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20 de septiembre de 2025

Ana Wajszczuk, 1 poema


reconstrucción de Varsovia, 22 de junio


“Y el hecho de que es un nombre arrancado al hielo con un
instrumento cortante”: dijo Patricia

1

De mi abuelo
quedan algunos recuerdos
son
como fotografías
blanco & negro
que se agrisan en el fondo de un cajón
entre manteles de hilo, cucharitas de plata
y regalos nunca usados
el olor de lo nuevo añejo
se mantiene intacto
recuerdo:
mi padre llora ante mí por primera vez,
una cartuchera con el mapa de Argentina
regalo del abuelo que no tenía país
cuando cumplí cinco
y el descubrimiento
poco después
en la misa por su muerte
de su nombre,
Zbigniew lreneusz
en la pizarra del responso.
Zbigniew, eso cómo se dice
pensamos nosotras
–mi hermana y yo–
nosotras que toda la vida
todos esos días de esos cinco años
lo habíamos llamado abuelo Ireneo.
Y mi primo nos miró y nos dijo
al oído mientras el cura decía cosas
y hacía a mi abuela llorar
que ese era su nombre verdadero
que él no le decía Ireneo
que tampoco le decía “abuelo”
así, como nosotras
sino una palabra
que quería decir abuelo
y dijo algo
en un lenguaje que estaba fuera
de nuestro mundo
un idioma imposible para nosotras
Y nosotras pensamos
que estaba pasando algo raro
era tal vez el olor del incienso
que nos mareaba
en esa iglesia
con el cuadro de una virgen negra
porque cómo podía ser que la virgen fuera negra
que todos hablaran en otro idioma para hablar de mi abuelo
que mi abuelo tuviera otro nombre
y nos enteráramos con un susurro
en medio de su funeral
que la vida
no era lo que pensábamos.

El libro de los polacosCaleta Olivia, 2022


Ana Wajszczuk
(Quilmes, Buenos Aires, Argentina, 1975)
POETA/NARRADORA/PERIODISTA/EDITORA/
XXII Premio de Poesía Ciudad de Badajoz, España, 2003
de El libro de los polacos, Algaida, Sevilla, 2004
reeditado, corregido y ampliado por Caleta Olivia, 2022
Contratapa de Fabián Casas
para leer una reseña en PÁGINA 12
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9 de abril de 2012

Ana Wajszczuk, Son todas putas


Fotografía de Rosie Hardy

SON TODAS PUTAS

Ponen avisos en el diario ofreciéndote como mercadería porque sos una puta.
Te secuestran te drogan, te golpean, te prostituyen, tal vez hasta te matan, mientras tu madre pone patas arriba las comisarías, porque sos una puta. (2)
Te asesinan en la frontera de Tijuana porque a nadie le importa, si sos una puta.
Cierran Las Casitas, el barrio prostibulario más grande de la Argentina, para volverlo a abrir por orden [de un juez] federal a los pocos días, porque qué más da, son todas putas.
Te prenden fuego, te clavan ciento y pico de puñaladas, te lo merecés porque sos una puta. (3)
Te mutilan el clítoris a los ocho años porque vas a ser una puta.
Te cortan la pollerita [minifalda] en tevé para que muestres el culo porque sí, porque son todas putas. 
Muerta de hambre, una “Sociedad de Socorros Mutuos” te promete trabajo cruzando el océano y terminás en la Swig Migdal porque aquí o allá, ya eras una puta. (4)
En la guerra te violan del bando enemigo porque es tu merecido: sos una puta. (5)
Te casan de prepo a los doce con un viejo de cincuenta justo antes de que te vuelvas una puta.
Piden una dote por vos, porque algo siempre se paga por una puta.
Te lapidan porque fuiste adúltera: una puta.
Te golpean y te tiran del balcón porque sos una puta.
Decías que no pero querés decir que sí, porque en el fondo, todas son putas.
No te toman la denuncia de violación porque es tu marido, ¿o acaso sos una puta?
Perseguís hombres en las propagandas de desodorantes porque cuando no son obsesivas de la limpieza o madres, para el mundo publicitario son todas putas.
Te violan por provocadora, por puta.
Te gusta cojer [follar], claro, si sos una puta.
Te encanta mostrarte, como a toda puta.
En el fondo no sos lesbiana, si a todas les gusta, porque son todas putas.
Ellos tienen un instinto irrefrenable que deben satisfacer, y vos satisfacés porque sos una puta.
El “oficio más viejo del mundo”, ser una puta.

Una esclava, una mercadería, una “conejita”, una botinera, una actriz, una chica de tapa, una bestia en la cama: una puta.

En la bolsa de gatos de un mundo donde la subordinación sexual de la mujer muta por una cadena de significantes que van del relativismo cultural a la “liberación femenina”, pasando por los lugares comunes más enquistados y recalcitrantes, con el mismo estereotipo de fondo, apenas bastan dos sílabas para ocultar la denigración de todo un género.




