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17 de marzo de 2016

Thelma Nava, 3 poemas 3


Obra de Ed Fairburn
CANCIÓN DE AMOR I

Tu cuerpo viene a mi encuentro
Arde
La paz está pendiente de un comunicado
Mientras tú y yo en la noche
Solos
Desnudos
Inauguramos ritualmente
Las ceremonias del amor
En este tiempo que será futuro. 




Fotografía de Leanne Surfleet


PETICIÓN

Deja que mi rodilla te ame
igual que mi boca
igual que el resto de mi cuerpo






Obra de Sara Riches

LA DICTADURA DEL PLACER

Dialécticamente
nuestros cuerpos
se corresponden
dialogan
se incendian
y emergen ávidos   
entrelazados
en amorosa
praxis 

LA DITTATURA DEL PIACERE

Dialetticamente
i nostri corpi
si corrispondono
dialogano
s’incendiano
ed emergono avidi
uniti
nell’amorosa
prassi




Thelma Nava 
(Ciudad de México, México, 1932 - 2019)
para leer una entrevista en LA JORNADA
para leer + en MATERIAL DE LECTURA - UNAM
y MÁS

10 de diciembre de 2013

Thelma Nava, Las señales


Fotografía de Hellen Van Meene

LAS SEÑALES

¿Acaso era necesario decir que las señales del amor
eran tan evidentes como el sello que llevaba en la frente el acusado
como la ola invisible lamiendo el ala de nuestro corazón?
¿Acaso necesitábamos preguntarnos qué era lo que nos
acercaba y nos hacía rechazarnos,
serpientes agonizando en nuestro propio laberinto?

Todo nacía de madrugada, con la avidez del que espera
uno y otro día
en silencio la partida, la ruptura del círculo,
el imposible beso de la figura de barro que nos llama.

Todo nacía en verano, donde la realidad y el sueño
se confunden
cogidos de la mano del absurdo, de lo que no es jamás regreso
de la siempre partida hacia otra parte.

Día que aguardas el silencio de la luz construyéndote
y llegas atónito ante las puertas que te fueron negadas.




Thelma Nava 
(Ciudad de México, México, 1932 - 2019)
en Poesía en movimiento: México, 1915-1966Siglo Veintiuno Editores
Selecciones y notas de Octavio Paz, Alí Chumacero, José Emilio Pacheco, 
Homero Aridjis //
Prólogo de Octavio Paz
para leer MÁS

8 de septiembre de 2013

Thelma Nava, 5 poemas 5


Jessica Stam y Sabisha, por Peter Lindbergh
Hoy te podría decir que soy un vaso 
de leche tibia para el insomne 
o tal vez que llueve mucho. 
Me pasaría la tarde hablando 
de cosas triviales 
como decir arroz o harina 
o qué bien huelen tus cabellos. 
Si estuvieras aquí 
tal vez, hasta me atrevería 
a decir que te amo. 

(*)



Ilustración de Joshua Petker
¿Qué es lo que quieres que te diga 
y adónde he de buscarte 
coral de toda la esperanza terrestre 
con que quiero aferrarme a tu presencia? 
¿Qué voz es ésta que no escucho 
desconocida en mí, de mí nacida, 
qué voz es ésta y con qué labios 
he de acallarla? 

(*) extraídos de ALFORJA POESÍA




Fotografía de Evgeniy Shaman

PARA QUIEN PRETENDA CONOCER A UN POETA

Es difícil conocer el corazón de un poeta.
A primera vista resulta fácil doblegarlo por la 
    vanidad,
ensalzarle y hasta aprenderse de memoria unas 
    cuantas líneas suyas.
Caminar a su lado y sostener el mar con la mirada
hablar de ciudades irreales,
adivinar su amor y sus costumbres,
su vida cotidiana, sus odios y rencores.
Penetrar el secreto de su técnica
llegar a sus orígenes.

Pero ¿quién, bajo la lluvia, es capaz, sabe realmente
    cómo es por dentro ese cuerpo tembloroso, amoroso,
    maldito, blasfemo o perseguido de un poeta?



Fotografía de Peter Lindberg (Marie Sophie Wilson)
VEN

Ayúdame a insertar mi corazón en la tapa de este libro
enciclopedia donde en cualquier momento puedo leerte
manual de fórmulas para ahuyentar la tristeza
ven
ayúdame a olvidarte
a no seguir buscando
la mirada que pusiste en mi rostro
cada minuto diferente
ayúdame a olvidar nuestra hermosa soledad
de animales en celo
si tú me ayudas
te prometo no salir a buscarte en los espejos
o en el fondo de la taza de té.


(en El Corno Emplumado, Nº 18, Abril de 1966)



s/d del autor de la fotografía

MUJER INCONVENIENTE

Definitivamente no, señora mía,
usted no es la mujer que conviene a su marido.
Carece de imaginación
utiliza el gastado lenguaje de las mujeres de nuestros
    abuelos.
Alterna las visitas a los supermercados con las telenovelas 
y espera con la crema puesta la cuota semanaria del amor. 
Y, sobre todo,
usted no sería capaz de compartir a su marido 
como lo hago yo
tranquila y resignadamente con usted.





Thelma Nava 
(Ciudad de México, México, 1932 - 2019)
para leer una entrevista en LA JORNADA
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