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20 de diciembre de 2024

Tununa Mercado, 2 fragmentos 2 (de En estado de memoria) +2


Obra de Diana Dowek

...Una se pasa toda la vida tratando de apoyarse en columnas, de adherir la pobre masa psíquica a estructuras exteriores con el objeto de dotarla de una forma; se arrima a los demás, ya sean personas, animales o cosas hasta fundirse con ellos, se hace de costumbres buscando en la repetición la manera de evitar la infelicidad. Los recursos no tienen fin y son renovablesde manera cotidiana; obran a veces como conjuros, mandas ingenuas que hora a hora se van depositando en pequeños altares domésticos y por las que se espera recompensa. Si hay luna llena, por ejemplo, se cierran las ventanas para impedir la exacerbación de la locura que producen sus rayos; si el viento ulula, se cierra también la ventana para que no entren sus maleficios...


Obra de Diana Dowek

... Pero la mudez era absoluta, todo lo que se arrojara rebotaría, deslizándose sin poder sumar siquiera su huella a las marcas vitalicias, y entonces el desciframiento cada vez más habría de parecerse a una de las empresas de la locura: la que se erige para insistir sobre la realidad reclamando realidad...

de En estado de memoria, colección Vindictas, UNAM, 2019


TUNUNA DIXIT

Hay quienes han discernido los rasgos de femineidad en mi escritura. No podría precisar lo que se me atribuyo, pero sí puedo decir que escribo con un inconsciente anclado en la niña que era, con sus rincones luminosos y sombríos, sus animales perdidos, la violencia de la familia, el entramado de las luchas políticas, el humor. Escribo esa niña. Más femenina, imposible”.


Estábamos en México, exiliados, en plena dictadura militar. Y, de pronto, se me presentaba la oportunidad de llegar, a través de esos libros [Con Trotsky. De Prinkipo a Coyoacán. Siete años de exilio, de Jean van Heijenoort, y las Cartas a Natalia Sedova, su mujer, de León Trotsky], al centro mismo de una tragedia que resume tiempos de guerra y revolución y que era, en definitiva, nuestra propia tragedia. La traducción, entonces, no fue solo una manera de ganarme la vida, sino una herramienta de aprendizaje que modeló aquellos años de formación, dándoles un sentido. […] Toda escritura, me arriesgo a decirlo, es una transgresión de un orden, de una normalidad, de un statu quo. […] Traducir es escribir, es transgredir”.



Nilda "Tununa" Mercado
(Córdoba, Argentina, 1939)
Reside en Buenos Aires
ESCRITORA/PERIODISTA/FEMINISTA/EDITORA
para leer una nota en PÁGINA 12

4 de noviembre de 2024

Nora Gabriela Luna, 3 poemas 3 (+1)



El invierno es la estación del año
que mejor les sienta a las guerras
hay escarcha

el sol aparece tímidamente
limpiando las nubes...

Tengo miedo
de las batallas que vendrán.



Ekaterina Grigorieva

Al amanecer,
cuando no logro dormir,
riego cada planta,
arranco los yuyos.

Siento en mis pies
la tierra mojada,
escucho mis latidos
y la vida que corre.


En el jardín de mi casa
habitan ausencias
que me acompañan.

Escucho sus palabras
en el ruido de los árboles,
en las cosas que guardo
en la pieza del fondo
y en la tierra
donde planto mis sueños.


B O N U S  T R A C K


Tengo tatuada en el corazón la esperanza.

Tus frágiles pasos
acompañaban el deseo
de abrazar a tu nieto.

Ojalá te encuentres con tu hija
en un camino lleno de lavandas
y así juntas lo esperen.

Al irte, junto a tu lucha
dejaste una huella de amor.


Babel Editorial, Córdoba, 2024



Nora Gabriela Luna
(Córdoba, Argentina, 1981)
POETA/COMUNICADORA SOCIAL/FOTÓGRAFA
Babel Editorial, Córdoba, 2024
para leer una reseña en CBA24




2 de octubre de 2023

Nora Strejilevich, Cuando me robaron el nombre


Elisabeth Moss en la serie The Handmaid’s Tale
basada en el libro homónimo de Margaret Atwood
CUANDO ME ROBARON EL NOMBRE

Cuando me robaron el nombre
fui una fui cien fui miles
y no fui nadie.
NN era mi rostro despojado
de gesto de mirada de vocal.

