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26 de octubre de 2015

Carmen Camacho, 6 poemas 6 (+1)


Obra de Anna y Elena Balbusso

COSTUMBRE LOCAL

Todo objeto que toma forma humana
parece cobrar alma tener vida
por supuesto
se adora en esta tribu
cristos yacentes barbies maniquíes
máscaras avatares estatuillas
un tronco que desciende por el río

También la llama

Como es lógico
desde la antigua roma
colina abajo arrojamos
a los hijos imperfectos



"Vivir su vida", dirigida por Jean-Luc Godard, 1962

ESTRELLA NO DEJA NI HUELLA

Limpio con furia el espejo
—feroz azote del trapo—
mi azogue contra su azogue
Y sin embargo aquí siguen
              mis ojos
a ambos lados de esta nada
mirándome llorar



Ilustración de Jeannie Phan

MATERIAL DE OFICINA

Es imposible que se pierda
—se dijo, cogiéndose otra vez
en un despiste—.
Carmen tiene que estar,
la dejé entre los papeles.




Instalación realizada por Jennifer Rubell

MORIR DE PIE

A las maniquíes
seres raptados de un instante de la vida
se nos nota cansadas
tristes
tensas
aburridas
de vestir a la última
de hacer como si-
de poner la mueca de estar
de vuelta
de morir de lo nuestro
disimularlo
y seguir de pie
en las interminables tardes
de los domingos


Fotografía de Mariam Sitchinava

VALIUM 10

No es la misma:
la media pastilla de valium diez
que se toma en bata esta animalita
flaca de miedo,
que la entera que se tragaba aquella fiera
de las medias rotas,
sobre las colchas rojas,
para olvidarse por seis horas
de lo vida que es la vida.
—A esta camaleona
se le atrancó la cremallera
del último vestido—.



Fotografía de Rebecca Miller

CONMIGO NO PUEDO

Que nunca estés. Mejor así.
No verte, no recordarte, no saber.
Allá estás bien.
Lo contrario es incómodo:
aprenderte, descuartizar eufemismos,
ceder a la luz de los focos
que al paso por la carretera te delatan.
Sí. Hay cosas que es mejor
cubrir de tierra
y a ti,
/// asesino/ fuego/ enferma/ pordiosero/
hermana loca/ aquel de aquella noche/
tu hedor sobre ese banco,
abuelo que chocheas ///

te pongo lejos. Yo te arranco la presencia.

Conmigo lo intento, conmigo no puedo.
Reclusa de mí misma
que aquí dentro cumples pena
y en el oscuro en punto de esta noche
asomas
por mis barrotes costillas:
cierra los ojos, que así no te veré
y déjame libre: escapa de mí.
Ya casi amanece, ¡date prisa!
Que Mañana
puede que yo sea tú
/// asesino/ fuego/ enferma/ pordiosero/
hermana loca/ aquel de aquella noche/
tu hedor sobre ese banco,
abuelo que chocheas///

y de mí
tengo miedo.



Fotografía de Anka Zhuravleva


AGUA ERES

Me dormí llorando.
Soñé con peces.





Carmen Camacho 
(Alcaudete, Jaén, España, 1976)
Reside en Sevilla
de Las versiones de Eva, Editorial Crecida, 2014
para leer una ENTREVISTA
para leer MÁS
su WEB

3 de agosto de 2015

Patricia Verón, 4 poemas 4 (+1)


Fotografía de Aaron Feaver

Sigue al cielo su pájaro
al amor una desmesurada claridad
al recuerdo sigue
el hilo de una lengua
construida a tambores y sístoles dramáticas,
sigue al tiempo su rayuela infinita
la conocida forma de volver
sin destruirla,
la piedra cae
sigo yo...


Fotografía de Li Hui

Allí, pensando
mirar sin mirar
afuera un espacio conocido
un rescoldo tibio
algunas frialdades soportadas
últimas conclusiones sobre el golpe.
Allí, sintiendo
fumar tras fumar
la simple ventura
de saberse en la sangre,
una mano enlazada a su rosa
trata de desclavarse del puñal.
Allí, entonces.

