30 de septiembre de 2018

Anna Kamieńska, Las mujeres viejas (+1)

Fotografía de Melodie McDaniel

LAS MUJERES VIEJAS

Las mujeres viejas son jóvenes
curadas ya del duelo
por aquellos que murieron
por aquellos que aún viven

Tan sólo ahora aprendieron ese modo de amar
que consiste en no pedir nada a cambio

Tan sólo ahora a través de la limpidez del mundo
han logrado ver que dolor y alegría son la misma cosa

Tan sólo ahora han llegado a ser criaturas
cuya fe está hecha de confianza y de deseo

Tan sólo ahora han sabido ser hermosas
con la belleza de una apagada estrella de tierra

Las mujeres viejas se miran en el espejo
Ésa no soy yo grito desde mi piel arrugada

Las mujeres viejas mueren
La verdadera juventud se encuentra al final del camino

Traducción de Anna Sobieska y Antonio Benítez Burraco


STARE KOBIETY

Stare kobiety są młode
już wygojone ich żałoby
po tych co zmarli
po tych co żywi

Dopiero teraz umiałyby kochać
tak aby nic nie żądać w zamian

Dopiero teraz poprzez przezroczystość świata
widzą że ból i radość są tym samym

Dopiero teraz mogłyby być dziećmi
z wiarą złożoną z ufności i pragnienia

Dopiero teraz umiałyby być piękne
pięknością zgasłej gwiazdy ziemi

Stare kobiety patrzą w lustro
To nie ja krzyczę z pomarszczonej skóry

Stare kobiety umierają
Prawdziwa młodość jest na końcu drogi

de Drugie szczęście Hioba / La segunda dicha de Job, 1974


B O N U S  T R A C K 

Fotografía de Riitta Päiväläinen

LOS LUGARES VACÍOS

                          Apurémonos a amar a la gente
                                                  Jan Twardowski

No conseguí amar a nadie
aunque me apuré tanto
era como si tuviese que amar sólo lugares vacíos
las mangas colgantes sin el abrazo
la gorra abandonada junto a la cabeza
el brazo de la silla que también debería levantarse y salir
                                                                          [del cuarto
los libros ya nunca más tocados
el peine al cual le quedó un cabello de plata

Las cunas que le quedaron chicas a los bebés
Los cajones llenos de cosas innecesarias
La pipa con la boquilla mordisqueada
Los zapatos moldeados a la forma de un pie
que partió descalzo
el contestador telefónico cuyas voces se acallaron
me apuré tanto a amar
y naturalmente no lo conseguí

Traducción de Robert Rivas  
de la versión en inglés de Grażyna Drabik y David Curzon


PUSTE MIEJSCA

Nikogo nie zdążyłam kochać
choć się tak śpieszyłam
jakbym musiała kochać tylko puste miejsca
zwisające rękawy bez objęcia ramion
puszczony przez głowę beret
fotel który powinien także wstać i wyjść z pokoju
książki już nie dotykane
grzebień z pozostawionym srebrnym włosem
łóżeczka z których niemowlęta wyrosły i poszły
szuflady niepotrzebnych rzeczy
fajkę z ustnikiem pogryzionym
buty zachowujące kształt stopy
co odeszła boso
słuchawkę telefonu gdzie ogłuchły głosy
tak się śpieszyłam kochać
i oczywiście nie zdążyłam

THE EMPTY PLACES

Let us hurry to love people
                  Jan Twardowski

I didn’t manage to love anyone
even though I hurried so much
It was as if I had to love only empty places
the dangling sleeves without the embrace
the beret abandoned by the head
the armchair that also should get up and leave the room
the books no longer touched
the comb with a silver hair left in it
the cots babies outgrew
the drawers full of unnecessary things
the pipe with a chewed mouthpiece
the shoes molded to the shape of a foot
that departed barefooted
the phone-receiver where voices grew hush
I hurried so much to love
and naturally I didn’t manage

versión en inglés de Grażyna Drabik y David Curzon
en Astonishments: Selected Poems of Anna KamienskaParaclete Press, 2007





Anna Kamieńska
(Krasnystaw, 1920 - Varsovia, Polonia, 1986)
para leer + en IDIOMAS OLVIDADOS
+ en IBIOCULUS

27 de septiembre de 2018

Roxana Miranda Rupailaf, 3 poemas 3


Fotografía de Tabitha Soren


País sísmico 
el que gusta de la trizadura y el temblor 
como Tú mi sísmico
Tierra en país
ciego
nudo desvalido

