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3 de mayo de 2026

Katherine Bisquet, 4 poemas 4


Central Electronuclear de Juraguá, Provincia de Cienfuegos, Cuba

*Tras el derrumbe del Campo Socialista y la desintegración de la URSS, en septiembre de 1992 se paraliza “temporalmente” la construcción de la Central Electronuclear de Juraguá (CEN), en la provincia de Cienfuegos, Cuba.

No nos sirve de nada el miedo
en la misma medida
en que no nos sirve de nada el dolor.
Las cosas invariablemente van cayendo
al margen de nuestras voluntades.
No nos sirve el dolor de los otros
y la angustia de los otros
enquistada desde el arranque
no nos sirve.
Paleamos las franquicias
de la masa
lejos de la masa.
Y nos compadecemos.

 
Edificio Residencial, Ciudad Nuclear, Cuba
AÑO 92

Yo nací en el mes de diciembre
No en el mes ni en la ciudad del desencanto
Porque mi madre aguantó sus intestinos
Y los botó allá por el centro

Dispusieron los oráculos mi cuerpo
Donde mismo había creído mi madre
Para ver si este destino rígido sucumbiría
A la desolación de sus ancestros
Pero yo nací en el mes de diciembre
Qué tengo que ver yo con lo inconcluso

 

Central Nuclear de Juraguá, Provincia de Cienfuegos, Cuba
 
ALGO AQUÍ SE DESCOMPONE

Los niños juegan pelota en la piscina olímpica.
Los niños se bañan bajo los muelles.
Y bajo los muelles y bajo los niños
raíles ahogados.
ALGO HUELE MAL.

No hay muertos, ni idea de muerte.
No hay historia, ni idea de historia.
Toda el agua es salada, todo es piedra sobre piedra.
ALGUIEN TIENE MIEDO.

Se mide la energía con sigilo, o sabiamente.
Porque ellos sí saben de qué se trata.
ALGUIEN ME HA TRAICIONADO.

Se crea una idea de comunidad,
improvisaciones de una juventud inexperta.
Resultan animales sacrificados.
Animales que bordean la comunidad entera
con la idea de abastecer el hambre
de tantas bocas delgadas.
Y por las noches me despierto
espantado
porque definitivamente
ALGO HUELE MAL.

 
Central Nuclear de Juraguá, Provincia de Cienfuegos, Cuba

HIGHWAY TO HELL

Hey Momma, just look at me
I'm on my way to the promised land
I'm on the highway to hell”.
AC/DC, “Highway to Hell”.

La carretera del infierno
conduce únicamente
al infierno
como el Tártaro
termina allá por los dienteperros
allá por el mar
donde las almas fracasan en el intento
allá,
se acaba.

En la carretera del infierno
garganta de espinas y asfalto
no se debe decir nada
nada que comprometa a Caronte
porque fácilmente puedes lidiar con el Monstruo de Hierro
destartalado por los años
pero en amenaza de funcionamiento
quién sabe
si algún día eche a andar
quién sabe
y algún día enriquezca
y eche a andar.

En la carretera al infierno
se camina con las manos en el suelo
si es que hay suelo┌

                                 residuos de Nuclear┌

                                                                   chuchazos del desastre
por el peso de la muerte
por el peso del proyectil con cabeza de Uranio.

En el inextricable vial del infierno
los hoplitas revenden el pan
revenden su historia
se pasean
excitados
bajo el sopor
de los edificios
a medias/grises/sin ventanas
van en busca de explicaciones
van refunfuñando
por su infortunado
destino
de hoplitas malolientes
radiactivos/creativos
de hoplitas emigrantes
bajo presuntuosa fascinación
la promesa
la obra
la gran cúpula
la casa.

Al final del día
cuando has cruzado la bahía
en el barco que pasa según sus horarios
te recibimos
gustosamente:
“¡BIENVENIDOS A CUBA SOCIALISTA!”