Lì, pensando
guardare senza guardare
fuori uno spazio conosciuto
un tizzone tiepido
qualche freddezza sopportata
ultime conclusioni sul colpo.
Lì, sentendo
fumare e fumare
la semplice fortuna
di sapersi nel sangue
una mano legata alla sua rosa
cerca di togliersi il pugnale.

Lì, allora.



Obra de Anna & Elena Balbusso

Hablo de soledades
de un viaje jamás hecho
del peso de dos manos
del pan multiplicado y enterrado
no me hace falta la ginebra
de vez en cuando un vino
un lugar en la noche
un dolor reparado en los caminos
Hablo entre espacio y letra
que inicia una palabra
digo lo que no dicen
y prefiero callar los argumentos
en la belleza de un paisaje de ramas
y lunas perdidas entre óxidos de cinc

transparentada por el frío
y las nubes rosas que acompañan
la oscuridad

hablo y ahora
me voy a dormir.



Fotografía de Filipoiu Marius

PARA VOS

me pediste que trate de limpiar
tus zapatillas manchadas
de pintura

que cocine algo rico
y no me mate

me pediste que te ayude
con esos papeles difíciles de leer
plagados de vacío
sin mirada

me pediste
que termine con mi manía
de traer todos los perros a la casa

que te deje solo
fumar tranquilo
la pipa
-una presencia en la noche
la película para perderse
y la mano-

que llegue de sorpresa
y cuando me canse
no dude en avisarte

PER TE

Mi hai chiesto che cerchi di pulire
le tue scarpe macchiate
di pittura.

che cucini qualcosa di buono
e non mi uccida

mi hai chiesto che ti aiuti
con quelle carte difficili da leggere
piene di vuoti
senza sguardo

mi ha chiesto
che la smetta con la mia mania
di portare tutti i cani a casa

che ti lasci solo
a fumare tranquillo
la pipa
-una presenza nella notte
il film per perdersi
e la mano-

che arrivi di sorpresa
e quando sia stanca

non dubiti nel dirtelo



B O N U S  T R A C K

3.

El cuchillo
adquiere la forma
de su víctima

la mano que lo empuña
dónde está?




Patricia Verón 
(San Justo, Bs.As., Argentina, 1965)
de Paloma en armas, Editorial La Luna que, Buenos Aires, 2007
para leer + en AROMITO 

8 de julio de 2015

Tamara Kamenszain, 4 poemas 4 (+3)


Philippe Pottier, 1955

CUANDO TE VEA POR PRIMERA VEZ (*)

III

Cuando te vea por primera vez
me voy a hacer la que no te conozco
como una nena acalorada
cuando me digas tu nombre y yo descerraje en mío
en un amago de presentación que nos acerque
me voy a correr hasta que aparezca un título
para nuestras vidas vividas por otros
vos contás yo cuento y juntos
a cuatro manos convocamos fantasmas
nuestros ex se presentan solos
y nos dejan fabular tranquilos
en lo que dura la charla.

(de Solos y solas, Editorial Lumen, Buenos Aires, 2005 
en La novela de la poesía. Poesía reunida. Buenos Aires, Adriana Hidalgo Editora, 2012
Edición al cuidado de Violeta Kesselman
Prólogo de Enrique Foffani)


When I see you for the first time
I'll pretend that I don't know you
like an excited little girl
when you say your name I'll unlock mine
in a hint of introductions to come closer
I'll step aside until a label's found
for the lives we lived with others
you'll tell me I'll tell you and together
as a duet we'll conjure ghosts
our exes will introduce themselves
and let us make up tales
for as long as our talk lasts.

Traducción al inglés de Cecilia Rossi





Por la puerta entornada de los sueños
entró todo lo que las palabras no dicen
cada vuelta de llave me introdujo
hasta la casa en su escena primaria
casa ahora es cuerpo y yo
acabo chupada por la lengua
me voy de boca el subte está oscuro
vos no venís ustedes no vienen siempre nosotros
en un efecto pornográfico de grupo
nos desconocemos cuando nadie pero nadie
ni siquiera el que transpiró en mi hombro
tiene el número de teléfono.

