31 de mayo de 2014

Kim Addonizio, Al deseo


Fotografía de Elif Sanem Karakoç


AL DESEO

Dame el más fuerte de los quesos, aquél cuyo olor es más penetrante;
y quiero un buen vino, el que dibuja un remolino en el cristal 
entregando el perfume de las zarzamoras , de las cerezas, un rico sorbo en el fondo 
de mi garganta mientras lo mantengo ahí antes de bebérmelo. 
Dame el amante que de un tirón abra la puerta 
de su casa y me empuje contra la pared
en la oscuridad de la entrada, y me tenga ahí hasta que esté empapada y temblando, cuyos besos vengan por la barcada
y comiencen su deliciosa diáspora por las ciudades y pueblos de mi cuerpo.
Al diablo con los santos, con los mártires
de mi infancia puestos allí para instruirme
en la fuerza de la resistencia y la fe, al diablo con el otro mundo y con sus pálidos ángeles 
desvaneciéndose y suspirando como muchachas victorianas.
Quiero este mundo, quiero correr hacia el océano y sentir cómo intenta arrastrarme 
como si yo fuese tan sólo un trocito de vidrio rayado
y quiero ser capaz de resistirlo. Quiero caminar
tambaleándome y agitándome por los bares y los cuartos de atrás
por los hoteles relucientes y los campos cubiertos de girasoles abandonados y los parques
donde sueltan a los perros 
a pesar de los carteles, donde se huelen 
y ruedan juntos por la hierba, y quiero 
acostarme en algún sitio y sufrir por amor hasta 
que éste casi me mate, y luego quiero alzarme de nuevo
y ponerme ese vestido corto negro 
y esperar a que tú, sí tú, vengas y te arrodilles 
y me digas tan sólo lo jodidamente hermosa que estoy con él.



FOR DESIRE

Give me the strongest cheese, the one that stinks best;
and I want the good wine, the swirl in crystal
surrendering the bruised scent of blackberries,
or cherries, the rich spurt in the back
of the throat, the holding it there before swallowing.
Give me the lover who yanks open the door
of his house and press me to the wall
in the dim hallway, and keeps me there until I´m drenched
and shaking, whose kisses arrive by the boatload
and begin their delicious diaspora
through the cities and small towns of my body.
To hell with the saints, with the martyrs
of my childhood meant to instruct me
in the power of endurance and faith,
to hell with the next world and its pallid angels
swooing and sighing like Victorian girls.
I want this world. I want to run into
the ocean and feel it trying to drag me along
like I am nothing but a broken bit of scratched glass,
and I want to resist it. I want to go
staggering and flailing my way
through the bars and back rooms,
through the gleamy hotels and weedy
lots of abandoned sunflowers and the parks
where dogs are let off their leashes
in spite of the signs, where they sniff each
other and roll together in the grass, I want to
lie down somewhere and suffer for love until
it nearly kills me, and then I want to get up again
and put on that little black dress and wait
for you, yes you, to come over here
and get down on your knees and tell me
just how fucking good I look.



Kim Addonizio 
(Washington DC., EE.UU., 1954) 
Vive en California
de Tell Me, BOA editions, Ltd. Rochester, NY, 2000
Traducción de COELIQUORE
para leer MÁS


30 de mayo de 2014

Rachel Tzvia Back, 2 poemas 2


Obra de Artisalma
CUANDO YA NO NOS IMPORTA

[Asentamiento de Kfar Darom, Gaza - Nov. 2000: Una bomba Palestina es detonada en una carretera al pasar un bus escolar. Los dos adultos en el bus mueren, 5 niños son heridos. Tres niños de la misma familia pierden sus miembros.]

