24 de enero de 2021

Viviana Ayilef, 5 poemas 5 (+2)


Fotografía de Volker Dautzenberg

PO(LI)ÉTICA

Escribo
en el ojo abierto de la tormenta
ese que mira y ciega
ese que marca,
que cuando pestañea
respira el mundo
nacen las flores
trinan los pájaros del día
Pero yo escribo en este hueco
en un tembladeral escribo
donde ya ni una gota
ni el polvo de hada
ni el canto de griegas sirenas
podrán jamás perder a nadie.
Porque yo escribo donde nadie
cuando se fueron todos
desde el ruido en la sombra
contra el trueno y la niebla
como si nunca

de Cautivos, Mandala libros, Trelew, 2013
para leer una reseña en PORCIONES DE MUNDO



Fotografía de Volker Dautzenberg

Mi corazón es un árbol que azotan los vientos
los vientos del este
vientos del oeste
mi corazón es un árbol que doblan los vientos
mi corazón es un árbol de frondoso ramaje
las ramas extendidas de mi corazón crecen de costado
las ramas tendidas de mi corazón buscan el abrazo.

Mi corazón es un árbol que va a acariciar a otro árbol.

Las ramas de ese árbol crecen, todavía, hacia arriba.
Pero la sabiduría del árbol comprende que solo se crece si anida al costado.

Mi corazón no es una flor con espinas.
Mi corazón es un árbol.

Mi corazón es un árbol
que brota.

para escucharla recitar en Programa de Cultura CFI


Millaray y Adelaida Inacayal, coloreadas por Sebastián Hacher

TEOGONÍA

La libertad ya nos persigue en los senderos
que el viejo mundo pretendió sin dueños.
Nunca estuvimos tan rotos de vergüenza
como el momento que sucedió a esa noche sin aurora,
aquella en que la luna nos silbó casi campana
y liberó como si lluvia algunos cuervos

–jamás pudimos encontrarles la mirada–

y la terca ternura, latiendo bajo tierra
pedía florecer, pedía libertar su temporada.

… entonces vimos los caballos enlutados sin jinetes.

La noche triste en que parió mi abuela salió el sol
 y luego lo llamaron Juan.
La libertad lo persiguió enamorada y lo boleó
–ni tiempo tuvo de apartarse en el olvido–
Por eso Juan dejó silencios en el barro,
juntó toda la luz,
 y amanecía.
La luna en sus festejos
cargó toda la noche que había acumulado.
Y ahí anda Juan, moviendo su cabeza
cantándonos que todos viviremos
 que todos correremos
 que todos reiremos
por esa libertad que enloquecida
está danzando hace quinientos años en los vientres,
 así como mi abuela parió el sol.

TEOGONÍA

Tati kidu ngünewün inawleymu rüpümew
Tati füta mapu chemfuy ngenopewma
Kiñe rupanome trololekelaiñ yewen mew
Chumngechi reke rupaiñ feychi pun ngenopulen
Chew tati küyen wiwengeleymu kullkull reke
Ka ngünentuy mawi reke ti yeku üñüm

–Pepi peymalafiñ ta ñi kintulum–

Ka ta ti ngünefali piwkeyey, trefkumekey mince mapu mew
Pepi chichikenuwfuy, ka pepi kidu ngünewi taiñ tripantu mew.

Feymu peiñ pu kawellu kurutuleyngün ngenoche

Feychi weñang pun mew che koñi tañi kuku tripay antü
 ka fey Kuan üytungey
Ta ti ngünewün inayu piwkeyey ka bolew mew
–ngelay antümew tati tukulpangekenochi mew–
Feymew Kuan kiñe ñukuf eluy fotra mew
Trawüluy kom ti pelom ka ti wünlu
Tati küyen tañi kawiñ mew
Ngaytumuy kom tañi merun niekelu
Feymew miawi Kuan negümyawi tañi longko
Kom ta mongeiñ üllkantuyawi
Kom lefaiñ
Kom ayean
Feychi kidungünewün mew wed wed reke
Puruyawi kechu pataka tripantü pütramew
 Chumgechi ñi kuku konifi ti antü.


Bordado por Sebastián Hacher

ARTE POÉTICA

La poesía viene después.

Antes están los eternos compañeros, 
las miradas de los hijos, 
los viajes extendidos por los hombres, 
entre sus sombras, 
sobre sus cuerpos, 
por sus historias otras.
Y la palabra -siempre- vendrá después: 
antes la lluvia, el desplazarse.
Vivir migrando entre lo propio más ajeno: 
en las ausencias, en los despojos.
Porque si viene, aunque tardía, 
toda palabra llegará 
únicamente para 
calmarnos.
Antes la sed.
Antes,
la vida.

