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30 de octubre de 2018

Louise Wondel, 3 poemas 3


Fotografía  Parker Fitzgerald /Diseño floral Riley Messina, en Yatzer
DESPIERTA

despierta
sal de tu bodega
a mostrar
lo que has estado atesorando

despierta, abre tus ojos
ábrelos bien para mirar
en donde te aposentas

despierta, lava tu cara
de forma que puedas ver la vía
que debes recorrer para
llegar hasta los otros

despierta porque debes estar despierto
para estar despierto
para mirar las cosas que los que duermen no pueden ver
porque ellos no están despiertos

pero despierta, a ver
el agua que debe lavar tus
pensamientos limpiar para mantenerte

despierto


Fotografía Parker Fitzgerald /Diseño floral Riley Messina, en Yatzer
YÉRGUETE

yérguete
prepara tus alas
para volar

volar fuera de
el légamo
que está mancillando tu vientre

el vientre que pudo hacer que
tus antepasados hallaran un lugar
un lugar para contar sus historias

historias acerca de antiguos días
antes del esclavismo
esclavismo, hasta que la libertad
la libertad, que tiene que traer
libertad real
arriba, levántate, escucha,
oye, Agida (1) está tocando el
Umandagwe (2)

para ti, para que puedas
rodar fuera del
polvo de
Pembadoti (3)

(1) Agida: tambor para tocar una especie de música religiosa.
(2) Umandagwe: una música religiosa tocada por uno de los dioses del panteón de la tierra.
(3) Pembadoti: caolín, una especie blanca usada en actividades religiosas.



Fotografía  Parker Fitzgerald /Diseño floral Riley Messina

TORTURADOR GENERADO POR MIS ANTEPASADOS

la esclavitud comenzó
el día en el cual
fue abolida

mi Antepasado
creó un torturador
viviente una maldición
sobre mi cordón umbilical
es un Torturador todavía

torturando
niños, además de
nietos

comienza en África
hasta Surinam
no he hallado aún un sitio de descanso
para reposar

el torturador me sigue
en mis actos, mi mente,
mi espíritu, mi alma,
mi vida
Nana Keedi-Aaman (el creador)
te pregunto,
¿¡¡¡cuándo llego a ser libre de verdad!!!??





Louise Wondel 
(Paramaribo, Surinam, 1971-2014)
POETA/BAILARINA/SOCIÓLOGA
Traducción de Rafael Patiño
extraídos de: FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA DE MEDELLÍN



24 de abril de 2015

Forugh Farrojzad, 2 poemas 2 (+2)


Fotografía de Parker Fitzgerald 
NUEVO NACIMIENTO

Mi existencia entera es un verso oscuro
que reiterado te llevará
dentro de sí al alba de los brotes y el crecer eterno
En este verso te he suspirado ¡ay!
En este verso
te he injertado al árbol, al agua y al fuego

La vida es tal vez
una larga calle por la que cada día pasa una mujer con un cesto
La vida es tal vez
un hilo con el que un hombre se cuelga de una rama
La vida es tal vez
un niño que vuelve del colegio
La vida es tal vez encender un pitillo durante el enervante intervalo
entre dos actos de amor
o puede que sea el desorientado paso de un transeúnte
que se quita el sombrero
y con una sonrisa vana le dice a otro transeúnte "buenos días"
La vida se halla tal vez en aquel instante cerrado
en que mi mirada se desploma en las pupilas de tus ojos
generando un sentimiento
que yo mezclaré con la percepción de la luna o con la idea de la oscuridad

Es un aposento que mide lo mismo que una soledad
Mi corazón que mide lo mismo que un amor
mira los sencillos pretextos de su felicidad
y el bello marchitarse de las flores en la maceta
y el joven árbol que has plantado en el jardín de nuestra casa
y el canto de los canarios
que cantan lo mismo que mide una ventana

¡Ay...!
Esto es lo que me toca
Esto es lo que me toca
Lo que me toca
es un cielo que se hurta al colgar una cortina
Lo que me toca es bajar por una escalera abandonada
y llegar a algo podrido y perdido
es un paseo triste por el jardín de los recuerdos
y perder el alma en la pena de una voz que dice:
"me gustan
tus manos"
Mis manos plantaré en el jardín
verdeceré, lo sé, lo sé
y las golondrinas pondrán huevos
en los huecos de mis azules manos