 
Uranio empobrecidoRialta Ediciones,
Querétaro, México, 2021



Katherine Bisquet 
(Ciudad Nuclear, Cuba, 1992)
Reside en Miami, EE.UU. 
POETA/ ACTIVISTA/GRADUADA EN LETRAS/
COMPILADORA/CINEASTA 
de Uranio empobrecido, Rialta Ediciones, Querétaro, México, 2021
para leer + en ÁRBOL INVERTIDO

31 de mayo de 2025

Damaris Puñales Alpízar, 2 poemas 2 (de No vine a hacerme la inocente)


Obra de Isabella Ducrot

Mi tercer marido
era muy parecido al primero:
tenía pies pequeños,
suaves como los de un bebé.
Mi tercer marido
era tan buen amante
como mi segundo amante:
desataba en mí
un torbellino multiorgásmico.
Mi tercer marido
era tan incoherente
como mi tercer amante 
y casi tan fiel como el cuarto:
me olvidaba al doblar la esquina.
Mi tercer marido
escribía poemas a otras
como mi primer y segundo amantes
y como el novio que tuve
antes de tener el primer amante o el primer
    marido.
A todos les escribí también
algún verso
y a todos olvidé
–incluso al segundo marido
a quien nunca conocí.


Mis amigos de la infancia
son hoy estos señores calvos
de panzas prominentes,
estas señoras de pelo teñido
con hijas e hijos ya grandes
graduados universitarios o a punto
de graduarse.
Mis amigo de infancia
han renunciado a casi todo
a estas alturas,
de aquellas ganas de comerse el mundo
de convertirlo en algo diferente
va quedando poco:
cuentas por pagar que se acumulan
alguna añoranza mal colocada
en las tardes de lluvia
la resaca de una felicidad
que nunca llegó.


Ediciones Liliputienses, 2025



Damaris Puñales Alpízar
(Matanzas, Cuba, 1971)
POETA/ENSAYISTA/PROFESORA
Ediciones Liliputienses, 2023
para leer + en NEW YORK POETRY

15 de julio de 2021

Damaris Calderón, Mis 5 malditos minutos


MIS 5 MALDITOS MINUTOS

Por mi arte pasé hambre.
Pasé hambre mis cinco malditos minutos
Bukowski

Doblándome
(literalmente)
como el insecto que carga una hoja
el doble de su peso
despreciando a Simon y a Peggy Guggenheim
y a su colección de perros
y a su colección de cuadros
y a su museo de arte de mascotas
de la que yo misma entré a formar parte,
escribí.

             Y la palabra fue el hueso
arrancado a la noche
el cuerpo humeante el deseo
un uppercut al estómago.
Y la muerte me alcanzará de todos modos.
De verdad hace miedo y frío y soledad
y tal vez por todo eso uno escribe.
No para calentarse al fuego mendigo
sino para arder en el pozo solo,
que asciende de lo hondo a lo hondo, sin raíz.




Damaris Calderón 
(La Habana, Cuba, 1967)
de Las pulsaciones, LOM, Santiago, 2013
y en Mi cabeza está en otra parte, Alquimia Ediciones, 2017
Colección Ensayos con la ceniza
Selección de Julieta Marchant y Guido Arroyo
para leer una entrevista en LA PALABRA QUEBRADA
para leer + en EMMA GUNST





23 de abril de 2020

Milena Rodríguez Gutiérrez, El porvenir de una ilusión


Fotografía de Mukti Echwantono

EL PORVENIR DE UNA ILUSIÓN

Padrenuestro que estás en los divanes,
Sigmund Freud, Dios, Lacan… como te llames
aparta de mi vida a estos neuróticos
que llaman a mi puerta sin cansarse,
volviendo mi corazón una consulta,
empapando mi cama con sus males.

Padrenuestro que estás en los divanes,
líbrame del tedio de escucharles,
estoy harta de lobos y de ratas
implorando la hostia de la cura
que comen y se largan sin pagarme.

Padrenuestro que estás en los divanes,
derívame alguno saludable,
un Dante que haya ido de visita
a ese infierno nombrado psicoanálisis.

