitar en Programa de Cultura CFI


Millaray y Adelaida Inacayal, coloreadas por Sebastián Hacher

TEOGONÍA

La libertad ya nos persigue en los senderos
que el viejo mundo pretendió sin dueños.
Nunca estuvimos tan rotos de vergüenza
como el momento que sucedió a esa noche sin aurora,
aquella en que la luna nos silbó casi campana
y liberó como si lluvia algunos cuervos

–jamás pudimos encontrarles la mirada–

y la terca ternura, latiendo bajo tierra
pedía florecer, pedía libertar su temporada.

… entonces vimos los caballos enlutados sin jinetes.

La noche triste en que parió mi abuela salió el sol
 y luego lo llamaron Juan.
La libertad lo persiguió enamorada y lo boleó
–ni tiempo tuvo de apartarse en el olvido–
Por eso Juan dejó silencios en el barro,
juntó toda la luz,
 y amanecía.
La luna en sus festejos
cargó toda la noche que había acumulado.
Y ahí anda Juan, moviendo su cabeza
cantándonos que todos viviremos
 que todos correremos
 que todos reiremos
por esa libertad que enloquecida
está danzando hace quinientos años en los vientres,
 así como mi abuela parió el sol.

TEOGONÍA

Tati kidu ngünewün inawleymu rüpümew
Tati füta mapu chemfuy ngenopewma
Kiñe rupanome trololekelaiñ yewen mew
Chumngechi reke rupaiñ feychi pun ngenopulen
Chew tati küyen wiwengeleymu kullkull reke
Ka ngünentuy mawi reke ti yeku üñüm

–Pepi peymalafiñ ta ñi kintulum–

Ka ta ti ngünefali piwkeyey, trefkumekey mince mapu mew
Pepi chichikenuwfuy, ka pepi kidu ngünewi taiñ tripantu mew.

Feymu peiñ pu kawellu kurutuleyngün ngenoche

Feychi weñang pun mew che koñi tañi kuku tripay antü
 ka fey Kuan üytungey
Ta ti ngünewün inayu piwkeyey ka bolew mew
–ngelay antümew tati tukulpangekenochi mew–
Feymew Kuan kiñe ñukuf eluy fotra mew
Trawüluy kom ti pelom ka ti wünlu
Tati küyen tañi kawiñ mew
Ngaytumuy kom tañi merun niekelu
Feymew miawi Kuan negümyawi tañi longko
Kom ta mongeiñ üllkantuyawi
Kom lefaiñ
Kom ayean
Feychi kidungünewün mew wed wed reke
Puruyawi kechu pataka tripantü pütramew
 Chumgechi ñi kuku konifi ti antü.


Bordado por Sebastián Hacher

ARTE POÉTICA

La poesía viene después.

Antes están los eternos compañeros, 
las miradas de los hijos, 
los viajes extendidos por los hombres, 
entre sus sombras, 
sobre sus cuerpos, 
por sus historias otras.
Y la palabra -siempre- vendrá después: 
antes la lluvia, el desplazarse.
Vivir migrando entre lo propio más ajeno: 
en las ausencias, en los despojos.
Porque si viene, aunque tardía, 
toda palabra llegará 
únicamente para 
calmarnos.
Antes la sed.
Antes,
la vida.

Ti üllkantun küme wirin dew küpay

Wünelu müley ta aflayay pu wenüy, kintulum taiñ pu all ka pu püñeñ,
amun witralu pu wentru, rangi llawfen mew, went pu kalül mew, tañi
wewpin, kakelu.
Ki ti dundun -turpu- küpay wüla: wünelum ti mawün, trekan.
Mongeley trekaley tañi mapu mew ka uyew püle: kakelmew alütripalelu
chew mülelay, ti ütrufenlu mew.
Fey küpale, punlelu, kom wirindungu akuay rume llakoneiñmew.
Wünelu wiwün mew,
Wünelu,
Ti mongen.