Me colgaré en las orejas dos pendientes
dos cerezas rojas y gemelas
y me pegaré en las uñas pétalos de dalias
Hay una callejuela
donde los chicos que estaban enamorados de mí, aún con el pelo revuelto
y el cuello fino y las piernas delgadas,
piensan en las inocentes sonrisas de una chiquilla
que el viento una noche se llevó

Hay una callejuela que mi corazón ha robado
entre los barrios de mi infancia
Y el viaje de un cuerpo por la línea del tiempo
y el fecundar de un cuerpo la árida línea del tiempo
un cuerpo de una imagen consciente
que vuelve de la fiesta de un espejo
Y es así
como alguien muere
y alguien queda
y ningún buscador hallará perlas en un breve riachuelo que cae en un hoyo

Conozco
un hada pequeña y triste
que vive en el océano
y lento lento con una flauta de madera
toca la música de su corazón
una pequeña y triste hada
que de noche muere con un beso
y con otro beso nace de madrugada

1964

 versión de Clara Janés y Sahand)



Fotografía de Fanny Latour-Lambert

LA REBELIÓN

No me impongas el silencio
Tengo una historia para contar
Quítame esta cadena de los pies
Mi corazón es agitado por una pasión

Ven, hombre, egoísta, ven

Abre las rejas de esta jaula
Me hiciste prisionera de por vida
Libérame para mi último soplo

Soy ese pájaro
Que desde hace tiempo sueña el vuelo
Mi canto se hizo suspiro
En mi pesado corazón
Mis días huyeron en lamentos

No me impongas el silencio
Debo revelar mi secreto
Hacer oír a todo el mundo
El eco fulminante de mi poema

Ven a abrir la reja, para que vuele
Al cielo límpido de la poesía
Si me dejas volar
Seré una flor
En el jardín de la poesía

Mis labios se impregnan del azúcar de tu beso
Mi cuerpo retiene el olor de tu cuerpo

Mi mirada arroja sus chispas contenidas
Y mi corazón canta su dolor sangriento

Hombre egoísta
No digas
Tu poesía es una vergüenza

El espacio de una jaula es estrecho
Para el alma tomada de pasión
No digas que mi poesía es sólo pecado

Dame el vino de este pecado y esta vergüenza
Te dejaré el paraíso
Sus vírgenes y sus fuentes
Alójame en un rincón del infierno

Un libro, un lugar tranquilo, un poema, un silencio
Bastan para embriagarme de vida
Ninguna pena si el paraíso se me escapa
Otro también eterno habita mi corazón

Una noche que la luna danzaba despacio
En medio del cielo
Dormías y yo excitada con todos mis deseos
Tomé su cuerpo en mis manos

El viento del alba me daba mil besos
Y mil besos di al sol
Una noche en la prisión donde eras el guardián
Un beso hizo temblar mi existencia

Hombre, detén esta fábula del honor
La vergüenza me colmó de un placer delirante
El dios que me dotó de un corazón de poeta
Sabrá perdonarme

Ábreme la puerta
Para que me escape por el cielo límpido
Déjame volar
Y seré una flor en el jardín de la poesía

1957

(Traducción de Fariba Guirguin)



B O N U S  T R A C K (x2)

REGALO

Estoy hablando sobre el corazón de la noche
Estoy hablando sobre el corazón de oscuridades
Y el corazón de la noche
Tráeme una luz cuando vengas a mi casa
Y una ventana de la cual
Pueda ver la muchedumbre de
Las calles afortunadas


PECADO 
                          
He pecado y era un pecado lleno de placer
junto a un cuerpo tembloroso y desmayado
Dios, no sé qué he hecho
en aquel lugar privado, oscuro y silencioso
En aquel lugar privado, oscuro y silencioso
me fijé en sus ojos llenos de secretos
En mi pecho anhelante temblaba el corazón
por la pasión de sus ansiosos ojos
En aquel lugar privado, oscuro y silencioso
me senté junto a él desconcertada
sus labios vertieron en los míos el deseo
me libré de la tristeza del corazón desbocado
Murmuré en su oído la historia del amor
Te deseo, oh alma mía
Te deseo abrazo que das vida
a ti, mi loco amante
El deseo estalló en llamas en sus ojos
El vino tinto bailó en la copa
Mi cuerpo en el suave lecho
sobre su pecho tembló ebrio
He pecado y estaba llena de placer
en un abrazo suave y ardiente
He pecado entre unos brazos
cálidos, rencorosos y de hierro.