 
Ana Wajszczuk 
(Quilmes, Buenos Aires, Argentina, 1975)
POETA/PERIODISTA
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Las notas al pie son de María Claudia Cambi, 
la autora del blog: ACÁ

(1) Ana Wajszczuk es  Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de Buenos Aires, con especialidad en Periodismo. Es coeditora de la revista de poesía joven latinoamericana Los Amigos de lo Ajeno. Actualmente trabaja como periodista en diversos medios de Costa Rica y Argentina. Ha publicado en poesía Trópico Trip y participado en varias antologías, entre ellas Poesía en la Fisura, Buenos Aires no duerme y Poesía en el subte. En 2001 ganó el tercer premio del concurso Gines García de poesía organizado por la Subsecretaría de Cultura de La Plata, también quedó finalista en la VI edición del concurso de poesía Sor Juana Inés de la Cruz. En el año 2003 ganó el XXII Concurso de Poesía Ciudad de Badajoz, en España, con su poemario El libro de los polacos.

(2) Clara alusión al caso de Marita Verón (secuestrada en 2002 por una red de trata de mujeres con importantes vínculos en las fuerzas de seguridad), cuya madre, Susana Trimarco no ha dejado de luchar por su restitución. En estos momentos se está sustanciando el juicio contra trece imputados en la Cámara Penal de Tucumán (Argentina).

(3) Hace unos 15 años Carolina Aló fue asesinada de 113 puñaladas por su novio Fabián Tablado, quien ya disfruta de salidas transitorias de la cárcel.

(4) La Swig Migdal o Zwi Migdal era una organización mafiosa que controló entre 1906 y 1930 el negocio de la prostitución en Argentina. Las mujeres eran traídas engañadas de las zonas más pobres de Europa del Este, bajo falsas promesas matrimoniales, y terminaban en prostíbulos de Buenos Aires y Rosario. Su jefe era el polaco Noé Trauman, cuyo imperio se desmoronó en 1930 gracias a la denuncia de una de sus ex pupilas, Raquel Liberman.

(5) Yo agrego: también los de tu propio bando.

6 de mayo de 2011

Ana Wajszczuk, Las chicas que escribimos (+1)



LAS CHICAS QUE ESCRIBIMOS

A las chicas que escribimos
alguna vez nos llamaron al festín, al convite
a nosotras que escribimos todos los deseos con cada pulso

y allí nos fuimos
y allí nos perdimos apenas un piecito cruzó el espejo

¡todas las palabras se abrieron capullos dentro nuestro!

las chicas que escribimos vivimos entretejidas
en sueños estridentes como todo secreto
Yo en el verdor, ella con los cactus bebé
niñas atragantadas llevamos dentro
llevamos pequeñas Alicias pornostar danzando
en tacos aguja de cristal ceniciento

¡ah, el deseo que nos ahoga!
¡ah, si la sed no nos resecara más que los labios-frutilla!

las palabras de las chicas que escribieron antes de nosotras
-so close, so faraway-
viven en donde habitamos
enredadas quedaron en sus disfraces antiguos

y todas creamos el mundo
desde nuestros versitos
porque no hay otra manera de crearlo

porque todo lo demás huele a big bang trash

A las chicas que escribimos nos duele
todo el tiempo la decepción
y morimos siempre que sobreviene el mediodía

princesas húmedas en love-trip
nosotras las chicas que escribimos
aullamos
mientras nuestra piel miente la seda
luego nos queda el consuelo de descoser las palabras
amorosas hilarlas en nuestras ruecas
con el paso de las horas oscuras

luego salir a lo verde

somos ninfas de un bosque
del cual ustedes sólo pueden entrever el follaje

a nosotras que corremos por la fascinación de las calles
de una ciudad donde nacen mundos
como abismos que unos a otros se miraran

a nosotras que nunca sabremos qué hacer
con tanto deseo de todo

a nosotras todo

que vamos etéreas como telarañas desde donde espiar
y esperaremos penélopes
que las palabras que escribimos nos vuelvan

a abrazarnos en los umbrales desnudos
donde las chicas que escribimos
estamos tejiendo para siempre.

(de Trópico Trip, Ediciones del Diego, Buenos Aires, 1999)


B O N U S   T R A C K

Fotografía de James Murray


LA PETITE FILLE LITTERAIRE

Apareció el sol 
y el miedo de cegarme también 
presencia descarnada 
la que mira no soy yo 
sino la que de noche tajea el cielo
y al amanecer anda perdida 
emparchando fisuras 
la que se quiebra 
de tanto deseo de lo que no existe.

(de Stefanía, 1999)




Ana Wajszczuk 
(Quilmes, Buenos Aires, Argentina, 1975)
ESCRITORA/PERIODISTA/EDITORA
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4 de diciembre de 2010

Ana Wajszczuk, Poema Stefanía, 1999


Fotografía de Patricio Reig

POEMA STEFANÍA, 1999

Hablaba varios idiomas
polaco, español, lituano,
alemán, latín, inglés,
apenas pudimos decirnos algo
en todos estos años

hay un mesa entre nosotras
aquí sentamos todo lo que de ambas no sabemos

tengo un diccionario
hiszpansko-polski
una guía turística
de lugares que no sé pronunciar el nombre
ella está sentada
al borde de sus últimos silencios
y pienso en algo que pueda unirnos:
lo lejano que se siente
lo que no puede decirse, tal vez
o que a ninguna
nos hayan servido de nada las palabras

pero no encuentro nada para decirle
y ella guardó para sí lo impronunciable.

Ahora casi no habla
en ningún idioma
dice que todos los ha olvidado
dice que el dolor es en polaco
y todo lo demás sobrevivencias.



Ana Wajszczuk  
(Quilmes, Buenos Aires, Argentina, 1975)
POETA/PERIODISTA
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