Cuando ya no nos importa
quiénes o cuántos
han muerto
los nuestros
corriendo entre los regadíos
en la tarde
encendida
aún

cuando estamos demasiado fatigados
sofocados aburridos
para leer siquiera
un nombre más o
la historia favorita
del día:

dos hijas adolescentes muertas en un día

dos cuerpos en dos camillas
y su madre
caída sobre ellas su boca
lacerada en abierta agonía
acariciando sus hermosas y largas piernas
ahora cubiertas por banderas

una bomba más
en una estación de muchas

cuando no podemos recordar el nombre
de la más pequeña bebita

llevada por las callejuelas
entre multitud de dolientes
acurrucada en los brazos de su padre es
diminuta

pequeñísimo envoltorio
de tela pan silvestres
flores silvestres
en los brazos de su padre

llevada al sepulcro al desmoronado
borde de la tierra más seca
en estación de balas
extraviadas

nadie ha reivindicado
haber apuntado

cuando contamos nuestros días
según el sangriento ¨incidente¨
que mató a los niños de quién
en cuál pueblo o ciudad
mientras viajamos
a trabajar
y de vuelta a casa
y ya no nos importa

siempre que los nuestros
puedan correr aún entre los regadíos
en el calor
ardiente
del atardecer




Obra de Artisalma

LA BOCA DE CADA MUJER BELLA ME DEBE UN BESO

Vivo en las ruinas de Palestina

Lenta en el denso hablar
rápida en el contestar
antigua en la rabia
agostado
miedo
En las ruinas de una tierra
a través de una noche
encendida
Por una sola
visión chamuscada
y otra
chispa sola
Acunada en el cierre de una mano achicharrada
cincelada en sueño pétreo
llevada a lo largo de la historia
A través de lo oscuro debajo de nuestros pies
desnudos
Extraños todos
En las ruinas de Palestina





Rachel Tzvia Back 
(Buffalo, Nueva York, EE.UU., 1960) 
Reside en Israel
Traducciones de Omar Pérez
para leer + en OCURRE MIENTRAS DORMIMOS



29 de mayo de 2014

Maya Angelou, Una conjetura


Fotografía de Toshi


UNA CONJETURA

Dame tu mano

 Haceme lugar
 para que te guíe y 
 te siga
 fuera de esta violencia de la poesía.

 Dejale a los otros
 la intimidad 
 tocando palabras
 y el amor a la pérdida
 del amor.

 A mí
 dame tu mano.

(Traducción de Noelia Palma)



A CONCEIT

Give me your hand

Make room for me
to lead and follow
you
beyond this rage of poetry.

Let others have
the privacy of
touching words
and love of loss
of love.

For me
Give me your hand.


UNA PRESUNCIÓN

Dame tu mano

Hazme un espacio
Para llevarte y seguirte
Más allá del brío de la poesía.

Deja que otros tengan
La intimidad de
Palabras conmovedoras
Y gusto por la pérdida de amor.

Para mí,
Dame tu mano.

(s/d del traductor)





Maya Angelou Marguerite Annie Johnson - 
(St. Louis, Missouri, 1928 - 
Carolina del Norte, EEUU, 2014)
de Just Give Me A Cool Drink Of Water 'Fore I Diiie, 1971
para leer MÁS
su WEB

28 de mayo de 2014

María Montero Zeledón, 3 poemas 3 (II)


Fotografía de Aëla Labbé


SELF-SERVICE

La mano suicida escarba en la basura
y me invita a acompañarla.
Busca desesperadamente lo perdido:
un ojo inalterable para el mundo,
la intimidad de antes.
Ahora cada letra pretende
la altura que no tuvo su herida.
ya no es más la solitaria estúpida,
la que repara el cuchillo y la risa
de otros espectáculos.
La mano suicida salta al vacío
pues no arriesga más
que veintisiete letras.
La mano suicida se ha quedado con mi casa,
le debo la vida.




Fotografía de Aëla Labbé

VIEJA FOTOGRAFÍA

La que escribe su vida en las paredes
con lápiz de cejas
pintura de labios
o cualquier despojo que aparezca en el bolso.

La que espera un milagro en la ventana del cuarto,
atenta a los sonidos
de una reja podrida
por la lluvia y las broncas.

La que rasga las sábanas con la punta del pie
y hace hoyitos para escapar a donde no hay salida.
Antes y después del coito.

