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17 de diciembre de 2014

Isel Rivero, 3 poemas 3


Fotografía de Antanas Sutkus, "Irena", 1959

Es preciso, sin embargo, laborar
impregnados de amarga resina
es preciso continuar inútil toda búsqueda.
No nos ha sido dada la conformidad.
No nos ha sido dado el optimismo.
Prevemos la decadencia en pleno renacer.
Se nos condena pero es inevitable que señalemos
a pesar de que se nos anule
a pesar de que se nos envuelva con el hilo de lo incierto…
La verdad tiene infinito número de fases.
Es imposible hallar una verdad colectiva
además de aquella que vivimos y morimos.





Fotografía de Antanas Sutkus

Estoy en una habitación de cuatro esquinas con siete columnas
amor llegué a tus rodillas
vine a ser atada a tus rodillas
a apretar mi frente contra tus rodillas
a decirte
hablo a través de ti
perdona entonces el alambre en mis ojos
el sombrío hombro adolorido
el éxtasis muerto
la lágrima seca en las pestañas
el llanto de mujer largamente prohibido
que la radiante flecha plateada del amanecer desgarra.




Fotografía de Antanas Sutkus
CATÁLOGO DE GUERRA

Este es un nuevo catálogo.
Puede escoger los productos de acuerdo a sus necesidades
tamaño, posición y reflejos, longitud y latitud.
Cada objeto que se muestra en esta lista
está descrito de acuerdo al largo, duración y equipo utilizable.
Además puede encontrar un registro privado
con la lista de aquellos que participan o están involucrados.
Desde luego puede usted tomar partido
O no;
como nuestro cliente favorito no pretendemos influir en su decisión final.

También incluimos un catálogo de los actores
incluyendo líderes , refugiados de índole periférica,
que los identifica aparte de las masas:
grupos no gubernamentales
soldados para el mantenimiento de la paz
estados fallidos o dependientes
grupos étnicos divididos claramente por religión e ideología
corporaciones famosas.
Todo ello accesible
de acuerdo al nivel de complejidad
pero preparado para satisfacer sus necesidades y las de su familia.

Si se decide a comprar 
debe estar seguro de que nuestros productos
son constantemente actualizados
Y nunca serán tecnológicamente obsoletos
a no ser que las facciones se autodestruyan
en cuyo caso nuestro seguro a todo riesgo
garantizará su inversión.

Quizás le interese examinar nuestro programa de mantenimiento
que llevará un pequeño sobrecargo y un escenario diferente.

Cuando termine de comprar
encontrará que el producto final
puede tener usos tanto terapéuticos como pedagógicos.
Puede que calme su conciencia estresada
su insomnio
ya que lo llevaremos a donde está el vórtice de la acción
Y hasta le enseñe una lección de geografía a sus chicos.





Isel Rivero 
(La Habana, Cuba, 1941) 
Reside en Madrid
SOCIÓLOGA/ESCRITORA/
EX-DIRECTORA DE INFORMACIÓN DE LA ONU
para leer una ENTREVISTA
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11 de diciembre de 2014

Eeva-Liisa Manner, Nada (+1)


Fotografía de Antanas Sutkus
NADA

"No se puede vivir sin amar"
"Sí, se puede", dije
y me vestí de negro
para el último baile de disfraces.

Y tenía la boca llena de polvo
como si se me hubiese secado de tanto llorar
(aunque no había llorado en cincuenta años).

No quiero vuestro cielo, compañeros,
las mendaces promesas, los falsos amigos,
las calles de besos, 
las mentiras de espejos huidizos.
Quiero romper el último sello,
la luna que no da luz,
la noche en la que no brilla nada.

(de Kuolleet vedet, 1977)



B O N U S  T R A C K


Si el dolor humease,
la tierra se cubriría de humo.
Y sin embargo, debajo de este dolor
también hay un fuego,
mi corazón arde, sin consumirse.





Eeva-Liisa Manner 
(Helsinski, Finlandia, 1921-1995)
de Poesía NórdicaEdiciones de la Torre, 1999
Edición, selección y traducción de Francisco J. Uríz
para leer MÁS


10 de noviembre de 2014

Julia Prilutzky Farny, 5 poemas 5 (II)


s/d del autor de la fotografía


 Quiero estar en tu sueño. Ser tu sueño.
Penetrar más allá de lo que advierte
la mirada sutil. Como beleño
recorrer, galopar tu sangre inerte.

