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4 de agosto de 2025

Mariana Finochietto, 4 poemas 4 (de Trinchera) I


Ilustración de Brunna Mancuso
BIOGRAFÍA

Soy mujer y soy triste:
buen dato para mi biografía.
Soy mujer, soy triste, soy poeta
y llevo en las manos un puñado de hijos
como quien lleva una flor.
Tengo un hombre al que quiero
y que suele quererme
cuando dejo de estar triste
y escribo poemas de amor.
Pero bien.
Soy mujer y soy triste y escribo
para ser más feliz.
Aunque puedo mentir
porque al fin y al cabo, soy poeta
y solo quiero lo que quieren todos.
Sonreír porque sí cada mañana,
abrazar a mis hijos, a mi hombre,
y escribir “soy feliz”
en una hoja.


Ilustración de Brunna Mancuso
MAREA

Mis amigas
y yo no hicimos pactos.
Nos encontramos
y nos reconocimos,
con la sabiduría
de quien se entrega a ciegas
al amor o a la suerte.
Ninguna se me parece.
Nunca las quise
como espejos.
Son hermosos seres iluminados,
siempre más altas
que la sombra de la soledad.
Se han quedado conmigo.
Me han guardado lugar en su abrazo.
Ninguna sobra dentro de mi pecho.
Mis amigas
tienen corazones anchos
y lealtades más hondas que el mar.

Ilustración de Brunna Mancuso
FE

Ni antes ni durante
ni siquiera
como un acto de amor.
No te atrevas
a pensar por mí.
Nunca tomes
lo que no te fue dado.
En mi nombre me pronuncio.
Soy del barro que elegí para nacerme.
Soy el único dios que me moldea.



Ilustración de Brunna Mancuso
LAS POETAS

Me dijo:
todas las poetas
del mundo se separan.
Pensé.
Todas las abogadas
del mundo se separan.
Todas las médicas
del mundo se separan.
Todas las amas de casa
del mundo se separan.
Todas las obreras
del mundo se separan.
Todas las mujeres del mundo
son abandonadas, olvidan, o se van.
¿Acaso las poetas son de raza diferente?
¿Arden, consumidas, en fuegos extraños?
Son tan breves las costumbres del amor.
Los ritos que enlazan la furia
de un cuerpo con otro,
inevitablemente,
acabarán.
Una mujer se carga los hijos en la espalda,
la familia en la nuca,
las angustias se las guarda en la garganta.
Ensaya la lealtad, esa virtud aciaga.
Hace cursos de yoga.
Se va.
Es cierto: todas las poetas
del mundo se separan.
Todas escribimos alguna vez
versos a la soledad.



Ph de Martina Arnol
Mariana Finochietto
(General Belgrano, Bs. As., Argentina, 1971)
Reside en City Bell, La Plata
POETA/TALLERISTA
Prólogo de Valeria Pujol Buch
para leer + en EMMA GUNST

18 de enero de 2023

Vaitiara Villagrán, 3 poemas 3


Collage de Emilia Gutiérrez

INVITADA

En este nuevo día
con un nombre único
logro esta vez, llamarme.
Reverencio mi cuerpo
con pies de caminante
que me trajo hasta acá.

En este nuevo día 
me elijo
entre un grupo de personas bailando
una voz me nombra y me invita
y es mi propia voz.
Me tomo por amante y aventura
acepto el espíritu pecador y virginal
que me habita
entrego al desenfreno mis actos
impensados
y respeto la soledad, donde vuelvo.

Por una vez, después de mucho
las palabras de amor
salen de mi boca
y al fin 
las escucho.
Me tardé un poco en llegar,
estoy en mí.




Collage de Emilia Gutiérrez

APRENDIZAJE

Poco ya me importa dónde van mis pies,
los destinos nuevos,
inexplorados,
trágicos o
venturosos,
se avecinan sin pausa.

No me aflige lo que aguarda en el camino,
ni la duda
ni mapas
ni atajos.
Ya no le temo a la quietud absoluta
o la explosiva carrera,
ambas me llevan a donde deseo.

Yo conduzco.

En mi viaje, lo más valioso ya lo he aprendido,
hay lugares donde nunca debo volver.