Caminó mi desnudez numerada
en fila sin ojos sin yo
con ellos sola
desangrado mi alfabeto
por cadenas guturales
por gemidos ciudadanos de un país
sin iniciales.

Párpado y tabique1
mi horizonte
todo silencio y eco
todo reja todo noche
todo pared sin espejo
donde copiar una arruga
una mueca un quizás.

Todo punto y aparte.

Hasta que un día
me devolvieron el nombre
y salí a lucirlo por los pasillos
del mundo.
Máscaras encontré
países perfiles adormecidos
lenguas golosas de novedades
absurdo.
Me dejé caminar así
hacia mi ningún lugar
hacia mi nada
por desfiladeros de huellas
sin rocío
sin poder traducir
mis cicatrices.
¡Este nombre no es mío!
El mío
era cien era mil era todos
el mío
era cuerpo era vientre era voz
tenía vecinos silbaba
era diurno y nocturno
era un dios.
¡Se me ha perdido mi nombre!
por las veredas de un mapa
sin esquinas grité
entre puertas acribilladas de miedo.
¡Quiero mi nombre!
mi nombre propio curvo palpitante
¡Que me lo traigan!
envuelto en primaveras
con erre de rayuela
con o de ojalá con a de aserrín aserrán.
Mi nombre enredadera se enredó
entre sílabas de muerte
DE SA PA RE CI DO
ido
nombre nunca más
mi nombre.
Enajenada de sujeto
no supe conjugarme
no supe recorrer
el abecedario de mis lágrimas.
Fui ojos revolviendo ayeres
fui manos atrapando jirones
fui pies resbalando
por renglones eléctricos.
No supe pronunciarme.
Fui piel entre discursos
sin saliva sin vestigios
de dónde ni por qué
ni cuándo ni hasta cuándo.
¡No podrás jamás decirlo!
jamás decirte, pensé.
Pero escribirás,
escribiré sí
miles de ges de eres de eses
garabatos vicarios
hijos de mi boca
remolinos de deseos
que fueron nombres.
Escribiré
látigos negros para domar
ciertas salvajes mayúsculas
ahogándome la sangre.
Resistiré resistirás
con nombre y apellido
el descarado lenguaje
del olvido. 

1 Nombre que le daban en la Argentina los genocidas al paño con el que cubrían los ojos de los secuestrados.


WHEN THEY STOLE MY NAME

When they stole my name
I was one a hundred a thousand
and I was no one.
My face was NN stripped
of gesture of glance of utterance.

My numbered nakedness marched
in file without eyes without I
alone with them
my alphabet bled white
by guttural chains
by citizen moans from a country
without initials.

Eyelid and blindfold
were my horizon
everywhere silence and echo
everywhere bars everywhere night
everywhere walls without a mirror
to reflect a wrinkle
a grimace a perhaps.

Everywhere period paragraph

Until one day
they gave me back my name
and I went out to show it off in the
corridors of the world.
Masks were what I found
silhouettes of sleeping countries
tongues greedy for new things
absurd.
I let myself proceed this way
towards my no where
towards my no thing
through defiles of tracks
without dew
helpless to translate
my scars.
This name isn’t mine!
it was a hundred a thousand all of them
mine
it was body and womb and voice
it had neighbors it whistled
it was diurnal and nocturnal
it was a god.
My name is lost!
I shouted down the pathways
of a borderless map
between doors riddled with fear.
I want my name!
my own name throbbing and round
Tell them to bring it!
wrapped in springtime
with the j of jumping jacks
the h of hope so and s of sawdust
sawcrust.
My twining name tangled itself
in syllables of death
DIS AP PEARED
gone
name never again
my name.
With the subject unhinged
I couldn’t be conjugated
didn’t know how to travel
the alphabet of my tears.
I was eyes turning over yesterdays
hands grasping tatters
feet slipping
on electric wires.
I couldn’t pronounce myself.
I was skin between speeches
without a way out or a trace
of where or why
or when or until.
You’ll never be able to say it!
never speak yourself, I thought.
But you will write,
yes I will write
thousands of g’s r’s s’s
pastoral scribblings
children of my mouth
whirlpools of wishes
that were names.
I will write
black whips to tame
certain uppercase savages
blood drowning me.
I will resist you will resist
with first name and last
the bald-faced language
of forgetting.

