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28 de diciembre de 2012

Ana Vega, 2 poemas 2


Obra de Saul Steinberg

CADA VEZ QUE HAGO

Cada vez que hago
el leve intento
de golpear mi mano
contra ese muro
que solo yo veo,
cada vez que me niego,
entonces, realmente,
me siento sola.
No se puede luchar,
ni esquivar los golpes,
la soledad
es atravesar ya el muro
pero hacia dentro.

(de El cuaderno griego, Universos Editorial, Oviedo, 2008)



Fotografía de Patricio Suarez

ME PESA LA PARED. LA CASA ENTERA

Me pesa la pared. La casa entera.
hay tanto espacio.
Me sobra todo.
Me falta
todo.
La casa es un océano desconocido.
El olor de la piel es blanco,
no se parece a nada,
no es nada,
ha perdido toda humanidad.
Ya no distingo
entre la pared
y la carne.
El silencio es brutal. Quema.
Sobrevivir no es salvarse.




Ana Vega 
(Oviedo, Asturias, España, 1977)
en La manera de recogerse el pelo - Generación blogger
Bartleby Editores, selección de David González/
prólogo de José Ángel Barrueco
para leer + en EMMA GUNST
su BLOG

31 de mayo de 2012

Marta Bohemia, Que me llamen


Fotografía de Natasha Gudermane
QUE ME LLAMEN

Se acuerdan de mí,
a veces suena el teléfono
mientras estoy en la ducha.
En ocasiones me llaman para cenar
cuando estoy a punto de concluir un libro.
Si no fuera el lunes a trabajar
mi jefe correría alarmado paredes arriba,
¿sabéis qué ha pasado con Marta?
¿Estará enferma?
¿Le habrá tocado la Bonoloto?
También mis amigos viajan y me traen recuerdos,
o exclaman divertidos que les vine a la memoria
cuando vieron o escucharon algo.
Me envían achuchones, pellizcos, besos en la boca,
fotografías desde el extranjero.
Un hombre me dice frases ininteligibles desde una furgoneta,
tú me comentas los poemas.
Pero últimamente me miro al espejo y pienso
que ojalá nunca llegue un día donde no me llamen,
porque existiré sin existir,
que es lo mismo que no hacerlo,
y aunque la juventud se haya ido,
aunque mis mohínes ya no tengan gracia,
y carezca de lugar donde caerme muerta,
que me llamen,
que me llamen,
que me llamen.



Marta Bohemia 
(Madrid, España, 1984)
extraído del blog de José Ángel Barrueco
su blog UNA BOHEMIA

20 de junio de 2010

José Ángel Barrueco, Fingir el sueño


Ilustración de Eveline Tarunadjaja



FINGIR EL SUEÑO

Leía mucho por las noches
como ahora, como siempre
al oír el portazo de mi padre
tras regresar a casa del trabajo,
cerraba el libro, apagaba la luz y fingía el sueño
unos minutos después sentía
el movimiento de la manija de la puerta
una mano giraba el pomo:
despacio
muy despacio
en silencio casi absoluto
abría un ojo y notaba la luz filtrándose
en el cuarto desde el exterior
en la rendija entre la puerta y la jamba
asomaba su cara como una aparición fantasmagórica
¿estás dormido?
pero yo no contestaba
fingía un sueño profundo
aguantaba la respiración
alguna vez respondí,
y eso supuso varias horas
de monólogo o, lo que era peor,
alguna bronca, algún desahogo
sobre su trabajo, su madre o la mía
y los disgustos que le daban
en la distancia,
ahora veo que
no hay nada
tan triste en la noche
como un hijo fingiendo
su sueño para no hablar con su padre.





José Ángel Barrueco 
(Zamora, España, 1972)
su blog: ESCRITO EN EL VIENTO
para leer MÁS
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