Quiero quebrar con definido empeño
toda defensa en ti: muralla, fuerte:
y adentrarme, crisálida de ensueño
más allá de tu vida y de tu muerte.

Más allá de tu piel, y más adentro
de toda sombra, y más allá del centro
desconocido, virgen, tembloroso…

Y estar dentro de ti -seguro puerto-
como un paradojal milagro cierto,
presentido a la vez que pavoroso.




Fotografía de Antanas Sutkus

 

Cómo decir, amor, en qué momento
te rompes dulcemente entre las manos,
sin quejas, sin recuerdos, sin arcanos
y tal vez sin temor ni sufrimiento.

Cómo volver a amar, qué sentimiento
de elementos divinos o profanos
puede reverdecer entre desganos,
en la etapa final del desaliento.

Pregunta al corazón por qué no cree,
pregúntale al mirar qué cosas lee,
pregunta al labio cruel por qué no besa,

y te dirán, sin duda, su fatiga
del amor fiel o la pasión mendiga,
su falta de esperanza o de sorpresa.





Fotografía de Elinor Carucci


Tal vez no sepas nunca cuándo y cómo
quise salvar mi amor, tu amor. El nuestro.
Una vez será tarde.
Yo presiento
esa herida que avanza,
ese cierto dolor de no querernos.
Cómo decirte ahora:
mírame aún, así, trata de verme
como soy, duramente.
Con mi ternura. Claro, y mis tormentas.
Cómo decirte: sálvalo, si quieres
y cuídalo. Se te ha ido de las manos,
se me va de la sangre y no regresa.
Cómo decirte que te quiero menos
y que quiero quererte como entonces.
Y que entiendas
y no te encierres más.
Y me dejes creer en ti, de nuevo.
Cómo decirte nada.
Un día será tarde. Tarde y lejos






Fotografía de Sannah Kvist



 Ni una palabra quedará, siquiera,
amor que eras mi amor, que eras mi vida.
Ya no te digo adiós, ni hay despedida
ni volveré a llorar por lo que fuera.

Dónde quedó el terror frente a la espera,
dónde el pretexto fácil de la huida:
estoy de pronto, como adormecida,
brazos ausentes, párpados de cera.

Amor que eras mi amor, estas tan lejos
que tu imagen se vela en los espejos
y está la niebla donde había llamas.

Oigo que rondas pero no te veo,
vuelvo a escuchar tu voz, pero no creo.
Ya no importa si estás ni si me llamas.





Fotografía de Sannah Kvist


No sé si es el amor el que regresa
brotando entre la sombra temerosa,
si es un viejo cansancio que reposa
o una pasión impune que no cesa.

Mi corazón a solas se confiesa
mientras calla la boca perezosa:
nunca fue su verdad tan nebulosa,
nunca fue la penumbra más aviesa.

Yo sé que no es antorcha ni ceniza,
ni tierra fiel, ni duna movediza
ni el asombro total ni la experiencia.

Pero igual que un torrente trascendido
retomo el cauce del amor perdido:
no perturba el estar sino la ausencia.




Julia Prilutzky Farny  
(Kiev, Ucrania, 1912- Argentina, 2002)
de Antología del amor, Editorial Plus Ultra, Buenos Aires, 1977
para leer MÁS

3 de noviembre de 2014

Olga Bergholz, Al canto (+2)


Fotografía de Antanas Sutkus

AL CANTO

Despierta como quieras, pero despierta en mí,
en el frío, en mis silenciosas profundidades.

No te imploraré palabras, pero dame
una señal de que aún estás vivo.

No por mucho tiempo... sólo un momento de tu tiempo.
Si no un verso, sólo un suspiro, sólo un grito.

Sólo un susurro o sólo una queja.
Sólo el sordo sonar de tus cadenas.

(Traducción de la versión en inglés de Daniel Weissbort)



TO SONG

Wake as you will, but wake in me, —
in the cold, in the voiceless depths of me.

I will not beg for words, but give
me a sign that you are still alive.

Not for long — just a moment of your time.
If not a verse, just a sigh, just a cry.

Just a whisper or just a moan.
Just the muffled clink of your chains.

(Translation by Daniel Weissbort)

К ПЕСНЕ

Очнись, как хочешь, но очнись во мне -
в холодной, онемевшей глубине.

Я не мечтаю - вымолить слова.
Но дай мне знак, что ты еще жива.

