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27 de enero de 2020

Norman MacCaig, Sin opciones


Fotografía de Robin Macmillan


SIN OPCIONES

Pienso en ti
de tantas maneras como llega la lluvia.

(Estoy llegando, a medida que envejezco,
a odiar las metáforas: su precisión
y su insuficiencia).

A veces estos pensamientos son
una humedad que apenas cae, no hay
nada más suave:
a veces un chubasco que tamborilea, una
agitada limpieza profunda de la mente:
a veces, un aguacero que inunda.

Estoy llegando, a medida que envejezco,
a odiar la metáfora,
a amar la suavidad,
a temer los aguaceros.

Traducción de Mónica Mansour
en Poesía Escocesa en traducción. Una muestra,
Seminario Permanente de Traducción Literaria de la Facultad de Filosofía y Letras, UNAM, México


NO CHOICE

I think about you
in as many ways as rain comes.

(I am growing, as I get older,
to hate metaphors —their exactness
and their inadequacy.)

Sometimes these thoughts are
a moistness, hardly falling, than which
nothing is more gentle:
sometimes, a rattling shower, a
bustling Spring-cleaning of the mind:
sometimes, a drowning downpour.

I am growing, as I get older,
to hate metaphor,
to love gentleness,
to fear downpours.

Selección de Antonia Fraser, Canongate Books Ltd, 2002


NON C’È SCELTA  

Penso a te
nei vari modi in cui la pioggia scende.

(sempre di più, con l’età,
odio le metafore – la loro rigidità
la loro inadeguatezza.)

A volte questi pensieri sono
pioggerellina, appena percettibile, niente
di più leggero:
a volte uno scroscio battente, una
solerte pulizia primaverile della mente:
a volte, un terribile temporale.

Sempre di più, con l’età,
odio le metafore,
amo la leggerezza,
temo i temporali.

Traducción al italiano de Andrea Sirotti


inscripción en la pared del Parlamento Escocés,
Edimburgo, Escocia, Reino Unido



Norman MacCaig
(Edimburgo, Escocia, 1910-1996)
POETA/MAESTRO
para leer más en POETAS SIGLO XXI
y en SCOTTISH POETRY LIBRARY
en WIKIPEDIA




17 de julio de 2016

Vivian Lamarque, 2 poemas 2


Fotografía de Ryan McGinley

EL SEÑOR SOÑADO

Esplendorosa era la vida junto a él soñada,
en el sueño entre todas, predilecta la llamaba.
¿Y en la realidad?
La realidad no existía, había abdicado.
Esplendorosa reinaba la vida imaginada.

IL SIGNORE SOGNATO

Splendidissima era la vita accanto a lui sognata.
Nel sogno tra tutte prediletta la chiamava.
E nella realtà?
La realtà non c´era, era abdicata.
Splendidissima regnava la vita immaginata.



Fotografía de Robin Macmillan

EL SEÑOR TESORO

Sábado muy soleado, pero aquí no estaba el señor,
muchos kilómetros se habían interpuesto entre sus casas.
Ella tan atravesada de lejanías, sin buscarlo,
en todas partes lo buscaba.
Pero hacía ya tiempo que alguien había encontrado para siempre 
su tesoro, siguiendo aquel mapa detallado
que ella nunca había poseído.


IL SIGNOR TESORO
Solarissimo sabato, ma non qui era il signore,
Lontani chilometri essendosi frapposti tra le case.
Lei riempitissima di lontananza senza cercalo ovunque
Lo cercava.
Ma qualcun altro aveva da tempo per sempre trovato
Il suo tesoro, seguendo una precisa mappa da lei
Mai posseduta.




Vivian Lamarque
(Tesero, Trento, Italia, 1946)
POETA/TRADUCTORA
de Il Signore d’oro, Crocetti, 1986 e 1997
y de Il Signore degli Spaventati, Pegaso, 1992, Premio Montale
Traducción de Dolores Ramírez Almazán y Mercedes Arriaga Flórez
para leer + en REVISTA ALTAZOR

12 de julio de 2016

Luisa Futoransky, Slow


Fotografía de Robin Macmillan
SLOW

Lo más atroz de la infancia es
la sumisión.

Casi al filo de lo irreparable.



SLOW

O mais atroz da infância
é a submissão.

Quase na margem do irreparável.