La que duerme sin tener sueño
o se hace la dormida para estar más sola.

La que entierra sus palabras porque quiere
y también porque no quiere.

A esa tonta
la conozco de antes.



Fotografía de Aëla Labbé

INFORME POLICIAL

Hay una mujer
que no puedes mirar
porque el velo que la cubre
está hecho de tus migajas.
Hay una mujer
que no puedes abrazar
-ni siquiera lo intentes-.
Ella misma no sabe
dónde empieza la ternura
dónde el abismo.
Todo lo hace por casualidad.
Hay una mujer
que escucha
el amor
sólo cuando viene
en boca de los muertos.
Hay una mujer
que no puedes tener.

Es tan hombre como tú.





© Kurt Aumair
María Montero Zeledón 
(Burdeos, Francia, 1970) 

Vive en Costa Rica
POETA/PERIODISTA
de La mano suicida, Ediciones Perro Azul, 
San José de Costa Rica, 2000/2006
para leer MÁS

27 de mayo de 2014

Lea Goldberg, En las montañas de Jerusalem (+1)

Fotografía de Mariam Sitchinava

EN LAS MONTAÑAS DE JERUSALEM

Arrojada estoy como una piedra sobre estas colinas, 
entre amarillas hierbas, resecas y quemadas por el verano 
pasivas, inanimadas. 
El pálido cielo toca las penas. 
¿De dónde viene esta mariposa de brillantes alas? 
Una piedra entre piedras, yo no sé 
cuánto envejecerán mis días 
y quién todavía puede llegar, 
y caminando me empuja, hacia abajo, por el declive de la ladera. 

Quizá ésta es la belleza helada por siempre. 
Quizá ésta es 
la eternidad, moviéndose lentamente. 
Quizá éste es 
un sueño de muerte 
y del único amor. 

Arrojada estoy como una piedra sobre estas colinas, 
entre espinas y cardos, 
enfrentando el camino que se desliza hacia la ciudad. 
Dejad que el viento, bendito sobre todo, venga 
a acariciar la copa del pino 
y las piedras mudas 
otra eternidad. 
Excepto el amor, 
todas las cosas que son 
vienen a mí, ahora: 
este paisaje, y en él 
la comprensión nacida de los años 
que busca vivir 
otro año, otro año, 
otro siglo, o dos, o tres. 

Para hacer crecer superfluas espinas, 
para mecer piedras muertas, 
como niños prontos a dormirse en su cuna. 
Para silenciar recurrentes recuerdos, 
y otros, y otros, y otros... 

Ah, cuán grande es el deseo de vivir 
de quienes se aproximan a la muerte. 
Qué terrible el deseo 
y cuán vacío, 
de ser, ser 
otro año, otro año, 
otro siglo, o dos, o tres, 
otra eternidad. 

¿Cómo puede extraviarse un alegre pájaro 
entre estas montañas? 
En su garganta, un canto de amor; 
su pequeño corazón se estremece con la alegría del amor, 
todavía habrá pichones en su nido, 
el vuelo de sus alas es un salmo de amor. 

Y, repentinamente, 
desde el azul del cielo, 
frente a ella se revela 
la extensión golpeada por la piedra. 

Salvadla, 
salvadla, 
que sus ojos no vean 
el cadáver de todos los amores, 
la tumba de toda alegría. 

En la cumbre 
del azul, 
en una solitaria tonada de amor 
ella está suspendida 
y no alcanza, 
está distante 
muerte. 

¿Cómo puede un sólo pájaro 
soportar todo el cielo 
en débiles alas, 
tendidas 
sobre el desierto? 
Inmensos y azules 
descansan sobre sus alas 
que resisten por la fortaleza de su salmo. 

Así mi corazón lleva su amor 
que fue inmenso y azul 
y más alto que todas las cumbres, 
por encima de la inmensidad, 
y de las ruinas acumuladas 
y de los abismos del sufrimiento. 

Hasta que el salmo de mi corazón quedó silencioso, 
y se alejó su fortaleza, 
y como una piedra 
cayó. 

