Mostrando entradas con la etiqueta #SaludMental. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #SaludMental. Mostrar todas las entradas

9 de febrero de 2025

Lorena Pronsky, 3 textos 3 (+1)


Fotografía de Engin Akyurt

ABANDONO

A todos nos abandonaron un día.

Y cuando digo “abandonar” no me refiero solo a un acto extraordinario. Traumático. No. Es más simple. Pero duele igual.

A todos nos abandonaron en el medio de un quilombo. En el inicio de un proyecto. En el placer del logro cumplido. En el momento menos pensado. En el momento más esperado.

A veces pasa que te das vuelta y no tenés quien te junte los mocos, quien te dé la palmada en la espalda, quien te guiñe el ojo cuando algo te salió bien y quien te limpie las rodillas cuanto te fuiste al pasto.

Todos sabemos de la soledad que se siente cuando nos sentimos solos. Porque todos fuimos abandonados un día.

Y entonces encontramos un secreto tristísimo, un acto paliativo, para tapar ese pozo.

Vemos gente que se come la angustia tragándose un paquete de cigarrillos. Otro que corre y corre como un loco a ver si el viento en la cara le vuela ese agujero en el pecho. Personas que se comen las uñas junto con los nervios y la ansiedad paralizante. Paquetes de galletitas que van a parar a la boca, sin noción de que lo que se intenta matar no es el hambre. O, por lo menos, no esa. Pibes que se perforan la nariz y las venas con alguna que otra cosa que los pase a otra realidad por un par de horas. Y otro que se pone a jugar lo que no tiene. Vos comprás compulsivamente cosas que no necesitás para sentirte un poco vivo por ese instante.

Y yo me quedo mirando una película que me habilita, disimuladamente, a llorar mirando afuera lo que no tengo ganas de mirar adentro.

Es que somos tan jodidos con nosotros mismos que cuando peor estamos es cuando más nos castigamos. Porque todo eso que te comés te come a vos. Te pone peor. Te suma, al abandono, la culpa de hacer algo que sabés que no es genuino. Que no es lo que querés.

No comés así por hambre.

No corrés por deporte cuando te estás rajando de vos.

No te intoxicás por placer.

No te acostás con esa mina por amor.

Tapás. Escondés. Tirás abajo de la alfombra. Cerrás los ojos. Te ponés un bozal y un par de auriculares para no escuchar tu corazón.

Date cuenta. Te estás comiendo a vos. Y quizás el secreto esté en frenar.

En sentir. En recordar que en ese abandono lo que te falta es lo que tenés que buscar. Amor.

Quizá sea hora de pedir ese abrazo.

De acostarte en las rodillas de tu mamá. De poner la pava y llamar diciendo: “Sí, te juro que te necesito”. Es ahora. Después no.

Ahora.

Andá a esa casa. Hablá con quien te quiere. Escuchá. Llorá. Gritá. Decí. Vomitá. Pedí. Da.

Ahora.

Hacer malabares en medio del despelote no te devuelve más que un resultado despelotado. Resultado que no va a curar la herida que te sangra porque le estás metiendo una curita.

Las curitas no curan. Las curitas tapan.

Y vos sabés muy bien que el dolor tapado no es dolor sanado. Pará un poquito. Mirá en el espejo de tu alma.

Frená. Mirá lo que te falta y salí a buscarlo en donde creas que podés encontrarlo. De verdad. No revolotees como mosca en platos vacíos. Pedí lo que necesitás si ves que solo no podés. Porque no hay peor abandono que el que se hace a uno mismo. Con eso sí que no se juega.

