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13 de junio de 2024

Ania Otaola Allende, 6 poemas 6


Ilustración de Chrysta Kay

Amaré este lugar
más que cualquier otro.
Todavía
no sé qué esconde,
no sé nada,
pero
las palabras
se abalanzan
sobre el paisaje.
Antes de amar,
ya amamos. 

Ilustración de Chrysta Kay

¿Y hacia dónde voy?
Hacia el lado opuesto
de la llanada,
donde vuela
la realidad tímida.
Voy hacia los milagros,
para que ocurran.

Ilustración de Chrysta Kay
Lo nuestro es
nuestro.
No es
nada exacto,
nada en particular,
ni es nuestro
siquiera,
pero
si lo digo
a oscuras
se me llena
la boca
de luciérnagas púrpuras.


Ilustración de Chrysta Kay
Yo ocupo un país pequeño en el mundo
al lado del gran continente
que tu espalda abarca.
No me quejo,
pero tampoco me callo.
Sólo aprecio
lo asimétrico,
me confirman
unos hombros
despejados. Y yo me lanzo.
Y en silencio
tumbados,
defendemos
lo frágil,
deshacemos
                                         lo injusto. 


Ilustración de Chrysta Kay
Confío
en aquellos
que no conozco
por si despiertan
por si algún día
el ahora
puede caminar.


Ilustración de Chrysta Kay
Pienso en el amor
que nos rodea,
un pájaro que sobrevuela.
Y si un día se cansa
no me importará
sostenerlo,
quedarme quieta
y dejar al mundo entero
esperando.


Perder la tierraLa Consentida Editorial, 2024



Ania Otaola Allende
(Vitoria-Gasteiz, País Vasco, España, 1991)
ESCRITORA/PERIODISTA/GESTORA CULTURAL/INVESTIGADORA/
MAGÍSTER EN LITERATURA HISPANOAMERICANA
Prólogo de Marina Hernández y Carla Santángelo Lázaro
Ilustraciones de Maialen Pascual 
para leer una reseña en NOTICIAS DE ÁLAVA
para leer + en CASAPAÍS


16 de mayo de 2023

Leire Bilbao, 3 poemas 3 (+2)


Ilustración de Monica Garwood

LAS SALAS DE ESPERA ESTÁN REPLETAS de
[mujeres
rellenando formularios
con buena letra, pacientes,
no vayan a confundirse de idioma. Nos dicen
con el lenguaje universal de las manos, de las 
[miradas, de los gestos:
introduzcan solamente una letra por recuadro,
no confundan su nombre, su género, su fecha
[de nacimiento,
no traspasen los límites de la página;
el bolígrafo es un arma peligrosa.

Quién nos avisará de nuestro turno,
quién nos ordenará espere,
el 84-B hoy, ayer el 32-D
con las manos más negras que la tinta,
la carne más arrugada que las hojas,
letras torcidas nuestros cuerpos:
las mujeres estamos repletas de salas de espera,
las sillas no van a hacer la revolución por nosotras.

itxarongelak emakumez beteta daude
inprimakiak betetzen
letra txukunez, patxadatsu
ez nahastu hizkuntzaz, esaten digute
eskuen begien keinuen lengoaia unibertsalaz
sartu banan-banan zure letra bakoitza karratutxoetan
ez nahastu zure izenaz zure sexuaz zure jaiotze dataz
ez igaro orriaren mugak
boligrafoa arma arriskutsua da

nork esan behar digu noiz den gure txanda
nork agintzen itxaron
84-B zenbakia gaur, 32-D atzo
eskuak tinta baino beltzago
haragia orriak baino zimurrago
okertutako letrak gure gorputzak
urteen zenbakiz hornitzen
emakumeok itxarongelaz beteta gaude
aulkiek ez dute gugatik iraultzarik egingo



Ilustración de Monica Garwood


MOJARSE
como los pájaros se mojan cuando llueve.
Pensar con las plumas.
Dar de comer a las crías en la boca.

Masticar la idea
de devorarlas.

Busti
txoriak euri egunetan bustitzen diren moduan.
Lumekin pentsatu.
Kumeei ahotik ahora jaten eman.

Animalia karraskaria bazina
hazi ezin dituzun jaioberriak
irensteko senari
itzuri egin ahalko zeniokeen
mamurtu.