Я не прошу надолго - хоть на миг.
Хотя б не стих, а только вздох и крик.

Хотя бы шепот только или стон.
Хотя б цепей твоих негромкий звон.

1951




Fotografía de Antanas Sutkus


Nadie es olvidado y nada es olvidado

Nikto ne zabyt i nichto ne zabyto 

(Estas palabras de la poeta Olga Bergholz están grabadas en la estela del cementerio Piskariovskoye, donde fueron sepultados cientos de miles de leningradenses que perecieron durante el sitio de la ciudad por las tropas alemanas fascistas. El bloqueo duró novecientos días desde septiembre de 1941 hasta enero de 1944)





Fotografía de Saul Leiter

MI CASA

En la casa donde viví muchos años
desde donde dejé el invierno del sitio,
una luz aparece otra vez en las ventanas anochecidas.
Es rosada, festiva, elegante.

Espiando las tres ventanas que solían ser mías,
recuerdo: la guerra sucedió aquí.
Oh, como nos oscurecimos, sin un atisbo de esperanza...
y todo oscureció, todo oscureció en este mundo...

Después el dueño no llamó a la puerta,
como si hubiera olvidado el camino a su propia casa. 
Donde está él ahora, ¿vagando despistado?
¿Cuál es el último lugar que le dio refugio?

No. No sé quién vive allí ahora,
en esos cuartos donde tú y yo solíamos vivir,
Quién, en las noches, llama a esa puerta,
Quién dejó el empapelado azul como estaba,
el mismo empapelado elegido hace tanto tiempo...
lo reconocí desde afuera a través de la ventana.

La ventana llamando al hogar,
despertando memorias tan diáfanas, de luz olvidada,
que pienso qué clase de gente vivió aquí,
buena, amorosa gente.

Incluso hay niños pequeños, 
y alguien joven que está siempre enamorada,
y el cartero sólo trae buenas noticias,
y sólo los amigos verdaderos vienen en vacaciones.

Quiero tan intensamente que alguien sea feliz
Allí, donde yo sufrí tanto.

Que posea todo lo que me fue denegado,
y todo a lo que renuncié por la guerra...

De cualquier forma, llegará el día
donde la nieve copiosa y el crepúsculo resplandeciente
iluminarán mis memorias amadas
tan vívidamente que no resistiré llamar a esa puerta,
entrar en mi casa, pararme en el umbral
y preguntar... sí, preguntar: "¿qué hora es?"
o pedir "agua", como hice en esas calles de guerra.

Si eso sucede, no me juzgues
respóndeme con confianza y compasión,
después de todo, vine aquí a mi casa,
y lo recuerdo todo y creo en nuestra felicidad.

Traducción de Emilia Gutiérrez



MY HOME

In the home where I lived many years,
From where I left the winter of the blockade,
A light once again appears in the evening windows.
It is pinkish, festive, elegant.

Glancing at the three windows that used to be mine,
I remember: the war happened here.
Oh how we darkened, without a ray of hope...
And everything darkened, everything darkened in this world...

Afterwards the owner did not knock on the door,
As though he had forgotten the way back to his own apartment.
Where is he now, absent-mindedly roaming?
What is the last place that gave him shelter?

No, I do not know who lives there now,
In these rooms where you and I used to live,
Who, in the evenings, knocks on that very door,
Who left the blue wallpaper as it was,
The very same wallpaper that was chosen so long ago...
I recognized it from outside through the window.

The windows’ inviting comfort,
Awaken memories of such bright, forgotten light,
That I believe that kind people live there,
Good, welcoming people.

There are even little children there,
And someone young, who is perpetually in love,
And the postman only brings them happy news,
And only the truest friends come here for noisy holidays.

I want so dearly for someone to be happy,
There, where I suffered immeasurably.

Possess everything that was denied to me,
And all that I gave up for the war...

However, should such a day arrive,
When the tranquil snow and glimmering twilight,
Will light ablaze my blessed memories,
So vividly that I will not resist knocking on the door,
Coming into my home, standing in my threshold,
And asking...well asking, “What time is it?”
Or “Water,” like I did on those roads of war.
If that happens, do not judge me,
Answer me trustingly and compassionately,
After all, I have come here to my home,
And I remember it all and believe in our happiness.


1946



МОЙ ДОМ

А в доме, где жила я много лет,
откуда я ушла зимой блокадной,
по вечерам опять в окошках свет.
Он розоватый, праздничный, нарядный.