No tenés derecho.

de Curame, Editorial Hojas del Sur, 2019 /
Editorial Vergara, 2023


*

Fotografía de Engin Akyurt

Pasar de página no es rendirse
Es soltar las expectativas de cambios
Es cerrar la puerta sabiendo que del otro lado hay historia
pero no presente
Es aceptar lo vivido y comenzar el duelo
Es abrazar el futuro incierto
Es entregarse a la vida
Es el ingreso a un mundo distinto
Donde la ansiedad de la espera no existe
Donde el esfuerzo descansa
Y el dolor comienza a sentir un nuevo amanecer
Donde las cuentas pendientes, los deseos, e intentos, o de una nueva posibilidad de regreso, o el trazo de un lapiz quedará sin pintar
Es avance
Fuerza
Libertad
Preguntas sin respuestas
Respuestas que llegan tarde
Es caminar
Seguir el viaje
Abrir los brazos
Confiar
Pasar de página es entender que hay más libro por leer
Más historia por contar
Mas vida distinta por vivir
Pasar la página...una nueva oportunidad.

Leído en su INSTAGRAM

*

Fotografía de Engin Akyurt

Rompías mis miedos con solo mirarme
Y así la herida se volvía risa
Y las puertas de mi tristeza perdían la llave
Y la oscuridad se volvía verde, como el color de tus ojos 
Y por ese instante, absolutamente todo perdía sentido.
Entonces era la forma mas absurda de darme cuenta de que solo lo buscaba cuando perdía el nido.
Y ahora que conozco las respuestas y sé perfectamente donde queda, no hay árbol que lo sostenga.
Y sin árbol, lo que era mi nido se volvió un agujero abandonado
Y de esos hay en todos lados
En el medio del asfalto
En la esquina de una calle
En cualquier parte de un cuerpo frío
En el medio de la nada.
En todos los ojos que perdieron las miradas.
En camas con olor a pérdidas de tiempo.
Son pozos que, de tanto frío, a veces se confunden con cunas.
Pero ahí nadie duerme.
Ahí uno se esconde.
Y yo no lo quiero.
No me sirven.
No me gustan.
No me cuidan.
No me nutren.
Son refugios.
Drogas que no se consumen pero igual afectan.
Y yo conozco bien la diferencia entre querer perderse o querer encontrarse.
Y vos eras nido cuidando mi infancia en este cuerpo adulto.
Nido.
No pozo.
No refugio.
No escondite.
Nido.
Eras nido.
Y cómo alquien puede no extrañar todo eso.
Decime cómo. 

de Despierta, Editorial Vergara, 2020


*

B O N U S  T R A C K 
Ilustración de Georgiana Chitac

NOMBRAR LA HERIDA

Sentir la herida. Decirla, nombrarla, es empezar a sanar.
Con la palabra en la lengua, en el pecho y en la palma de la mano, se sale del fondo. 
Se sale de la oscuridad.
Palabras. Palabras. Palabras.
Sentir, para decirlo todo.
Como sea.
Como se pueda.
Con lo que se tenga.
Hablar. Decirlo. Nombrar la herida.
Lo otro que se traga, se llama angustia.


de Rota se camina igual, Editorial Vergara, 2022


 

Lorena Pronsky 
(La Plata, Bs. As., Argentina, 1976)
ESCRITORA/LICENCIADA EN PSICÓLOGA
para leer una entrevista en MASCULTURA.MX
y + en INFOBAE




20 de diciembre de 2022

Gwendolyn Brooks, A los jóvenes que quieren morir (+1)


Fotografía de Rahman Hak-Hagir

A LOS JÓVENES QUE QUIEREN MORIR

Siéntate. Inhala, Exhala.
El arma esperará. El lago esperará.
La enorme hiel en el pequeño seductivo frasco 
esperará, esperará: 
esperará una semana: esperará hasta abril.
No tienes que morir este exacto día.
La muerte esperará, consentirá tu aplazamiento.
Te aseguro que la muerte aguardará. La muerte tiene 
mucho tiempo. La muerte puede 
atenderte mañana. O a la próxima semana. La muerte es 
justo el final de la calle; el más atento vecino; 
puede conocerte en cualquier momento.

No necesitas morir hoy.
Quédate aquí – a pesar de las malas caras o el dolor o las pesadumbres.
Quédate aquí. Ve cuáles van a ser las noticias de mañana.