Forugh Farrojzad 
(Teherán, Irán, 1935 - 1967) 
POETA/DIRECTORA DE CINE/ACTIVISTA/FEMINISTA
para leer + en OTRA IGLESIA ES IMPOSIBLE
CASA DORADA PARA PÁJAROS


19 de abril de 2014

Diana Laurencich, 3 poemas 3


Fotografía de Parker Fitzgerald

MUDANZA

Como las serpientes cambian de piel
yo cambio mi casa.
A esta nueva piel le faltan cosas
pero me gusta así
sin adornos.
Con el blanco de la luz
inundando todo.
Casa-taller-piel.



Fotografía de Brendan George Ko

INVIERNO

Pronto acecha y me gusta.
Tiene algo de filoso, distante
y me gusta.
Duele y cambia, brilla y anestesia.
Otro invierno llega
y se va para siempre después.




Fotografía de Mariam Sitchinava


MIRADAS

Sentada en el colectivo miro.
Ventanas al infierno.

Loli, la gran Loli, dijo una vez:
-Si querés levantarte a un tipo, clavá los ojos y sostené su mirada.
Esa noche lo tenés en la cama-
Debo darle la razón aunque sus ojos estén clavados en otro mundo.
Murió de leucemia a los veintiocho años.

Jamás pude sostener la mirada de los tipos de los que me enamoré.
Si es que pude, ya el amor había hecho sus estragos.
Leyó el antiguo idioma de mis pesares
los signos, los archivos encriptados.
-Me había traicionado-.

Ahora se baja la peregrina, la devota, la triste.
El terrorista se queda, mira por la ventanilla
quizá confabula su próximo atentado.

Todos dibujan sus ojos contra las ventanas empañadas.
Sólo la enamorada aquella, sonríe,
iluminada por  la pantalla de su celular.




Diana Laurencich 
(Buenos Aires, Argentina, 1963)
para leer más en LA MUJER ROTA
su BLOG

23 de marzo de 2014

María Sánchez, 2 poemas 2

Fotografía de Parker Fitzgerald

OBJETO DE ESTUDIO

¿Soy yo esta mujer que anda conmigo?
Hilda Hilst

padre dice
veinticuatro años de carne o pared
nudillos blancos de frotar
madre restos de vino o de sangre
pero estos son mis puntos de infección
y me balanceo

entre
arrastrarme o caer

entre
el amor y el hambre



Fotografía de Laura Makabresku

MECÁNICA DE FLUIDOS

Los padres nunca cuentan todo
 lo que se puede extraer de cuatro tubos de sangre.
- y tú imaginando un color rojo magenta -
con toda tú resumida en una pegatina,
un número quizás un poco ensangrentado
-te pusiste nerviosa no apretaste
 demasiado, el puño-.
 Una minúscula parte de ti
se desliza viscosa, 
qué más da si al pasar el roce
por la piel las células se derraman.
Y mientras el émbolo sube,
recuerdas la búsqueda curiosa 
por los bordes de la herida
en las rodillas de la infancia
- dale tiempo al cuerpo para que vuelva-
la extensión nueva de la carne.
Cuatro tubos y sabemos los fluidos
que desbordaron al río en tu cuerpo,
todas las células desperdigadas 
de aquellos que quisiste borrar
-a propósito-
golpean ahora a las tuyas
contra el vidrio marcadas 
porque el cuerpo 
recuerda siempre que dos diferentes
                                hacen nacer la enfermedad.
-Estas cosas deberían darse en el colegio-
mientras te reprochas a ti misma 
la voz que tantas veces dijo
que nunca pasa nada,
entregas fácil tu carne de presa
al miedo que va tejiendo 
uno a uno los síntomas fantasmas 
con un estigma morado.
Es ahora, niña,
 cuando te toca
 abrir la mano.




María Sánchez - María Mercromina- 
(Córdoba, España, 1989)
POETA/ESCRITORA/VETERINARIA/TRADUCTORA
para leer + en MENINAS VAMOS AO VIRA
para leer una nota en EL ESPAÑOL
para leer sus traducciones en EMMA GUNST
su blog UN PEZ EN MI BOCA
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