Mi golpeado, mudo amor: 
¿cómo puede un sólo pájaro 
soportar todo el cielo? 

(Versión de José Isaacson)


B O N U S  T R A C K

Fotografía de Hrystia Kaminska

Muy lejos
No es el mar

No es el mar
lo que está entre nosotros
No es el abismo
lo que está entre nosotros
No es el tiempo
lo que está entre nosotros

Es-somos nosotros
quienes estamos entre tú y yo



Lea Goldberg 
(Konigsberg, Rusia, 1911 - Israel, 1970)
Premio Israel de Literatura 1970
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26 de mayo de 2014

Francisca Aguirre, 2 poemas 2


Fotografía de Norman Parkinson
MEDITACIÓN

Amor de mis amores
mira que resulta raro esto de
no haber tenido más que un hombre en mi vida.
Y todavía más raro
con la cantidad de mujeres que ha habido en la tuya...
Pues ya ves cómo son las cosas
como decía Gerardo Diego:
"Las naves por el mar,
tú por tu sueño".
No sé si este verso
tiene algo que ver con nosotros
pero ¿a que resulta bonito?
Sí amor mío
después de tanto y tanto
hemos acabado como al principio:
tú cuidando de una niña huérfana
y yo cuidando de un niño que no sabía cómo querer a su madre.
Y como la vida es tan rara
pues aprendimos a vivir
con lo que éramos.
Y ya no nos asusta la vida
y estamos a punto de que
tampoco nos asuste la muerte.





Fotografía de Norman Parkinson

AVENTURA

El compañero de mi vida lee un libro sobre Kafka.
Al cruzar el pasillo yo lo miro de refilón:
tiene su rostro la expresión de un niño,
ese gesto que teníamos cuando leíamos tebeos,
lee como si el libro fuera un libro de aventuras.
Y algo en mí rie para adentro,
algo se pone alegre, muy alegre.
Me bebo un vaso de agua
y brindo por la dicha que me espera.




Francisca Aguirre 
(Alicante, España, 1930-2019)
de Historia de una anatomía, Colección Poesía Hiperión, 
Número 604, abril 2010
Premio Internacional de Poesía Miguel Hernández-
Comunidad Valenciana 2010
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25 de mayo de 2014

María Montero Zeledón, 4 poemas 4


Fotografía de Geoffroy Demarquet

REFERENCIAS LITERARIAS

Sigo la ruta del borracho
para que todos vean
cómo un vicio persigue a otro.

Sigo el camino del que imita
y el espectáculo es más glorioso que la duda.

Tras sus gestos de abandono
yo me lanzo a completar su entrega.
Nuestros puños intercambian sus derrotas:
una palabra inservible
por un enemigo muerto sobre el piso.

Me limito al plagio, lo sé,
pues dicta la evidencia
que un escritor sin vicios
es aún peor que uno sin talento.



Fotografía de Geoffroy Demarquet

HORRORTODONCIA

Escupo mis palabras
como si fueran mis propios dientes.

Una mano limpia los labios.
Otra el poema.

Persiste
el sabor a sangre en la boca.

ORRORTODONZIA

Sputo le mie parole
come se fossero i miei denti.

Una mano pulisce le labbra.
L’altra la poesia.

Resta
il sapore di sangue in bocca.

(Versión al italiano extraída de acá)


Fotografía de Geoffroy Demarquet


ORACIONES

No quedarme callada porque es tarde.
No decirle al dolor “esta es tu casa”.
No deshacer la luz.
No dejarle al miedo lo que ya está hecho.
No cerrar las ventanas
porque es historia de otros.
No regalar la noche que es mi huella.
No vencer al fantasma que me vence.
No gritar mi nombre donde nadie lo escucha 

ORAZIONI

Non restare silenziosa perché è tardi.
Non dire al dolore “questa è la tua casa”.
Non disfare la luce.
Non lasciare alla paura quello che è gia fatto.
Non chiudere le finestre
perché è una storia d’altri.
Non regalare la notte che è la mia impronta.
Non vincere il fantasma che mi vince.
Non gridare il mio nome dove nessuno l’ascolta




Fotografía de Geoffroy Demarquet


ESPEJISMO DE LA DICHA

Ya no tengo aliento ni esperanza
sino la marea de la sangre
cansada del naufragio.