(Traducción al portugués de Spersivo)


ph Tamara Pinkus

Luisa Futoransky
(Buenos Aires, Argentina, 1939) 
Reside en París, Francia
POETA/ESCRITORA/TRADUCTORA
de París, desvelos y quebrantosPen Press
Nueva York, 2000
en WIKIPEDIA
MÁS
su WEB

25 de junio de 2016

Carla Pravisani, 3 poemas 3 (+1)


s/d del autor de la fotografía


DEL DESEO DE LA FECUNDIDAD

Hace años una perra
–Pamela–
caminaba por el patio
barriendo el piso con las tetas.

Recuerdo mi burla
ante el diagnóstico de Fritz:
“Un embarazo imaginario”.

La pobre alistaba sus trapos sucios,
daba vueltas como una parturienta
esperando por fin el momento
de ver a sus cachorros.

¡Qué absurdos me parecían
aquellos síntomas!
¡Un sinsentido de la naturaleza!
Esa perra y su preñez ficticia.

Hoy la recuerdo nuevamente
tirada panza arriba para dar de mamar,
y quisiera volver el tiempo
para recostar
mi cabeza sobre su pecho
y escuchar –yo también–
esos latidos.

(de Apocalipsis Íntimo, Perro Azul 2010 / Germinal, 2012
Mención de Honor Luis Cardoza y Aragón 2010)
extraído de: AFINIDADES ELECTIVAS


Fotografía de Robin Macmillan



EL PESO DE LO INTANGIBLE

Les juro que antes yo era de roca.
Las turbulencias en los aviones me daban risa.
No les temía a los maleantes
(podía perseguirlos, insultarlos, escupirles).
No pensaba en desgracias, en seguros de vida, en coberturas médicas.
No me asustaban los resultados de laboratorio.

Ahora, en cambio me aterran los estornudos

las toses me dejan pálida.
Tiemblo apenas el cielo se pone un poquito oscuro.
Contrataría a un brujo a tiempo completo
para que me dijera si va a refrescar.

Tener un hijo lo cambió todo.

(de Apocalipsis Íntimo, Perro Azul 2010 / Germinal, 2012
Mención de Honor Luis Cardoza y Aragón 2010)
extraído de: AFINIDADES ELECTIVAS




1998-1999 campaign shot by karl lagerfeld



DE LA LOCURA DEL AMOR

Sé que puede
parecer una insanidad,
pero se puede:

Amar el vacío,
la concavidad
y los huecos.

Amar los pliegues,
las hendijas,
el silencio.

Amar la nada.

Se puede.
Pero es agotador.

Se convierte uno
en el espacio invisible
de las horas.

En cortina descorrida
por el viento.

En objeto empolvado.
En telaraña.

Amar así
es dejar de amar.
O es amar
a destiempo.

Es perder
la alegría y la ropa.

Es dejar al desnudo
la impotencia.

extraído de: REVISTA CONEXOS

DELLA FOLLIA DELL'AMORE

So che può
sembrare una follia
ma si può:

Amare il vuoto
la concavità
e i buchi.

Amare le pieghe,
le fenditure,
il silenzio.

Amare il nulla.

Si può
Ma è spossante.

Uno si trasforma
nello spazio invisibile
delle ore.

Nella tenda tirata
dal vento.

Nell’oggetto impolverato.
Nella ragnatela.

Amare così
è smettere d’amare.
O è amare
fuori luogo.

E’ perdere
l’allegria e la roba.

E’ lasciare allo scoperto
l’impotenza.

(Traducción del CCTM)




B O N U S  T R A C K




Fotografía de Marta Stokrotka




MAGIA

La vida es un enroque constante
Una superposición de anormalidades
que nos desangran y nos regeneran
Está todo ahí, solo hay que pisarlo
Hundirse en los propósitos
Curar el tiempo

extraído de su: FCB






La vita è un arroccamento continuo
Una sovrapposizione di anomalie
che ci dissanguano e ci rigenerano
E’ tutto lí, solo bisogna calpestarlo
Affondare nei propositi
Curare il tempo

(Traducción del CCTM)






© Daniel Mordzinsky
Carla Pravisani
(Eldorado, Misiones, Argentina, 1976)
Reside en Costa Rica desde 2002
POETA/ESCRITORA/PERIODISTA/DIRECTORA DE ARTE