Sísmico
Temblor del árbol
Hojas
esparcidas y mojadas por la lluvia
una lluvia que no deja de trizarnos
de quebrarnos estos brazos que sostienen
mil agujas
que son flores
que son niños no tan niños
y mujeres no mujeres como yo





s/d del autor de la fotografía




Y nos vamos hacia adentro
hacia el fondo de un país que se deshace
nos vamos abrazados por el agua
Atorados
y deshechos por la sal
que nos carcome
Nos miramos a los ojos
vamos siendo
deshaciendo nuestro amor
dibujado en una hoja de cuaderno
que también se llevó el agua
porque todo se lo ha llevado el agua

Incluso a mí
que me estoy yendo de a poquito

Me voy con mis cuadernos
con mi amor
Sísmica me pongo
y lloro,
lloro,
lloro

Me vuelvo mar
pero no quiero irme todavía





Fotografía de Tabitha Soren



La ciudad es un incendio
En medio de esta isla hay un incendio
un cabello,
un rostro que se quema
El olor nos invade,
nos persigue
Construimos una ciudad en medio de la isla
y ahora la lloramos
Lloramos el desastre
los escombros
Las escaleras del deseo
Tanto objeto quemado
Tanto cuerpo que se ha vuelto negro,
Ceniza,
Polvo,
Aire

El agua que nos rodea no podrá apagar todo este incendio




Roxana Miranda Rupailaf
(Osorno, Chile, 1982) 
POETA/PROFESORA DE LENGUA CASTELLANA Y COMUNICACIÓN
de Como un ojo vaciado por la lluvia, poemario inédito
extraídos de Revista de Poesía Ulrika 56
para leer MÁS

24 de septiembre de 2018

Victoria Guerrero, 3 poemas 3


Fotografía de Sannah Kvist
LA CASA ROJA 

La casa roja es un poema:
Tuve un esposo que se fue a la guerra
Trajo cosas de ella
Cosas antiguas de un saqueo
Entre ellas un libro de Anna
Anna Ajmátova
Todo estaba en ruso
Él sabía ruso
Era la época
Todos querían estar en la guerrilla
Escribir poemas
Hacer una película irse a Moscú
Yo no hice ninguno
Bueno a veces escribía poemas
Pero me fui a los Estados Unidos
A Nueva Inglaterra
Con gran culpa después de todo

En las calles de mi juventud
Las paredes decían “Yankees go home”
Esa era la consigna
El inglés machacado a la fuerza
El francés fue mi lengua
El uniforme plomo de escuela mi traje de batalla
Y los sueños de la Comuna mi bandera

No hice la guerra
Ni aprendí ruso ni llegué a Moscú
Pero leí a Anna Ajmátova

Hablaban francés en San Petersburgo
Ciudad de derroche y refinamiento
Allí empezó la revolución

Allí también me perdí con Roxana en la estación del metro
En camino a la casa de Dostoievski
(El alfabeto cirílico me mareaba)

La familia de Anna fue perseguida
Asesinado su esposo
Se pasaba horas al pie de la cárcel
Para visitar a su hijo en Leningrado
Igual le pasó a Marina
Marina Tsvietáieva
Los hijos muertos
El esposo deportado

Yo escribo ahora después de un siglo
La poesía ha muerto
Mi esposo ha muerto
Y la casa roja está llena de cosas antiguas
Objetos de guerra
Objetos de vida & poesía
Mi inglés es absurdo
Y los dueños del mundo ya no nos temen

extraído de: RODOLFO YBARRA

LA CASA ROSSA

La casa rossa è una poesia:
                                                       Ebbi un marito che andò alla guerra
E ne trasse cose
Cose antiche da un saccheggio
Tra esse un libro di Anna
Anna Achmatova
Era tutto in russo
Lui sapeva il russo
Era l’epoca
Tutti volevano stare nella guerriglia
Scrivere poesie
Fare un film Andare a Mosca
Io non feci nulla
Bene a volte scrivevo poesie
Ma me ne andai negli Stati Uniti
In Nuova Inghilterra
Con gran senso di colpa dopo tutto

Nelle strade della mia gioventù
Le pareti dicevano “Yankee go home”
Questa era la consegna
L’inglese parlicchiato a forza
Il francese fu la mia lingua
Il vestito grigio della scuola la mia uniforme di guerra
E i sogni della Comune la mia bandiera

