10 de septiembre de 2020

Elena Jordana, 5 poemas 5 (+1)


Fotografía de Saul Leiter
DESNUDO NEOYORQUINO

Tengo miedo
a que la canilla gotee y me despierte antes de hora
a que en el lavadero no limpien bien mi ropa
a llegar al trabajo con demora
a que la gente piense que mi falda es demasiado larga o demasiado corta
a que mis compañeras noten mi uña rota
a comer más calorías de las que mi sistema absorba
a no comunicarme con la computadora
a que mis amigos sospechen que no he leído los libros de moda
a que la psicoanalista no apruebe que yo practique yoga
a olvidarme de poner sal en la sopa
a comer sola
a que el televisor se descomponga
a que las píldoras para el insomnio no me hagan efecto ahora
a que mi vecina (que es loca)
insista e repetir la absurda historia
de que una noche yo salí al balcón ebria y sin ropa
agitando un diario que decía MUJER ASESINADA
y gritando:
yo vi cómo la amenazaban
la vi forcejear desesperada
y vi que miraba mi coche esperanzada
y sentí un miedo tal
que aceleré la marcha
(…me podrían acusar de encubridora)


de S.O.S aquí New York, El Mendrugo, México, D. F., 1973
(6 ediciones publicadas entre 1971 y 1976)

*

Fotografía de Saul Leiter
X

Y después?
Después
aterrizar
bajarse del poema
para mirar las cuentas del mercado
mecanografiar cartas
contestar eficazmente "sí, señor” de nueve a cinco
hacer fotocopias
gárgaras
pagar cuentas
ir cada seis meses al dentista
tomar gotas para el hígado
teñirse el pelo
rechazar coquetamente
los pasteles de frutillas
recordarle al gerente
la ley de jubilación
escuchar con envidia a las sobrinas
y con paciencia a las tías.

Y luego
casi imperceptibles
otra vez los despliegues:
Bach escuchado a oscuras
Onetti, Cardoza y Aragón, Cortázar
el calorcito de la estufa
una sopa caliente
la carta de un amigo lejano
el cielo desde la ventana.

f r a g m e n t o


Fotografía de Saul Leiter
XII

Esos minúsculos superhombres o supermujeres
que le dicen al poeta principiante:
—antes de usar la palabra desesperado
mire en el diccionario
—ya miré
—¿en cuál?
—en el Pequeño Larousse
—¡es que no conoce siquiera el
Dictionaire des Etimologies, editado en París,
con todas las etimologías posibles de la palabra
de-ses-pe-ga-ziem!

Esos que dicen
ah, claro, el psicoanalista está de moda,
pero hay que vivir la vida tal cual viene
y luego se la pasan psicoanalizando palabras
(sintagma correlativo, hipérbole retrucada, galicismo vulgar)
en vez de vivir las palabras tal cual vienen.

Esos que
hablando de poesía
se ríen de las vísceras, la angustia, el vómito
y sólo hablan de “emociones estéticas”
en una especie de teorema que enuncian así:
la quintaesencia de Borges versus la histeria de Sábato
o el refinamiento de la forma versus el erupto del contenido.

Esos que
sin embargo
de pronto se ponen a gesticular desesperados
(olvidándose de la etimología de la palabra “desespegaziem”)
porque no han sido nombrados académicos de la poesía
o de la lengua
o del uso del diccionario
(aunque por supuesto se guardarían muy bien
de escribir un poema sobre estas frustraciones
que sólo deben ser guardadas en lo más recóndito del hígado).

A todos ésos les digo
¿sabía usted que después de los veinte
todo lo que uno dice por la boca
o la máquina de escribir
se dibuja en la cara?


Fotografía de Saul Leiter
XX

a veces la dimensión de la felicidad
está dada en ese medio centímetro más del nuevo zapato
en un color de pelo inusitado
en un cigarrillo fumado a medias
en las migas de pan y las manchas de vino sobre el mantel
en la evocación de una mano maternal
carnosa, regordeta
salando los bistécs del mediodía
en el silbido milenario del afilador de cuchillos
en el silencio radiante de un chico
al que se le elogian su buena letra
o sus rodillas limpias

a veces la felicidad es algo tan descabellado
como querer volar
o como necesitar la mano de mamá
para seguir andando por el mundo.


Fotografía de Saul Leiter
XXIII

al inventor de “La fórmula de la felicidad”

Ahora creo que todo va a cambiar.
Hace una semana compré un libro vital:
Cómo conquistar amigos y disfrutar de la vida.
Cada mañana leo un capítulo:
Ayer me tocó repetirme, ante cada contratiempo,
            soy feliz, soy feliz, soy feliz
hoy me toca abrirme vitalmente a todas las
oportunidades o sea: decir a todo que sí
mañana me tocará pensar un poco en los demás:
tratar de adivinar qué quieren, para
complacerlos de inmediato.
Yo creo que en una semana todo va a ser
           perfecto…
salvo que aún no he decidido si seguir leyendo
o de una vez abrir la llave del gas.


de Poemas no mandados, Editorial Joaquín Mortiz, 1979
Premio de Poesía Aguascalientes, 
Gob. del Edo. de Aguascalientes, México, 1978


ELENA JORDANA DIXIT

(...) al preguntarle cómo surgió la idea de hacer las ediciones "El Mendrugo", Elena Jordana contó una pequeña historia :
"Yo tenía mis primeros poemas escondidos debajo de la almohada y quería mandarlos a una editorial, y me dije : ¿cómo los mando a una editorial para que llamen la atención? Que no sean una fotocopia. Y ahí me encontré un día una bobina en la calle, en Nueva York, un poco humedecida. Y la cuidé. La puse al lado del calefactor para que se secara, le corté las partes que estaban muy arrugadas e imprimí mi primer libro. Mejor dicho: hice el original de un libro. Puse ahí la copia de mis poemas y lo pensaba mandar a una editorial. Y estaba Nicanor Parra, que es un poeta chileno muy lindo, en Nueva York. Estaba en un taller con él y me dice: ya tenés tu editorial. Tú imprime tus poemas tal como los escribiste a máquina en ese papel. "Y así lo hice -concluye Elena Jordana- y presenté también un libro de él y tuve mucho éxito, y digo éxito porque lo que llamaba la atención era el envoltorio, y si hubo alguna repercusión al respecto fue porque hice que la gente se enterara de que yo escribía al hacer una edición original. Esta fue más o menos la idea".

Entrevista por Alfredo Montaño Hurtado
en Diario de Colima, domingo 1 de julio de 1984





Elena Jordana 
(Buenos Aires, Argentina, 1934/40-2008)
Residió en México de 1972 a 1994
POETA/DRAMATURGA/EDITORA/TRADUCTORA
PRECURSORA DE LAS EDITORIALES CARTONERAS
para leer el estudio de Eva Castañeda Barrera en LA OTRA
para leer una ENTREVISTA
para leer + en QUE SABE QUIEN
y + POEMAS

3 comentarios:

Jorge dijo...

Un lindo descubrimiento, para mí.

lunaroja dijo...

ohh qué belleza los poemas!
La anécdota que cuenta es absoluta delicia.

PapelyLapiz dijo...

Conmovedora.!
Gracias por no dejar de compartir poesía, siempre es un placer venir a este blog

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