(de Solos y solas, Editorial Lumen, Buenos Aires, 2005
en La novela de la poesía. Poesía reunida. Buenos Aires, Adriana Hidalgo Editora, 2012
Edición al cuidado de Violeta Kesselman
Prólogo de Enrique Foffani)


Obra de Anna & Elena Balbusso

Cuando escribí el primer poema me sobraban motivos
Girri nos enseñó después que el motivo es el poema
y ahora me pescan como en acto fallido
dos o tres palabras lisas y llanas
"te veo" "me ves" no quieren decir nada
pero si reconocés mi letra me avergüenzo ante el espejo
¿de qué si no estoy hablando de mí?
¿de qué si cuando escribo no te hablo?
despunto por vos la adicción que me tiene atada
a ese dialecto que aprendí de chica
se pronuncia arrastrando la monogamia de los míos

de qué me avergüenzo entonces
si lo que me pesa desde la cuna todavía
para bien o para mal no es otra cosa
que la alianza con mi padre.

(de Solos y solas, Editorial Lumen, Buenos Aires, 2005
en La novela de la poesía. Poesía reunida. Buenos Aires, Adriana Hidalgo Editora, 2012
Edición al cuidado de Violeta Kesselman
Prólogo de Enrique Foffani)



Fotografía de David LaChapelle

Soy la okupa de mi propia casa
desde que la propiedad se fue de mí
ya no tengo escritura y como en los sueños
la puerta de entrada me espera afuera
para que todo empiece de nuevo
atravieso de canto esa hospitalidad
atrás de los cuadros debajo de los muebles
se aquerencia un techo nuevo
donde hubo hogar quedan fotogramas
vos tu él el hombre con cama doble
mudado por el cuarto a la deriva paso a paso
los libros del living lo siguen arrastrados
en un maletín que se desfonda y es en el baño
donde la mochila ruge por última vez.
Hablo de un inodoro que nos traga lejos
hasta otras casas.

(de Solos y solas, Editorial Lumen, Buenos Aires, 2005
 en La novela de la poesía. Poesía reunida. Buenos Aires, Adriana Hidalgo Editora, 2012
Edición al cuidado de Violeta Kesselman
Prólogo de Enrique Foffani)


A squatter in my own house
since ownership walked out on me
I no longer have the deeds and like in dreams
the front door waits for me on the outside
so that everything may start again
I cross hospitality on a slant
behind the pictures under the furniture
grows a new roof and where
the hearth glowed only stills remain
you he him the man with the double bed
pushed away by the room sent adrift
the living-room books crawling behind him
inside a briefcase that gives way and it's in the bathroom
that the tank roars for one last time.
I'm speaking of a toilet that swallows us far
into other houses.

Traducción al inglés de Cecilia Rossi



B O N U S  T R A C K (x3)

Obra de Anna & Elena Balbusso

1.

Poetisa es una palabra dulce
que dejamos de lado porque nos avergonzaba
y sin embargo y sin embargo
ahora vuelve en un pañuelo
que nuestras antepasadas se ataron
a la garganta de sus líricas roncas.
Si él me llama le dices que he salido
había pedido Alfonsina mientras se suicidaba
y eso nos dio miedo.
Mejor poetas que poetisas
acordamos entonces entre nosotras
para asegurarnos aunque sea un lugarcito
en los anhelados bajofondos del canon.
Y sin embargo y sin embargo
otra vez nos quedamos afuera:
no sabíamos que los poetas
gustan de volverse vates
mientras a las chicas en lenguaje inclusivo
la palabra vata no nos suena
porque las mujeres no escribimos
para convencer a nadie.
Por eso la poetisa que todas llevamos adentro
busca salir del clóset ahora mismo
hacia un destino nuevo que ya estaba escrito
y que al borde de su propia historia revisitada
nunca se cansó de esperarnos.


2.

