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14 de febrero de 2021

Anne Boyer, 3 poemas 3 (+1)


Ilustración de Lauren Cierzan
ASÍ COMO UNA REVOLUCIÓN

Así como una revolución es como unx recién nacidx
Así como piensas que podría sobrevivir y como temes que se muera
Así como puede ser mala, como un violador, un gerente general, una
heredera o una profesora de planta
Así como puede ser buena como Emma Goldman o como Islandia

Así como en la oscuridad sabes que incluso si se vuelve violador,
gerente o heredera
Así como en la oscuridad sabes que siempre amarás a ese
niñx/revolución
Así como guardarás ese álbum de recortes
Así como amarás la belleza como enfermedad que infecta con
miedo y benevolencia a todas las cosas

Así como amarás esa belleza que a lxs poetas no se les ocurre escribir
Así como escriben sobre sí mismxs, lxs poetas, y sobre sus Fondos
Así como para unx recién nacidx o revolución yo soy un perro
que no sabe dejar de ladrar
sí como en una revolución hay sangre y mierda, pero si todo va
bien, no tanto

Así como siempre el dolor
Así como los besos sobre recién nacidxs y soldados
Así como yo besaría a un recién nacidx/revolución
trescientas mil veces si me dejas
Así como algunos humanos afirman "el mundo ha tenido
suficientes recién nacidxs/revoluciones"

Así como dicen "mirá como terminaron"

Así como la lógica de masas de la revolución
es naturalmente altruista y autorregulada
Así como la lógica de unx recién nacidx
es naturalmente altruista y autorregulada
Así como unx recién nacidx tiene reflejo de Moro,
de agarre, de succión y reflejo tónico del cuello
Así como la gente lleva pan,
calcetines limpios y jarabe para la tos

Así como unx recién nacidx ríe mientras duerme
Así como una revolución es como unx recién nacidx
riéndose en una vida que sueña
Así como antes de reírse, ha soñado que ríe

Así como una revolución no es mi revolución
o unx recién nacido no es mi hijx

Traducción de Colectivo Frank Ocean


Ilustración de Lauren Cierzan
VIOLACIÓN

La revolución no es la causa de las violaciones.
Hay violaciones en días normales y también en días extraordinarios.
Hay violaciones tanto de día como de noche.
Hay violaciones en los dormitorios y fuera de los dormitorios.
La violación le pertenece a la multitud tanto como al hogar.
Las violaciones son para los grupos y para los individuos.
Las violaciones son históricas y diarias.
Las violaciones son tanto para los feos como para los bellos.
La violación no le pertenece a un solo pueblo
y no sucede solo en tiempos de guerra
o en tiempos de paz no es solo el crimen del extranjero
y no es solo el crimen del paria es
también el crimen del estado.

Para algunos existe la idea del poder y para otros la impotencia
y para otros la idea de que no existe el poder
y para otros la idea de la revolución
y para otros la idea de la imposibilidad de la revolución
y aún así hay violaciones,
con revolución y sin revolución,
con sexo o sin sexo, privadas y públicas,
de afuera y de adentro, de todo lo bueno y malo
en los orificios del cuerpo, de Nerón que dice
que ningún orificio corporal quedará
inviolado por el estado es decir por el arte es decir por el poder.
Que no serás humano. Que no serás humano hasta que te violen.
Que no serás humano después de que te violen.
Que serás humano con y sin violación.
La revolución es la causa de muchas cosas pero no es la causa de esto.