20 de octubre de 2015

Marie Howe, Cómo pasó


Fotografía de Robin Macmillan
CÓMO PASÓ

Aun de niño, mi hermano tenía miedo de quedarse ciego—
                                                                                                 [ tanto
que en la mesa de la cocina volteaba los cuchillos


para que no lo miraran, decía.
Arrojaba una camisa sobre los seguros de la puerta del auto


y una vez desarmó una lámpara colgante
en medio de la noche mientras todos dormían. A la mañana
                                                                                            [ siguiente

encontramos una pila de cristales filosos y brillantes en la
                                                                                         [ sala.
Así que, entenderás, fue terrible

cuando le abrieron el ojo, y se lo sujetaron y le metieron una
                                                                          [ aguja por la mejilla
hacia arriba hasta dentro del ojo

y se la dejaron ahí todo un minuto antes de sacársela despacio
una vez por semana durante muchas semanas. Aprendió a
                                                                        [ reclinarse sobre ella,

a calmarse decía. Igual el ojo murió, ulcerado,
estalló verde en su cabeza, mientras el otro, aún azul,

muy abierto, miraba y miraba el reloj.

Después de que nuestro padre murió, mi hermano me
                                                                [ prometió que él no moriría.

Yendo a casa una Navidad, me agarró la mano en el tren y
                                                                        [ me regaló cinco años 

con la misma certeza con que una noche de otoño en
                                                                                      [ Nueva York
me había prometido que volvería a casa para desayunar. A las
                                                                        [ nueve, te lo prometo

—y regresó. Cinco años después me prometió otros cinco.
Tanto vale el valiente orgullo de la premonición,


la preocupación que no lo dejará pasar.
Sabes, siempre supe que moriría joven, dijo. Pero después me
                                                                                           [ enseriaba

y pensaba, bueno, no. Voy a llegar a los treinta y vivir hasta
                                                                                           [ ser viejo.
Y ahora resulta que me voy a morir. ¿No es gracioso?

—Un día pasa: lo que has temido toda tu vida,
lo insoportablemente especifico, exactamente eso. Sin
                                         [ importar lo que digas o lo que hagas

Mi hermano dijo: Ven, siéntate más cerca de la cama

para que pueda verte.



HOW SOME OF IT HAPPENED

My brother was afraid, even as a boy, of going blind—so
                                                                                      [ deeply
that he would turn the dinner knoves away from, looking at him,

he said, as they lay on the kitchen table.
He would throw a sweatshirt over those knobs that lock the
                                                                                   [ car door

from the inside, and once, he dismantled a chandelier in the
                                                                                      [ middle
of the night when everyone was sleeping.

We found the pile of sharp and shining crystals in the
                                                                            [ upstairs hall.
So you understand, it was terrible

when they clamped his one eye open and put the needle in
                                                                    [ through his cheek
 and up and into his eye from underneath

and left it therefor a full minute before they drew it slowly out
 once a week for many weeks. He learned to, lean into it,


to settle down he said, and still the eye went dead, ulcerated,
breaking up green in his head, as the other eye, still blue

and wide open, looked and looked at the clock.

My brother promised me he wouldn 't die after our father
                                                                                         [ died.

He shook my hand on a train going home one Christmas and
                                                                  [ gave me five years,

as clearly as he promised he'd be home for breakfast when I
                                                                            [ watched him
walk into that New York City autumn night. By nine, I 
                                                                           [promise,

and he was—he did come back. And five years later he
                                                       [ promised five years more.
So much for the brave pride of premonition,

the worry that won't let it happen.
You know, he said, I always knew I would die young. And
                                                                       [ then I got sober

and I thought, OK, I'm not. I'm going to see thirty and live to
                                                                         [ be an old man.
And now it turns out that I am going to die. Isn 't that funny?

—One day it happens: what you have feared all your life,
 the unendurably specific, the exact thing. No matter what
                                                                                 [ you say or do.

This is what my brother said: Here, sit closer to the bed

so I can see you.





Marie Howe 
(Nueva York, EE.UU., 1950)
de Lo que hacen los vivos, Ed. Luna Nueva, Caracas, 2002
Traducción de Mori Ponsowy
para leer + en REVISTA FÉNIX
y MÁS
su WEB

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