Ilustración de Brunna Mancuso

SOY OBRERA

Soy las mujeres que me habitan,
soy la cocinera al mediodía,
la mucama al atardecer,
soy la que plancha los domingos,
soy la que perfuma la salsa con laurel.
Soy la que estudia por las noches
cuando los niños duermen.
Soy la que lee en el colectivo
cuando puede leer.
Soy la que lustra en silencio
Soy la que pinta paredes
Soy la que lava los platos
Soy la que pide delivery.
Estoy hecha de fragmentos,
de madres y de tías,
de amigas y de hermanas,
de recetas de cocina.
Soy las mujeres que me habitan
que me acompañan
y me inspiran.
Soy manada
Soy aquelarre
Soy templo
Soy poesía
Soy obrera
Soy el pan de cada día.



Vaitiara Villagrán
(Salvador Mazza, Salta, Argentina, 1985)
Reside en Santiago del Estero
POETA/ESCRITORA/PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA/
LECTORA/EDITORA
Lectura recomendada por Asun Carredano
Publicó Universa (Poesía para reconocerte viajera), 
para leer + en YO, LOLITA





20 de julio de 2022

Beverly Silva, Sin ti yo no soy nada


Ilustración de Brunna Mancuso

SIN TI YO NO SOY NADA

Tú eres
la salsa en mi enchilada
la carne en mi burrito
la oliva en mi tamal
el chocolate en mi mole
el chile en mis frijoles
la tequila en mi margarita.
Seguramente yo puedo vivir sin ti, mi amor.
Pero sin ti la vida es como
Un taco sin tortilla
Guacamole sin aguacate
salta sin limon
Un pastel sin azúcar
Domingo sin baile
Una cumbia sin música
Juan Gabriel sin un Juárez
Y todos los días sin fin de semana.


WHITOUT YOU I AM NOTHING

You are
The salsa in my enchilada
The meatin my burrito
The olive in my tamal
The chocolate in my mole
The chile in my beans
The tequila in my margarita.
Certainly I can live without you, my love;
But without you life is like
A taco without a tortilla
Guacamole without avocado
Salta without lemon
A cake without sugar
Sunday without a dance
A cumbia without a music
Juan Gabriel without a Juarez
And every day without a weekend.


Beverly Silva
Reside en San José, California
POETA/NOVELISTA
The University of Arizona Press, Tucson, 1992
Editado por Tey Diana Rebolledo, Eliana Suárez Rivero

12 de junio de 2022

Sandra Cisneros, Caderas

Ilustración de Brunna Mancuso

CADERAS

Yo no soy bonita
ni lo quiero ser
porque las bonitas
se echan a perder.

Un día te despiertas y allí están. Listas
y esperando como un Buick nuevo con
las llaves con el motor prendido. ¿Listas
para llevarte a dónde?
Sirven para cargar al bebé cuando
estás cocinando, dice Rachel dándole más
rápido a la cuerda de saltar. No tiene
imaginación.
Las necesitas para bailar, dice Lucy.
Si no las tienes, puedes volverte
hombre. Nenny lo dice y lo cree. Ella es así
por su edad.
Muy bien, digo yo antes de
que Lucy o Rachel se burlen de ella. Es
bien tonta claro, sí, pero es mi hermana.
Pero lo más importante es que
las caderas son científicas, sigo yo,
repitiendo lo que Alicia ya me dijo.
Por los huesos puedes saber si un
esqueleto es de hombre o de mujer.
Florecen como las rosas, le digo
porque obviamente soy la única que puede hablar
con alguna autoridad; la ciencia está de mi lado. Los huesos un buen día
se abren. Así nomás. Un día puedes decidir tener niños, y entonces,
¿dónde los vas a poner? Deben tener espacio. Los huesos dan de sí.
Pero no tengas muchos porque el trasero se te ensancha, así es la
cosa, dice Rachel, cuya mamá es ancha como lancha. Y nos echamos a
reír.
(...)