Quisimos llamarnos como ellos:
por el apellido.
Rosenberg, Moreno, Bellessi, Gruss
y sin embargo y sin embargo
viene llegando la hora de los nombres
las uruguayas siempre tuvieron
nombre. Juana, Idea, Circe, Amanda.
Delmira, la primera divorciada del Uruguay.
Delmira, la primera víctima de femicidio.
Es claro que lo que empezó como poesía
tuvo que terminar como novela
porque Delmira ya se había divorciado
pero tenía cita con su ex marido
en una pensión de barrio
donde él la estaba esperando
con un revólver cajoneado en la mesa de luz.
“Él se suicidó sobre el pecho sangrante de la amada”
tituló El Día de Montevideo evitando hablar de ella.
Entre la metáfora modernista de un pecho sangrante
y la palabra femicidio que no existía
Delmira se las ingenió para hacer y deshacer con
[la lengua
lo que le quedaba por decir.
Extraño amado de mi musa extraña,
le había escrito ella a ese muso
que escarmentó el verso
hasta hacerlo sangrar.

DESTINACIÓN

Si es posible
si fuera posible
escribir el poema
que uno escribiría a los ochenta
o es necesario que una vida entera
le dé sentido al raro impreciso
pronombre personal
para recién entonces
con una línea imaginaria
de hechos que se parecen
sentarse a escribir en la creencia
de que yo no es otro que aquel
que teniendo veintiséis ya unía
una cantidad de hechos que sin embargo
nunca tuvieron unidad

(de La novela de la poesía, Adriana Hidalgo Editora, 2012)



TAMARA DIXIT

Desde mi primer libro puede verse una tendencia a elidir, a decir menos, que me llevó a que me consideren neobarroca por lo opuesto que a otros: no por abundancia, sino más bien por anorexia.” 




Tamara Kamenszain 
(Buenos Aires, Argentina, 1947 - 2021)
POETA/ENSAYISTA
para leer + en POESÍA DIGITAL 
y en POESÍA DEL MONDONGO
para leer una nota en PÁGINA 12

4 de junio de 2015

Glauce Baldovin, 3 poemas 3


Fotografía de Cindy Sherman 
XXV

Mi padre dijo:
Los criollos son vagos.
Yo lo amé.
Levantó la casa aró sembró
Y se echaba de bruces en la tierra para ver crecer los pastos.

Pero en invierno sequía, en octubre granizo, en el verano langostas.
Y otra vez la siembra, la espera, la sequía. El desalojo.
Y Pablo que se muere. Y el silencio.
Y con el silencio, el vino.
Después de todo eso, el vino.

A veces apoyaba sus manos callosas sobre esta mesa blanca
de pino
Me miraba desde lejos y decía:
¿Cómo aguantás, vos, Lucía?
Y las lágrimas le mojaban las manos.



Fotografía de Cindy Sherman 

XXVI

¡Cuánto odiaba su vino!
A veces derramaba gotas en el mantel y quedaban grandes manchas
doradas.

Sábados y domingos volvía más allá de la una cantando un valsecito
Y yo me tapaba la cabeza con la almohada.

¡Cuánto odiaba su vino!
Pero por envidia.
Porque aún hoy iría al almacén y me sentaría en rueda con mi vino
Para volver como él volvía
Sin nada en la memoria.
Tambaleando.




Obra de Anna & Elena Balbusso
XXVII

Ha llegado mi amante. El invierno.

Con frágiles pies camino sobre la escarcha
la quiebro con flores, en catedrales,
en una hierba obstinada por agarrarse a la tierra.
Mojo las manos en el estanque y se me ponen violáceas,
hablo, y un vapor celeste me sale de la boca.
¡Estoy embrujada!

El invierno me hechiza.
El, el mago del sueño,
el que adormece a las plantas y a los animales todos,
a mí me despierta, me embruja, me transforma
en la antigua muchacha
y huye.




Glauce Baldovin 
(Río Cuarto, Córdoba, Argentina, 1928-1995)
de Libro de Lucía, 1986
en Glauce Baldovin, Antología poética
Ediciones Letras y Bibliotecas Córdoba, 2010
Prólogo de Julio Castellanos
para leer MÁS
y + en UNA BALLENA PODRIDA EN LA PLAYA
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