Ilustración de Monica Garwood

CORTAR EL CORDÓN
cuando deje de latir.

Romper el papel
si no late.

Moztu zilborrestea
taupada egiteari uzten dionean.

Moztu orria
taupada egiten ez badu.



LEIRE DIXIT (x2)

Etxeko Urak, Editorial Susa, 2020

«La poesía es mi género natural, y una de sus preciosas limitaciones, que a mí me parece una ventaja, es que te obliga a economizar: los silencios son poderosos, y hay que decir lo máximo posible, crear un universo, con el mínimo de recursos posible.⁣ Cuando quise leer sobre la maternidad, me di cuenta de que los libros a los que solemos recurrir, un manual para dar el pecho o un decálogo sobre la crianza, por ejemplo, no me interesaban. No encontraba en ellos ninguna respuesta. Por el contrario, la literatura, la ficción, sí me daba respuestas para las preguntas que me podían surgir.⁣ En el proceso de escribir este libro, he leído otros en los que sí he encontrado lo que buscaba. La ficción ofrece muchas veces respuestas. Y la poesía, además, te ofrece, la oportunidad y la cercanía necesarias para crear una primera persona creíble en la que camuflar tanto aquellas cosas más personales como otras que no son atribuibles a ti misma.⁣ 
Ya lo decía Pessoa: "O poeta é um fingidor".»⁣



Aguas madres, La Bella Varsovia, 2023

«Me gusta decir que no es un libro sobre la maternidad, sino que es un libro escrito desde la perspectiva de la maternidad. Entiendo que la poesía es eso, un punto de vista, una perspectiva, un sitio desde donde mirar. Y la maternidad me dio esa nueva mirada, incluso un nuevo idioma debajo de la piel, debajo del vientre. Un idioma más físico.»




Leire Bilbao 
(Ondarroa, Bizcaya, España, 1978)
de Etxeko Urak, Editorial Susa, 2020
en Aguas madres, La Bella Varsovia, 2023
Traducción de Ángel Erro
para leer + en EMMA GUNST

22 de enero de 2022

Miren Agur Meabe, Un gin tonic en Miramar con la Señora Atwood


Fotografía de Tamara Dean

UN GIN TONIC EN MIRAMAR
CON LA SEÑORA ATWOOD

Es hora, otra vez, de trabajar en el jardín:
hora de la poesía, de los brazos
hasta los codos en lo que queda
de diluvio; con las manos en la tierra, tanteando
entre las raicillas,
los bulbos,
las canicas abandonadas,
los hocicos
ciegos de los gusanos, los excrementos de gato, los restos que un día
serán tus huesos, cualquier cosa que esté enterrada
allí a presión,
un tenue destello en la oscuridad.

Pasamos la tarde en el jardín,
sentadas en los sillones de mimbre blanco,
al abrigo del jazmín y de los kiwis
observando la coreografía de la adelfa en la brisa.

Ahí están la azada, el rastrillo, las cuchillas,
herramientas que todo poeta necesita.

En la alberca, las ranas liberan sus sílabas
monótonas como la temperatura de la muerte.
Cuántos muertos aquí entre la hierba,
a punto de despertar con el próximo lamento.

Los mirlos vuelan del acebo a la palmera.
Esquivan mi pregunta: ¿sobre qué escribir?
Dispongo las opciones sobre la mesa
igual que entremeses para un aperitivo.

¿Sobre el carácter que esboza la memoria fragmentada?
¿Sobre los récords que tuvo que batir nuestra genealogía?
¿Sobre los signos que el ojo extrae de donde se posa?
¿Sobre el sello que cada cual usa para franquear violencias?
¿Sobre el desamor y el duelo y sobre la muerte y el duelo
y sobre el pesar y el duelo y sobre el duelo el duelo el duelo?
¿Sobre el enigma de la poesía, su norte, su catadura?

Los copos de nieve no saben que son agua.
¿Qué es la ceniza?
Polvo incapaz de recordar lo que fue un día.

¡Chsss…!, detiene Margaret la deriva de mis aforismos,
apretándome la mano con su mano arrugada.
Sirve ya otro par de copas, my dearest.
Hagas lo que hagas, realmente no importa.

