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24 de octubre de 2014

María Montero Zeledón, 6 poemas 6


Fotografía de RJ Muna

DISCURSO

Una mujer no tiene dirección:
Todos su costados son profundos.
No anhela caminos de regreso
más sí un horizonte indefinido
de pájaros centrífugos.

Una mujer necesita el asombro
de la oscuridad sostenida ante sus ojos 
y no los límites precisos de un espejo.

Una mujer se esparce en el aire.
Una mujer nunca está sola.


DISCURSO

Uma mulher não tem direção:
Todos os seus costados são profundos.
Não almeja caminhos de regresso
mas sim um horizonte indefinido
de pássaros centrífugos.

Uma mulher precisa do assombro
da escuridão sustida perante os seus olhos
e não dos limites precisos de um espelho.

Uma mulher esparge-se no ar.
Uma mulher nunca está só.

Traducción de Alberto A. Miranda



Fotografía de Noah Kalina


COMO SI FUERA POESÍA

Ella sale a la calle
pensando lo hermosa que es
no elige
la huida de los años
el gesto agrietado en la intemperie
pero su cuerpo mudo
es otro ante los ojos del público.

Ella cree que no le importa
Se lo han dicho
y sale a la calle pensando
en lo hermosa que es.



URSS (1960) s/d del autor de la fotografía

LUZ ROJA

Si mis hijas no estuvieran
pondría boleros
y una luz roja en la puerta.

Pero, qué va, ya no me queda ese vestido.

RED LIGHT

If my daughters weren’t around
I’d put boleros on
and hang a red light out front.

No way does that dress still fit.

Traducción de Julia Guez


s/d del autor de la fotografía


ACELERACIÓN DE LOS CUERPOS

Después de la última contracción comienzan las revelaciones: el dolor se convierte en el destino de la cintura para abajo; el coraje, en una penumbra de invierno; mi madre se congela en el amplio corredor y yo me convierto en el deseo que nunca llega a tiempo.





Fotografía de Noah Kalina


ACOSO

Dice la gente
que él ya no se acuerda más de mí.
Eso cree él.

PERSECUZIONE

Dice la gente
che lui già non si ricorda più di me.
Questo lo crede lui.



Fotografía de Pierre Beteille


SIGO PENSANDO EN CÓMO EDUCAR A LOS LECTORES

De todas formas sigo pensando
que lo mejor para leer estas palabras
es no pronunciarlas nunca.
Sacarlas de su silencio es su ruina.




© Kurt Aumair
María Montero Zeledón 
(Burdeos, Francia, 1970) 

Vive en Costa Rica
POETA/PERIODISTA
de La mano suicida, Ediciones Perro Azul, 
San José de Costa Rica, 2000
para leer MÁS

23 de septiembre de 2014

José Playo, Mil calesitas


Fotografía de Noah Kalina
MIL CALESITAS

Que tus ganas de ir se conviertan
en ojos secos rodando 
en busca de un horizonte 
con montañas. 

Que el serrucho negro de la tarde muerda 
la grieta que separa tu cielo 
de mi tierra. 

Ojalá y se te disuelvan las avenidas 
bajo las luces doradas
y que las fachadas de las casas vayan marcha atrás 
en tu ventanilla. 

Que por la ventana saques el brazo para cachetear las estrellas 
muertas 
y que jamás puedas desengancharlas 
del techo gris 
de la ciudad. 

Que los semáforos se nieguen a mirarse en tu parabrisas;
que cuando llegues a tu casa descubras 
que sobre las terrazas te crecieron mil tanques negros de agua 
entre un sembradío 
de antenas viejas. 

Te van a brotar las palabras faenadas frente a los ventiladores 
cada vez que veas mis zapatos muertos
bajo la cama. 

Y el suelo de cada plaza que pises
se volverá alfombra 
de palomas.
  
Cuando partas el pan y se te ahoguen los dedos en la miga
vas a pensar en un árbol
podado a besos
de alquitrán. 
En nuestras mil calesitas.

A mí tal vez ya no me sisee el gas cuando destape
las botellas,
pero a vos.  

A vos cada suspiro te va a doler como limón
sobre el tajo.

Soy yo el que deja fantasmas 
sobre las perchas, 
soy yo el de las aceitunas muertas 
en la puerta de la heladera, 
el de la luz quemada en la visera 
de los botiquines, 
el que deja pinturitas secas,
pinceles de piedra, 
arañas 
de cartapesta.

Si me voy no vuelvo. 
Llega un momento en la vida
en que la gente como yo
olvida irremediablemente
cómo regresar.  




José Playo 
(Córdoba, Argentina, 1974)
ESCRITOR/LICENCIADO EN CIENCIAS D ELA COMUNICACIÓN
para leer + en REVISTA ARDEA

25 de agosto de 2014

Robin Myers, 3 poemas 3


Fotografía de Noah Kalina


La casa siempre es una casa nueva,
y las cortinas aún no están colgadas,
y duermo de manera honesta y turbia, me despierto a menudo,
sin ninguna intuición de a qué distancia
me encuentro del océano o del choque que hubo en la autopista,
de la base militar o las huertas,
o de cualquier lugar más limpio o devastado, o inundado
de buganvilias, o que tenga
un cielo más cubierto de nubes que el de acá.
Con lentitud, todo regresa a mí: paredes y rincones,
zapatos encimados, una pintura torpe,
mi cadera y su ancla, el cráter apacible
dejado por mi cráneo al sentarme derecha.
Siempre me quedo en donde estoy.