He dejado de creer en casi todo.

Anoche
a oscuras
quemé las pocas luces del amor
con ayuda de un desconocido




© Kurt Aumair
María Montero Zeledón 
(Burdeos, Francia, 1970) 
Vive en Costa Rica
POETA/PERIODISTA
de La mano suicida, Ediciones Perro Azul, 
San José de Costa Rica, 2000
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24 de mayo de 2014

Olga Novo, La cosa roja


Fotografía de © Alexander Timofeev, Oil on canvas, 50 x 70 cm, 2013

LA COSA ROJA

esta Cosa Roja: el canto de los grillos es aquí cien mil veces más potente
que el aguijón de un infarto
estelar. 

pero tú ya lo dices todo.
esta bárbara serpiente enroscada en el cuello de la inocencia que fui
esta cosa roja que se fuga de su centro y ya no es brasa
esto que nadie soporta en su máximo láser no es ninguna máquina
no es un ejército
su paso furioso es un paso de espasmo.
pero tú ya lo sabes. 

jamás es su rojo del lacre o de la lacra esta cosa.

este infierno aguardado desde el glaciar que me cubre ternura,
ella respira debajo late a veces desde una gitana ventana roja
que reconozco de inmediato esa luz que me llama esa luz que libera
comedme pues animales todas hembras
pero tú ya lo clamas. 

¿es mineral hierra?
¿es arácnido blando?
¿es cristal estallado en los ojos de los esclavos? 

todo mis amores antiguos y futuros e inequívocos parias
es tan triste fuera
del círculo rojo. 

animal de la Linterna
sé quien soy lo sé bien por esta marca roja
la anémona grande
que nadie hirió nunca. 

lo sé porque una vez Fui y nada conservo salvo que todo salva. 

osada cosa roja que dices cuanto piensas lo llevarás a cuestas
por mil años o más hasta que todo termine.
estrella arrancada que no llevas en la frente:
ahora la llevas rugiendo en el centro de esa Cosa
Roja. 

y mis ojos se agrandan en los parques eólicos
porque mi solitaria linterna tiene aspas que giran y giran
hasta nunca sé donde. 

lo hago todo sola encendida como una antorcha antigua. lo hago todo. 

y esta Cosa Roja persiste en calor y luz aún no sé por cuánto
ni hasta cuándo.
quema todo cuanto se acerca a menos de dos millones de años luz
matriz adentro cerebro adentro a menos de dos millones de años luz. 

rosetón altísimo,
era febril creer indefinidamente en la lógica
en la estructura
y en la contención.
los seres habrían de preferir la convulsión a la metralla o a la mudez
estaba claro que provocarían el nacimiento de una nueva constelación. 

pero eres tú quien la habita. 

vivir viajes imaginarios ir hasta la médula de su retina
para no ver nada.
yo he visto explotar digitales en la preñez de una hembra
para que dejara de serlo
yo he visto tetas a treinta mil manos el minuto
pero tú sollozas despacio y ya no dices nada. 

a mí de verdad me nacen brotes de peral en los nudillos 
y es por tirar del invierno hacia algún otro tiempo 
a mí os digo que me traigan aviones a aterrizar al vientre 
a los párpados 
echada. 
a altas horas no soy viuda no soy esposa no soy novia 
soy solamente esta Cosa 
Roja. 
no es viuda no es esposa no es novia. Es. 

pero nosotros somos porque no podíamos no serlo tan sólo 
porque tal vez nos queremos. 

pero de repente el mundo, qué es una mosca en los ojos de un niño 
qué demonios es una mosca en las comisuras de los labios de un niño. 
pero tú lloras a prisa y ya no dices nada. 

