30 de noviembre de 2015

Katerina Gogou, Llegarán tiempos (+1)


Jane Birkin fotografiada por su hija Kate Barry

LLEGARÁN TIEMPOS 

Llegarán tiempos donde cambiarán las cosas.
Recuérdalo, María.
Recuerda, María, en los recreos
aquel juego en que corríamos con el testigo en la mano.
No me mires. No llores.
Tú eres la esperanza.
Escucha,
llegarán tiempos
en que las niñas
elegirán a sus madres,
no vendrán al mundo por casualidad,
no existirán las puertas cerradas
y el trabajo
lo elegiremos nosotras.
Ya no seremos caballos a los que mirar los dientes.
La gente, ¡imagina!
hablará con colores
o con notas.
Tan sólo quedarán en una gran botella de agua
palabras y conceptos como estos
/inadaptación, opresión, soledad, precio, ganancia, humillación/
para las clases de historia.
Son, María -no quiero mentirte- momentos difíciles.
Y habrá otros.
Yo no sé... no esperes mucho de mí.
Tanto viví, tanto aprendí, tanto digo...
y de todo aquello que estudié
mantengo sólo una cosa:
"Lo importante es seguir siendo humanas."
¡Cambiaremos la vida!
Incluso 
a pesar
de todo
esto,
María.

(Traducción de Carmen Callejo)


THE TIME WILL COME

The time will come when things will change.
Remember this, Maria.
Do you remember Maria that game during the breaks
that we were running holding the baton
-don't look at me- don't cry. You are the hope
listen, a time will come
when children will choose their parents
they will not come out at random
there will be no closed doors
with people doubled over outside.
And work
we will also choose it
we will not be horses whose teeth they look at.
The people -just think!- will be speaking in colours
and others in musical notes.
Just keep
in a big bottle with water
words and notions such as:
misfits-oppression-loneliness-value-prof­it-humiliation
for the history lesson.
These are Maria -I don't want to tell lies-
hard times.
And more will come.
I don't know -don't expect much from me-
so much I have lived so much I have learnt so much I say
and out of all I've read one thing I hold dear:
"What is important is to stay human".
We will change life!
In spite of it all, Maria.

(Traducción al inglés por collettivo neri pennuti)


Θα' ρθεί καιρός

Θα 'ρθεί καιρός που θ’ αλλάξουν τα πράματα.
Να το θυμάσαι Μαρία.
Θυμάσαι Μαρία στα διαλείμματα εκείνο το παιχνίδι
που τρέχαμε κρατώντας τη σκυτάλη
– μη βλέπεις εμένα – μην κλαις. Εσύ είσ’ η ελπίδα
άκου θάρθει καιρός
που τα παιδιά θα διαλέγουνε γονιούς
δε θα βγαίνουν στην τύχη
Δε θα υπάρχουν πόρτες κλειστές
με γερμένους απέξω
Και τη δουλειά
θα τη διαλέγουμε
δε θά `μαστε άλογα να μας κοιτάνε στα δόντια.
Οι άνθρωποι – σκέψου! – θα μιλάνε με χρώματα
κι άλλοι με νότες
Να φυλάξεις μοναχά
σε μια μεγάλη φιάλη με νερό
λέξεις κι έννοιες σαν κι αυτές
απροσάρμοστοι καταπίεση μοναξιά τιμή κέρδος εξευτελισμός
για το μάθημα της ιστορίας.
Είναι Μαρία – δε θέλω να λέω ψέματα –
δύσκολοι καιροί.
Και θάρθουνε κι άλλοι.
Δεν ξέρω – μην περιμένεις κι από μένα πολλά –
τόσα έζησα τόσα έμαθα τόσα λέω
κι απ’ όσα διάβασα ένα κρατάω καλά:
«Σημασία έχει να παραμένεις άνθρωπος».
Θα την αλλάξουμε τη ζωή
παρ’ όλα αυτά Μαρία.