en Kümedungun/Kümewirin.
Antología poética de mujeres mapuche (siglos XX - XXI),
Santiago de Chile: LOM, 2010
Versión mapudungun Jaqueline Caniguán



Ahí están
los machos de la filosofía
ahí se están masturbando
cierran los ojos y se les aparece la imagen de Palabras Clave
liberan la plataforma del porno académico progre
-qué caritativos-
eyaculan al dar con un término que haga contrapunto con “capitalismo”
(desde su bunker precioso en la peri-Feria del capitalismo)
se excitan tanto ante la nueva chance de Decir
decir Algo, total, ya tienen un Nombre ganado
a fuerza de ingenio, Slavoj
una pija de logros mentales, Chul Han
un corpus necesario, Agamben.

Los intelectuales del Norte Global
decía ayer Jorge:
cuidado
ahí están al acecho
no van ni por puta a escuchar otras voces
ponele
pensar por afuera de su anteojera-episteme y decir
¿ves el pajarito ese que ahora está cantando?

la Mapu naciendo de nuevo porque Nosotros somos Xeg Xeg
porque Nosotros somos Kay Kay
porque si mirás un poco al costado hay un mundo
que es pre-existente a tus citas textuales
(hagamos un meme que diga
“la Mapu viendo cómo buscamos la solución
en el lenguaje
del enemigo”)
un mundo que es pre-existente a tus citas sexuales
más allá del enemigo concreto habitual
fácilmente definible
-el capitalismo-
hay también un mundo que dice
pará la pelota
te fuiste a la mierda, humanito
vamos a ver cómo hacemos para que entiendas el daño que hiciste y vuelva el equilibrio.

Pero a los machos coloniales del contracapitalismo
no les seduce
la idea
de que se pronuncie
una hembra.


VIVIANA DIXIT

Intervención del colectivo Mamül Müley (2014)
Fotografía de José Luis Zamora

Nos han querido regresar a todos los estereotipos. De todos ellos nos escapamos. Resistimos la imagen del doliente prosternado elegíaco indio casi niño que pide cobijo –una imagen que supo ser, sin embargo, poética-, y la del sedicioso tirador de flechas piedras o de bombas -una imagen activa, de clara raigambre política-. Pero no lloramos: hablamos. 
Y no atacamos: decimos”.

en VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), 2019



No se mudan las cosas
nomás.
Cuando una se muda se carga
a la espalda el futuro
y mete en una cajita los dientes de leche
mete los aniversarios de todo 
lo que ha celebrado
agarra su alma por los cuatro extremos
y la va plegando
despacio
para que llegue prolija a buen puerto
cuando queda del tamaño de una servilleta
pasa por encima su mano 
como quien la plancha
le da su caricia.
Cuando alguien se muda mira los rincones de los que va a irse
mira una baldosa y dice “en esa baldosa bailé un bolero una vez 
y era madrugada”
mira la mesa vacía y recuerda las risas de hienas de tantos 
amigos
mira la ventana y recuerda
cierta despedida
cierta bienvenida.
Cuando una se muda tiene que tener a mano cien cajas
para tanto libro
coraje tiene que tener también
para pensar qué se dice al llegar a otra casa
permiso casa, interrumpo tu transmisión para decir
traigo aquí mi risa
pero vienen con ella lágrimas también
algo de nostalgia
mis hijos
mis gatos
mis plantas
mis amigos invisibles
el futamalon*
las ancestras.
Cuando alguien se muda
no son las cosas
no son.
Se muda la piel.

(Ayün, inédito)
*Levantamiento Mapuche


Viviana Ayilef
(Trelew, Chubut, Argentina, 1981)
PROFESORA DE LETRAS//ESCRITORA/POETA/CRÍTICA LITERARIA
para leer + en PERIÓDICO DE POESÍA
para leer la nota Bordar el genocidio mapuche




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