Traducción de Colectivo Frank Ocean


Ilustración de Kathrin Kuhn
Guardo en mi corazón mi imperio el botín
             los misiles y los congresistas
             los drones del imperio común
             los radares del imperio y los brazos robóticos del imperio y las
             nanotecnologías del imperio
             las cirugías correctoras y los departamentos interdisciplinarios del
             imperio
             las configuraciones conectadas y no conectadas del imperio
             los beneficios tanto personales como impersonales
             los márgenes tanto personales como impersonales
             los sufrimientos tanto públicos como privatizados
             los beneficios improductivos de las universidades
             las manos invisibles de los trabajadores invisibles
             las manos invisibles sobre todo de mujeres y niños.

en US Poetry in the Age of Empire, 1979-2012, Nueva York y
Basingstoke, Palgrave Macmillan, 2014 por Piotr Gwiazda.
David Lau, La poética de la resistencia, New Left Review 98, mayo - junio 2016


B O N U S  T R A C K

UNA MUJER MUERTA

f r a g m e n t o 

"Una mujer muerta fue encontrada en una tumba en Siberia. Su tumba contenía carne de caballo, carne de cordero, yogurt, cannabis y una copa hecha con astas. Tenía puesto un camisón de seda amarilla y un tocado decorado con ocho gatos de oro. En su hombro izquierdo tenía un tatuaje de un venado con pico de grifo y cuernos de capricornio. La mujer muerta era calva y llevaba una peluca hecha de pelo de caballo. Probablemente fue una bruja o un oráculo o una poeta. Los científicos que la encontraron dijeron que murió joven, a causa de un cáncer de mama o por hallarse tan débil que, cabalgando, se cayó y quebró los huesos. Cuando su cuerpo fue retirado de la tumba, la gente de la región dijo que los bosques empezaron a arder, la tierra empezó a temblar, los vientos soplaron sin parar y los vivos empezaron a querer morir.
Pero las mujeres se vuelven mujeres muertas a cada minuto y siempre lo han hecho, así que estoy más sorprendida de que el mundo entero no esté en llamas a cada minuto, que los vientos no estén rugiendo, que la tierra no se haya fracturado, que todas las personas no hayan sentido que podían morir."
(...)
 
Traducción de Adalber Salas Hernández 
Prólogo de Robin Myers



Ph Lala Lune
Anne Boyer
(Topeka, Kansas, Estados Unidos, 1973)
POETA/PROFESORA/ENSAYISTA
para leer What cancer takes awayLo que el cáncer te quita
publicado originalmente en The New Yorker, 2019
para leer una nota en EL PAÍS
para leerla en portugués en ESCAMANDRO
para leerla en italiano en IL TASCABILE
para leer + en DELIRIOUS HEM




21 de diciembre de 2019

Aixa Rava, 3 poemas 3 (de Los sitios de mi cuerpo)


Obra de Cristina BanBan
CUANDO NO HAYA NADA

No sé cómo suena tu voz, hermana,
cómo danza tu risa y tus ojos cómo transitan
las cosas, los bordes, lo amplio, lo angosto.
No sé cómo tocan tus manos
lo rugoso, lo suave,
lo que amás, lo que te hastía,
ni cómo sueña tu mente, tu pecho
cómo abraza lo que te ilumina, lo que te calma.
No sé si lloraste anoche, si bebiste
                                   ¿te alimentaste?
Si hubo un hombre o una mujer
a tu lado, si fue hace mucho,
ayer, si será quizás la próxima semana 
esa felicidad inmensa
o esa tristeza abisal 
que poco a poco mata.
No sé de vos casi nada
solo lo que importa: que sos hermana
y basta para armar un cuerpo de palabras
que te abrace cuando el tuyo se vuelva parva
una casa para que habites en la distancia
una carta para que leas cuando no haya nada.




Obra de Cristina BanBan
LOS SITIOS DE MI CUERPO

Sitiar tiene impronta latina
y su forma replica la de una muralla.
Sitiar es acción colectiva, individual, acción humana.
Sitiaste una parte minúscula, suelo de mi pelvis.
Sitié entera la corteza donde se alojó el recuerdo.
Sitiamos los ratos libres, las noches de celo
cada vocablo dulce, cada veneno.
Poco a poco cercados
los sitios de mi cuerpo.
No, no lo hice sola
no puedo sola con tanto
territorio vivo.