No crecen las tumbas verdes, las que puedas usar.
Recuerda, el verde es tu color. Tú eres la primavera.


TO THE YOUNG WHO WANT TO DIE

Sit down. Inhale. Exhale.
The gun will wait. The lake will wait.
The tall gall in the small seductive vial
will wait will wait:
will wait a week: will wait through April.
You do not have to die this certain day.
Death will abide, will pamper your postponement.
I assure you death will wait. Death has
a lot of time. Death can
attend to you tomorrow. Or next week. Death is
just down the street; is most obliging neighbor;
can meet you any moment.

You need not die today.
Stay here--through pout or pain or peskyness.
Stay here. See what the news is going to be tomorrow.

Graves grow no green that you can use.
Remember, green's your color. You are Spring.


Third World Press, 1987


B O N U S  T R A C K 


Ilustración de Ellen Weinstein


ESTAR ENAMORADO

Estar enamorado
Consiste en tocar con una mano más ligera.
Te estiras en ti misma, estás bien.

Ves las cosas
A través de sus ojos.
Un cardenal es de color rojo.
El cielo es azul.
De repente, sabes que sabe demasiado.

Él no está allí pero
Sabes que están saboreando juntos
El invierno, o un delgado clima primaveral
Su mano toma tu mano
es excesivo.
Demasiado, demasiado para soportar.

No puedes mirar en sus ojos
Porque tu pulso no debe decir
Lo que no hay que decir.
Cuando él,
Cierra una puerta
No está allí

Tus brazos son agua.
Y eres libre
Con una libertad espantosa.

Eres el medio hermoso
De una herida dorada.

Recuerda y codicia su boca
Tócala, susurra.

Oh cuándo confiesa
¡Es una muerte segura!
Oh cuándo expresa
Es para hipnotizar,

Ve caer, la Columna de Oro,
En la ceniza más común.

TO BE IN LOVE

     To be in love
Is to touch with a lighter hand.

In yourself you stretch, you are well.

You look at things
Through his eyes.
                  A Cardinal is red.
                  A sky is blue.
Suddenly you know he knows too.
He is not there but
You know you are tasting together
The winter, or a light spring weather.

His hand to take your hand is overmuch.
Too much to bear.

You cannot look in his eyes
Because your pulse must not say
What must not be said.

When he
Shuts a door—
Is not there—
Your arms are water.

And you are free
With a ghastly freedom.

You are the beautiful half
Of a golden hurt.

You remember and covet his mouth
To touch, to whisper on.

Oh when to declare
Is certain Death!

Oh when to apprize
Is to mesmerize,

To see fall down, the Column of Gold,
Into the commonest ash.





Gwendolyn Brooks
(Topeka, 1917 - Chicago, EE.UU., 2000)
POETA/AUTORA/MAESTRA/
PREMIO PULITZER DE POESÍA 1950
para leer + en ZÓCALO POETS
Lectura recomendada por Asun Carredano






10 de junio de 2022

Herman Fernández Ventura, ¿Cómo estás?


s/d del autor de la fotografía

¿CÓMO ESTÁS?