Ti üllkantun küme wirin dew küpay

Wünelu müley ta aflayay pu wenüy, kintulum taiñ pu all ka pu püñeñ,
amun witralu pu wentru, rangi llawfen mew, went pu kalül mew, tañi
wewpin, kakelu.
Ki ti dundun -turpu- küpay wüla: wünelum ti mawün, trekan.
Mongeley trekaley tañi mapu mew ka uyew püle: kakelmew alütripalelu
chew mülelay, ti ütrufenlu mew.
Fey küpale, punlelu, kom wirindungu akuay rume llakoneiñmew.
Wünelu wiwün mew,
Wünelu,
Ti mongen.



en Kümedungun/Kümewirin.
Antología poética de mujeres mapuche (siglos XX - XXI),
Santiago de Chile: LOM, 2010
Versión mapudungun Jaqueline Caniguán



Ahí están
los machos de la filosofía
ahí se están masturbando
cierran los ojos y se les aparece la imagen de Palabras Clave
liberan la plataforma del porno académico progre
-qué caritativos-
eyaculan al dar con un término que haga contrapunto con “capitalismo”
(desde su bunker precioso en la peri-Feria del capitalismo)
se excitan tanto ante la nueva chance de Decir
decir Algo, total, ya tienen un Nombre ganado
a fuerza de ingenio, Slavoj
una pija de logros mentales, Chul Han
un corpus necesario, Agamben.

Los intelectuales del Norte Global
decía ayer Jorge:
cuidado
ahí están al acecho
no van ni por puta a escuchar otras voces
ponele
pensar por afuera de su anteojera-episteme y decir
¿ves el pajarito ese que ahora está cantando?

la Mapu naciendo de nuevo porque Nosotros somos Xeg Xeg
porque Nosotros somos Kay Kay
porque si mirás un poco al costado hay un mundo
que es pre-existente a tus citas textuales
(hagamos un meme que diga
“la Mapu viendo cómo buscamos la solución
en el lenguaje
del enemigo”)
un mundo que es pre-existente a tus citas sexuales
más allá del enemigo concreto habitual
fácilmente definible
-el capitalismo-
hay también un mundo que dice
pará la pelota
te fuiste a la mierda, humanito
vamos a ver cómo hacemos para que entiendas el daño que hiciste y vuelva el equilibrio.

Pero a los machos coloniales del contracapitalismo
no les seduce
la idea
de que se pronuncie
una hembra.


VIVIANA DIXIT

Intervención del colectivo Mamül Müley (2014)
Fotografía de José Luis Zamora

Nos han querido regresar a todos los estereotipos. De todos ellos nos escapamos. Resistimos la imagen del doliente prosternado elegíaco indio casi niño que pide cobijo –una imagen que supo ser, sin embargo, poética-, y la del sedicioso tirador de flechas piedras o de bombas -una imagen activa, de clara raigambre política-. Pero no lloramos: hablamos. 
Y no atacamos: decimos”.

en VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), 2019



No se mudan las cosas
nomás.
Cuando una se muda se carga
a la espalda el futuro
y mete en una cajita los dientes de leche
mete los aniversarios de todo 
lo que ha celebrado
agarra su alma por los cuatro extremos
y la va plegando
despacio
para que llegue prolija a buen puerto
cuando queda del tamaño de una servilleta
pasa por encima su mano 
como quien la plancha
le da su caricia.
Cuando alguien se muda mira los rincones de los que va a irse
mira una baldosa y dice “en esa baldosa bailé un bolero una vez 
y era madrugada”
mira la mesa vacía y recuerda las risas de hienas de tantos 
amigos
mira la ventana y recuerda
cierta despedida
cierta bienvenida.
Cuando una se muda tiene que tener a mano cien cajas
para tanto libro
coraje tiene que tener también
para pensar qué se dice al llegar a otra casa
permiso casa, interrumpo tu transmisión para decir
traigo aquí mi risa
pero vienen con ella lágrimas también
algo de nostalgia
mis hijos
mis gatos
mis plantas
mis amigos invisibles
el futamalon*
las ancestras.
Cuando alguien se muda
no son las cosas
no son.
Se muda la piel.

(Ayün, inédito)
*Levantamiento Mapuche


Viviana Ayilef
(Trelew, Chubut, Argentina, 1981)
PROFESORA DE LETRAS//ESCRITORA/POETA/CRÍTICA LITERARIA
para leer + en PERIÓDICO DE POESÍA
para leer la nota Bordar el genocidio mapuche




5 comentarios:

lunaroja dijo...

IMPRESIONANTE TALENTO!

batalla de papel dijo...

Los poemas publicados son muy buenos. Impactan por la belleza de sus imágenes pero sobretodo por su discurso tan comprometido con el mundo en que vivimos.
Gracias Miriam por tu labor.
Un abrazo,

María

Emilia Gutiérrez dijo...

"La poesía viene después... Antes, la sed. Antes, la vida"
Maravillosa.

mono_viajero dijo...

muy buenos, que grande Viviana

Laura dijo...

¡Qué maravilla! Me encantaron estos poemas.

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