Para Maite Serna






Miren Agur Meabe
(Lekeitio, Bizkaia, España, 1962)
POETA/ESCRITORA/LICENCIADA EN FILOLOGÍA VASCA/
DIPLOMADA EN MAGISTERIO
de Cómo guardar ceniza en el pecho, Bartleby Editores, 2021
Premio Nacional de Poesía 2021
Traducción al castellano de la autora 
para leer la reseña de Carlos Alcorta en EL CUADERNO
para leer una nota en EL PAÍS
para leer + en ZENDA

27 de mayo de 2021

Silvia Delgado Fuentes, 3 poemas 3


Fotografía de Agatha Katzensprung


HAY QUE PARAR EL MUNDO

Tenemos que parar el mundo hasta conseguir que la codicia pague con su vida este delirio.
Tenemos que pararlo, es urgente, los muertos se amontonan en desiertos, en selvas, en patrias sin tierra. Se amontonan fríos con las balas incrustadas en la nuca, en la frente, en la espalda.
Se amontonan los cuerpos reventados de trabajo, reventados de miseria, reventados de la violencia que a todas horas nos gobierna.
Hay que parar el mundo, no dentro de un rato, no mañana, no cuando llegue la primavera, hay que pararlo ahora mismo.
Detener la sangre que cada segundo se derrama.
Hay que pararlo, como sea.
Incendiando las palabras viejas, disparando a bocajarro desobediencia,
bombardeando sin descanso verdad sobre todas las cabezas.
Hay que pararlo ahora mismo para que no haya más asesinos en serie camuflados entre el oro y las armas.
Para que no haya traficantes de carne humana.
Para que no haya gobiernos matones.
Hay que parar el mundo, joder.
Hay que pararlo.


Ilustración de Lauren Cierzan

NO SOY VULVOPARLANTE

Soy mujer.
Formo parte de esta mitad de la humanidad explotada e ignorada desde el principio de los tiempos.

Cuando miro el mundo veo que la injusticia se ensaña aún más con nosotras y que es mayor nuestra pobreza.

Pero no voy a hablar de esto, de los siglos de infamia, ni de las violaciones, ni de la invisibilidad de las mujeres importantes de la historia.

Quiero deciros que, aunque muchas y muchos quieran últimamente cambiarnos de nombre, decirnos lo que somos y no somos, explicarnos con detalle sentimientos y discriminaciones… no soy “vulvoparlante”, aunque tenga vulva ni soy “persona que menstrua”, aunque menstrúe casi todos los meses.  

Llamarnos así me parece un ataque, un intento poco sutil de arrancarnos el significante para hacer desaparecer el significado.

De dejarnos en pelotas, de humillarnos.

Soy mujer y en este “mujer” del que yo hablo hay sitio para todas, para las trans y no trans, para las que aman de una forma u otra.

Pero si me alguien me preguntara qué soy además de mujer y de poeta, responderé siempre que sobre todas las cosas soy de la clase trabajadora.



SOSPECHO QUE SOY TERRORISTA

Yo antes no era así, vivía feliz mirando tele, trabajando en precario, leyendo poco.
Bebía cervezas, masticaba chicle, iba de compras, saludaba al jefe... Todo iba bien. Pagaba mis deudas , soñaba con que me tocara la lotería, con ir de vacaciones, con estar un día completo en la cama, en fin, cosas sencillas, compraba el periódico los domingos, saludaba de lejos a las vecinas, felicitaba las navidades a mi familia, todo bien , todo correcto.
Pero últimamente no sé qué me pasa, no sé cuando empezó todo, no sé, ciertamente, si el inicio estuvo en la ley de partidos, o fue antes, no sé si se agravó mi crisis con las detenciones, no sé verdaderamente si tuvo la culpa Bush o Aznar o Garzón o Marlaska, no sé si es por la censura, por la tortura o por la manipulación. No sé si tiene algo de responsabilidad en mi situación, Palestina o Irak o Guantánamo o Soto del Real, no sé si es porque llevan esposados a los jóvenes, a los emigrantes, a los disidentes, no sé si es por las huelgas de hambre, por los muertos de hambre, por los muertos de pena.
No sé si es por tanta mentira, por tanto descuartizador, por tanto mercader, por tanta impunidad, por tanta mordaza a sueldo.
Sospecho que soy terrorista. He empezado a respirar sin pedir permiso, a pensar sin pedir permiso, a hablar sin pedir permiso y esto dicen, es el peor de los síntomas en una sociedad aterrorizada como la nuestra donde la palabra es la peor de las amenazas.





