Mostrando entradas con la etiqueta mónica de la torre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mónica de la torre. Mostrar todas las entradas

16 de abril de 2023

Gabriela Jáuregui, 2 poemas 2 (+1)

Fotografía de Karin van der Molen

LOVE REIGN O’ER ME

Lluvia ácida
Lluvia agria
Lluvia de monsón
Lluvia de chac
Lluvia de tlaloc
Lluvia de primavera
Luvia como mi prima
Lluvia como de estrellas
Lluvia de llanto
Lluvia de ideas
Lluvia de regalos
Lluvia de insultos
Lluvia de trabajos
Lluvia de pedradas
Lluvia como muchedumbre
Lluvia precipitada
Lluvia con prisa
Lluvia de oro
Lluvia de nube
Lluvia meona
Lluvia molecular 
Lluvia huracanada
Lluvia de agua 
Aguacero 
Agua de 0 
Agua líquida 
Agua insípida 
Agua incolora 
Aguapuerca 
Agua de mar  
Agua mi cuerpo
En la tina:
-¿Cómo estás?
-Aquí, arrugándome sin ti.
En un lago:
-¿Cómo estás?
-Aquí, ondulándome por ti. 
Agua que marea 
Aguarrás 
Aguafuerte 
Agua de barrio, y  
Agua de colonia, y de perfume
Agua de rosas 
Agua de azahar  
Agua de toilette, cariño 
Agua se me hace la boca
Agua agrietada, puerto 
Agua pacífica 
Agua atlántica 
Agua homérica 
Agua espejeando 
Aguas de pluma 
Aguas 
Aguas con el agua, se acaba
¡Aguas que allí va el agua!
De riñón 
Aguas medicinales 
Agua mágica 
Agua bendita
Solución salina 
Aguas tirando, corrientes —no eléctricas sino sirenas
Estelas en el agua, caminos de agua 
Agua fresca 
Agua de jamaica
Agua de limón 
Agua sola 
Agua acompañada 
Agua sucia 
Agua caliente
Ojo de agua
Agua corriente —tampoco vulgar  
Agua de cerrajas, que no importa, pues 
Agua de coco, loca 
Agua de uvas, borracha 
Agua de caña, más borracha 
Aguamiel, teporocha 
Agua de amnios, naciendo 
Agua natural, creciendo 
Agua de mesa 
Agua mineral 
Agua dulce 
Agua dura 
Agua salada 
Agua gasificada
Claro como el agua 
Aguas negras 
Agua mansa
Agua muerta, estancada 
Agua fantasma 
Agua rara 
Agua oxigenada, güerita 
Aguachile de camarón 
Agua tónica 
Agua termal
Agua quina 
Aguamala, qué dolor  
Aguacate, qué rico 
Agua de ojos, triste 
Y por eso, agarrándo el agua, bien ebrio
luego hombre al agua, por consiguiente
¡Lo que hay que aguantar!
Sin ahogarse en poca agua
Ni darle el agua al necio
Solo agua viva 
Agua compleja 
Agua del día 
Agua simple, sencilla 
Agua encharcada 
Agua en la que escribo
Entre dos aguas
Fuera del agua 
Aguada 
Agüitada 
Y dentro de ella 
Aguando 
Aguantando
Rompiéndoseme el agua
Partiendo las aguas
por la vena de agua, bajo tierra y sobre ella
El agua en las venas
Con los cuerpos de agua
Lloviendo hacia afuera.


Fotografía de Karin van der Molen
TO-MAR

f r a g m e n t o 

(...)
Te picas
te quiebras
te rizas
te calmas
te abres
me tragas
me asfixias
me ahogas
me escupes
me hundes
me meces
me arrullas
me cargas
me impulsas
me mueves

me marcas los días.
¿Cómo te voy a dejar de amar?



Selección y prólogo: Mónica de la Torre y Cristián Gómez O. 
México, El billar de Lucrecia (EBL), 2009


G A B R I E L A  D I X I T 

Fotografía de Karin van der Molen

Si encuentro que hay algo de esperanza en este mundo, es desde justamente las labores de cuidado –es decir que no sólo puedo entender la maternidad en relación a la explotación y el patriarcado, y claro que el modelo capitalista está sostenido por la invisibilización de esa labor como bien lo ha dicho Silvia Federici. Pero al mismo tiempo, si el mundo no se ha acabado y si encuentro cualquier esperanza posible, como decía, también es justamente en esas acciones de cuidado, predominantemente ejercidas por mujeres, que van desde la maternidad hasta el cuidado del territorio, buscar a lxs desaparecidxs, entre otras. Si el cuidado sólo se ve como explotación/sumisión (mirada patriarcal) lo que se está obviando es lo mas importante: si existe la mínima esperanza que haya un futuro, una vida, es justamente gracias a los cuidados ínfimos, pequeños y cotidiandos que históricamente y hasta hoy han sido relegados a las mujeres.