Non feci la guerra
Non imparai il russo né andai a Mosca
Ma lessi Anna Achmatova

Parlavano francese a San Pietroburgo
Città di sperpero e raffinatezza
Lì  cominciò la rivoluzione
Lì mi perdei con Roxana alla stazione della metropolitana
Cercando la casa di Dostoievski
(L’alfabeto cirillico mi confondeva)

La famiglia di Anna fu perseguitata
Assassinato il suo sposo 
Passava ore davanti al carcere
Per visitare suo figlio a Leningrado
La stessa cosa successe a Marina
Marina Tsvetaeva
I figli morti
Lo sposo deportato

Io scrivo ora dopo un secolo
La poesia è morta
Il mio sposo è morto
E la casa rossa è piena di cose antiche
Oggetti di guerra
Oggetti di vita & poesia
Il mio inglese è assurdo
E i padroni del mondo più non ci temono

Traducción al italiano de Carlo Bordini e Myra Jara



Fotografía de Sannah Kvist
ROMPECABEZAS DE MÍ

He regresado a Lima y estoy montada sobre una bicicleta rosa
Alguien me dijo a la volada que la poesía había muerto
Y yo me sonreí
Porque era como decir que yo también estaba muerta
O que todo lo que me acontecía era falso

Yo seguí pedaleando
Siempre por las veredas o por los parques
Porque me recuerdan mi infancia
Aprender a montar bicicleta
Tener fe ciega en aquel que va detrás de ti
Y mantiene tu equilibrio
Y tú sigues y sigues pedaleando hasta que te das cuenta
Que ya nadie te sostiene

Exactamente en ese punto es cuando caes a tierra

La poesía ha muerto
Volví a escuchar sus palabras
Ya nadie me sostenía
Era una mujer independiente
Y me derrumbé en la puerta de la casa familiar
Y mis vecinos se rieron al verme caer

Hay caídas que son graciosas
Hay gente que ríe sobre los caídos
Y gente también que llora

Recogí mis partes y metí mi bicicleta a casa
Allí va tomando el color del óxido
Secretamente se resiste a salir
Porque el futuro está lleno de sentencias de muerte en las calles
De automóviles que pasan raudos a tu lado
De escritores que alguna vez soñaron con escribir

La poesía ha muerto
Repiten
Aquellos que cambiaron
un paseo en bicicleta
por la fama

extraído de: RODOLFO YBARRA



Fotografía de Sannah Kvist
EN UN MUNDO DE ABDICACIONES

            He debido escribir de mi propia abdicación
Del trabajo sombrío en el que nos encontramos inmersos         Hoy
y en definitiva
No hay un solo día en que no piense en ello
Me siento frente a una máquina y saludo a mis compañeros
Muchas veces ni saludo
Hay un deseo de saludo o un deseo de hacerlos desaparecer
Como desaparecía ante los ojos de mis maestros
La sumisión a la que nos sometían era una confusa humillación
Del trabajo lo más sombrío es la sumisión          Que se hagan dueños
de tu nombre       de tu cuerpo            de tus días
Y que ese intercambio se convierta en un número exacto en la
planilla de fin de mes
Mientras yo quería hacer un collage de mi vida de mis amores de
mi escritura
Pero todo eso era gris y mis crisis          Ser profesora      no
Hoy y en definitiva el dictado se convirtió en una voz idiota al
otro lado de la pantalla del celular
Paralelamente tengo una casa roja intervenida en mis sueños   La
he construido recogiendo cosas
Es como una casa reciclable y eso no está demasiado mal después
de todo
Una casa roja reciclable
Hoy y en definitiva he debido trabajar y
tener miedo del despido arbitrario
Y de seguir comiendo en casa de mis padres
[porque ellos siempre tienen algo que comer] No como
yo que tengo la refri casi casi como la compré: vacía
Mi madre siempre decía: «Ten tus cosas» «No renuncies»
Y el lenguaje era un habla impostada palabras que sobraban
generaciones que
se habían hartado de trabajo y comprado cosas tenido hijas (mi
hermanita y yo) sobrevivido a desastres
Hecho huelgas armado sindicatos tirado piedras etc etc etc
Y nosotros haciendo mundo con un lenguaje precario
Trabajo digno                   Poder popular
Improviso el fin de mes improviso la casa improviso el amor
Pero otra vez y de ninguna debiera yo estar en este vocabulario
Y mi cuerpo debiera acostumbrarse a este nuevo lenguaje de la
carencia
Después de todo toda palabra es reutilizable o se pierde de un día
para otro
Pasados los 40 Qué estupidez: el sueldo mínimo la escritura la
casa las barricadas
Digo: Oh sí quiero hacer un collage y ya no me dejan

