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11 de enero de 2016

Balbina Prior, Pisos en alquiler


Fotografía de Beaudoin 

PISOS EN ALQUILER

Declaro haber vivido en miles:
de patio interior, oscuro y de vida intensa;
el del sexto sin ascensor
lleno de goteras y fuertes vientos;
del que nos echaron porque nos amábamos
sin control ni reglas fijas;
el que no escondía siquiera letrina;
uno con demasiados recovecos y sin esperanza;
otro compartido sólo viernes noche y ya sabes para qué,
y aquella casita en Cájar de vistas a la vega.

Llegué a acostumbrarme como al amante esquivo,
pero las paredes desnudas
dan siempre una lección de humildad,
y a menudo, como amigos, a mis libros
y a los posters de Grecia y Nueva York
les crecían raíces y alguna fisura de poca importancia.

Ahora busco casa para comprar.





Balbina Prior 
(Villaviciosa de Córdoba, España, 1964) 
Premio Ciudad de Móstoles, 2000
de En los Andenes de la Era Heisei, Editorial A la Luz del Candil, 
Madrid, 2001
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11 de octubre de 2012

Julia Otxoa, Un poema


Fotografía de Egor Shapovalov
UN POEMA

Un poema no es un trozo de madera, 
no tiene por qué plegarse
a medir 7 x 3 centímetros sobre el folio. 
Hay magníficos poemas
de una sola línea, 
de una sola palabra o de ninguna, 
como la imagen de un niño en medio de la tormenta junto a la orilla de un río embravecido arrojando pedacitos de pan bendito a sus crecidas aguas para calmarlas.





Julia Otxoa 
(Donostia, San Sebastián, España, 1953)
de Trato preferente, Voces esenciales de la poesía actual en Español, 
Selección de Balbina Prior, Sial/Contrapunto, Madrid  2010
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19 de diciembre de 2011

Balbina Prior, La lírica del viaje


Fotografía de Scarlett Ghost (*)
LA LÍRICA DEL VIAJE

Nunca fue la belleza en un poema
lo que busqué, era cosa de inermes mujeres.
Primero creí en la metafísica y en la entelequia,
desaprobé todo lo que no tuviera aristas,
pero el poema críptico cada vez hacía más aguas,
poesía a la deriva y siempre la forma,
la Sacra Forma.

Fue cuando llegué a lo cotidiano,
después a lo intrascendente,
y por último descendí por las escaleras
al nightclub de las vanidades.
Perdida la complejidad, todo era atraco narrativo.
De nuevo a la deriva y ya con demasiados cumplidos
no estaré por descubrir de críticos ávidos
de joven poeta desechable,
poesía de intencionado abuso,
nada valgo si entro en años y sobrepeso.

Como gato escaldado me adentro
en el uniforme a rayas del eclecticismo,
desgastadas todas mis zapatillas de esparto,
quizás sin paisaje definido ahora
todo esté por descubrir.
Al fin la lírica del viaje.

Y llegados a lo cursi
de la metapoesía, seguiré aquí,
de pie, hasta que acabe
con la palabra, o ella conmigo y mis días,
pero ¡cuidado! tengo un revólver de subasta
que perteneció –dicen– a Hemingway.





Balbina Prior 
(Córdoba, España, 1964)
de En los andenes de la Era HeiseiA la luz del candil Editores, 
Madrid, 2001
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21 de diciembre de 2010

Balbina Prior, 2 poemas 2 (+1)


Fotografía de Aleksandr Munaev
VERSO SECRETO

Ni escribir de amor a ojos que no sean verdes.
Miro esa fotografía, difunto recuerdo en blanco
y negro de aquella boda que nunca tendremos.
Sobre su pómulo derecho aparto las sombras,
se resisten y no lo consigo
porque el misterio siempre purifica,
y ahorra tantas excusas
que de las miserias nos salva.

No puedo cantar a otro, amor,
en el fondo estoy pegada a ti en el reverso
como la palabra Kodak o Polaroid,
unida a tu historia como el antiguo daguerrotipo,
entre fotógrafos como Frank Cappa, Hiñe,
Chambí, Doisneau o mi amigo Pepe Torres.

Siempre en el negativo,
aún por revelar y esperándote.





Fotografía de Inn-Ocent
CASI INTACTO EL AMOR

Llegado septiembre tendrá fecha nuestro contrato,
debo un par de letras al banco de la fidelidad
y tú, que el deseo te ha prestado hipoteca,
no pareces darte cuenta que el amor se hunde
como las pinzas de la ropa caen
aullando por mi patio interior.

Dejamos hace tiempo de intentarlo,
cuando la costumbre como el polvo
se había posado sobre nuestro mobiliario,
cuando la desidia se acumulaba
por el suelo como vacías botellas,
y para colmo se anegó el apartamento
por las mismas goteras siempre.

No soporto que te rindas
sin condiciones, que te cruces
de brazos como si ya el agua hubiera
llegado al cuello de la última ruptura.
No me dejas alternativa,
morir en los caninos del incierto destino,
probablemente soledad afilada,
o disparar con el fusil de mi abuelo
nuestra cómoda vida diaria;
morir al grill de un amor casi intacto,
o matar por dichas más imaginadas que ciertas.

Te has empeñado ciegamente
en arrastrarme atada a tus noventa
caballos, hirviendo mis manos y mi espalda,
por ti, desabrido amor.
Doy por seguro que despertaré a balazos
y todos estos años como sesos
esparcidos por la pared.

(de Ladrones de miel, 
El Toro de Barro, Cuenca, 2000)



HE COLECCIONADO SIEMPRE AMORES

Colecciono experiencias
como relojes, sellos o postales del extranjero,
como discos que usas
y no vuelves a escuchar.
He coleccionado siempre amores,
pasatiempo infame de mi generación,
amores desechables, para colgarlos
en cualquier estante como recuerdo,
hasta ayer mismo que encontré
tus ojos verdes en el rellano de la escalera.


Balbina Prior 
(Córdoba, España, 1964)
para leer MÁS 
y + en ARTE POÉTICA
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