Traducción de Crawford MacCallum
2011

(voces de poetas judías latinoamericanas)
Ediciones Torremozas, Madrid, 1999
Compilación y prólogo de Marjorie Agosín



Ph Mari Correa
Nora Strejilevich
(Buenos Aires, Argentina, 1951)
Reside en San Diego, EE.UU.
POETA/ESCRITORA/DOCENTE/INVESTIGADORA
(voces de poetas judías latinoamericanas)
Ediciones Torremozas, Madrid, 1999
Compilación y prólogo de Marjorie Agosín
para leer una entrevista en THE OBJECTIVE
su WEB


23 de julio de 2016

Alcira Fidalgo, 4 poemas 4


Fotografía de Muhammed Faread

III

Hay ruido de motores
de gritos apagados.
Hay gente sometida
a la indefensa ternura del rebaño.
La sangre está quemando sus fronteras
porque hay un cerro que me llama.
Hay una casa abierta a los amigos
y un corazón en calma.
Hay tres rostros que miran desde lejos
y contemplan asombrados mi nostalgia.



Fotografía de Muhammed Faread


IV

Yo me quedé una tarde
salpicando
tu nombre con estrellas inventadas.





Fotografía de Muhammed Faread

XII

Salí una madrugada
enfrentando las calles de la ciudad gastada
Se descolgó el paisaje
en angustia de árboles.




Fotografía de Muhammed Faread

XX

Único desafío:
seguir viviendo
aunque dure la ausencia.








Alcira Graciela Fidalgo Pizarro
(Jujuy, 1949 - Buenos Aires, Argentina, 1977)
de Oficio de aurora, Libros de Tierra Firme,
Buenos Aires, 2002
Compilador Reynaldo Castro
para leer + en NODO50

31 de octubre de 2015


Marjorie Agosín, Buenos Aires


Fotografía de Daniel García

BUENOS AIRES

Cuando me enseñó su fotografía 
me dijo
ésta es mi hija
aún no llega a casa
hace diez años que no llega
pero ésta es su fotografía.
¿Es muy linda no es cierto?
Es una estudiante de filosofía
y aquí está cuando tenía
catorce años
e hizo su primera
comunión
almidonada, sagrada.
Ésta es mi hija
es tan bella.
Todos los días converso con ella
ya nunca llega tarde a casa,
yo por eso la reprocho mucho menos
pero la quiero tantísimo.

Ésta es mi hija
todas las noches me despido de ella
la beso y me cuesta no llorar
aunque sé que no llegará
tarde a casa porque tú sabes,
hace años que no regresa a casa
yo quiero mucho a esta foto
la miro todos los días
me parece ayer cuando
era un angelito de plumas en mis manos
y aquí está toda hecha una dama
una estudiante de filosofía
una desaparecida
pero ¿no es cierto que es tan linda,
que tiene un rostro de ángel,
que parece que estuviera viva?



BUENOS AIRES

When she showed me her photograph
she said,
This is my daughter.
She still hasn’t come home.
She hasn’t come in ten years.
But this is her photograph.
Isn’t it true that she is very pretty?
She is a philosophy student
and here she is when she was
fourteen years old
and had her first
communion,
starched, sacred.
This is my daughter.
She is so pretty.
I talk to her every day.
She no longer comes home late,
and this is why I reproach her
much less.
But I love her so much.

This is my daughter.

Every night I say goodbye to her.
I kiss her
and it’s hard for me not to cry
even though I know she will not come
home late
because as you know, she has not come
home for years.
I love this photo very much.
I look at it every day.
It seems that only yesterday
she was a little feathered angel in my arms
and here she looks like a young lady,
a philosophy student, another disappeared.
But isn’t it true that she is so pretty,
that she has an angel’s face,
that it seems as if she were alive?