extraído de SUB25 POESÍA JOVEN




Victoria Guerrero Peirano
(Lima, Perú, 1971)
POETA/INVESTIGADORA/EDITORA/DOCTORA EN LITERATURA/DOCENTE
de En un mundo de abdicaciones, Fondo de Cultura Económica, Lima, 2016
Prólogo de Eleonora Cróquer Pedrón
su viejo blog UNGOLPEDEDADOS
para leer + en LOW-FIARDENTÍA
MÁS



23 de septiembre de 2018

Audre Lorde, 2 poemas 2


Fotografía de Melodie McDaniel

HABLA UNA MUJER

Marcada de la luna y tocada del sol
mi magia no está escrita
pero cuando el mar retroceda
dejaré atrás mi forma.
No busco favores
intocada por la sangre
implacable como la maldición del amor
permanente como mis errores
de orgullo.
No mezclo
amor con compasión
ni odio con desprecio
y si quieres conocerme
asómate a las entrañas de Urano
donde golpea sin sosiego el mar.

Yo no habito
dentro de mi nacimiento o mis divinidades
no tengo edad y todavía a medio crecer
sigo buscando a
mis hermanas
brujas en Dahomey
que me lucen dentro de sus ropajes recogidos en nudos
tal como llevaba el luto
nuestra madre.

Llevo mucho tiempo
siendo una mujer
más vale que te cuides de mi sonrisa
soy traicionera con magia antigua
y la nueva furia del mediodía
con todos tus holgados futuros
prometidos
Soy 
mujer
y no soy blanca. 



A WOMAN SPEAKS

Moon marked and touched by sun
my magic is unwritten
but when the sea turns back
it will leave my shape behind.
I seek no favor
untouched by blood
unrelenting as the curse of love
permanent as my errors
or my pride
I do not mix
love with pity
nor hate with scorn
and if you would know me
look into the entrails of Uranus
where the restless oceans pound.

I do not dwell
within my birth nor my divinities
who am ageless and half-grown
and still seeking
my sisters
witches in Dahomey
wear me inside their coiled cloths
as our mother did
mourning.

I have been woman
for a long time
beware my smile
I am treacherous with old magic
and the noon’s new fury
with all your wide futures
promised
I am
woman
and not white.

(de The Black Unicorn, 1978
W. W. Norton&Company, 1997/2000)


s/d del/la autor/a de la fotografía

AQUÍ ENTRE NOS

Solía ser que cuando entraba en cualquier estancia
mis ojos buscaban las una o dos caras negras
para tener un punto de contacto, garantía o señal
de que no estaba sola
Ahora cuando penetro en cuartos repletos de caras negras
que me destruirían por cualquier diferencia
¿dónde mirarán mis ojos?
Solía ser fácil saber
quiénes eran mi gente.

Si nos despojaban de toda pretensión
a nuestra fuerza
y nos rebanaban la carne
el sol decoloraba todos nuestros huesos
a blanco
así como el rostro de mi madre negra
fue blanqueado por el oro
o por Orishala (1)
¿y la forma como esto sucedió
no dará mi talla?

Yo no creo
que nuestras carencias hayan hecho todas nuestras mentiras
sagradas.

Bajo el sol a orillas de Elimina (2)
un hombre negro vendió a la mujer que cargaba
a mi abuela en su vientre
Le pagaron con monedas doradas relucientes
que fulgían bajo el sol poniente
y en los rostros de sus hijos e hijas.
cuando veo a ese hermano detrás de mis ojos
sus iris no tienen ni sangre ni color
su lengua chasquea como monedas amarillas
arrojadas hasta esta orilla
donde compartimos el mismo rincón
de un cielo extranjero y corrompido
Y cuando intento tragarme
las palabras
de la negritud fácil como una salvación
me saben al color
de la primera traición de mi abuela.
Yo no creo
que nuestras carencias
hayan hecho nuestras mentiras
sagradas.