VENDRÁ UN TIEMPO

Vendrá un tiempo en que cambiarán las cosas.
Recuérdalo, María.
Recuerdas, María, en los recreos aquel juego en
 el que corríamos con la posta en la mano
-no me veas a mi-
no llores
Tú eres la esperanza.
Escucha,
vendrá un tiempo
 en que los hijos elegirán a sus padres
no se harán por azar
no habrá puertas cerradas con abatidos afuera
y al trabajo lo elegiremos
no seremos caballos
para que nos miren los dientes
La gente -piensa!-
hablará con colores
y los otros con música.
Guarda sólo en una gran botella con agua
palabras y pensamientos como estos
Inadaptados-opresión-soledad
precio-ganancia-humillación
para la lección de la historia.
Son, María
-no quiero decir mentiras-
tiempos difíciles.
Pero vendrán de los otros.
No sé -no esperes mucho de mi-
tanto viví, tanto aprendí, tanto digo
y de todo lo que leí
sólo una cosa retengo:
"Lo que importa es permanecer humano".
!Cambiaremos la vida!
A pesar de todo, María.

(Traducción de Miguel Ángel Chiovetta)

B O N U S  T R A C K 

PARA LOS QUE DESTRUYERON, PARA LOS QUE RESISTIERON

Por furiosas olas desgarrado
de ahora en adelante desechado por siempre
en el tálamo oscuro de la tierra
con oscuridad en la mente
en la frenética persecución
del indefenso curso de las estrellas
los últimos
ellos posaron sus agotadas cabezas
sacrificio
en el rito de los tiempos de tornados.
Y no había gente.
Y una blanca nieve de silencio
cubrió perennemente las hundidas ciudades.



Katerina Gogou -Κατερίνα Γώγου- 
(Atenas, Grecia, 1940-1993)
POETA/ARTISTA/ACTRIZ/ANARQUISTA/FEMINISTA
para leer sobre su poesía en: PROMETEOS Y TANTALOS
y sus poemas en POETASSIGLOXXI










29 de noviembre de 2015

Denise Duhamel, Para el único hombre al que le gustan mis piernas


Fotografía de Jana Romanova

PARA EL ÚNICO HOMBRE AL QUE LE GUSTAN MIS PIERNAS

Estaba esa crema carísima de Francia
que prometía que los pocitos desaparecerían
si se aplicaba cada noche en las zonas problemáticas.
Entonces, cuando eso no funcionó, Kiko, la masajista
del spa Profile Health, hundió sus pulgares
hondo en mi carne mientras explicaba
en términos cuasi científicos que sus manos ásperas
podían quebrar los glóbulos de celulitis más duros.
Grité, luego me llené de moretones, pero no pasó
nada más. Cuando se curaron, mis piernas todavía parecían
un pastel de tapioca. Estaba el método del palo de amasar
que probé cuando estaba en séptimo grado,
amasando mis piernas con bultos como si hiciera pan.
Rodillas de Ricota, Piernas Poderosas
-escuché de todo- bajo el disfraz de chiste,
bajo el paraguas chorreando simulando afecto.
Aprendí a elegir vestidos largos
y calzas oscuras de lana, bermudas a media pierna en lugar de mini-shorts,
y, cuando me podía salir con la mía, trajes de baño con pollerita.
El nutricionista dijo que tal vez las tabletas de gelatina Royal
quebrarían la grasa. Tomé ocho vasos
de agua todos los días durante un mes. No comí nada
más que bife por una semana. Tenía que seguir todos los consejos,
por miedo a que si no lo hacía, mis piernas
iban a ser culpa mía de verdad. La lipoaspiración
costaba mucho. Los shorts de aluminio
para transpirar de la propaganda de Redbook
no funcionaron. Natación, cinta, glúteos.
Da vergüenza, especialmente siendo feminista.
Me preguntaba si Andrea Dworkin había dejado de preocuparse,
y cómo. Si Gloria Steinem hace aerobics,
afirmando que es sólo para divertirse.
Entonces leí un libro de autoayuda:
si aprendés a apreciar tus piernas, ellas te apreciarán
también. Aunque no fue amor a primera vista,
de verdad traté de agradecer a mis piernas por subirme nueve pisos
el día que el ascensor del trabajo no andaba,
por su impulso rápido que me propulsó
a través de las puertas del subte que se cerraban
para que no llegara tarde a una película;
por sostener a mis sobrinas que hacían caballito, una
en cada pierna, sus cabezas hundiéndose en mi falda.
Creo, en realidad, que fue en ese momento
de ser tía que me olvidé por un instante
de los dilemas con mis piernas y empecé, más plenamente,
como dicen, a disfrutar de la vida. Así que cuando un tiempo después
resultó que me enamoré, y como un plus,
el hombre dijo que le gustaban mis piernas, no tendría que haberme
mostrado tan sorprendida. Al principio estaba segura que había oído mal,
que le gustaban los viernes, que decía cosas muy tiernas,
o tal vez que se moría de ganas de comer un pernil.
Y no era muy fácil decir como si nada oh, gracias
después de haberlo hecho repetir. Seguí preguntándole
si estaba seguro, después esperaba un remate
como algún chiste malintencionado sobre las piernas.
Pasé mis dedos sobre sus pantorrillas, bronceadas y firmes,
con hermosos músculos ondeando hacia atrás.
No tenía sentido como el amor no tiene sentido.
Luego tuvo todo el sentido del mundo.