Respira
Toma aire y déjalo ir
Respira
Lo llevas haciendo todo el día
Respira
Con un poco de atención serás consciente de tu respiración
Coges aire y lo dejas escapar
Coges aire y lo dejas escapar
¿Cómo estás? 
¿Qué te dice tu cuerpo?
Escucha como te habla del calor, del frío, del viento o de la humedad
Escucha como te recuerda la comida de hace un rato
¿Qué placeres te está preparando?
¿Qué atenciones te está demandando?
Escúchalo mientras sigues respirando
Mientras tomas aire y lo dejas marchar
Mientras sientes tu cuerpo respirar 
¿Qué te cuenta tu mente?
¿Qué es eso tan importante que no puedes olvidar?
¿Qué problema es este que ya has de afrontar?
Y ahí tienes la brillante idea que lo va a solucionar
Puedes confiar en tu mente para recordarlo todo
Puedes confiar en ella mientras le pides que se quede a un lado
Mientras dedicas un rato a respirar
A tomar aire y a dejarlo escapar
A renovar el oxígeno que te hace funcionar
Y con todo esto ¿qué estás sintiendo?
¿Qué ocurre con tu mundo emocional?
¿Cuánta satisfacción te ofrece cuando cubres tus necesidades?
¿Cuánta energía te aporta cuando aun hay necesidades que cubrir?
Que fácil parece gestionar las emociones cuando las decides escuchar
antes de que se vuelvan exigencias y te empiecen a gritar
Respira un momento más,
tal vez podrás detectar
una emoción que justo se empieza a activar
¿Con que respiración
llega esta nueva emoción?
Toma aire, déjalo ir
Toma aire, déjalo ir
Ahora ya sabes como estas
¿No tienes curiosidad por saber aun más de ti?
Siempre puedes volver a respirar

COM ESTÀS?

Respira
Agafa aire i deixa’l anar
Respira
És senzill, ho fas tot el dia
Respira
Només et cal escoltar un moment per ser-ne conscient
Prens aire i el deixes anar
Prens aire i el deixes anar 
Com estàs?
Sents què et diu el teu cos?
Escolta com et parla del temps que fa avui
Escolta com et recorda el que has menjat abans
Per quins plaers t’està preparant?
Quines atencions t’està demanant?
Escolta’l mentre respires
Mentre prens aire i el deixes anar
Mentre segueixes respirant 
Saps què et diu el teu cap?
Què és això tant important que no has d’oblidar?
Quin és aquest problema que has d’examinar?
Vaja idea més brillant que ha tingut perquè ho puguis solucionar
Pots confiar en ell per recorda-ho tot
Pots confiar en ell mentre dediques un estona a respirar
A prendre aire i a deixar-lo anar
A renovar l’oxigen de la teva sang
Què et fa sentir tot plegat?
Què et volen dir les teves emocions?
Quanta satisfacció et donen quan cobreixes les teves necessitats?
Quanta energia t’aporten quan tens necessitats a cobrir?
Que fàcil sembla gestionar-les quan escoltes les seves necessitats
abans que es tornin exigències i comencin a cridar
Respira un moment més i podràs detectar
l’emoció que tot just comença a arrancar
A quina respiració et convida aquesta nova emoció?
Pren aire i deixa’l anar
Pren aire i deixa’l anar
Ara ja saps com estàs
No tens curiositat per saber qui ets?
Sempre pots tornar a respirar




Herman Fernández Ventura 
PSICÓLOGO/COACH/MEDIADOR



29 de julio de 2021

Marisa Wagner, 8 poemas 8


Fotografía de Engin Akyurt

¿ME PODÉS DECIR QUÉ HAGO CON LA PIEL TAN SUBLEVADA?

¿Me podés decir qué hago con la piel tan sublevada?
¿Con este deseo que es casi un sacrilegio?
¿Con esta sed que me devora?
Quiero poner el corazón a salvo
en algún sitio que no te pertenezca.
Pero lo has invadido todo.
Ya ves, es tarde.
Demasiado tarde
para los cuidados y las advertencias.
Mi corazón es un caballo desbocado.
Solo sabe reclamarte.
Quiero poner el corazón a salvo,
irremediablemente es tarde.
Ya está borracho de tu sangre.
Tarde para defenderse.
Mi corazón solo sabe pedir
que no te vayas demasiado lejos.
Mis ojos ya están envenenados de tus ojos.
Es tarde para toda precaución.
Para toda vuelta a la cordura.


Fotografía de Engin Akyurt
YO...