Obra de Cristina BanBan
Llevo conmigo mis recuerdos
como la piel de la mano
que me arde cuando me quemo.
Robin Myers, “Contacto”

COCINAR

Pienso mientras corto las papas
mientras cocino para mí como hace tiempo
cocinaba para nosotros
que yo querría cocinarte a vos
cocinarte en esta cacerola
reducirte con un bocado de hongo 
mágico
salpimentarte a gusto, rehogarte apenas
con cebolla morada y pimiento rojo
ponerte las papas debajo y encima
no te preocupes
hace calor pero el aroma es extraordinario.
Quedarías tierno, casi tanto como sos
         dorado
así como se vuelve tu pelo en el verano,
te comería a mordiscos desesperados
tenerte dentro como nunca antes. 

Está claro 
que todavía no puedo
cocinar para otro.


de Los sitios de mi cuerpoAñosluz Editora, 2019



ph Adolfo Rozenfeld
Aixa Rava
(Río Grande, Tierra del Fuego, Argentina, 1982)
POETA/CORRECTORA/EDITORA/TALLERISTA
PROFESORA DE LETRAS Y DE ESPAÑOL COMO LENGUA EXTRANJERA
de Los sitios de mi cuerpo, Añosluz Editora, 2019
su INSTAGRAM
para leer más en EL TRESDÉ 
MÁS

28 de agosto de 2019

Robin Myers, 2 poemas 2 (+1)


Fotografía de Marta Bevacqua

Habré tenido siete, tal vez ocho,
porque podía despertarme en lo que entonces creía
que era el medio de la noche
y salir de la cama y encontrar a mis padres
en el living viviendo el resto de sus vidas,
doblando ropa, riéndose con la radio,
discutiendo, sirviéndole vino a un invitado.
Había soñado que ellos se morían.
Los encontré cenando.
Había una vela. Hablaban en voz baja.
Cuando me vio, mamá no me retó,
sino que me abrazó y me sirvió en un plato
un poco de la comida de ellos, y me sentó
a su mesa, lo que me hizo sentir
viejo, raro, invitado.
No me animaba a confesarles
que había soñado que ellos ya no estaban, así que en
      cambio
les conté, entre llantos, que había soñado
con mi propia muerte. Ellos me escuchaban

Yo tenía siete años y tenía un ataque de desesperanza,
y estaba enamorado del consuelo que buscaba, y tenía
      la suerte
de recibirlo.
Me acuerdo que les pregunté, llorando,
¿Si yo me muero, ustedes igual van a estar bien?
Y mi madre lloró también, y dijo,
Sí, se nos rompería el corazón
pero estaríamos bien.
No me acuerdo de haber vuelto a dormir.


(...)
I was seven, and in despair, and in love
with the confort I sought, and lucky
enough to receive it.
I remember asking them, sobbing,
If I died, would you be all right?
And my mother wept, too, and said,
Our hearts would be broken
but we would be all right.
I don't remember going back to sleep.

pág. 27


Fotografía de Marta Bevacqua

No hay nada que me guste más
que tirarme en el pasto boca arriba

y acordarme de dónde vengo.
Vengo del pasto, y me gusta acordarme

de lo que me enseñó:
a ser pequeño, a mirar para arriba, a repartirme

parejo en el espacio que me den.
Amá la tierra húmeda. Amá

los dientes diminutos de las hormigas.
La remera manchada de verde. Los gusanos.


There's nothing I like better
than to lie on my back in the grass

and remember where  I came from.
I come from the grass, and I like to remember

what it has taught me: 
be small, look up, distribute yourself evenly

over the space you are given.
Love the damp earth. Love

the ants' tiny teeth.
The green stain on a shirt. The worms.

pág. 18
B O N U S  T R A C K

NO ME ACUERDO DE CÓMO FUE NACER 

No me acuerdo de cómo fue nacer.

Pero me acuerdo de otras cosas.