FOR THE ONE MAN WHO LIKES MY THIGHS

There was the expensive cream from France
that promised the dimples would vanish
if applied nightly to the problem spots.
Then, when that didn't work, Kiko, the masseuse
at Profile Health Spa, dug her thumbs
deep into my flesh as she explained
in quasi-scientific terms that her rough hands
could break up the toughest globules of cellulite.
I screamed, then bruised over, but nothing
else happened. When they healed, my legs still looked
like tapioca pudding. There was the rolling pin method
I tried as far back as seventh grade,
kneading my lumpy legs as though I was making bread.
Cottage Cheese Knees, Thunder Thighs --
I heard it all -- under the guise of teasing,
under the leaky umbrella mistaken for affection.
I learned to choose long dresses
and dark woolen tights, clam diggers instead of short-shorts,
and, when I could get away with it, skirted bathing suits.
The nutritionist said that maybe Royal Jelly tablets
would break up the fat. I drank eight glasses
of water everyday for a month. I ate nothing
but steak for a week. I had to take everyone's advice,
fearing that if I didn't, my thighs
would truly be all my own fault. Liposuction
cost too much. The foil sweat-it-out
shorts advertised in the back of Redbook
didn't work. Swimming, walking in place, leg lifts.
It's embarrassing, especially being a feminist.
I wondered if Andrea Dworkin had stopped worrying,
and how. If Gloria Steinem does aerobics,
claiming it's just for her own enjoyment.
Then I read in a self-help book:
if you learn to appreciate your thighs, they'll appreciate
you back. Though it wasn't romance at first sight,
I did try to thank my legs for carrying me up nine flights
the day when the elevator at work was out;
for their quick sprint that propelled me
through the closing doors of the subway
so that I wouldn't be late for a movie;
for supporting my nieces who straddled, one
on each thigh, their heads burrowing deep into my lap.
I think, in fact, that it was at that moment
of being an aunt I forgot for an instant
about my thigh dilemma and began, more fully,
as they say, enjoying my life. So when it happened later
that I fell in love, and as a bonus,
the man said he liked my thighs, I shouldn't have been
so thoroughly surprised. At first I was sure I'd misheard --
that he liked my eyes, that he had heard someone else sigh,
or that maybe he was having a craving for french fries.
And it wasn't very easy to nonchalantly say oh, thanks
after I'd made him repeat. I kept asking
if he was sure, then waiting for a punch
line of some mean-spirited thigh-related joke.
I ran my fingers over his calf, brown and firm,
with beautiful muscles waving down the back.
It made no sense the way love makes no sense.
Then it made all the sense in the world.

University of Pittsburgh Press, 2001)




Denise Duhamel 
(Woonsocket, Rhode Island, EE.UU., 1961)
Reside en Florida
de Reina por un díaEdiciones Recovecos, 2013
Traducción y prólogo Rossana Álvarez
para leer MÁS


28 de noviembre de 2015

Samantha Reynolds, No soy vieja


Diane Von Furstenberg fotografiada por Peter Lindbergh 



NO SOY VIEJA

Yo no soy vieja, me dijo.
Yo soy rara

yo soy la gran ovación
al final de la obra.