Yo...
-esta mujer rota-
que a veces se despedaza aún más en la locura
la que emprende sigilosos, nocturnos vuelos,
sobre los nidos secretos de los monstruos.
La que suele mantener conversaciones largas
con el mismísimo demonio, mirándolo a los ojos.
Yo...
-este ángel mutilado, erróneo-
que arrastra su ala rota en los pantanos,
que camina lentamente
sobre brasas encendidas, sin notarlo,
expiando
quién sabe qué pecado.
Que no se persigna jamás, ni se arrodilla
ante ningún dios de cotillón,
ante ninguna deidad de fantasía.
Quizás...
porque vi morir mis hombres mejores en la guerra.
Inocentes, desnudos, crédulos,
descalzos, casi desarmados
y jamás pude enterrarlos,
quiero decir, honrar la tierra con sus cuerpos niños...
hoy... sin embargo,
me inclino
-con la docilidad y elasticidad de un junco-
frente al milagro descomunal de tu ternura.


Fotografía de Engin Akyurt

JUEGO DE ESPEJOS

Cuando se toca fondo
y se mastica el polvo,
te das cuenta, aprendés,
que aún no lo has perdido todo,
que hay más para perder,
que en el fondo, en realidad, no tiene fondo,
que aún se puede descender
y descender.
Se piensa que ya no se puede estar más solo
Y sin embargo, si se puede...
hay más soledad, te lo aseguro.
Pero un día...
Un día cualquiera, se te da por mirarte en el espejo
(no abundan los espejos en el manicomio, 
por razones obvias, se me ha dicho).
No importa, el espejo del que hablo, está en otro lado, adentro.
Y te das cuenta, por ejemplo,
que tenés dos piernas,
te las mirás, las sometés a prueba,
y te vas a dar una vuelta por el parque del hospicio.
Y te cruzas entonces, con otro espejo que deambula, 
más valioso y fidedigno...
¡ Y acaece la revelación!¡ 
Qué voy a estar sola... si somos
mil setenta locos acá dentro!
Y cuando nos juntamos los espejos
Uno le da coraje a otro y resistimos.
La subestimación.
La discriminación.
Los abandonos.
Pero, bueno, estas ya no son cosas de locos.


Fotografía de Engin Akyurt

SIN EUFEMISMOS

A esto
Me gusta llamarlo
-sencillamente-
hospicio o manicomio.
Siempre rechacé los eufemismos.
Es como que viene mejor
llamar las cosas por su nombre
al pan, pan
y al vino, vino.
Y a las pastillas
chaleco químico.
Y aquello tan viejo y tan cierto,
que uno está loco
pero no come vidrio.
Tal vez tenga el mundo
una visión,
un tanto escatológica,
un tanto descarnada,
un tanto, tal vez, parcializada,
pero bueno...
por algo estoy en el hospicio.


Fotografía de Engin Akyurt

EN DEFENSA DE LA IDENTIDAD Y
DE LA BELLEZA(MECANISMOS)

A mí me gustan los caballos blancos,
Los girasoles.
Los cigarrillos rubios y los negros.
El café muy fuerte.
El mate amargo.
También me gustan los pepinos
-como los prepara Nomi-
los langostinos, las rabas, los locos, los erizos...
-en fin, todos los mariscos-
Las canciones de Serrat,
José Larralde,
Spinetta, Manal, Charly Garcia.
Violeta Parra.
El tango, Piazzola.
El Polaco y La Tana.
Algunos versos de Neruda.
Todo Vallejo.
Los libros de Cortázar.
Los hombres con el rostro aindiado y otros hombres.
El mar.
Los Redonditos de Ricota.
El teatro contemporáneo y algo del teatro clásico.
La voz de Janis Joplin.
Los cuadros de Dalí.
Las mujeres de Modiglianni.
El Guernica de Picasso.
El Jardín de las Delicias, de H. Bosch.
Boca Juniors.
El asado y las ensaladas.
La provoletta a la parrilla.
El piano de Villegas.
Los cuadros de Mauricio Stem.
La cerveza bién helada.
El color amarillo.
El humor de Eduardo Arce.
Leer Artaud de vez en cuando,
Y también a García Márquez.
Las caricias.
El dulce de leche.
Levantarme en medio de la noche
E irme a pasear por Buenos Aires.
Los hombres y las mujeres que luchan
Por un mundo más habitable.
Los pies chiquitos de Malena.
Algún cuento de Borges.
Dos pemas de Benedetti y cuatro de Gelman.
Los besos de Malena.
La poesía de Sergio Darlin.
Las canciones de la nueva trova.
Dibujar.
Hacer el amor cada cuatro días.
Escribir boludeces...
Pero en realidad, ahora que lo pienso,
yo me fabrico estas listas
porque aquí en el hospicio
me son muy necesarias.
Así uno, no se olvida
De quien es, al menos...
Y de paso se acuerda que existen cosas lindas.