Gabriela Jáuregui
(México DF, México, 1979)
Reside en San Mateo Acatitlán, México
POETA/ESCRITORA/CRÍTICA LITERARIA/EDITORA/TRADUCTORA/
MAESTRA EN ESCRITURA CREATIVA/DOCTORA EN LITERATURA COMPARADA/
CO-FUNDADORA DEL COLECTIVO EDITORIAL SUR+EDICIONES EN MÉXICO
para leer una entrevista en PÚBLICO.ES
para leer una nota en REVISTA CÓDIGO
para leer + en PERIÓDICO DE POESÍA
su WEB

16 de octubre de 2016

Amanda Berenguer, La cinta de Moebius (+1)




LA CINTA DE MOEBIUS*

Palpo lentamente
una cinta de Moebius siento
ese breve vértigo de entrecasa
o escalofrío en su jaula toco
ese pájaro por fuera y esa ostra por dentro
sucesivos palpitantes
sigo su unilátera hoja ambigua
hermafrodita
exterior e interior a un mismo tiempo
pulso el insalubre vibrátil sedimento
de la pura verdad
los seudópodos hacia lo oscuro
las ideas de paso sonámbulo que andan
por los alrededores de las doce del día
la celda callada la pieza “se alquila”
en el patio de la ruidosa boca ciudadana
rozo marchitas flores de visón
recién polinizadas
sus hojas de foca brillante a cuenta
de negra primavera los cuerpos de pelo lacio
de fibra córneo escamosa colgados
en los andenes ahumados o en los muelles
donde los changadores escupen tierra 
o en los salones para pasajeros
así resortes trabados en cajas fuertes
recuerdos
así bengalas sin encender
recuerdos
así expresos estacionados vacíos
recuerdos acaricio
la memoria pronta a saltar elástica
una fotografía instantánea sobre el pretil
de la oficina de treinta pisos fábrica
en Tokio o Brasilia
hacia la posición natural de descanso
tanteo recorro camino la otra cara
la fabulosa cara la doble cara la misma
cara tu cara anacrónica
mi cara alquimia social
¿te asustas? ¿respiras? ¿comprendes?
te veo y nos ven sobremanera
el rostro semblante fachada
o superficie anterior no olvides
recuerda el anverso presencia
marchando a hasta para por
según sin sobre la cara de dos vueltas
interminables
apura cara de juez tu veredicto
escucha cara del montón escucha
cara de perro otra y otra más
cara de pocos amigos no mezcles
grasa aceite agua hirviendo
cara de vinagre
cara de risa la expresa
que viste y calza máscara para gases
cara y cruz abrazadas
gestando huevos de oro en la bodega
de la “Santa María” hollando el aqueronte
dispara carabina ametralladora
hasta el caracú profundo caracú expuesto
Ácaramba! carantamaula
resbalo entro cavo
esta cueva centrípeta refugio
atrayente mina carbonífera
(32 mil metros cúbicos de roca viva
para abrir el túnel de Simplón)
atestada de diamantes venenosos
canjeables por vida por menos
que vida por vida desvivida
este corredor sin salida corredor 
en derredor ovillo alrededor lazo enroscado
escalera rampa encaracolada
¿quién de nosotros quién
le encuentra el cabo a la madeja?
vagabundos caminantes ahí
ahí en el hueco de tu mano
se ven ahí
las tres inciertas parcas mineras
investigadoras educando
conejos de India filamentos eléctricos
murciélagos de onda ultra corta
para un curso experimental
de expertos en corruptología
ahí en el fondo en la cripta anunciación
subimos paloma uterina escudo
caparazón cúpula de barro arriba ascensor
muro Le Corbusier cielo de cemento
último piso
torre esferoidal de acero construcción
voladiza en ladrillos de vidrio
techo astronómico boquiabierto
astrolabio
provisto de limbos graduados
para medir el ángulo sujeto a error
de la eternidad entre nosotros
entre casa observatorio
entre tú y yo amantes
hechos una misma velocidad de cuerpo y alma
alunizamos en nuestro propio corazón
dimos la vuelta a la tierra de Moebius
marchamos sobre su pista enguantada
a kilómetros años luz de vertiginosa
felicidad. 