Взглянув на бывших три моих окна,
я вспоминаю: здесь была война.
О, как мы затемнялись! Ни луча...
И все темнело, все темнело в мире...

Потом хозяин в дверь не постучал,
как будто путь забыл к своей квартире.
Где до сих пор беспамятствует он,
какой последней кровлей осенен?

Нет, я не знаю, кто живет теперь
в тех комнатах, где жили мы с тобою,
кто вечером стучится в ту же дверь,
кто синеватых не сменил обоев -
тех самых, выбранных давным-давно...
Я их узнала с улицы в окно.

Но этих окон праздничный уют
такой забытый свет в сознанье будит,
что верится: там добрые живут,
хорошие, приветливые люди.

Там даже дети маленькие есть
и кто-то юный и всегда влюбленный,
и только очень радостную весть
сюда теперь приносят почтальоны.
И только очень верные друзья
сюда на праздник сходятся шумливый.

Я так хочу, чтоб кто-то был счастливым
там, где безмерно бедствовала я.

Владейте всем, что не досталось мне,
и всем, что мною отдано войне...

Но если вдруг такой наступит день -
тишайший снег и сумерек мерцанье,
и станет жечь, нагнав меня везде,
блаженное одно воспоминанье,
и я не справлюсь с ним и, постучав,
приду в мой дом и встану на пороге,
спрошу... Ну, там спрошу: "Который час?"
или: "Воды", как на войне в дороге,-
то вы приход не осуждайте мой,
ответьте мне доверьем и участьем:
ведь я пришла сюда к себе домой
и помню все и верю в наше счастье...

1946




Olga Fyódorovna Bergholz 
(San Petersburgo, Rusia, 1910-1975) 
para leer + en ARLINDO CORREIA

25 de octubre de 2014

Marlene Feeley, 2 poemas 2


Fotografía de Antanas Sutkus

MUJERES DE ROCA

Ellas son las que un día marcharon
rumbo no sé donde
son las que dejaron cajones de sueños
un columpio vacío
son las que vieron su historia interrumpida
las que abandonaron, no por gusto, amistades, escuelas, barrios
la desarraigadas...
mujeres de intensa mirada
que urgan en el pasado buscando respuestas
y miran hacia delante
construyendo futuro
son las que solo con una maleta y tres libros
fueron forjando caminos
haciendo suyas lenguas extrañas
mujeres fuertes
hechas de roble
hembras altivas de roja sangre
son esas que llevan cicatrices en la piel y en el corazón
pero que han sabido zurcir sin que se vuelva abrir
y sangrar
son las mujeres de roca
de una raza casi extinguida
que nos desvelan secretos de la historia
son hechas de tierra y canto
huelen a madreselva
sus lágrimas son de sal
caen al mar
son las que un día perdieron la inocencia
por culpa de imbatibles águilas
mujeres de roca
candente y antigua
son las que hoy siguen creando caminos
tejiendo redes solidarias
mujeres indomables
amigas del viento
mujeres de roca
mujeres fuertes.


Fotografía de RJ Muna

INDÓMITA

Estoy hecha de versos
Me alimento de deseos
Huelo a hiedra salvaje
Mi piel guarda el calor de los volcanes
Y mi fuente los manantiales de la vida
Desciendo del puma
Mis pasos son imperceptibles
Mi voz se refugia en la brisa de septiembre
Estoy hecha de versos
Versos que escriben otros
Me alimento de deseos
La tierra me envuelve en sus infinitos colores y fragancias
Albergo el fuego de los que luchan
Soy el vientre fértil de la memoria
Huelo al mar y a cordillera
Mi piel es morena
Deambulo por los cañaverales endulzando labios mezquinos
Voy dando sabor a los amores clandestinos
Estoy hecha de arcilla y cobre
Soy indómita
Habito las selvas y los bosques australes
Huelo a tierra mojada después de la tormenta
Y me visto de esperanza después de la batalla.




Marlene Feeley 
(Valparaíso, Chile) 
Reside en Cataluña, España
de Marichiweu! diez y mil veces venceremos, poemas insurgentesABC’éditions,
Collection Spect’Auteurs – Les Voies du dire
Prólogo del Subcomandante Marcos, edición bilingüe (francés-castellano)
Traducciones de Leticia Cola y Jean-Jacques M'U.
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