Sandra Cisneros 
(Chicago, EE.UU., 1954) 
Reside en San Miguel de Allende, México
POETA/NOVELISTA/ENSAYISTA/CUENTISTA
de La casa en Mango Street, Vintage Books, 1984
Traducción de Elena Poniatovska y Juan Antonio Ascencio
Ilustraciones: Rafael Castro López
Edición electrónica por: Freddy Alb. M. L., Sinuhé.
Neiva, Colombia, Febrero de 2005 - Febrero de 2008
para leer una entrevista en CHILANGO
para leer + en EMMA GUNST


4 de septiembre de 2021

Débora Machuca, 9 poemas 9


Atardecer en camino rural de Charata, Chaco

INVITACIÓN

Hay caminos
acá
en chaco
que buscan
ser
transitados
árboles que
merecen
ser
conocidos
besos y caricias
que necesitan
ser.

Así que ésta es mi invitación
a recorrer, transitar, observar y acariciar
este vasto territorio
rodeado de ríos, de pájaros.

Territorio quebrachero y montaraz.

De tierra negra preparada para reverdecer el desmonte...

Tierra que volverá
a hacer brotar
el paisaje
que creímos muerto.



Ilustración de Brunna Mancuso


FALTA

Algunas veces me faltó mi mamá.
Necesaria falta,
me impulsó a moverme
ahora de adulta, casi giganta
a rodearme de mujeres, hablar con ellas,
aprender y observarlas.
Recibir su amor
su reconocimiento.
Me sirvió la falta de mi mamá
en las fiebres juveniles
porque fue
cuando me rodee de mis hermanas
que me acompañaban en silencio
hasta la
madrugada.
Me sirvió la falta de la teta
para admirar el candor de los pechos
de las mujeres que amé y amo.
Pienso
y la falta
me hizo tan afortunada.


Ilustración de Brunna Mancuso

Eran un solo cuerpo
conectadas
directamente
con la tierra.
Se aunaban
sus respiraciones.
Fueron un solo temblor.
Acumulación de llantos
angustias
no dichas
jamás 
nombradas.
Nada
volvería a su lugar
después del sacudón
donde juntas
quebraron
a tiempo
el cruel mandato
de gestar.


Ilustración de Lucy Salgado

ALFAJOR

Quiso alimentar
Su corazón
Con un alfajor
El corazón
No quiere ser alimentado
Ni alimentar
El alfajor espera
En la heladera
No se pudre
Pero se seca


Ilustración de Brunna Mancuso

Esa tarde
los semáforos
nos dieron todos sus verdes
los fresnos
su amarillo otoñal
y el rojo faltante
lo encendimos
nosotras
con nuestra pasión



Ilustración de Brunna Mancuso

PLUMAS EN LA CABEZA

Madre manda videos de bailes
de ella bailando
al canal local.
Hoy se puso plumas en la cabeza
"Hoy no gané nada", dice.
Pero yo se que va ganando
recuperando
su manera de gozar.
Hoy fue un poco pájara
Ojalá que vuelva a volar.


Ilustración de Brunna Mancuso

Las pibas
Se reúnen 
Remueven juntas 
La tierra
Aúnan
Sus fuerzas
Se escucha 
"Esto no podrá con nosotras"
Al dolor
Lo desarraigan
Con pala 
Y asada.



Ilustración de Brunna Mancuso

No batallaré
contra
los fantasmas
de otres.
Para eso
tengo
los propios.
Con los que
me voy
amigable
de a poco,
noche tras noche,
cana tras cana,
amor tras desamor.

No batallo
contra terceros.
Mi batalla es
con lo que hicieron de mi.
Y lo que deseo ser.

Mi batalla
es contra
el abandono, la injusticia
la indiferencia.

Es contra lo que fui.
Y a favor de lo que estoy siendo.



Ilustración de Brunna Mancuso

SOY FELIZ ABUELA

Tengo muchas amigas 
Duermo con ellas
Les cocino
Y te juro....
Ya no me olvido del vino.
Hago guisos 
Para la familia.
Barro con una escoba 
De flores
Como la tuya
Barro mientras duermen
Barro y fumo 
Para que vuelvan a compartir 
La comida 
El helado
Y mis siestas.