(de Materia prima, 1966
en Poesías 1949-1979, Calicanto, Buenos Aires, 1980) 



MÖBIUS STRIP

I slowly sense
a Möbius strip and feel
that brief vertigo of casualness
or a quiver in its cage I touch
that bird on the outside and oyster on the inside
palpitating successive
I follow its unilateral, ambiguous leaf
hermaphrodite
simultaneous exterior and interior
I sense the noxious vibratile sediment
of pure truth
the pseudopods reaching toward the dark
the sleepwalking ideas that pace
about around noon
the quiet cell the room "for rent"
in the patio of the loud citizenship’s mouth
I tap wilting flowers of vision
recently pollinated
their glimmering seal-eyes on account
of a black spring the straight-haired bodies
of scaly cornea fiber hanging
on the smoky platforms or docks
where the busboys spit earth
or in the passenger lounges
hence springs jammed in a safe
memories
unused sparklers
memories
thereby express trains parked empty
memories I caress
my memory elastic ready to jump
an instant photo on the parapet
of a thirty-story office building a factory
in Tokyo or Brasilia
toward the natural resting position
I sense pass through walk on the other face
the fabulous face the double face the same
face your anachronistic face
my social alchemy face
you’re afraid? are you breathing? you understand?
I see you and they see us exceedingly
our faces countenances façades
or anterior surfaces do not forget
remember the flipside presence
marching toward until to because of 
as per without over behind the face of two interminable
turns
hurry judge-face your verdict
listen face-in-the-crowd listen
dog-face and even more still
long-face don’t mix
grease oil boiling water
vinegar-face
funny-face the manifest
one clad and covered in a gas mask
heads and tails embracing
producing golden eggs in the cellar
of the "Santa María" crossing the Acheron
fire rifle sub-machine gun
reach the deep marrow the exposed marrow
¡holy smokes! hideous mask
I slide I enter I dig
this centripetal cave magnetic
shelter carboniferous mine
(32 thousand cubic meters of live rock
to build the Simplon Tunnel)
rife with poisonous diamonds
exchangeable for life for less
than life for unlived life
this corridor with no exit a corridor
circuiting ball of yarn around the coiled rope
winding staircase ramp
who of us finds the end in the skein?
vagabonds wanderers there
in the hollow of your hand
there you see
the three uncertain Fates miners
researchers educating
Guinea pigs electric filaments
bats of ultra short wave
for an experimental course
taught by experts on corruptology
there at the end of the crypt
we ascend uterine dove shield
shell clay cupola above elevator
wall Le Corbusier cement sky
top floor
spherical steel tower
cantilevered bricks of glass
astronomical ceiling openmouthed
astrolabe
equipped with graduate limbs
to measure the angle subject to error
of the eternity between us
between the observatory house
between you and I lovers
turned into a same body-and-soul velocity
we moon-land on our hearts
we circled Möbius’s earth
we marched over its gloved field
at kilometers light years of vertiginous
happiness

(Traducción al inglés de Mónica de la Torre)



B O N U S  T R A C K

Fotografía de Emma Gunst


PONIENTE SOBRE EL MAR DEL DOMINGO 11 DE NOVIEMBRE DE 1973

No estuve. No vi. No existió.
Pasó otra ráfaga del día a la noche.
Pasó sangre por lo huecos
del corazón.
Soy más vieja
y hoy estoy más cerca. 

(de Constelación Del Navío: Poesía 1950-2002, H Editores, Montevideo, 2002)




Amanda Berenguer
(Montevideo, Uruguay, 1921-2010)
para leer poemas inéditos en: REVISTA NUESTRA AMÉRICA Nº 6
para leer un estudio sobre la poesía de A.B.
* La cinta de Moebius es, en el espacio de la geometría elemental, 
una superficie unilateral. Debe su nombre a su descubridor Moebius (1865). 
Sus características más sorprendentes son que no tiene más que un lado y 
una sola arista, es una superficie continua y no posee interior ni exterior.








Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...