Silvia Delgado Fuentes
(Sopelana, Bilbao, España, 1968)
POETA/ESCRITORA/PROMOTORA CULTURAL
para leer + en POETAS SIGLO XXI

20 de septiembre de 2020

Amalia Iglesias Serna, Cambio climático


Ilustración de Jessie Sattler


CAMBIO CLIMÁTICO

Dicen que ya no llueve cuando toca
ni escampa a su debido tiempo.

El río se evapora y emigra para siempre,
las nubes guardan gotas frías,
proyectan inundaciones y huracanes.
Crecen agujeros negros
que incuban el centro de la nada.

Dicen que se deshacen los polos y se desbordan los mares,
y bajo sus fondos marinos habitan extrañas criaturas,
gambas gigantes y medusas,
anémonas de mar y arañas acuáticas.

Las hojas ya no saben cuándo dejarse caer
y los pájaros han comenzado en regreso sin acabar de irse.

Dicen que hará calor.
Donde sembramos manantiales de arena y de ceniza
sólo nos queda cosechar desiertos.





Amalia Iglesias Serna
(Menaza, Palencia, España, 1962)
POETA/PERIODISTA CULTURAL
Colección Los versos de Cordelia
XIX Premio de Poesía Ciudad de Salamanca
para leer + en EMMA GUNST

31 de marzo de 2017

Sonia González Fernández, Tras la despedida


Anna Karina



TRAS LA DESPEDIDA

Tras la despedida,
nada de kleenex mojados
ni Valiums
ni libros de psicología barata.
Tras la despedida
compré una cama más pequeña,
una cama que no me dejara sitio
para sentir la soledad.



AGURRAREN OSTEAN

Agurraren ostean
ez kleenex bustirik
ez Valium-ik
ez psikologia merkeko libururik.
Agurraren ostean
ohe txikiago bat erosi nuen,
bakardadea sentitzeko lekurik
utziko ez zidan ohea.






Sonia González Fernández
(Barakaldo, Bizkaia, País Vasco, 1977)
de Sagarroiak, Euskaltzaindia-BBK, 2002
Premio Arrese Beitia, 2001

25 de octubre de 2016

Castillo Suárez, 3 poemas 3 (II)


Obra de Daniel Bolling Walsh



LOS RESTOS

Que si
—te digo—,
que utiliza mis toallas,
que se queda enganchado a la almohada
por las mañanas,
cuando me voy al trabajo;
que desayuna té,
y, otras veces, café.
Que si
—me dices—,
que eso es el amor;
o, por lo menos,
lo que nos importa del amor. 



HONDARRAK

Baietz
—esaten dizut—,
nire eskuoihalak erabiltzen dituela,
nire burukoari lotuta uzten dudala goizetan
lanera joaten naizenean,
tea gosaltzen duela,
eta, beste batzuetan,
kafea.
Baietz
—esaten didazu—,
hori dela maitasuna;
edo,
bederen,
maitasunaz axola zaiguna.




Kill Bill 1,  Daryl Hannah



EL MINUTO

Suelo estar en los bordes de los textos
comiendo cerezas
o haciéndome la sueca.
Cuando no estoy el borde de los textos
me voy hasta el fondo del mar
a estar sola,
o a organizar subastas de propuestas de cita.
Reconozco que no soy una mujer al uso.
Tengo minutos,
un taco de folios,
y una cuadrilla de chicos que no me quieren;
así que tengo motivos suficientes para alterarme de un modo poético.
Cuantas más hojas escribo,
tengo más admiradores,
y más chicos que rechazan mis propuestas.
Pero estad tranquilos:
no pienso citarlos con nombre y apellidos.



MINUTUA

Testuen bazterretan egoten naiz
gereziak jaten,
edo itxurakeriak egiten.
Testuen bazterretan egoten ez naizenean
itsaso hondora joaten naiz,
bakarrik egotera,
edo arbuiatutako hitzorduen enkanteak antolatzera.
Aitortzen dut ez naizela oso arrunta.
Minutuak ditut,
folio sorta bat
eta maite ez nauten mutil sorta bat;
aztoratze poetikorako aitzakiak soberan ditut, beraz.
Eta zenbat eta orrialde gehiago idatzi,
orduan eta miresle gehiago ditut,
eta nire proposamenak baztertzen dituzten
mutil gazte gehiago.
Baina ez ditut izen-abizenekin aipatu nahi,
egon zaitezte lasai.