Y si pido milagros imposibles,
al menos, con el próximo que toque,
Padrenuestro que estás en los divanes,
no me dejes que caiga nuevamente
en la tentación soberbia de imitarte.





Milena Rodríguez Gutiérrez
(La Habana, Cuba, 1971) 
Reside en España
POETA/LICENCIADA EN TEORÍA DE LA LITERATURA 
Y LITERATURA COMPARADA/LICENCIADA EN PSICOLOGÍA/
PROFESORA DE LITERATURA HISPANOAMERICANA
de Alicia en el país de lo ya visto, Diputación de Granada, 2001
su WEB en la Universidad de Granada
su FACEBOOK
para leer más en LAS POETAS HISPANOAMERICANAS DEL SIGLO XIX-XXI
MÁS

3 de abril de 2020

Kelly Martínez Grandal, 3 poemas 3


Fotografía de Annie Spratt

El espejo no es ya una mentira,
sino la complicidad entre mi cuerpo y el mundo.
Soy real,
tan real como estas manos o estos versos.

Ahora descansa la transparencia de esta mañana de caracoles.

Atrás todas las casas,
todas las ventanas que cerré
para que no se apagara el fuego
y no se fueran los invitados.
¿Y yo?
¿Dónde quedaba yo?

de Medulla Oblongata, CAAW Ediciones, Miami, 2017
Edición bilingüe / Traducción de Margaret Randall



Fotografía de Antonio Palmerini
PIEDRAS DE SAL

A Wendy L.

Guarda la aguja, los hilos,
no aprendimos el arte del zurcido invisible;
un manto de cicatrices levanta sobre la arena.

Habrá que zarpar de nuevo, con otras velas para este barco,
sin islas que recuerden a Ítaca,
aguas
con ballenas menos blancas.
Habrá que construir un mar.

Levanta el ancla, arde la casa, rema conmigo.

No pasemos con tristeza esta llanura,
no crucemos la mirada sobre el hombro.

de Zugunruhe, The  Operating System, 2020



Fotografía de Antonio Palmerini
Mi abuelo
tenía un solo traje para los velorios.
Sabía
que la muerte despedaza la memoria:
nadie recordará cómo fuiste vestido.
Ir presentable, si acaso.
Colores no estridentes
porque la muerte no tolera estridencias,
protagonista única,
diva insoportable.
Cuando llega, hay que hacerle cortejo.
Poner la mesa,
siempre viene hambrienta
como un perro callejero.
Hay que pasarle la mano,
decidir
quién en la familia la adopta esta vez.
Recoger el desastre,
ir tapando los huecos
donde entierra huesos
que se comerá más tarde.
Huesos en la tierra chocando contra las raíces.
Cuando llega hay que ponerle un nombre
y aceptar el orden que se altera
y aceptar
que esta casa no va a ser la misma,
será una casa habitada por la muerte,
bestia huérfana que no sabe de amores,
que te enseña los dientes.





Kelly Martínez-Grandal
(La Habana, Cuba, 1980)
Reside en Miami
POETA/RELACIONISTA PÚBLICA/GESTORA CULTURAL/
LICENCIADA EN ARTES/MAGÍSTER EN LITERATURA COMPARADA/
EDITORA/CURADORA DE FOTOGRAFÍA
para leer + en ANIMAL SOSPECHOSO
en SUBURBANO
y en OCTAVO BOULEVARD
su blog ESPEJO DE AGUA




7 de febrero de 2020

Georgina Herrera, 3 poemas 3


Ilustración de Consuegra Romero
LAS DOS MITADES DE MI SUEÑO

Ambos me han hecho
una mujer hermosa.
Una mujer que tiene
la más inmensa historia
por contar.
Todo el dolor que venga
será pequeño, comparado
a tanto amor creciendo en sus tamaños.
Con esos ojos de mirar la vida
se puede ver la muerte
como una estrella más
o como una
inmensa flor naciendo
entre los tibios brazos de la tierra.