Pero yo no silbo su nombre ante el altar de Shopana
no descargo sobre él los jugos rosados de la muerte
ni olvido que a Orishala
lo llaman el dios de la blancura
que labora sobre los vientres oscuros de la noche
creando las formas que toda la gente usamos
para que hasta las personas inválidas y enanas y albinas
sean adoradoras sagradas
cuando el maíz hervido sea ofrendado.

La humildad yace
en el rostro de la historia
Me he perdonado
en nombre de él
por la carne blanca
que todos consumimos en secreto
antes de haber nacido
compartimos el mismo alimento
cuando me empalas
sobre tus lanzas de angosta negrura
antes de que escuches hablar a mi corazón
llora sobre tu sangre prestada
sobre tus propias visiones prestadas.

No confundas mi sangre con el enemigo
no escribas en el polvo mi nombre
delante del altar del dios de la viruela
porque todos somos vástagos de Eshu
dios del azar y de lo impredecible
y cada una de nosotras lleva muchas mudas
dentro de sus pieles.

Con cicatrices como armaduras
sanadas
en muchos colores diversos
contemplo mis propios rostros
como la hija de Eshu llorando
si no dejamos de matar
al otro en nuestro propio ser
ese ser que odiamos
en los demás
pronto yaceremos todos
en la misma dirección
y los sacerdotes de Eshidale estarán desbordados
porque ellos son los únicos que pueden enterrar
a todos quienes persiguen su propia muerte
saltando desde la tierra
para aterrizar sobre sus cabezas.

1. Orishala: otro nombre para Obatala, Yoruba dios de la creación. 
Los adoradores de Obatala deben usar ropa blanca y comer alimentos blancos.
2. Elimina: población portuaria al sur de Ghana, fundada por comerciantes portugueses.


BETWEEN OURSELVES

Once when I walked into a room
my eyes would seek out the one or two black faces
for contact or reassurance or a sign
I was not alone
now walking into rooms full of black faces
that would destroy me for any difference
where shall my eyes look?
Once it was easy to know
who were my people.

If we were stripped of all pretense
to our strength
and our flesh was cut away
the sun would bleach all our bones
as white
as the face of my black mother
was bleached white by gold
or Orishala
and how
does not measure me?

I do not believe
our wants have made all our lies
holy.

Under the sun on the shores of Elimina
a black man sold the woman who carried
my grandmother in her belly
he was paid with bright yellow coins
that shone in the evening sun
and in the faces of her sons and daughters.
When I see that brother behind my eyes
his irises are bloodless and without colour
his tongue clicks like yellow coins
tossed up on this shore
where we share the same corner
of an alien and corrupted heaven
and whenever I try to eat
the words
of easy blackness as salvation
I taste the colour
of my grandmother’s first betrayal.

I do not believe
our wants
have made our lies
holy.

But I do not whistle his name at the shrine of Shopana
I do not bring down the rosy juices of death upon him
nor forget Orishala
is called the god of whiteness
who works in the dark wombs of night
forming the shapes we all wear
so that even the cripples and dwarfs and albinos
are sacred worshipers
when the boiled corn is offered.

Humility lies
in the face of history
I have forgiven myself
for him
for the white meat
we all consumed in secret
before we were born
we shared the same meal
when you impale me
upon your lances of narrow blackness
before you hear my heart speak
mourn your own borrowed blood
your own borrowed visions.

Do not mistake my flesh for the enemy
do not write my name in the dust
before the shrine of the god of smallpox
for we are all children of Eshu
god of chance and unpredictable
and we each wear many changes
inside our skin.

Armed with scars
healed
in many different colors
I look in my own faces
as Eshu’s daughter crying
if we do not stop killing
the other in ourselves
the self that we hate
in others
soon we shall all lie
in the same direction
and Eshidale’s priests will be very busy
they who alone can bury
all those who seek their own death
by jumping up from the ground
and landing upon their heads.

(de Between Ourselves, 1976
W. W. Norton&Company, 1997/2000)


1. Orishala: another name for Obatala, Yoruba god of creation.
The worshipers of Obatala must wear white clothes and eat white food.
2. Elimina; seaport town in Southern Ghana, founded by Portuguese traders.






Audre Geraldine Lorde
(Harlem, NY, EE.UU., 1934-1992)
ESCRITORA/POETA/ACTIVISTA
Versión de la poeta y traductora Anabel Torres
Propuesta de traducción de Emma Gunst
para leer + en LA TRIBU
MÁS

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