The house is always a new house,
and the curtains remain unhung,
and I sleep honestly, murkily, waking often
and without any intuition of my distance
from the ocean or the car crash on the freeway,
from the army base or the orchards,
from anywhere cleaner or more devastated
or more drenched with bugambilia
or more clogged with clouds than here.
Slowly, it all returns to me: walls, corners,
the huddle of shoes, a clumsy painting,
the anchor of my hips, the placid crater left
by my skull when I sit upright.
I always stay where I am.




Fotografía de Sandra Dillon

Se la pasan hablando de que el mundo está roto,
¿pero acaso no está riesgosamente entero,
aunque amenace siempre con quebrarse?

los muchachos que están despatarrados y apiñados
sobre los escalones del colectivo en movimiento,
los estantes colmados, los aviones
grávidos, el pavimento solamente un modo de endurecer la piel
de la cosa, la cosa,
el aro un mero adorno
de la barrera, los grafitis tan sólo un comentario
acerca de la piedra, los meniscos de la leche
apenas un intento por imitar la olla que se calienta al fuego.

¿Dónde está el fin?
¿Qué va a ser necesario para ablandar las superficies?
¿Para quebrar los bordes?
¿Vas a ayudarme en algo?

Tomamos la cerveza del pico, derramamos
encima de la mesa espuma, que deja una película insignificante,
nos movemos rozando el mimbre de las sillas,
chocamos las rodillas mientras aguardan nuestros huesos
en la cálida vaina de sus jeans. 

Los limones,
cortados por sus vientres
y puestos en un bol,
son la única genuina violación del día.

All the talk is the talk of the broken world,
but is it not perilously whole,
the rupture barely held at bay?:

the young men contorted and curled around
the rungs of the heaving bus,
the laden shelves, the pregnant planes,
the pavement only a way to thicken the skin
of the thing, the thing,
the earring a mere adornment of the barrier,
the graffiti simply a remark about the stone,
the meniscus of the milk trying only
to imitate the pan as it gets hotter on the stove.

Where is the end?
What will it take for the surfaces to soften?
For the edges to fracture?
Will you be of any help to me?

We drink from the lip of the bottle,
spill foam in a negligible film across the table,
shift against the wicker of the chairs,
touch knees as our bones wait
in their warm denim sheaths.

The lemons,
sliced across their bellies
and arranged in a little bowl,
are the only proper violation of the day.



s/d del autor de la fotografía

De pronto, nos hallamos en la cama, después de haber estado a punto de hacer algo diferente, como ir al lavadero. Pronto me hallo al borde de un precipicio a gran altura, pensando estremecida cómo será llegar al fondo ––me hallo ya casi destrozada al momento del impacto, el golpe ya se siente como un golpe, el dolor ya es dolor y la alegría, alegría––; y, temblando en las puntas de los pies de mi respiración, me hallo llorando, mi cara cerca de la tuya; tu cara de repente se parece a la mía, sólo en su desconcierto, rogándote, casi exigiéndote: “¿Cómo hago para estar donde estás vos?”.


We find ourselves making love, suddenly, having just been on the verge of doing something else, like going to the laundromat. Soon I find myself teetering on the edge of some precipice, at a great height, already shivering from what it will be like to arrive at the bottom — finding myself almost already shattered on impact, the shock already shock, the pain already pain, the joy already joy — and, trembling on the tiptoes of my breath, I find myself weeping, my face close to your face, your face suddenly resembling mine in bafflement only, begging you, almost demanding, “How do I join you?”





Robin Myers 
(Nueva York, Estados Unidos, 1987) 
Reside en México DF
POETA/TRADUCTORA
fragmentos del poema Conflations
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
para leer MÁS
para leer + en portugués en MODO DE USAR & Co.

8 de julio de 2014

Blanca Varela, Nadie nos dice


Fotografía de Noah Kalina

NADIE NOS DICE

Nadie nos dice cómo

voltear la cara contra la pared
y
morirnos sencillamente
así como lo hicieron el gato
o el perro de la casa
o el elefante
que caminó en pos de su agonía
como quien va
a una impostergable ceremonia
batiendo orejas
al compás
del cadencioso resuello
de su trompa
sólo en el reino animal
hay ejemplares de tal
comportamiento
cambiar el paso
acercarse
y oler lo ya vivido
y dar la vuelta
sencillamente
dar la vuelta




Blanca Leonor Varela Gonzales 
(Lima, Perú, 1926-2009)
de El falso teclado, 2000
en Donde todo termina abre las alasPoesía reunida (1949-2000)
Galaxia Gutemberg/Circulo de lectores, Barcelona, 2001
para leer MÁS

15 de mayo de 2013

Rose Ausländer, 3 poemas 3 (+1)