Soy la retrospectiva
de mi vida,
como arte.

Soy las horas
conectándose como puntos
en el sentido correcto.

Yo soy la plenitud
de existir.

Tú crees que estoy esperando a la muerte:
pero yo estoy esperando a ser encontrada.

Yo soy un tesoro.
Un mapa.

Estas arrugas son huellas
de mi viaje.

Pregúntame
cualquier cosa.

Propuesta de traducción de Emma Gunst
Traducción al castellano de Carmen Callejo


I AM NOT OLD

I am not old, she said
I am rare

I am the standing ovation
at the end of the play

I am the retrospective
of my life
as art

I am the hours
connected like dots
into good sense

I am the fullness
of existing

you think I am waiting to die
but I am waiting to be found

I am a treasure
I am a map
these wrinkles are imprints
of my journey

ask me
anything.



Nisem stara ... je dejala
Sem čudež
Sem stoječa ovacija
ob koncu predstave.
Sem retrospektiva umetnosti
Svojega Življenja
Sem ure povezane kot pike -
v dober pomen.
Sem polnost obstajanja.
Misliš, da čakam, da bom umrla,
a čakam, da bom odstrta.
Jaz sem Zaklad.
Jaz sem Zemljevid.
In te gube so
odtis mojega potovanja.
Vprašaj me karkoli...

Versión en esloveno leída acá

EU NÃO SOU VELHA

Eu não sou velha, disse-me
Eu sou rara

Eu sou a grande ovação
no fim da peça

Sou a retrospectiva
da minha vida
como arte

Sou as horas
conectadas como pontos
no bom sentido

Eu sou a plenitude
de existir

tu acreditas que estou à espera da morte
mas eu estou à espera de ser encontrada

Eu sou um tesouro
Um mapa
estas rugas são pegadas
da minha jornada

pergunta-me 
qualquer coisa.

Traducción de Sandra Santos



Samantha Reynolds 
(Vancouver, Canadá)
POETA/BLOGGER
Presidente y fundadora de ECHOSTORIES
para leer una ENTREVISTA
en FACEBOOK
su WEB

Denise Duhamel, Cuatro horas


Fotografía de Amelia Fletcher

CUATRO HORAS

Mi hermana va a buscar sus hijas a la parada del colectivo
desde que una nena de nueve años del barrio
fue engañada y subida a un auto por un hombre
que le dijo que había atropellado a un gatito ahí cerca.
Su cuento era que la pequeña bola de piel
se había metido en algún lugar cerca de las vías
y necesitaba otro par de ojos para encontrarlo.
La nena era inteligente y le habían enseñado
todo lo que los grandes creían que tenía que saber
incluso lo peor sobre los extraños, pero quería
ser veterinaria cuando sea grande.
Y el hombre parecía que había estado llorando.
"Tuvo a esa chiquita en el auto cuatro horas",
me dice mi madre, mi madre que le cortaría las bolas
si tuviera la oportunidad. Suena harta, de clase media,
cuando lo dice, y quiero decir "no",
pero también comparto lo que siente. Mi padre
piensa que el violador merece algo peor, que lo maten de un tiro
sin hacerle preguntas. Mi cuñado tiene un revolver,
y mi hermana sabe que lo usaría si alguien tratara de tocar
a sus hijas, mis sobrinas, las nietas de mis padres.
Cuatro horas es más tiempo que algunas sesiones dobles de cine,
más tiempo que algunos vuelos de cabotaje,
más tiempo que una tarde entera en la escuela primaria.
Nada es más lento que el tiempo cuando tenés nueve años,
nada es más frágil que la confianza.
El violador tiró a la nena frente a una pizzería
donde los empleados llamaron a una ambulancia.
Antes de esto, mis sobrinas caminaban distancias cortas a casa
y protestan, quieren saber por qué no pueden hacerlo más.
Al violador-escolar no lo han agarrado,
pero los rumores de segundo y quinto grado no son tan aterradores.
Mi hermana se pregunta cómo decírselo a sus hijas,
a ellas les encantan los animalitos y solo quieren ayudar.