Ilustración de Consuegra Romero
MUJER MIRANDO FOTOS VIEJAS

Hasta el mimbre que te mece
todos los recuerdos juntos
vienen pesares difuntos,
dichas idas. Palidece
el día que vives. Crece
el mar en tus ojos, cuando
soles y lunas, girando,
regresan por la memoria.
Simple, sí, pero qué historia
ante tus ojos saltando.



Ilustración de Consuegra Romero
SOBRE EL POETA, EL AMOR, LA POESÍA

Los poetas
hacemos democracia con la intimidad.
Quitamos falsos techos,
abrimos las ventanas,
descorremos
cerrojos fabulosos…
Surge así el poema,
nuestro modo
de hacer saber hasta qué punto hicimos grandes
a momentos, a seres tan pequeños.

de Gustadas sensaciones, Serie La rueda dentada,
Ediciones Unión, Unión de Escritores y Artistas de Cuba, 1996




Georgina Herrera 
(Jovellanos, Matanzas, Cuba, 1936-2021)
en Esos ojos de mirarlo todo, Libros de la Libélula Nómada, 2016
Prólogo de Aída Elizabeth Falcón
Publicados en EL COMERCIO por Ana Vanessa Gutiérrez
para leer + en JUVENTUD REBELDE
MÁS

5 de diciembre de 2018

Clara Lecuona, Declaración de principios


Fotografía de Amanda Jasnowski



DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

He vivido muchas vidas
y en cada una de ellas he sido feliz.
Ello no me exonera de haberme equivocado
e insistir.

Las tentaciones son abalorios,
simbología de lo que en algún momento fui repetidas veces.
Al final solo he conservado una flor,
una pequeña flor que brilla
cuando en el cielo se abren las estrellas.
Ya lo he dicho:
lo diminuto se vuelve trascendente.

He declarado mi libertad de ser libre,
resguardo mi memoria en las raíces,
en el verde y leve color de los pétalos.
Miro hacia el cielo y burbujea,
acaso también soy yo una burbuja
y doy vida a todo lo que me conforta y salva.

Al final nada quedará
salvo esa flor, sobre la que detendré el camino.
Para morir de pie.
Única
Invencible
Maravillosa

¡Sola!





Clara Lecuona
(Santa Clara, Villa Clara, Cuba, 1971)
POETA/NARRADORA/CRÍTICA LITERARIA
Poema perteneciente a una Antología personal inédita
para leer una entrevista en: UNIÓN DE ESCRITORES Y ARTISTAS DE CUBA
extraído de: OTRO LUNES
para leer más en: ARTESANOS LITERARIOS 
MÁS



8 de junio de 2018

Georgina Herrera, 7 poemas 7


Obra de Claudia Tremblay

GRANDE ES EL TIEMPO

Grande es el tiempo a transitar
como un camino
si de las penas partes, yendo
hacia la dicha.
Y llegas y te instalas, pero
no permaneces, vuelves, irremediable,
al primer sitio, cual si fuera
el de tu origen, donde
algo perdiste y buscas incansable
pero
no sabes qué.

de Grande es el tiempo, La Habana, UNEAC, 1989




Obra de Claudia Tremblay

REENCARNACIÓN

Cómo será si vuelves
y yo también,
sin que sepamos
que fuimos ya; sin un indicio.
Ser otra vez, sin más destino
que encontrarnos así,
como si nunca.

Quiero llegar a ti y que tú vengas
en despacioso viaje, como
tú sólo sabes.
No tener más destino
que el de siempre.
Asombrarnos los dos.

No importa que paguemos
deudas que no sabemos cuáles fueron,
pero que vuelvas
y venga y, para estar juntos,
queriéndonos, mientras
se hace palabras sobre mi piel
aquel asombro tuyo al descubrirme;
yo, asombrada también.
Que me concedas lo que ya me diste,
que nuevamente
me prometas lo que sí cumpliste.