y porque tú me lo haces yo proclamo esta Cosa Roja que se salga de sí 
por la calle 
en los autobuses vista de pasada 
como en la vida 
crees que todo necesita una enorme y alegre desproporción roja 
esta cosa vendrá será mente corazón y vulva esta Cosa 
Roja 
esta Cosa Roja 
esta Cosa.
A COUSA VERMELLA

esta esta Cousa Vermella: o canto dos grilos é aquí cen mil veces máis potente
có aguillón dun infarto
estelar.

pero ti xa o dis todo.
esta bárbara serpe enroscada no pescozo da inocencia que eu fun
esta cousa vermella que se fuga do seu centro e xa non é brasa
isto que ninguén soporta no seu máximo láser non é ningunha máquina
non é un exército
o seu paso furioso é un paso de espasmo.
pero ti xa o sabes.

xamais é o seu vermello do lacre ou da lacra esta cousa.

este inferno agardado desde o glaciar que me cobre tenrura
ela respira debaixo latexa por veces nunha xitana fiestra vermella

que eu recoñezo de inmediato esa luz que me chama esa luz que libera
comédeme pois animais todas femias
pero ti xa o clamas.

¿é mineral ferra?
¿é arácnido mol?
¿é cristal estoupado nos ollos dos escravos?

todo, meus amores antigos e futuros e inequívocos parias
é tan triste fóra
do círculo roxo.

animal da Lanterna
sei quén son seino ben por esta marca vermella
a anémona grande que ninguén feriu nunca.

seino porque unha vez Fun e nada conservo salvo que todo salva.

ousada Cousa Vermella que dis canto pensas carretaralo ó lombo
por mil anos ou máis ata que todo remate.
estrela arrancada que non levas á fronte:
agora lévala ruxindo no centro desa Cousa
Vermella.

e os meus ollos agrándanse nos parques eólicos
porque a miña solitaria lanterna ten aspas que xiran e xiran
ata nunca sei ónde.
fágoo todo soa prendida coma nun facho antigo. fágoo todo.

e esta Cousa Vermella persiste en calor e luz aínda non sei por cánto
nin ata cándo.
queima todo canto se achega a menos de dous millóns de anos luz
matriz adentro cerebro adentro a menos de dous millóns de anos luz.

rosetón altísimo
era febril crer indefinidamente na lóxica
na estructura
e na contención.
os seres habían preferir a convulsión á metralla ou á mudez
estaba claro que provocarían o nacemento dunha nova constelación.
pero ti moras nela.

vivir viaxes imaxinarias irlle ata o mesmo miolo da retina
para non veres nada.
eu vin estalar palitroques na preñez dunha femia
pra que deixara de selo
eu vin tetas a trinta mil mans o minuto.
pero ti saloucas despacio e xa non me dis nada.

a min a fe me saen gromos de pereira nos cotobelos
e é de tirar do inverno
cara algún outro tempo
a min dígovos que me traian avións a aterrizar ó ventre
ás pálpebras
deitada.
ás altas horas non son viúva non son esposa non son noiva
son tan só esta Cousa
Vermella.
non é viúva non é esposa non é noiva É.

pero nós somos porque non podiamos non selo tan só
porque tal vez nos queremos.

pero de súpeto o mundo qué é unha mosca nos ollos dun neno
qué demo é unha mosca roendo nas comisuras dos beizos dun neno.
pero ti saloucas ás présas e xa non me dis nada.

e porque ti xa mo fas eu proclamo esta Cousa Vermella
que se saia de si
pola rúa
nos autobuses vista de pasada
coma na vida
cres que todo precisa unha enorme e alegre desproporción
vermella
esta cousa virá será mente corazón e cona esta Cousa
Vermella
esta Cousa Vermella
esta Cousa.





Olga Novo - María Olga Novo Presa -
(Vilarmao, Pobra do Brollón, Lugo, España, 1975)
POETA/ENSAYISTA/TRADUCTORA
de A cousa vermella, Espiral Maior, 2004
extraído de ENFOCARTE
para leer MÁS



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