FOUR HOURS

My sister picks up her daughters at the bus stop
ever since a nine-year-old girl from the neighborhood
was coaxed into a car by a man
telling her he'd hit a kitten down the road.
His story went that the small ball of fur
ran somewhere near the railroad tracks
and he needed an extra pair of eyes to find it.
The girl was smart and had been taught
everything grownups thought she'd have to know
about even the worst of strangers, but she wanted
to be a veterinarian when she grew up.
And the man looked as though he'd been crying.
"He had that child in the car four hours,"
my mother tells me, my mother who would cut off his balls
if she had the chance. She sounds fed up, middle-class,
when she says it, and I want to say "no,"
but I too share her sentiment. My father
thinks the rapist deserves worse, to be shot dead --
no questions asked. My brother-in-law has a gun,
and my sister knows he'd use it if anyone tried to touch
their daughters, my nieces, my parents' grandchildren.
Four hours is longer than some double features,
longer than some continental plane rides,
longer than a whole afternoon in grade school.
Nothing is slower than time when you're nine years old,
nothing is more fragile than trust.
The rapist dropped the girl off at the pizza parlor
where the men who worked there called an ambulance.
Before this, my nieces walked the short distance home
and they protest, wanting to know why they can't anymore.
The after-school rapist hasn't been caught,
but the second and fifth grade rumors aren't terrifying enough.
My sister wonders how to tell her daughters,
who love small animals and only want to help.

University of Pittsburgh Press, 2001)




Denise Duhamel 
(Woonsocket, Rhode Island, EE.UU., 1961)
Reside en Florida
de Reina por un día, Ediciones Recovecos, 2013
Traducción y prólogo Rossana Álvarez
para leer MÁS

27 de noviembre de 2015

Ballerina Vargas Tinajero, 3 poemas 3


Fotografía de Matteo Nazzari 

RETRASO

Lo que uno merece no tiene nada que ver con eso.
William Munny

Por más que adelanto el reloj
No hay forma

A cualquier resquicio
De lo que quise que fuera mi vida
Llego tarde

Como el mar en calma al pecio
La lucidez al borracho
O la disculpa al muerto

(extraído de su BLOG)




Obra de Eddy Stevens

EL CAMINO NO TOMADO

Me doy cuenta de que hay muy poco margen para cualquiera de nosotros. 
Charles Bukowski

Cada revólver tiene su voz, y esa la conozco.
El Bueno

Lo he visto pasar a lo lejos
Espantando sus fantasmas
Las marcas familiares
En los pozos afilados que pueblan
Los delgados brazos
En el fondo de los ojos perdidos

Y vuelven a mí sus palabras
                  mi mundo no es para ti
                  sólo te haría daño

Me dio la patada y salvó mi vida
Pero a veces
            no sé por qué
                             todavía
Sueño que me dejó
Abrigar en los míos sus ojos
Y contemplo desde arriba
Mis pies mecidos por la brisa
Mi cuello quebrado
En la soga de los días
Feliz
Junto al suyo

(extraído de su BLOG)



Fotografía de Annette Pehrsson
TROPIEZO

                                  Obra mejor: olvida
                                 JORGE LUIS BORGES

Me despierto en plena noche
Sudando tu recuerdo febril
Que intenta hacerse conmigo

Me levanto bebo agua
Me refresco

A la vuelta
este dolor agudo
En el dedo meñique del pie
Y en el pecho

Tu recuerdo

Esa pata de la cama
Con la que siempre tropiezo.

Ediciones Liliputienses, Isla de San Borondón, 2015
extraído de: LA MIRADA DEL LOBO)





Ballerina Vargas Tinajero 
(Sevilla, España, 1976)
PERIODISTA/DOCENTE/POETA
para leer + en REVISTA EL HUMO
y + en TRANSTIERROS
su blog ÍNFULA BARATARIA
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...