Primero, atravesar el mar
y después el desierto,
una hamaca en la noche,
un termómetro de vidrio,
una nevada absurda,
una chica,

y la cara de mamá,
abierta como el agua
al abrocharme el mameluco
todos los días de mi vida,

en el sentido en que la infancia
es una vida.



Robin Myers 
(Nueva York, Estados Unidos, 1987) 
Reside en México DF
POETA/TRADUCTORA
de Tener/Having, audisea, Colección Artesa, 2017
1º edición bilingüe
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
para leer la reseña de Silvio Mattoni en REVISTA OTRA PARTE
para leer una entrevista en LITFEM
para leer MÁS y MÁS

29 de agosto de 2014

Robin Myers, Alejandro en el medio del camino


Fotografía de Geoffroy Demarquet


ALEJANDRO EN EL MEDIO DEL CAMINO

Soy sensato y estoy decepcionado, y ya no sé qué más
podría ser. Las manos se me están reblandeciendo. Corro peligro de
cumplir cuarenta y tres. Soy terco y, además, inteligente;
me paso todo el día acá sentado, quieto; planto eucaliptos en macetas,
y casi como un chiste, siempre crecen.
Aprendo rápido. Ahora mismo estoy aprendiendo francés. Creo que
[me enamoro
una vez por semana, por lo menos, y aun así me paso el día acá sentado.
Cada vez más, pongo la cafetera pero me olvido de cargarle el agua.
A la noche me duele la espalda al admitirlo.
Quiero desaprender a manejar. Tendría mucho que decir acerca
de mi casa a las tres de la mañana. Abrazo fuerte a mi hijo
hasta que al fin se duerme, y él me ciega, me para el corazón.
Esto no es una broma, tampoco una amenaza, amar de esta manera.
Quisiera irme, pero ¿cómo podría hacerlo? Tardo en desaprender.
Ahora estoy aprendiendo que mi vida
va a parpadear, apenas, como una llama al viento,
y que no habrá un calor abrasador ni una helada aplastante,
sino que la tibieza que pude conseguir o absorbí de algún lado
o fabriqué yo mismo o entregué seguirá su camino por sí sola,
sin importar si yo lo quiero o no. Lo quiero menos y lo quiero más
que nunca. Voy a seguir diciendo estas cosas por siempre. 


ALEJANDRO AT THE HALFWAY POINT

I am sensible and disappointed and I don’t know
what else to be. My hands are getting softer. I am in danger
of turning forty-three. I am stubborn and I am smart;
I sit still all day long; I plant eucalyptus trees in flowerpots
and almost comically they just keep living.
I learn fast. I’m learning French. I fall in love at least
once a week, I think, but just keep sitting.
I increasingly turn on the coffee pot without any water in it.
My back hurts at night when I admit it.
I’d like to unlearn how to drive. I have a lot to say
about my house at 3 a.m. I hold my son 
close against me as he falls asleep, and he blinds me, he stops my heart,
this is not a joke or threat, to love this much, I want to leave
but how would or could I go? I unlearn slow. I am learning that I won’t
light up or burn out, that my life will press and sputter,
that there will be no crush of heat or killing freeze but that
whatever warmth I’ve scratched up or sapped or made or given off
will keep on all by itself, when I want it and when I don’t.
I want it less and want it more than ever. I’ll say these things forever.




Robin Myers 
(Nueva York, Estados Unidos, 1987) 
Reside en México DF
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
su página en fcb: MÉXICO CITY LIT
extraído de LETRAS LIBRES
para leer MÁS

25 de agosto de 2014

Robin Myers, 3 poemas 3


Fotografía de Noah Kalina


La casa siempre es una casa nueva,
y las cortinas aún no están colgadas,
y duermo de manera honesta y turbia, me despierto a menudo,
sin ninguna intuición de a qué distancia
me encuentro del océano o del choque que hubo en la autopista,
de la base militar o las huertas,
o de cualquier lugar más limpio o devastado, o inundado
de buganvilias, o que tenga
un cielo más cubierto de nubes que el de acá.
Con lentitud, todo regresa a mí: paredes y rincones,
zapatos encimados, una pintura torpe,
mi cadera y su ancla, el cráter apacible
dejado por mi cráneo al sentarme derecha.
Siempre me quedo en donde estoy.