Fotografía de Paul Barbera


UN CUENTO

Un poema es un cuento delimitado:
en los adjetivos están los recuerdos,
en los verbos las intenciones futuras,
en los complementos adnominales las dudas
y en los sustantivos el silencio.
De todas maneras, te prefiero desnudo,
como las canciones sin letra.



IPUINA

Poema bat ipuin zedarritua da:
adjektiboetan daude oroitzapenak,
aditzetan etorkizunerako asmoak,
izenlagunetan zalantzak
eta izenetan isiltasuna.
Nahiago zaitut biluzik, hala ere.







Castillo Suárez 
(Altsasu, Nafarroa, España, 1976)
extraídos de Poetas Vascas - Zurgai
para leer MÁS

23 de octubre de 2016

Itziar Mínguez Arnáiz, 5 poemas 5


s/d del autor de la fotografía

TODAS las mujeres de tu familia
Menos tu madre
Parieron en esta cama

Crees escuchar los gritos de dolor
Y el llanto de los niños
Que iluminaron esta casa

Ya no queda nada
Ni siquiera el recuerdo

La vida borra la memoria de nuestros
Muertos

Encima de la cama
La sombra de un crucifijo

Y salpicando las paredes
Las sombras de lo que entonces
Debieron de ser fotografías

Las cosas también pierden la memoria
De lo que fueron

Te conmueves por primera vez
Y tiemblas

Te preguntas qué has venido a hacer aquí

Pero no son respuestas lo que buscas
Y lo sabes

Sientes de pronto
La lluvia sobre tu cabeza
Y crees estar soñando

Miras hacia arriba
La lluvia se filtra por las grietas del tejado

Al moverte tropiezas con algo
Miras hacia abajo

Un cubo de latón
Empieza a llenarse de lluvia

Siempre estuvo aquí este cubo
Recogiendo aguas pasadas

Nada cambia

Crees escuchar los gritos de dolor
Y el llanto de los niños
Que iluminaron esta casa

Mientras tanto
El agua gotea
En este mismo cubo
Pero cien años después

Llueve sobre mojado

(de Luz en ruinas, Accésit XVII Premio Internacional Poesía Jaime Gil de Biedma,
Editorial Visor, 2007)



Fotografía de Franck Mahon

DESPUÉS DE LA LLUVIA

Todavía tratando de hallar la historia
en tu cabeza
sales del bar

ha dejado de llover

como no necesitas el paraguas
lo dejas olvidado

no eres consciente
pero con tu vida haces
exactamente lo mismo
olvidarte de lo que no necesitas




s/d del autor de la fotografía
ALTERNATIVAS

A veces
lo único que puede hacerse
es tomar conciencia
y respirar

otras
cerrar los ojos
y esperar que pase

algunas 
encomendarse a un dios de guardia
y rezar

en ocasiones
cruzarse de brazos
o cruzar los dedos

en eso consiste
básicamente 
la vida

(de Que viene el lobo, I Premio de poesía Nicanor Parra, 
Ediciones La Isla de Siltolá, 2016)




Fotografía de Friedrich Seidenstücker

ANATOMÍA

Quien situó
el amor
en el corazón

el odio
en las tripas

y el miedo
en la garganta

olvidó decirnos
dónde diablos
colocar la indiferencia.

(de Que viene el lobo, I Premio de poesía Nicanor Parra,




Fotografía de D. Yee


RADIOGRAFÍA DEL MIEDO

A Karmelo C. Iribarren
                                           
Todos
alguna vez
hemos mirado debajo de la cama
dentro del armario
o detrás de la puerta
en busca de un monstruo
que nunca apareció

en el fondo
deseábamos
que estuviera ahí
poder nombrarlo
darle forma
luchar contra él
con todas nuestras fuerzas

pero nunca estaba

eso sí que daba miedo

(de Que viene el lobo, I Premio de poesía Nicanor Parra, 
Ediciones La Isla de Siltolá, 2016)







Itziar Mínguez Arnáiz
(Barakaldo, País Vasco, España, 1972)
POETA/NARRADORA/GUIONISTA DE TV/
LICENCIADA EN DERECHO
para leer + en TRANSTIERROS
MÁS
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