Te voy a quitar la hegemonía de pensamiento recurrente.
Y te prometo que, además, te voy a quitar todo.
Pero antes tengo ganas de rascarme la espalda hasta que me arda.
Porque soy cansancio-consecuencia de siestas inquietas,
Soy ansieta y su saciedad tomando té-tras-otro.
Soy digestión de un -práctico- almuerzo en lata.
Soy proteínas y grasas saturadas, hoy,
y soy antojo de frutillas ácidas para manchar sábanas.
Estoy hartazgo de estas tortas,
de esta vista sin anteojos.
De esta vista sin panorama.
De este desahogo sin vómito.
De esta estaca mal clavada.
De este cuenco sin ambrosía.
Y puesto que soy olímpica,
mi justicia es arbitraria.
Extraído de CONESTABOCAENESTEMUNDO