Circles of madness : Mothers of the Plaza de Mayo, colección bilingüe 
Fredonia, N.Y.: White Pine Press, 1992


Marjorie Agosin 
(Bethesda, Maryland, EE.UU., 1955 - 2025) 
Vivió en Chile
POETA/ESCRITORA/CRÍTICA LITERARIA/ACTIVISTA DD.HH
de Círculo de locura: Las madres de la Plaza de Mayo/
Circles of madness : Mothers of the Plaza de Mayo, colección bilingüe 
Fredonia, N.Y.: White Pine Press, 1992
para leer MÁS



24 de marzo de 2011

Irene Gruss, Mientras tanto


Fotografía de Sonya Jach (Polonia)

MIENTRAS TANTO

Yo estuve lavando ropa 
mientras mucha gente 
desapareció 
no porque sí 
se escondió 
sufrió 
hubo golpes 
ahora no están 
no porque sí 
y mientras pasaban 
sirenas y disparos, ruido seco 
yo estuve lavando ropa, 
acunando, 
cantaba, 
y la persiana a oscuras.



Irene Gruss 
(Buenos Aires, Argentina, 1950 - 2018)
de El mundo incompleto, Libros de Tierra Firme, 1987
su BLOG

21 de diciembre de 2010

Alicia Partnoy, Datos biográficos

El entierro de la bala, de Maykel Herrero, Cuba, 1979

DATOS BIOGRÁFICOS

Me sacaron la tierra
de debajo
-a eso llaman destierro-
o sea que, de pronto,
me faltó el suelo
y me sobró distancia.

Pero un día,
antes de aquello,
me habían arrancado
la libertad de cuajo,
y entonces,
cuando me faltaba el aire
y me sobraban rejas,
me sentía
un poco mejor que antes,
que cuando me quitaron
a mi hija de los brazos:
en ese entonces
me faltaba todo -el futuro-
(podría decir que me sobró la vida).

Y sin embargo
todavía me acordaba
del día que los milicos
metieron a mi patria entre barrotes,
ese día me sobró la fuerza
y me faltó el miedo.
Allí empezó la cosa.



Alicia Partnoy 
(Bahía Blanca, Argentina, 1955)
para leer MÁS
+ en ONBEING

11 de marzo de 2010

Alicia Partnoy, Dicotomía (+3)


Fotografía de Aino Kannisto

DICOTOMÍA

Yo te hablo de poesía
y vos me preguntás a qué hora comemos.
Lo peor es que yo también tengo hambre.

I'm talking to you about poetry
and you say when do we eat.
The worst of it is I'm hungry too.



BONUS TRACK (x 2)



Fotografía de Satu Haavisto & Aino Kannisto

PREGUNTA SEMICULINARIA

Cómo me desexilio sin romperme
como tomate gordo en la ensalada
sin desangrarme contra las lechugas
en semillas pequeñas y doradas.
Cómo me desexilio
y huelo a rico
y a fresco y a crocante
y a pan nuevo.
Cómo me desexilio y no me comen.
Cómo me desexilio y sigo entera.



Fotografía de Aino Kannisto
EXPERIMENTO

Tómese con cuidado una palabra,
la palabra "miedo", por ejemplo,
Rocíesela con los sabores
salobres y amargos de la huída.
Estrújelas con dedosgarfios
contra la boca misma del estómago.
Un revoltijo imposible en las entrañas,
la certeza de que le falta el piso,
una marea blanca en las pupilas
y el aire cortejado a cuchillazos.
... Y si el experimento no le 
                            resultara
                            abra grande la boca y grite: ¡No!
                            a la invasión de botas y metrallas.


A MI HIJA
(POR QUÉ ESTOY PRESA)

Escuchá:
Mi garganta se hace amiga del viento
para llegar hasta vos
corazón tierno, ojos nuevos.
Escuchá:
Poné tu oído en el hueco de un caracol
o en el parlante infame
y escuchá.
La razón es tan simple
y tan sencilla
como la gota de agua
o la semilla
que te cabe en la palma de la mano.
La razón es bien simple:
No podía
dejar de pelear por la alegría
de aquellos que son nuestros hermanos.



Alicia Partnoy 
(Bahía Blanca, Argentina, 1955)
para leer MÁS
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