Fotografía de Engin Akyurt

DISQUISICIONES

Cada sociedad tiene el hospicio que se merece...”
Y uno, que vive en esta sociedad,
Quiero decir, en este hospicio,
sabe a ciencia cierta,
que eso es cierto.
Y si está de gusto, como casi siempre,
se pone a hacer disquisiciones.
Piensa, por ejemplo,
en el puesto de vigilancia que está en la puerta.
No se sabe muy bien
para qué sirve.
Si para evitar la salida de los locos
o para evitar la entrada de los cuerdos.
Por lo primero,
no debieran preocuparse, creo.
Los que estamos adentro,
escuchamos radio,
miramos televisión,
quiero decir, estamos informados
de lo que pasa afuera.
Y muchas ganas de salir no tenemos.
Tampoco veo grandes multitudes
pugnando por entrar,
con enormes ganas de visitarnos.
Los aquí depositados, abandonados, olvidados
y otros ados,
vemos que los muchachos de la puerta
toman mate y fuman aburridos
(como nosotros)
todo el santo día.
Nadie entra.
Nadie sale.
La paz de los cementerios se nos hace rutina.
Y nuestras familias, por fin, duermen tranquilas.


Fotografía de Engin Akyurt

SI YO NO ESTUVIERA LOCA

Si yo no estuviera loca…
¿Qué estaría?
¿Muerta?
¿Desaparecida?
Y estar loca…
¿No es una manera -como otra cualquiera-
de desaparecer o de morirse?
Pero no filosofemos…¡no jodamos!
Si yo no estuviera loca estaría cuerda.
Haciendo la fila
para pagar la luz, el gas, el teléfono.
Haciendo otra fila
para pagar los impuestos.
Estaría mirando los clasificados.
Los informativos.
Estaría soñando
Con ser alta, flaca, rubia
-como las modelos-.
Estaría yendo de Shopping
por ejemplo.
No sé si lo resistiría.
Creo que no sabría qué hacer del otro lado.


Fotografía de Engin Akyurt

CONSEJOS PARA VISITANTES

Si Ud. hace caso omiso
De nuestra sonrisa desdentada,
De las contracturas,
De las babas,
Encontrará, le juro, un ser humano.
Si mira más profundo todavía,
Verá una historia interrumpida,
Que hasta por ahí, es parecida…
Si no puede avanzar,
si acaso le dan náuseas o mareos…
no se vaya…
antes, por lo menos,
deje los cigarrillos.

de Los Montes de la LocaEdiciones baobab, 1997
6º edición 2007


reeditado por Editorial Milena Caserola, 2020


Marisa Wagner 
(Huanguelén, Bs. As., Argentina, 1954 - 2012)
POETA/ESCRITORA/PSICÓLOGA SOCIAL/DOCENTE/ARTISTA/
MIEMBRO DEL FRENTE DE ARTISTAS EXTERNADOS DEL BORDA/
MILITANTE DE LOS DERECHOS HUMANOS
*entrevista en PERIÓDICO VAS
** entrevista en MANO A MANO
para leer + en LOLAKAPEDIA
+ en MOFFATT
su WEB



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...