Débora Machuca - Negra Beli
(Grl. San Martin, Chaco, Argentina, 1989)
POETA/NARRADORA/TRABAJADORA COMUNITARIA/
CO-CREADORA DEL ESPACIO DE 
LECTOESCRITURA AL FONDO LAS PALABRAS







18 de julio de 2020

Katie Makkai, Bella


Ilustración de Brunna Mancuso
BELLA

Cuando era apenas una niña, le pregunté a mi madre,
"¿Cómo seré? ¿Seré bella? ¿Seré bella? ¿Seré verdaderamente bella?" 
¿Ahora qué sigue? Ah, sí: "¿Seré rica?" 
Que es casi lo mismo que ser bella, dependiendo de donde compres.
Y la bella pregunta nos infecta desde la procreación; pasa por nuestra sangre y aliento hacia nuestras células. 
La palabra cuelga de los corazones de nuestras madres bajo una luz de neón de preocupación. 

"¿Seré querida? ¿Valdré la pena? ¿Seré bella?". 
Pero la pubertad me dejó esta irónica suma de espejo de feria
dientes puestos en ángulos irreales, nariz torcida, 
cara larga como la de un asno y marcas donde mis hormonas pintaron a mi pobre madre. 

"¡Cómo pudo suceder esto! Tendrás piel de porcelana en cuanto veamos a un dermatólogo". 
"Te chupabas el pulgar, por eso tus dientes son así". 
"Un frisbee te golpeó cuando tenías 6, 
si no tu nariz sería normal".

"No te preocupes, vamos a repararlo todo", solía decir agarrándome la cara, 
girándola de un lado a otro como si yo fuera un repollo que fuera a comprar. 

Pero esto no se trata de ella. No era su culpa. 
A ella también la criaron para que creyera que el mejor don 
que podía darle a su hijita rara era una fachada rentable.
A los dieciséis ya había sido encurtida con ungüentos, medicamentos, peróxidos. 
Los dientes ceñidos a pinzas metálicas, 
en una camilla de hospital. La cara envuelta de gasas que cubrían la nariz a estrenar 
que un cirujano venía de esculpir. 
Con el estómago repleto de las pintas de mi propia sangre que tragué durante la anestesia 
y con cada convulsión de mis tripas, era como si mi cuerpo 
me estuviera gritando de adentro hacia afuera: 
"¿qué les permitiste que te hicieran?". 

Y durante todo este tiempo, un coro incesante gemía como la jeringa intravenosa que destilaba belleza líquida en mi sangre.
"¿Seré bella?". ¿Seré bella como mi madre, quitando el envoltorio de regalo 
para revelar el ramo-hija que sus $10.000 le compraron? 
¿Bella? Bella.

Y no he visto mi propia cara en diez años. 
No he visto mi propia cara en diez años, pero esto no se trata de mí. 

Esto se trata del circo de auto-mutilación que hemos pintado nosotros mismos. 
Se trata de las mujeres que recorrerán 30 tiendas y 6 centros comerciales para encontrar el vestido de noche perfecto, 
pero que no tienen ni la más remota idea de dónde encontrar la plenitud o cómo vestirse de alegría; 
que van divagando por la vida, encadenadas a una bolsa de compras, 
bajo la tiranía de esas dos bellas sílabas. 

Se trata de hombres sumidos en bares, practicando la atracción 
llenos de miedo, y de todos aquellos que se irán cabizbajos a casa esta noche 
sólo porque no hubo suficientes extraños a los que les pareciste apto o apta para coger.

Esto, esto se trata de la hija que tendré algún día. 
Cuando te acerques a mí, ya picada y manchada de inseguridad, implorando: 
"Mamá, ¿seré bella? ¿Seré bella?", 
te limpiaré esa pregunta de la boca como si fuera labial barato y te diré 
"NO".
"La palabra 'bella' se queda corta ante lo que tu serás y ninguna hija mía será definida en cinco letras. 

Tú serás bellamente inteligente, bellamente creativa, bellamente maravillosa. 
Tú nunca serás meramente 'bella'".

PRETTY

When I was just a little girl, I asked my mother, “What will I be? Will I be pretty? Will I be pretty? Will I be pretty? What comes next? Oh right, will I be rich?” Which is almost pretty depending on where you shop. And the pretty question infects from conception, passing blood and breath into cells. The word hangs from our mothers' hearts in a shrill fluorescent floodlight of worry.

