Obra de Andrea Kowch |
SOMBRA
Al regresar prefiero traer lo más lejano,
aquello que llegando ilumina los sueños,
y descubro que soy de otro tiempo la sombra.
Fueron días pausados y dichosos
porque nada en el cielo es pasajero,
y yo miraba entonces el techo de los campos,
los turnos de la luna que ahora traigo aquí,
tratando de hacer luz en diferente espacio
con las cosas que son de tan dulce memoria.
Hoy vuelvo a los lugares y evoco las palabras,
el sentir jubiloso y la hermosura.
La vida que ya fue dará lustre a los restos,
disfrazados de ayer, simuladores,
sin querer aceptar las cuentas adelante
e ignorando qué hacer con la viviente sombra
que apuesta su razón a este poema,
a la ciudad que habita, a unos pocos amigos,
y al amparo sereno de quien con ella vive.
Porque todo es distinto, y ya distante
el vigor de los cuerpos con su brío,
y esa luna feliz que nos amaba.
En el declive somos la sospecha
para aquellos que son un sueño y se resisten
a ver en nuestra sombra la futura evidencia.
(Fuente Álamo, Albacete, España, 1929)
Reside en Murcia
POETA/ESCRITORA/LICENCIADA EN FILOLOGÍA ROMÁNICA
de El engaño de los días, TusQuets, Barcelona, 2006
para leer la reseña de Ariadna G. García en EL ROMPEHIELOS
para leer + en DANIEL J. RODRÍGUEZ
en WIKIPEDIA
su WEB
1 comentario:
Estremecedora belleza...
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