The house is always a new house,
and the curtains remain unhung,
and I sleep honestly, murkily, waking often
and without any intuition of my distance
from the ocean or the car crash on the freeway,
from the army base or the orchards,
from anywhere cleaner or more devastated
or more drenched with bugambilia
or more clogged with clouds than here.
Slowly, it all returns to me: walls, corners,
the huddle of shoes, a clumsy painting,
the anchor of my hips, the placid crater left
by my skull when I sit upright.
I always stay where I am.




Fotografía de Sandra Dillon

Se la pasan hablando de que el mundo está roto,
¿pero acaso no está riesgosamente entero,
aunque amenace siempre con quebrarse?

los muchachos que están despatarrados y apiñados
sobre los escalones del colectivo en movimiento,
los estantes colmados, los aviones
grávidos, el pavimento solamente un modo de endurecer la piel
de la cosa, la cosa,
el aro un mero adorno
de la barrera, los grafitis tan sólo un comentario
acerca de la piedra, los meniscos de la leche
apenas un intento por imitar la olla que se calienta al fuego.

¿Dónde está el fin?
¿Qué va a ser necesario para ablandar las superficies?
¿Para quebrar los bordes?
¿Vas a ayudarme en algo?

Tomamos la cerveza del pico, derramamos
encima de la mesa espuma, que deja una película insignificante,
nos movemos rozando el mimbre de las sillas,
chocamos las rodillas mientras aguardan nuestros huesos
en la cálida vaina de sus jeans. 

Los limones,
cortados por sus vientres
y puestos en un bol,
son la única genuina violación del día.

All the talk is the talk of the broken world,
but is it not perilously whole,
the rupture barely held at bay?:

the young men contorted and curled around
the rungs of the heaving bus,
the laden shelves, the pregnant planes,
the pavement only a way to thicken the skin
of the thing, the thing,
the earring a mere adornment of the barrier,
the graffiti simply a remark about the stone,
the meniscus of the milk trying only
to imitate the pan as it gets hotter on the stove.

Where is the end?
What will it take for the surfaces to soften?
For the edges to fracture?
Will you be of any help to me?

We drink from the lip of the bottle,
spill foam in a negligible film across the table,
shift against the wicker of the chairs,
touch knees as our bones wait
in their warm denim sheaths.

The lemons,
sliced across their bellies
and arranged in a little bowl,
are the only proper violation of the day.



s/d del autor de la fotografía

De pronto, nos hallamos en la cama, después de haber estado a punto de hacer algo diferente, como ir al lavadero. Pronto me hallo al borde de un precipicio a gran altura, pensando estremecida cómo será llegar al fondo ––me hallo ya casi destrozada al momento del impacto, el golpe ya se siente como un golpe, el dolor ya es dolor y la alegría, alegría––; y, temblando en las puntas de los pies de mi respiración, me hallo llorando, mi cara cerca de la tuya; tu cara de repente se parece a la mía, sólo en su desconcierto, rogándote, casi exigiéndote: “¿Cómo hago para estar donde estás vos?”.


We find ourselves making love, suddenly, having just been on the verge of doing something else, like going to the laundromat. Soon I find myself teetering on the edge of some precipice, at a great height, already shivering from what it will be like to arrive at the bottom — finding myself almost already shattered on impact, the shock already shock, the pain already pain, the joy already joy — and, trembling on the tiptoes of my breath, I find myself weeping, my face close to your face, your face suddenly resembling mine in bafflement only, begging you, almost demanding, “How do I join you?”





Robin Myers 
(Nueva York, Estados Unidos, 1987) 
Reside en México DF
POETA/TRADUCTORA
fragmentos del poema Conflations
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
para leer MÁS
para leer + en portugués en MODO DE USAR & Co.

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