Obra de Donna Pfister

ESA MANERA DE MORIR

Amor le llaman
los que a su sombra grande se tendieron.
Yo le diría:
piedra marina, donde
mi corazón de peces fue golpeado,
tierra
tremendamente dura
que le negó humedad a mis raíces.
Creo que despidió mi estrella
y la hizo errante.

en Yo te conozco, amor, Editorial José Martí, La Habana, 1999
Selección, prólogo y notas bibliográficas de Alberto Rocasolano



ESSA MANEIRA DE MORRER

Amor é como chamam
os que à sua grande sombra se estenderam.
Eu lhe diria:
pedra marinha, onde
meu coração de peixes foi golpeado,
terra
tremendamente dura
que negou umidade às minhas raízes.
Creio que despediu minha estrela
e a tornou errante.

Traducción al portugués de Antonio Miranda




Obra de Claudia Tremblay

ELOGIO GRANDE PARA MÍ MISMA

Yo soy la fugitiva
soy la que abrió las puertas
de la casa-vivienda y “cogió el monte”.
No hay trampas en las que caiga
Tiro piedras, rompo cabezas.
Oigo quejidos y maldiciones.
Río furiosamente
Y en las noches
bebo el agua de los curujeyes,
porque en ellos
puso la luna, para mí sola,
toda la gloria de su luz.





Obra de Claudia Tremblay

PRIMERA VEZ ANTE UN ESPEJO

(Viendo una cabeza terracota de mil años, excavada en Ifé)

¿Dice alguien que no es
mi rostro este que veo?
¿Que no soy yo, ante el espejo
más limpio reconociéndome?
O.... ¿es que vuelvo a nacer?
Esta que miro
soy yo, mil años antes o más,
reclamo ese derecho.
Mi mano va
desde ese rostro al mío
que es uno solo y de las dos,
asciende, palpa
el mentón purísimo,
la espaciosa boca. Sí,
con mucho espacio, así que un solo beso
de ella basta
para pedir la bendición al viento,
la tierra, el fuego y la llovizna.
Ahora toca mi mano la nariz.
De un lado a otro va sobre ese rostro
de las dos. Esa nariz... mi dios; en la pradera
para mí sola, esa que llaman Universo,
en la que ando a mi albedrío,
atrapa olores.
Olor a fuego, a tempestad,
a tierra y agua juntos,
olor de amor, de vida inacabable
entra por ella; es
el total alimento de mi sangre.
Mi mano, al fin, a lo más alto
de ambos rostros llega:
los pómulos, la frente, baja
un poco nada más hasta los ojos
que yo miro y me ven.
Ojos tremendos
en los que apaga y aviva sus fuegos la tristeza.
Soy yo. Espejo o renacida.

de Gatos y liebres o libro de las conciliaciones, Ediciones Unión, La Habana
(1978, 1989, 1996, 2006, 2007)






ORIKI PARA LAS NEGRAS VIEJAS DE ANTES (*)
(fragmento)

Éramos, sin saberlo, dueñas
de toda la verdad oculta
en lo más profundo de la tierra.
Pero nosotras, las que ahora
debíamos ser ellas, fuimos
contestonas, 
no supimos oír, tomamos
cursos de Filosofía,
no creímos

(*) oriki  es  “un canto  de  alabanza  con  acompañamiento  de  tambores,  que  los  yorubas entonan a sus dioses y reyes” (Arcos 2008: 147). La elección de esta forma poética ya supone un tomar partido, una declaración de intenciones.

de Gatos y liebres o libro de las conciliaciones, Ediciones Unión, La Habana
(1978, 1989, 1996, 2006, 2007)



Obra de Claudia Tremblay

Estas palabras, aparentemente
suaves y tranquilas,
palabras transparentes, sí, pero
tenaces.
Llegan, entran, se quedan para
siempre.
Son mi manera.
Así es que grito,
y sé que me hago oír

de Gatos y liebres o libro de las conciliaciones, Ediciones Unión, La Habana
(1978, 1989, 1996, 2006, 2007)






Georgina Herrera 
(Jovellanos, Matanzas, Cuba, 1936-2021)
para leer una nota en: CUBA LITERARIA
para leer + en LA TRIBU
MÁS

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