“Will I be wanted? Worthy? Pretty?” But puberty left me this funhouse mirror dryad: teeth set at science fiction angles, crooked nose, face donkey-long and pox-marked where the hormones went finger-painting. My poor mother.

“How could this happen? You'll have porcelain skin as soon as we can see a dermatologist. You sucked your thumb. That's why your teeth look like that! You were hit in the face with a Frisbee when you were 6. Otherwise your nose would have been just fine!

“Don't worry. We'll get it fixed!” She would say, grasping my face, twisting it this way and that, as if it were a cabbage she might buy.

But this is not about her. Not her fault. She, too, was raised to believe the greatest asset she could bestow upon her awkward little girl was a marketable facade. By 16, I was pickled with ointments, medications, peroxides. Teeth corralled into steel prongs. Laying in a hospital bed, face packed with gauze, cushioning the brand new nose the surgeon had carved.

Belly gorged on 2 pints of my blood I had swallowed under anesthesia, and every convulsive twist of my gut like my body screaming at me from the inside out, “What did you let them do to you!”

All the while this never-ending chorus droning on and on, like the IV needle dripping liquid beauty into my blood. “Will I be pretty? Will I be pretty? Like my mother, unwrapping the gift wrap to reveal the bouquet of daughter her $10,000 bought her? Pretty? Pretty.”

And now, I have not seen my own face for 10 years. I have not seen my own face in 10 years, but this is not about me.

This is about the self-mutilating circus we have painted ourselves clowns in. About women who will prowl 30 stores in 6 malls to find the right cocktail dress, but haven't a clue where to find fulfillment or how wear joy, wandering through life shackled to a shopping bag, beneath those 2 pretty syllables.

About men wallowing on bar stools, drearily practicing attraction and everyone who will drift home tonight, crest-fallen because not enough strangers found you suitably fuckable.

This, this is about my own some-day daughter. When you approach me, already stung-stayed with insecurity, begging, “Mom, will I be pretty? Will I be pretty?” I will wipe that question from your mouth like cheap lipstick and answer, “No! The word pretty is unworthy of everything you will be, and no child of mine will be contained in five letters.

“You will be pretty intelligent, pretty creative, pretty amazing. But you, will never be merely 'pretty'.”




Katie Makkai
(Estados Unidos)
LICENCIADA EN ESCRITURA/SLAMMER/
COFUNDADORA DEL PROGRAMA DE POESÍA DENVER
National Poetry Slam, 2002



17 de abril de 2020

Kamalā Hemmige, ¿Lo sabes? (+1)


Obra de Brunna Mancuso
¿LO SABES?

Tú, quien creces cactus
En macetas, y luces
Rosas en tu cabello
¿Sabes
de mujeres desnudas
Venerando a su dios
En Chandragutthi?

Ustedes, estetas que lucen
collares de su nueva libertad
¿Saben
que con una perla puede comprarse una niña
en Savadatthi ?

Ustedes, respetables,
Que nunca han estado en la Corte
¿Saben
Que los violadores son absueltos
Y los deshonrados
Subastados?

Ustedes, los hábiles,
Que pueden tomar té
Sin borrar su labial
¿Conocen
la historia de la niña
que fue desnudada
por querer comer?



KAMALA DIXIT


Obra de Brunna Mancuso
"Mi culpa es que me quedé en silencio, 
sabiendo hablar. 
Soñando mientras estoy sentada; 
cien colores"


"My fault That I remain silent,
Knowing how to speak.
Dreaming as I sit;
a hundred colours."

Fragmento de Gini -The Parrot
Traducción al inglés de Tejaswini Niranjana
en Women Writing in India, por S. Tharu y K. Lalita






Kamalā Hemmige 
(India, 1952)
POETA/ESCRITORA/EDITORA/FEMINISTA/TRADUCTORA
para acceder a su OBRA LITERARIA
en Antología Internacional de Poemas para la justicia social en el mundo,
de World Poetry Movement, 2011
Traducción de León Blanco
en FACEBOOK
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