Fotografía de Noah Kalina

Yo solo sé que
tú me preguntas 
qué deseo
No lo sé

Yo sólo sé
que sueño
que el sueño me vive
y estoy flotando
en su nube

Yo sólo sé que 
amo a los hombres
montañas jardines el mar
sólo sé que muchos muertos habitan en mí

Bebo mis 
instantes
sólo sé
que es el juego del tiempo
arriba y abajo


Ich weiss nur
Du fragst mich
was ich will
Ich weiß es nicht

Ich weiß nur
dass ich träume
dass der Traum mich lebt
und ich in seiner
Wolke schwebe

Ich weiß nur daß ich
Menschen liebe
Berge Gärten das Meer
weiß nur daß viele Tote
in mir wohnen

Ich trinke meine
Augenblicke
weiß nur
es ist das Zeitspiel
Aufundab


Fotografía de Noah Kalina

Lengua materna
Me he transformado
en mí misma
de instante en instante
hecha añicos
por el camino de la palabra
Lengua materna
recompónme
mosaico humano

Mutter Sprache
Ich habe mich
in mich verwandelt
von Augenblick zu Augenblick
in Stücke zersplittert
auf dem Wortweg
Mutter Sprache
setzt mich zusammen
Menschmosaik



Fotografía de Noah Kalina

¿QUIÉN SOY YO?

Cuando estoy desesperada
escribo poemas

Estoy contenta
y los poemas se escriben
en mí

¿Quién soy yo
cuando no
escribo?

WER BIN ICH

Wenn ich verzweifelt bin
schreib ich Gedichte

Bin ich fröhlich
schreiben sich die Gedichte
in mich

Wer bin ich
wenn ich nicht
schreibe



B O N U S  T R A C K





CONTRASEÑA



Lo juro 
la contraseña
se llama
amor




Rose Ausländer - Rosalie Beatrice Scherzer- 
(Czernowitz , Bucovina, 1901-
Düsseldorf, Alemania, 1988)
Traducción de Detlef Zunker y Ana Sanvisens 
con aportaciones de Dr. Javier Navarro
para escucharla en LYRIKLINE
para leer + en BIBLIOCRIPTANA 
extraídos de TIERRA DE NADIE

6 de enero de 2013

Ángela Becerra, Cómo me quiero


Fotografía de Noah Kalina
CÓMO ME QUIERO

Aprendí a quererme 
una tarde de golpe. 
Cuando de un bofetón de vida 
aterricé en mis pieles. 
Cuando por fin noté 
que desperté en laureles. 

Esperaba encontrarme completa 
Encontrándome en otros. 
Como si pies y manos me sobraran 
Porque no los usaba, 
Porque los caminaban y 
Llevaban prestados 
Esos otros. 

Me miraba el espejo 
Tan completa, 
Y si no me faltaba la rodilla, 
Me faltaba la risa, 
O la costilla, 
Que se quedaba en la brisa 
De algún desconocido, 
Conocido de prisa. 

Si pensaba en mi vida 
Me ponía entre las ruinas 
Del amor que robó mi corazón, 
Y me entraba la total desazón 
Del saberme en el pecho, 
Con el consabido hueco 
Sin reparación. 

Aprendí a quererme 
Una tarde de huida, 
De aflicciones. 
Cuando un trozo 
De mi ser corría, 
Dejándose el pellejo, 
Porque no le quitaran 
Lo que más le dolía…. 
Sus dolores. 

Me creí muerta 
De cuerpo para arriba, 
Como si el alma 
Me la hubieran quitado 
Y arrancado de cuajo, 
Y deambulara perdida, 
Tan vacía, 
Mezclada en el barullo de la vida. 

Aprendía a quererme 
En un viejo café 
Mientras tragaba a sorbos 
Mi dignidad recién batida. 
Había pedido al camarero 
Mezclar mis esperanzas rotas, 
Con el zumo de una naranja amarga 
Y el tallo de un apio desabrido. 
Una cucharada de aterrizar 
La realidad, era fundamental 
Para que el batido tuviera un punto 
De verdad. 

Después me supo amargo, 
Pero dulce. 
Empecé a degustarme 
Las entrañas. 

Me recordé cuando nací 
Tan nueva y virgen. 
Tan sin preguntas, 
Sin futuros, ni caminos. 
Tan sin fríos, sin amores, 
Ni dolores. 
Tan sin deberes, lesiones 
Ni desilusiones. 

Y me volvía a nacer 
Saltándome las reglas. 
Me volví a descubrir la que tenía. 
Me volví a construir 
Entre las ruinas. 
Encontré mis cimientos 
Y mis vigas. 
Despejé el corazón 
De los tormentos fríos. 
Me descubrí los ojos 
De las vendas. 
Y me empapé con luz 
De sus ventanas mías. 
Me dejé mirar por los que 
“más me amaban”, 
Para empezar a verme 
Y a quererme con mis ojos…. 
Para empezar a amarme con mis ojos. 





Ángela Becerra 
(Cali, Colombia, 1957)
POETA/ESCRITORA/PUBLICISTA
de Alma abierta, Editorial Planeta, 2001
para leer MÁS
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